viernes, 6 de noviembre de 2015

EUROPA: CONSTRUIR UNA NUEVA NACIÓN

EUROPA ES SUJETO Y OBJETO

CONSTRUIR UNA NUEVA NACIÓN


Los Estados Unidos se construyeron hace casi dos siglos y medio para liberarse de la ambición y presión de la corona inglesa minimizando las diferencias de las diferentes nacionalidades que poblaron las colonias, y esa tónica se ha reforzado y refuerza constantemente porque los Estados Unidos son una mezcolanza de razas y el blanco, sajón, protestante sabe que el predominio que poseen, en la dirección de la nación que formaron, tiene unos límites, que saben, no pueden traspasar porque podría deshacerse y esa es la razón por la cual, cada crisis les une más, porque es una decisión política, mantenida a consciencia; la burguesía europea, recién acabada la SGM, formó el cartel del carbón y el acero porque aceptaron que Europa no tenía territorio para la competencia y era necesario buscar la colaboración frente al protagonismo adquirido por la recién venida burguesía americana, ganadora de la guerra. Nunca estuvo en el objetivo de los iniciadores de la EFTA y la CECA, crear una nación, y la izquierda no fue capaz de separarse de las concepciones de la burguesía. Esta diferencia es capital para entender que la Unión Europea no sera una nación sin la voluntad de formar esa nación, y la burguesía europea no será quien lo haga, porque su opción es la Unión Europea, tal como es, y formar la nación europea rompe todos los esquemas; es la Izquierda, pequeñoburguesa la que resalta los fallos de la construcción del euro, sin construir una fiscalidad común, ¿acaso piensan que la burguesía es estúpida y no sabían lo que hacían?, lo sabían y lo saben, pero han tenido que ir vistiendo su idea para acomodarla a las circunstancias cambiantes, por eso, cada crisis, desune.

La misma redacción de la constitución europea y la fría acogida popular demuestran que la Unión Europea es el máximo compromiso al que los burgueses europeos son capaces de llegar, y todo lo que se quiera aportar de positivo tendrá que venir de fuera, tendrá que venir de la nueva sociedad que está dispersa porque aún no ha sido llamada a ser la verdadera constructora de una sociedad nueva, igualitaria, equitativa, solidaria, culta, sensible, audaz, una sociedad europea que sería la iniciadora de un cambio, consciente, de época histórica.

Toda la historia de la civilización demuestra que son los poderosos los constructores de naciones y las clases poderosas, y entre ellas ahora, la burguesía dueña del capital financiero mundial, sabe que Europa es el elemento determinante que puede cambiar su estatus, por eso quieren desestabilizar Europa, habiendo iniciado en Ucrania el intento de ruptura, y ahora, ORGANIZANDO la traída de refugiados para forzar el clima de desestabilización, “en medio de una crisis europea repugnante”, porque no es posible considerar que los refugiados vienen espontáneamente, sino que la mafia que organiza la traída está organizada y compinchada, probablemente, por los mismos financiadores de las oposiciones moderadas en Oriente Medio, para fomentar la desunión, el nacionalismo, pequeñoburgués, o el nacionalismo imperial, por eso, en Europa, las crisis desunen, porque la burguesía es una clase acabada, porque su modo de producción, ya no puede ser, para ella misma, y una nueva sociedad debe reclamar para el conjunto humano, los instrumentos de la producción para darles un nuevo contenido, una nueva utilidad.

La burguesía, ni siquiera al comienzo del siglo xx tenía una idea del funcionamiento del mundo porque carecía del conocimiento que la ciencia ha aportado en las décadas finales del siglo xx, y mientras para el conjunto de la sociedad, el mundo "siempre ha sido así" la élite fue apercibiéndose de los cambios y de sus potencialidades, dándose cuenta de su terrible debilidad: una sociedad culta es imposible de manipular, y dirigirla, en pie de igualdad no es posible porque sería consciente de la terrible injusticia del reparto, de ahí, que las políticas públicas sean los recortes, porque hay voluntad política de empobrecer .

CONSTRUIR LA INTERNACIONAL CONSTRUYENDO EUROPA

Dadas las posibilidades, me esfuerzo en tratar de demostrar que dentro del sistema no hay solución posible y las bienintencionadas aportaciones de los economistas que creen que transfiriendo fondos de un lugar para otro sería posible remontar la pobreza creciente, es entender la economía desde una perspectiva mecanicista , que no tiene conexión con la realidad cotidiana, pues bastaría con analizar con un mínimo de atención, los movimientos mundiales, que son, dada la interrelación de las fuerzas productivas, quienes condicionan las políticas de los Estados nacionales, para ver que tales movimientos implican concepciones, psicológicas, culturales, sentimentales, que hacen de los contenidos económicos, bombas de tiempo. Por ejemplo, las propuestas del brillante economista Varoufakis, que podríamos suscribir sin más, son, algo así, como una fantasía; trataré de hacerme entender. Se está destrozando Oriente Medio, machacando las vidas de millones de seres humanos, alimentando un grupo terrorista – Estado Islámico –, porque es la manera de hacer una guerra no declarada, con tropas incontrolables desalojando territorios para transferir masas de refugiados a Europa (estimándose, en pocas semanas su número rondará los tres millones), y eso, unido a la practica política de imponer recortes, hace inviable las propuestas de señor Varoufakis, si además tenemos en cuenta que en el plazo de la última década, se han incrementado el número de robot industriales en un 72%, el llenar Europa de refugiados, necesariamente se transforma en un proceso desestabilizador, ante el que se cierran los ojos, dejando las propuestas, que podríamos suscribir, a corto, medio y largo plazo, que expone, tan notable profesional, vaciás de contenido porque fueron pensadas para una situación pasada.

Europa seguirá desunida y desuniéndose porque la burguesía es una clase superada por la historia, sin embargo, su comportamiento demuestra la necesidad de centralizar las decisiones, al menos, en el terreno que le asegura su dominio como clase; todo el empeño de Bruselas en querer hacernos tragar el TTIP yanki, no se debe a una sumisión incondicional de la burguesía monopolista europea, sino que en último término es el reconocimiento de la necesidad de supeditar a la sociedad a las que explota al arbitrio de un gobierno internacional, mundial, para los asuntos de la economía. Las crisis que fomentan la desunión europea es una práctica cultivada, de la misma manera que las crisis en los Estados Unidos de América es una decisión política cultivada desde Washington D.C. para mantener un núcleo de poder nacional.

Europa no mejorará por una adquisición graciosa de políticas públicas sino porque la ciudadanía europea, el pueblo trabajador sea llamado a construir una nueva nación, hecha por sus pueblos, superando el sentimiento nacional del lugar de nacimiento, y si eso se pudo hacer en América del norte, eso se puede hacer en Europa, si la clase trabajadora se convence de que estará haciendo su patria común, hecha por ellos, a su medida, y no arrastrando la herencia de una aristocracia y una burguesía que utilizan la patria para encadenar las vidas de los más desfavorecidos, al carro de los mercados, el núcleo de los multimillonarios, que cada vez concentran más la riqueza, producida por el conjunto global.

La historia ha formado y moldeado en el continente europeo una sociedad muy acompasada, igualitaria, culta y preparada, que se mantiene compartimentada en las cárceles de los Estados nacionales porque la burguesía no se ve capaz de formar una nación con un gobierno común; le viene bien la estructura de la Unión Europea porque aparenta independencia nacional, pero se mire por donde se mire, el mundo está formado a la escala que impuso la burguesía dominante estadounidense desde el final de la SGM, y Europa es su mayor logro, por eso, si el pueblo trabajador quiere mejorar, debe saber que no es posible tal cosa sin desmontar un sistema que ya solo beneficia al uno por ciento del mundo, y la izquierda, empezando en Europa tiene que llamar a construir un mundo nuevo, construyendo la Europa plebeya, proletaria, rompiendo con las ataduras que la unen a un pasado, que es el pasado de todas las clases dominantes que han transitado por la historia del mundo.
Es la tarea por la que tiene que optar y apostar la izquierda, si quiere deshacer sus lazos con la burguesía a la que se encadenó al comienzo del siglo xx, votando los créditos de guerra, si quiere recuperar el discurso de la construcción del socialismo, del mundo, como patria común del género humano, y eso es perfectamente posible, porque hoy construir una Europa plebeya, una Europa proletaria, una Europa para el vulgo, es una tarea perfectamente asumible, pues el vulgo, el proletariado es el que hace la riqueza, el que hace literatura, arte, filosofía, el que hace tecnología, el que hace ciencia, y para eso, es necesario construir el intelectual colectivo, la internacional capaz de iniciar la lucha para convertir Europa en la adelantada de un nuevo mundo, una nueva sociedad haciendo, inventando un nuevo modo de producción, marcándole el terreno a la burguesía y a su modo de producción, depredador, destructor, agresivo, explotador.

Si la izquierda europea no entiende que tiene romper con los modos burgueses de hacer política construyéndose como un poder frente a la burguesía, única manera de dialogar de tu a tu, asumiendo parcelas de poder, para el pueblo trabajador, haciendo partícipe al conjunto de la sociedad en la toma de decisiones, que cada vez serán más complejas, su tarea no pasará de ser simples funcionarios a las órdenes de los poderes financieros camuflados en los entresijos de las instituciones públicas y omnímodos déspotas, en sus instituciones económicas.

Es cierto que un importante handicap en la formación de una Europa plebeya como nación de naciones tiene un obstáculo difícil para transmitir sus mensajes que es el idioma. Es evidente que a corto plazo el problema no será resoluble, y que exigirá voluntad de entendimiento entre los dirigentes capaces de iniciar la tarea, pero mirándolo en perspectiva podemos saber que durante la edad media, la lengua que hacia posible la comunicación en Europa era el latín, y puesto que el latín y el griego ha tenido un importante papel en la formación de la ciencia, podrían ser lenguas comunes, sin necesidad de que las naciones que componen Europa se sintieran marginadas.

jmrmesas

seis de noviembre de dos mil quince
























martes, 27 de octubre de 2015

LA DIRECCIÓN NECESARIA


LA DIRECCIÓN NECESARIA


UN BALANCE DE MI ETAPA PÚBLICA DE CUENTISTA DE LA LUCHA DE CLASES


Después de mas de cinco años y trecientos doce apuntes tratando de teorizar el final del modo de producción de mercancía, como definió Karl Marx al capitalismo, llego a la conclusión de la escasa utilidad de haber tratado de convertir un cuaderno de apuntes en un instrumento, una herramienta, un arma, para organizar la lucha de clases, en un momento en el que la pequeña burguesía se niega a reconocer, aun, que dentro del sistema no hay salvación posible, y que las vacilaciones nos acercan más a una guerra, mundial, que a la posibilidad de una transición, relativamente pacifica, sin importar si la dirección de la izquierda la tienen pequeños burgueses u obreros permeados por concepciones pactistas.


A mi modo de ver, y aceptando la tesis de la obsolescencia del modo de producción de mercancías, en principio, imperceptible para la mayoría, pero inscrito en los acontecimientos, revelaría la dificultad de encontrar una alternativa sin el conocimiento y aceptación de este hecho determinante por una masa social consciente de la imposibilidad de hallar, por las buenas, caminos, respetando las reglas del sistema, constantemente violadas por la burguesía monopolista, sus Estados e instituciones poderosas, pero hechas cumplir a sangre y fuego, por esas mismas personas e instituciones, y esto me ha llevado a la necesidad de plantearme el sentido de este cuaderno de anotaciones, que tenía y tiene la pretensión de ser una herramienta válida en la organización de la lucha de clases.


Tal pretensión – organizar la lucha de clases – puede ser muy discutible, dada la escasa incidencia de este cuaderno de apuntes en la práctica política; decir otra cosa sería delirante, y este hecho indubitable, es muy desmotivador, ya que plantea una cierta inutilidad del esfuerzo demandado, y hace que me pregunte si merece la pena continuar; llegado a este punto, analizando, mejor dicho, tratando de analizar, lo más objetivamente posible, una práctica de cinco años que totalizan al rededor de trecientos apuntes, que suponen, grosso modo, 16 mil páginas vistas, en lugares tan disparejos como España, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Singapur, Polonia, Holanda, Ucrania – no exactamente en este orden–, me animan a dar respuesta, positiva, al esfuerzo realizado, plantándome la calidad que puedan haber visto lectores tan variados, creyéndome animado a pensar que debe haber un mínimo de validez, en el esfuerzo hecho.


Es esto lo que me lleva a plantearme qué calidad puede tener el esfuerzo realizado, pues si bien la incidencia práctica en la lucha es muy discutible, al menos hay algún aspecto francamente positivo; empezando por repasar los más desafortunados y discutibles, lógicamente, aquellos en los que mi deficiente información eran enjuiciados desde una perspectiva ideológica basada en una información sin contrastar, en los que he de reconocer, que mi mala información me llevó a adoptar posiciones erróneas – Gadafi y Bashar al Assad – identificando la hostilidad hacia los personajes, mi hostilidad, con la hostilidad de la mayoría de los respectivos pueblos, y no, con una hostilidad fomentada y cultivada por los intereses estratégicos del capital financiero internacional, alentado y organizado por Estados Unidos, liderando a la burguesía veterana europea, por tanto, he de reconocer, que mi hostilidad, que no he modificado, veló el factor principal, la modificación interesada del orden internacional, y este análisis, de mi parte, fue malo, en cuanto a la apreciación del interés estratégico jugado; mi capacidad para contrastar información ha ido mejorando porque he logrado una cierta habilidad para buscar esa información en el manejo de la red – internet –, y esta característica, me parece positiva.


También me parece positiva la apreciación sobre el momento del modo de producción de mercancías, situándolo en el contexto histórico del fabuloso crecimiento de las fuerzas productivas, global, ya sin discusión, mundiales, que trataré de precisar, pues es, indudablemente, la adquisición que, el intelectual colectivo podría convertir en la herramienta capaz de alumbrar el futuro, en la búsqueda de la necesaria alternativa, a la sociedad capitalista.


Sin embargo, teorizar la agonía del capitalismo, porque el modo de producción mercantil se ha convertido en una herramienta de explotación que solo beneficia al uno por ciento mundial, no es nada fácil, si esta teorización no está contenida en el seno de una organización de clase, ya que este esfuerzo se pierde en un magma de opiniones tan extenso, que no hace sino aumentar el ruido de fondo, enmascarando, algo que podría ser útil y valioso, pero que sin un instrumento resonador, se pierde, incrementando la cacofonía.


El instrumento resonador, no puede ser otro que el partido, el intelectual colectivo, en el que las adquisiciones de los militantes, se incorporan al acervo del conjunto militante, convirtiéndose en un factor de progreso en la comprensión teórica intelectual y en la organización práctica de la lucha organizada tendente a la consecución de los objetivos históricos, que dan sentido a la izquierda, pero este partido no existe porque la derrota de la clase obrera ha sido y es desgarradora, y lo ha sido porque sus dirigentes, faltos de la necesaria perspectiva teórica, abandonada, casi desde los orígenes del movimiento obrero i n t e r n a c i o n a l, por razones tácticas, se acomodaron al sistema considerando que este, el modo de producción de mercancías era definitivo, y no un modo de producción cuya finalidad es servir a la clase capitalista, exclusivamente, y esto, ya previsto por K. Marx, mas de un siglo antes, ha sido ignorado, al considerar al capitalismo, imperecedero.


UNA EXPROPIACIÓN MONSTRUOSA


Toda la historia de la izquierda, organizada como tal desde los comienzos del siglo xix se puede resumir en la lucha contra la explotación capitalista: “tenerlo todo y querer más, la investigación que Oxfan publica hoy, muestra cómo la riqueza acumulada por el 1% más rico de la población se ha incrementado, pasando de un 44% en 2009 a un 48% en 2014. A este ritmo, para el año 2016 habra alcanzado el 50%.” – Oxfan – y este capitulo fundamental de la explotación planetaria es, cobardemente ignorado por los dirigentes políticos y por las organizaciones obreras, haciendo creer a las sociedades industrializadas que hay alguna posibilidad de mejorar sin enfrentar abiertamente al capitalismo, es decir, a los burgueses organizados en sus instituciones públicas y privadas. A lo largo del siglo xx, la burguesía, sus políticos, y sus organizaciones aprendieron la necesidad de tener que cuidarse de la sociedad, pues si durante el siglo xix, el proletariado, la clase obrera era fácilmente identificable, durante el siglo xx y tras dos guerras mundiales, los intereses sociales y los de la clase obrera empezaron a ser indistingibles, y los burgueses tomaron nota de su pequeñez sociológica frente a una sociedad que dejo de ser crédula y conformista, pese a los denodados esfuerzos de los dirigentes sociales, que no se atrevían a disputar el poder a la burguesía porque creían que el modo de producción mercantil, era inatacable, y la lucha por cambiar a la sociedad, la lucha por el socialismo era una antigualla infumable.


Los cambios producidos en este lapso pasaron desapercibidos, porque su cotidianidad les hacía invisibles, indistinguibles. La preponderancia del capital financiero, devino en especulación pura y dura en todos los ordenes, endeudando a las familias como una sutil red que constreñía la independencia personal y familiar; la producción de mercancías, el largo proceso que ha permitido a la burguesía, dueña de los medios de producción y de cambio, acumular riqueza, como nunca anteriormente, se ha especializado en la fabricación de dos mercancías, que le da el control social de todo el proceso socio-económico vital, garantizando su supervivencia, como clase social, más allá del tiempo de vigencia del modo de producción que era útil para el conjunto humano.


La producción de armas de destrucción masiva y dinero, le permite utilizar esas dos mercancías como elementos de poder que le asegura el control de la sociedad, influyendo decisivamente en los gobiernos y administraciones nacionales. La emisión de dinero, desvalorizado, le permite un control decisivo sobre la sociedad – ¿cómo, de otro modo se podría haber producido semejante tasa de expropiación y concentración de riqueza, sino por el hecho de manejar sumas gigantescas para sus proyectos faraónicos, mientras a la sociedad le tocan, cada vez más, salarios de miseria ? –; la depredación planetaria, por el capital financiero destruyendo cultivos, personas, el entorno natural, transgrede la naturaleza manipulando la genética de la vida vegetal y animal ¿también la de las personas?, que no quiero decir que no se deba investigar en todos los campos y órdenes, pero debería de haber un determinado consenso, un debate sobre los poderes omnímodos de los poseedores de dinero para modificar nuestras vidas a su capricho para seguir dominando, hace, todo ello de modo inequívoco, que la fabulosa expropiación planetaria, a manos de un puñado de riquísimos propietarios, que supondrían la cien milésima parte del uno por ciento mundial, que el modo de producción de mercancías haya perdido cualquier posibilidad de ser considerado beneficioso para el conjunto humano, habiéndose de buscar la alternativa a tan letal sistema, porque ya, en las actuales manos, en manos del capitalismo, son garantía de una catástrofe humana, tanto si hay una guerra mundial, como si la sociedad permite que el puñado de multimillonarios que capitanean al uno por ciento mundial, sigan disponiendo del fabuloso poder de unas fuerzas productivas mundiales, a su capricho.


Es en este contexto en el que encuentra sentido las maniobras de la dirección del capital financiero mundial, dirigido por su facción más audaz, el capitalismo estadounidense, proponiendo tratados comerciales internacionales – acuerdos transatlánticos y transpacíficos – en el que las empresas comerciales garantizarían una suerte de gobernanza mundial, si no fuera porque las burguesías nacionales se sienten amenazadas por sus nacionales depositando sus seguridades en una legislación transfronteriza que garantiza el poder del mercado, de los mercados, esos 80 multimillonarios ¿70? el próximo año, con tanto dinero como la mitad de la humanidad, en definitivas, la burguesía, como clase dominante global.


Esta realidad, en si misma, un rotundo mentís a las afirmaciones nacionalistas burguesas y pequeñoburguesas, defendiendo con celo, el secretismo de los textos que han de votarse, tendría que revalidar el internacionalismo proletario, que siempre ha defendido la izquierda, porque lo que hace fuerte a la burguesía monopolista, no es otra cosa que sus organizaciones internacionales, su internacionalismo disimulado; en este proceso, en el que se están delimitando dos bloques importantes, la burguesía veterana euro estadounidense, de un lado, y del otro, los neoburgueses rusos, y la buroburguesía china, capitaneando a la burguesía de las economías emergentes, enriquecidos los primeros, por el robo de la propiedad socialista y los segundos manejando masas de trabajadores esclavos, que se está configurando el actual orden internacional, en la que Rusia, ya desligada de cualquier remordimiento por sus orígenes y consciente de haber hecho la penitencia debida, está dispuesta a hacer valer sus intereses, que hace inevitable un choque de fuerzas para delimitar el liderazgo mundial, que aún no se ha producido porque la constante comunicación – conferencias, cumbres, encuentros, foros, etc.–, tiene la facultad suficiente como para no forzar la maquinaria, conscientes, ambas tendencias burguesas, de una ciudadanía, aún, expectante, que sin embargo, estaría dispuesta a movilizarse si viera objetivos capaces de ilusionarla y dirigentes fiables.


INTERNACIONALISMO DE LOS MERCADOS O INTERNACIONALISMO PROLETARIO


El poder de esta élite está en sus instituciones públicas y privadas, sus foros internacionales públicos y privados, su poder estriba en un continuo debate internacional de cumbres públicas y privadas donde toman acuerdos para dominar a sus pueblos, estos, aún sensibles a los sentimientos nacionales, sin distinguir la manipulación interesada del internacionalismo mercantil, burgués, que trata de desestabilizar Europa, a toda costa, porque sabe que aquí está la base social capaz de cambiar el curso de la historia si dispusiese de la información veraz y una orientación política capaz de mostrar las lacras del sistema capitalista, objetivando la ruptura del sistema, no como una revancha de los explotados y oprimidos, en ningún caso, positiva, sino como el necesario corte que garantizaría la estabilidad social, material, cultural y espiritual del planeta porque la mayoría social, autentica dueña de unos recursos y medios, generados en un proceso, que tienen su origen en la hominización y humanización de una especie animal que se sobrepuso a las limitaciones impuesta por la naturaleza, controlaría las fuerzas productivas mundiales, impulsando una economía y un reparto acorde con un gobierno internacional.


Por quimérico y utopista que pueda parecer esta propuesta, merecería ser tomada en cuenta, ya que la actual deriva del sistema capitalista nos aboca al desastre, a la catástrofe, solamente porque las fuerzas productivas gigantescas se utilizan sin ningún tipo de control o acuerdo que pueda poner remedio a las fuerzas naturales, como el desastre de Fukusima (primer accidente nuclear, tras la explosión de Chernobil), cuyas consecuencias se empiezan a notar ahora, por lo tanto, no es descabellado imaginar que, sin necesidad a recurrir al uso de la fuerza, que las facciones burguesas han utilizado, a lo largo de la historia reciente, para asegurarse mercados y recursos, la potencia de las fuerzas productivas modernas, empleadas al albur del interés privado, nos lleva de cabeza de una catástrofe a la siguiente, por lo que la ruptura con el sistema, se impone como una medida de seguridad mundial, al tiempo que, como una consecuencia de justicia histórica, ya que, la Tierra, nos pertenece a todos, y no a los que nos la expropian, por la fuerza o con leyes tramposas.


Esta expropiación planetaria, silenciada políticamente (he de suponer que la carencia de una alternativa al sistema, en su conjunto, dificulta y retrae el enfrentamiento abierto), convirtiendo en una batalla perdida los intentos políticos de lograr reformas que hicieran más llevadera la vida social, en las sociedades industrializadas de Europa, Estados Unidos, Japón, etc., las sociedades con potencial suficiente para liderar un cambio social impulsando un nuevo modo de producción basado en servir a la sociedad y no al capitalismo, los mercados, los 80 o 70 principales, es decir, romper, no a impulsos de la desesperación sino alentados por el convencimiento de impulsar un nuevo modo de vida para una nueva sociedad, pero los intentos reformistas hasta ahora proyectados, querer que los más ricos paguen, tributen, en función de sus riquezas, han fracasado, todos, “ porque subir los impuestos, no es una opción ”, como, claramente, los senadores USA hicieron saber a Obama, cuando se ventilaba el déficit presupuestario, pero que es una constante, en cualquier democracia avanzada – aunque hay diferencias notables –, y la razón para impedir esta batalla, no es de orden económico, no es que los más ricos viesen mermados su modo de vida, sino que consentir tributar les haría perder la preponderancia política, y en las sociedades citadas, aceleraría los cambios democráticos, por eso, tributar, no es una opción.


La sociedad capitalista está férreamente controlada por las instituciones burguesas que cuentan a su favor una practica de subordinación social a un poder, que en principio, provenía de Dios, y que solo tras cruentas luchas, se terminó por aceptar que el pueblo es fuente de poder y legitimidad, siempre que ese poder y legitimidad, esté convenientemente filtrado por los más ricos y poderosos, por lo tanto la práctica cotidiana del poder, tomar las decisiones del día a día, se hace desde esas instituciones, y las instituciones, que de alguna manera se controlan son las instituciones públicas, pero esas instituciones son una parte minúscula muy controladas mientras una enorme cantidad de decisiones que afectan a la vida corriente, la toman instituciones privadas, en las que la sociedad no tiene ninguna posibilidad de controlar; todas, casi la totalidad de las decisiones económicas, la toman ese tipo de instituciones privadas, que, socapa de obedecer a las leyes del mercado, han terminado por ser controladas por un mercado, reducido al uno por ciento de la humanidad, y jerarquizada por la élite de los ochenta ¿75,70? más ricos del mundo.


Instituciones como el Banco de Pagos Internacionales, o la sociedad para las comunicaciones interbancarias y financieras mundiales – SWIFT –, tienen una importancia capital en la gestión de la economía y están estrechamente conectadas con las 147 empresas transnacionales, en la que están todos los bancos importantes – demasiado grandes para caer – cuya influencia financiera es determinante; tales bancos, interparticipados acionarialmente, contribuyen, sí o sí a concentrar la economía en manos de la élite que forma el uno por ciento mundial, y son la base de la globalización, de la mundialización de las fuerzas productivas, son por lo tanto, la internacional burguesa, que multiplica y magnifica la pequeñez social de la burguesía, pero que hace efectivo su dominio; la economía, el orden de prioridades que explican la producción, el reparto y los gastos están, tiempo ha, organizados y controlados, como explica el informe de la universidad de Zurich, por un cartel de 147 empresas, por lo tanto, las crisis económicas se producen a conveniencia ¿a qué tanto control, tanta institución, tanto banco interconectado accionarialmente, si no se ve venir la crisis? Porque estas forman parte del disciplinamiento social, del empobrecimiento controlado de las sociedades industrializadas con capacidad potencial para desestabilizar un sistema que les es hostil, y por tanto, tales sociedades han de ser sujetadas, amordazadas, compartimentadas en nacionalismos, los cuales, se manipulan creando odios, antipatías, escasez, miseria, dolor, sufrimiento, miedo, porque es la forma de dominar, desde el origen de los tiempos.


Este es el internacionalismo disimulado de los mercados, de los cosmopolitas de las finanzas, de los fabricante de armas de destrucción masivas, de los fabricantes de miedo y de odio, de los fabricantes del terrorismo internacional, imposible de funcionar sin un chorro de dinero, capaz de alimentar tanta miseria.


EL INTELECTUAL COLECTIVO
LA INTERNACIONAL AMIGA PARA CAMBIAR EL MUNDO


El modo de producción de mercancías coexistió con el modo de producción feudal un considerable espacio de tiempo, y mientras este se agotó, porque las condiciones vitales hicieron de la ciudad el centro de la vida política, social y económica, haciendo compatible la coexistencia entre la naciente burguesía y la nobleza acaparadora de tierras y riqueza, y puesto que los roles sociales, no suponían una ruptura conceptual inasumible, la extinción del modo de producción veterano – feudal – se produjo de manera natural. El modo de producción que haya de sustituir al modo de producción mercantil, implica una ruptura, una ruptura que no solo afectará, obviamente, al derecho de propiedad sobre los medios de producción y de cambio, sino que afectará, decisivamente, a la relación de la sociedad con los medios de producción, en tanto que como dueños comunes, afectará a las concepciones, es decir, la sociedad no podrá echarse en brazos de dirigentes incontestables, haciendo dejación de sus responsabilidades, y eso, supondrá un salto cualitativo. Sin este salto cualitativo, los ejemplos de la extinta URSS, y de la actual República Popular China son suficientemente elocuentes, como para evitarme mayores comentarios, en este momento.


El salto cualitativo que habrá de darse, no es ajeno al esfuerzo por clarificar conceptos, de todos los que de una manera u de otra, tratamos de impulsar la lucha para reivindicar el derecho a una vida digna para todos, pero empezando por los más desfavorecidos, los perseguidos, todos aquellos cuyo mínimo vital no alcanza los 2 dólares diarios; sin este requisito, los flujos migratorios serán imparables.


Esta será la tercera vez que me refiera a Varoufakis; la anterior, la envié al correo de su blog, en un gesto de honestidad política, por si quisiera rebatir mis opiniones; daba por descontado que no necesitaba contestación por su parte, en atención a sus tareas en el gobierno (también supuse, que dada mi irrelevancia política, tampoco lo haría, así que alivié mi inquietud, ante la llegada de una posible respuesta). Al referirme a tan señalado personaje lo hago porque él, públicamente se ha expresado así: Varoufakis dice "…pone a la izquierda radical frente a un terrible dilema : ¿deberíamos aprovechar esta profunda crisis capitalista –esas que se dan una vez por siglo— como una oportunidad para promover el desmantelamiento de la Unión Europea, dada la adhesión entusiasta de ésta al credo y a las políticas neoliberales? ¿O deberíamos aceptar que la izquierda no está preparada para un cambio radical, y promover, en cambio, la estabilización del capitalismo europeo? Este trabajo argumenta que, por poco atractiva que pueda sonar esta ultima proposición a los oídos de un pensador radical, el deber histórico de la izquierda, en esta coyuntura particular, es estabilizar el capitalismo."


Los lectores que quieran conocer el artículo citado (CONFESIONES DE UN MARXISTA ERRÁTICO EN MEDIO DE UNA CRISIS EUROPEA REPUGNANTE) pueden encontrarlo en la web sin mayor problema, mis conjeturas sobre dos de sus artículos, a los que hago referencia, también, aunque, supongo que habrán de bucear más tiempo, ya que el pecio no es tan llamativo.


El objeto de esta cita es precisamente señalar el error que anida en los dirigentes políticos de la izquierda en todo el mundo. He tratado de demostrar que en la actual etapa del modo de producción mercantil, con todas las instituciones públicas y privadas, desde la ONU hasta las instituciones de caridad, imbuidas de las tesis burguesas, dirigidas por personas influenciadas por las concepciones ancladas en el pasado, con una estructura económico productiva controlada por el capital financiero que nos expropia aceleradamente – como lo demuestra Oxfan, que no es precisamente la comintern bolchevique, con sus informes, año tras año–, el afán de querer regenerar el capitalismo es un error, admisible en el conjunto humano, solo porque no conoce la profundidad y dominio del capitalismo, y se puede suponer el lugar común, que siempre ha sido así, pero en gente cultivada, solo puede suponerse pereza mental, obnubilación acomodaticia, falta de rigor intelectual, y solo en último término, traición.


Me niego a pensar que las personas que optan por sumarse a la lucha política, al lado del pueblo trabajador, al lado de los más débiles, sean traidores, por lo tanto, la lucha ideológica, el debate, la confrontación de propuestas y conceptos, es ineludible e indispensable porque el necesario salto cualitativo para alumbrar una sociedad justa y libre no se hará sin la aportación de precisiones a los conceptos, sin precisiones a las propuestas, y mi crítica quiero que se entienda desde esta perspectiva, con este ánimo.


La pérdida de influencia electoral, que se prevé para Podemos, en las próximas elecciones, creo que están más en consonancia con este abandono de radicalidad, que del esfuerzo de la dirección por acercar posiciones para el electorado transversal, ¿quienes creen que les vota?, ¿a quienes creen que pueden sumar electoralmente?, ¿por qué creen que hay tanto abandono electoral en la izquierda?, ¿creen que los que abandonan esperan los periodos electorales para activarse? Lo que ha hundido al movimiento obrero, en Europa, por supuesto, ha sido el abandono de la lucha militante, día a día, por parte del estalinismo, que en pos de la coexistencia pacífica supeditó la lucha de clases al electoralismo barato: Colau, Ada Colau es alcaldesa de Barcelona porque su campaña electoral fue la lucha cotidiana, la lucha en la calle; lo que da beneficios políticos es la movilización, no el poner el culo en un parlamento y ahí, aguantar cuatro años hasta el próximo esprint. Este esfuerzo es el que demanda la lucha por elevar el nivel de consciencia, de conocimiento, y ese esfuerzo, que demanda análisis, debate, precisiones, que luego tienen que traducirse en la lucha pública, en la calle, en las fábricas, en las aulas, en las facultades, en las salas de redacción, necesita del intelectual colectivo, del partido político de los oprimidos, de la internacional, como los organizadores del movimiento obrero histórico hicieron, desde Marx a Bakunin.


Como trato de demostrar, la pequeñez sociológica de la burguesía está compensada por la estructuración, por la articulación de sus organizaciones, y esta articulación es internacional, porque las fuerzas productivas son mundiales, su territorio de operaciones, el teatro de sus andanzas, es el mundo, por lo tanto, el partido de los oprimidos ha de tener este ámbito, y a los pueblos hay que abrirles los ojos haciéndoles conscientes de la imbricación de los lazos que unen la vida nacional no solo con el entorno, sino con el conjunto del mundo; Europa es de hecho, un Estado supranacional, que es muy cómodo, para los burgueses nacionales, porque pueden volcar su fracaso sobre Alemania, y esta puede zafarse de sus nacionales echándoles la culpa a los vagos del sur, pero este discurso es pura pantomima, que les libera de tener que asumir convencer al conjunto del pueblo trabajador europeo de una política, que en los hechos maneja Alemania, el malo de la película, pero que en la realidad todos asumen, porque es la que les hace fuerte, por eso aceptan el fraccionamiento político, como aceptan el respaldo militar de la OTAN, que es de hecho, garantía contra los propios pueblos nacionales, ¿habremos de recordarnos las correrías de las Stay Behind?


Los políticos que militan en la izquierda, no pueden olvidarse del carácter de la lucha que encabezan. El intento de Syriza de enlazar con la socialdemocracia clásica, original, antes de la ruptura que supuso la división de la primera guerra mundial, hizo esperanzar a la izquierda dispersada, pero el intento, a lo que se está viendo, ha quedado en otra maniobra electoral, copiada, burdamente, por Podemos, sin embargo, la idea era positiva y es positiva, pero esa idea no puede hacer abstracción de la historia recorrida, del camino hecho, porque el principal damnificado, han sido los sindicatos obreros, una panda de vendidos, cuya consigna colectiva gritada en las escasas manifestaciones convocadas – en Madrid – era el ejemplo más deprimente, impotente y culpable de unos dirigentes incapaces: “que se metan por el culo la reforma laboral”; cualquier sindicalista de cualquier pequeña empresa tendría mejores propuestas que las elaboradas en las sedes nacionales de los sindicatos mayoritarios, y de los sindicalistas honestos y combativos que aún quedan organizados debe esperarse el puñetazo en la mesa, y barrer a unas direcciones de UGT y CCOO, completamente incapaces; durante toda la crisis, apenas han dicho nada digno de recordarse, a no ser la frase de Fernandez Toxo ...la izquierda no tiene política para Europa, cito de memoria, quedándose tan tranquilo; el asunto de los fondos comunitarios malversados debería ser la piedra de toque para convocar un congreso sindical para clarificar las responsabilidades políticas, las penales siempre encontrará justicieras o justicieros, siempre dispuestos a tirar de la manta ajena.


¿No han podido los sindicatos elaborar una base de datos, comparable a los informes de Oxfan, para dotar a los luchadores obreros del armamento político necesario para dejar sin respuestas a los administradores patronales del ibex35?, francamente, me resulta increíble; mírese por donde se mire, la derrota de la clase obrera, en Europa, donde la historia de luchas de liberación, de luchas por los derechos de los trabajadores ha configurado una sociedad trabajadora muy homogénea, a pesar de todo el veneno nacionalista vertido por la burguesía para mantener dividida a una sociedad tan acompasada, las propuestas, que intuíamos, manejaría Varoufakis iría en cuestionar la estructura de la Unión Europea, como nociva para el conjunto del pueblo trabajador europeo, señalando a las deudas nacionales, como el dogal para mantener dominado a una sociedad tan igualitaria, grosso modo, no tanto, en cuestionar el euro, o salir de él, o la emisión de monedas paralelas para solventar una situación nacional – la griega –, abiertamente, catastrófica, sino en cuestionar la Unión Europea, su división nacional para mayor control de la burguesía, de las burguesías nacionales, que chalanean con los intereses de sus obreros de sus pueblos, para defender sus negocios; esta es la crítica que yo entiendo, pertinente: mantener la división de la Unión Europea, en naciones, que económicamente beneficia a una clase y que mantienen las estructuras de los Estados nacionales, solo beneficia a la burguesía, como clase social, por lo tanto, la izquierda debería luchar por la unidad política; mientras Europa este fraccionada en Estados, formalmente, independientes, pero económicamente dependientes de un mercado que controlan 147 empresas transnacionales (con todos los bancos interconectados por acciones) y 80 o 70 personas más ricas del mundo, este será, cada vez más, escenarios de catástrofes y las sociedades, en el mundo, objeto de fraude, extorsión, robo; mencionaré el reciente descubrimiento del trucaje de Volkswagen para eludir la contaminación, o el aún más novedoso y lacerante, los fármacos, el 80% de ellos, se menciona en una nota periodística, cuyo objetivo es mantener estable al enfermo, para engordar la cuenta de resultados de las empresas farmacéuticas, en vez de curar a los pacientes; como me esfuerzo en querer demostrar, el capitalismo es la depredación consentida por los gobiernos, y la dispersión social, su apuesta vital, por tanto, Europa nunca estará unida, si no apostamos, los pueblos, por la unidad, y la izquierda debe persuadirse y asumir la tarea de construir la nación europea, desde Tarifa a los Urales, y toda esta tarea solo puede ser posible, si en ese intento que inició Syriza de conectar con los orígenes, se asume como una necesidad vital levantar la internacional, el intelectual colectivo capaz de responder a las diferentes sensibilidades sociales del pueblo trabajador, teniendo en cuenta que dada la profundidad de la derrota, la internacional habría de ser flexible para poder armonizar la diversidad, una suerte de parlamento proletario, capaz de orientar las luchas populares para construir una nueva sociedad, que es necesario definir y que estará basada en utilizar las fuerzas productivas para satisfacer las necesidades sociales y no las cuentas de resultados de las transnacionales del capital financiero, y para eso, las luchadoras y luchadores tienen que apelar a la sociedad diciéndoles, que las casas donde habitan, las infraestructuras y las estructuras que soportan el mundo, que la comida que comen y las riquezas generadas, son ellos, los que la han generado y de las que han sido expropiados, porque el mundo lo han configurado a su capricho, un puñado de expropiadores, y que el mundo, nos pertenece y es de justicia, reclamarlo.


CONCLUYENDO


Creo necesario concluir, haciendo una mención explícita al problema del terrorismo actual, al terrorismo yihadista, como es bien sabido, manipulado y manipulando las creencias basadas en la fe islámica, en ningún caso, identificable con la religión islámica.


El terrorismo actual, manipulado para satisfacer legislaciones represivas, que no pueden tener cabida más que en un ambiente de temor constante, es una pieza básica del sostenimiento del capital financiero internacional; como demuestran los hechos, el financiamiento de las infraestructuras necesarias, que en este caso del terrorismo yihadista, despliega, cuenta con la colaboración de gobiernos que mientras gritan para aumentar el miedo y la confusión, dejan hacer, permitiendo la comercialización del petróleo robado, mientras surten de material a los terroristas, al tiempo que silencian aspectos concretos, como la utilización de la infancia preparando asesinos, o prostituyendo a las mujeres, pero no es este aspecto al que quiero referirme, sino a una vertiente que le une al adn del capitalismo depredador: hay una correspondencia entre el grado de crueldad mostrado por los terroristas que no se corresponde con las leyes de la guerra y sí con la consecución por cuadrar los balances. Tal modo de funcionar se correspondería con la propia rapacidad del modo de producción mercantil y con su capacidad para disponer de recursos y vidas, despreciando cualquier otro tipo de consideraciones; en realidad, la disposición del capital financiero mundial para primar la ejecución de los objetivos, sin importar otras consideraciones, por ejemplo, las ejecuciones de las hipotecas – no son suicidios, son asesinatos –, por ejemplo, cerrando hospitales, o quitando medicamentos costosos, y un largo etcétera, se corresponde y compagina con el desprecio yihadista por la vida, por la cultura, por la sensibilidad, porque en esta fase del capitalismo, que puede ser el final, necesita echar mano a todos los medios para conservar el poder de un mundo que se les escapa, por eso, ante tal aglomeración de acontecimientos, creo que la lucha del pueblo trabajador del mundo, necesita del intelectual colectivo, una internacional capaz de explicar y organizar las fuerzas dispersas de la clase obrera, y no importa si esta lucha la dirigen obreros u otras clases pues Marx, Lenin, Trotski eran pequeños burgueses y Engels, un burgués, pero todos se elevaron por encima de sus intereses concretos, asumiendo la defensa de la clase obrera, de los oprimidos del mundo, con esto, concluyo mi personal balance de cinco años, anotando mis conjeturas, y espero poder aportar, al debate necesario mi propia perspectiva.


Jesús M. Rodríguez Mesas
veintisiete de octubre de dos mil quince





jueves, 24 de septiembre de 2015


































PAUSA


problemas personales que requieren mi tiempo y atención

hacen que tenga que apartarme de la elaboración de las

anotaciones para este cuaderno para la reflexión, que pretende


ser una herramienta para la acción politica.












jueves, 27 de agosto de 2015

TSIPRAS: ¿NOQUEADO O VENDIDO?





TSIPRAS: ¿NOQUEADO O VENDIDO?


Un mínimo de prudencia me hace suponer lo primero, es decir, Tsipras perdió la oportunidad de haber asestado un golpe de inusitada contundencia a la política del capital financiero internacional que representa la negociación con Bruselas, si tras el no, hubiese forzado a la UE a sacar a Grecia del euro, pero el hecho de aceptar la negociación le ha dejado noqueado, y todavía peor, rompiendo el partido que encarnaba la unidad de la mayoría del pueblo griego, y ahora, como recurso de político con tablas, convoca elecciones para proponerle al pueblo ajo y agua – a joderse y aguantarse –, pero cuanto mejor habría resultado que ese remedio lo propusiese como el coste del pueblo griego por liderar la lucha por levantar Europa contra el dominio del capital financiero mundial, bandera tras la que, presumiblemente, hubieran seguido otros pueblo, entre ellos, el del Estado español.


No creo necesario enumerar que el modo de producción de mercancías – la base material del sistema – sea capaz de generar medidas que beneficien a los pueblos porque todo su arsenal de medidas se resumen en el ejercicio de la especulación con cualquier objeto comercializable, por lo tanto el fondo de la cuestión hay que centrarlo en cómo ayudar a las fuerzas sociales a generar su alternativa, que de ninguna manera puede reducirse a los procesos electorales, vacíos de contenidos de cambios que sean ajenos a la participación social continuada, y esto, tengo que pensar, no parece que sea lo que pase por la cabeza de la izquierda, en general, y mucho menos, por la cabeza de los líderes de Podemos, sin embargo, toda la burguesía europea ha entendido la apuesta de Podemos hermanándose a Syriza, y los populares y Rajoy no dejan de aprovechar el noqueamiento de Tsipras estableciendo la comparanza, algo que los líderes de Podemos refuerzan – Errejon, por ejemplo – al loar la convocatoria de elecciones sin esbozar la crítica, constructiva, por supuesto, a Tsipras–Syriza de transigir entregándole al capitalismo alemán sectores de la producción, prácticamente, por nada.


El hecho de la ausencia de crítica, por parte de Podemos, y el silenciamiento de los que se atreven a esbozarla – Teresa Rodríguez – demuestra que las reivindicaciones que motivaron la puesta en escena de Podemos están madurando aceleradamente ante la posibilidad de acceder a pisar la moqueta de gobernar y, en consecuencia, negociar sin atreverse a plantear el fondo del problema, que es, la expropiación de los trabajadores y la ciudadanía de los recursos que aún conservan, a manos del capital financiero, porque eso sería plantear el problema en unos términos que superan el compromiso de los dirigente de Podemos, así que menos alabar a Tsipras por convocar elecciones a destiempo, que se ha saltado el mandato claro de no negociar, que el pueblo griego le dio, tras el referendum, y sí más explicaciones por entregarse al capitalismo alemán.


Vivimos, en términos políticos, momentos de cambio histórico, entre el viejo modo de producción, agotado en su faceta de generador de progreso para el conjunto de la humanidad, y la agitación económico-socio política de movimientos sociales inconexos porque no hay nadie que asuma la dirección de tales movimientos impulsándolos para que lo que expresan de modo caótico empiece a tomar formas definidas, y eso es así porque los partidos políticos progresistas, generalmente situados en la izquierda han abandonado, en los hechos, la lucha contra la explotación, la lucha por el cambio de sociedad, que eso es la revolución; la revolución no es el simple asalto al poder, la revolución es la transformación de las estructuras sociales para que el pueblo sea, plenamente, fuente de poder y legitimidad, con instrumentos efectivos para tomar decisiones y debatir en función de mayorías organizadas, por eso, los partidos tradicionales del movimiento obrero, al unir su suerte al albur de los procesos electorales han abandonado la lucha contra la explotación, y esta lucha se ha fragmentado en diversos movimientos, desde la domesticación de los sindicatos obreros hasta la proliferación de ongs, pasando por el feminismo y los movimientos de liberación sexual; el abandono de la lucha contra la explotación deja a los luchadores que si quieren impulsar al pueblo trabajador en fuente de poder limitados a unir su lucha a la mera participación electoral, sin querer comprender que la lucha de clases esta unida al objetivo de acabar con la división de los seres humanos, en clases sociales enfrentadas.


La lucha que abandona los objetivos fundamentales se convierte en una pantomima siniestra, porque la lucha contra la explotación está unida a una visión y unos objetivos, que hoy están ligados al futuro, y ese futuro está siendo impedido, obstaculizado por el caducado modo de producción mercantil, por lo tanto transmitir los objetivos y transmitir una cierta visión de la sociedad en la que se quiere vivir es fundamental para dar continuidad a la lucha, más allá de la duración de las campañas de elecciones porque dentro del capitalismo no hay futuro, ya que este, sólidamente estructurado y articulado no tiene la competencia capaz de arrancarle el liderazgo, ya que esa competencia solo puede venir de la clase obrera organizada, dirigiendo al pueblo trabajador.


LAS PÉRDIDAS DE LOS MULTIMILLONARIOS SOLO INDICAN MAYOR CONCENTRACIÓN DEL CAPITAL


Como demuestra la realidad cotidiana, aunque no se quiera ver, las pérdidas de los multimillonarios no repercuten positivamente en los bolsillos de la gente corriente porque si 400 personas más ricas del mundo han perdido 182 mil millones de dólares – 182 000 000 000 $ – esta semana, según el sitio bloomberg.com, ese dinero, ese capital lo habrán ganado otros grupos financieros, significando que tal transferencia forma parte del juego del capital financiero mundial, cuya tendencia es la concentración de la acumulación, por eso la bajada del precio del petróleo, como consecuencia de las maniobras financieras de China, ajustando su moneda, esa bajada no se ha traducido en la misma cuantía, en la ciudadanía porque la solida estructuración del capitalismo organizado en esa red de 147 transnacionales está organizada para evitar que la sana competencia entre los poderosos se traduzca en una malsana preponderancia del incremento de poder para el pueblo, y este tipo de maniobras es el que impide que el pueblo trabajador pueda encontrar futuro dentro del sistema sustentado por el modo de producción mercantil, y este tipo de explicaciones está ausente de la inexistente lucha sindical y de la inexistente lucha idológica, por eso, maniobras como las de Tsipras convocando elecciones, tras haber desobedecido el mandato del pueblo griego de no negociar otro rescate ruinoso significa, mirándolo con cierta consideración, su falta de política y su timidez para denunciar al sistema, siendo pertinente la pregunta ¿acaso espera convertirse en un estadista político?, ¿todo el esfuerzo de años de lucha para hacer lo mismo que sus antecesores? Honestamente creo que este tipo de comportamiento político hunde la moral de los luchadores obreros y es un mazazo en la consciencia de los pueblos, y del pueblo griego, especialmente.Ç


Si Podemos acepta este comportamiento sin crítica habremos de suponerle que su visión de la lucha está destinada a fracasar porque lo que de verdad se necesita es una apuesta clara por acabar con el sistema, y es posible reconocer abiertamente el deseo del pueblo trabajador, de la ciudadanía, de lograr los cambios de forma pacífica, pero quien se atreva a liderar el combate debe de tener claro que el coste será tanto más leve cuanto más claro sean los objetivos y más fuerzas se unan tras ellos, por eso, la el respaldo de Podemos a Tsipras indica que no solo está de acuerdo en la política programática, sino que al no expresar la crítica a la debilidad de Tsipras, se hace responsable de la práctica política coyuntural y tal cosa puede equivocar al pueblo trabajador, por tanto, si un partido pretende educar con su comportamiento al conjunto de la ciudadanía, y no solamente tener palmeros que le jaleen, la actitud de la dirección política de Posemos, yerra.


EL OXIMORÓN DE VARUFAKIS


La acción política que pretenda impulsar cambios políticos profundos tendentes a favorecer al pueblo trabajador debe saber que esa acción política no puede estar condicionada por la época de elecciones, sino que esta etapa de elecciones, solamente va a suponer conocer a los militantes que defenderán en el parlamento las propuestas por las que se luchan día a día, pero teniendo presente que los cambios vendrán de la presión que la lucha sea capaz de movilizar para incrementar la fuerza.


El sistema no es separable de la clase que lo dirige, es decir, el modo de producción de mercancías no es separable de la clase que lo dirige, y si es posible suponer que el modo de producción pudo haber evolucionado de otro modo, de ninguna manera podemos suponer que el sistema desandará el camino recorrido para volver a sendas que pudo haber recorrido pero que no transitó, por lo tanto, que algún dirigente situado en la izquierda internacional, con la sana intención de desfacer entuertos proponga medidas que en su momento no se tomaron, estará equivocado porque la élite internacional que dirige el sistema, lo quiere tal como va, y no desea otro comportamiento, pues esa élite, en esencia, el complejo militar industrial que es el mensajero del miedo del capital financiero internacional que frecuenta lugares donde intercambian sus productos, ideas y concepciones, sabe que cualquier alteración positiva redundará en una pérdida de poder que se transferirá, por la propia dinámica del proceso de interrelaciones, al conjunto de la sociedad, así que si la situación griega pudiera mejorar, porque la UE ayudara a facilitar la vuelta a la moneda nacional – dracma – que era, según creo, el plan B de Varoufakis, la situación no mejoraría especialmente porque el sistema quiere la derrota de la clase obrera, país por país, que es lo que puede ahorrarle una guerra, de efectos imprevisibles, y si esta se llevase a cabo, el manejo de una masa amorfa; la vuelta a las monedas nacionales, que Oskar Lafontaine supone que retomaría la senda de la Europa social es igualmente ilusoria, porque la construcción de la Unión Europea se hizo despreciando la participación de los pueblos de Europa, y la socialdemocracia estaba y está del lado de la burguesía, y en tales condiciones toda la arquitectura institucional se proyectó en función del interés de los mercados, y los mercados, en los estertores de un modo de producción que ha dejado de ser útil al conjunto de la humanidad, quiere una derrota épica de los ciudadanos de los países industrializados, porque al sistema le sobran tres mil quinientos millones de seres humanos, que no son los que agonizan – sobreviven con, a penas, dos dólares al día –, sino los ciudadanos de Europa y la de los países industrializados, con capacidad potencial para organizar una alternativa, por eso, los planes B no sirven porque no pueden rellenar el vacío de poder que significa la falta de fuerza del pueblo trabajador, capaz de imponerlos.


En otros términos, acabar con el modo de producción capitalista significa acabar con el dominio de la clase capitalista, con el capital financiero internacional que esta dirigiendo la producción, las finanzas, dilapidando los recursos humanos y materiales en beneficio de ese uno por ciento mundial, por eso, las medidas tendentes a paliar los efectos devastadores de la actual crisis política, al no plantar cara a las medidas de la burguesía, pierden efectividad, porque no enfrentan su fuerza con la fuerza de la clase obrera, es decir, plantar cara significa poner por delante los objetivos políticos – no pagar las deudas nacionales y la exigencia indeclinables de hacer pagar impuestos progresivos, acabando con los paraíso fiscales – enfrentados a los objetivos políticos de la burguesía tendentes a defender la ganancia, el mercado, su poder frente a la sociedad, lo que quiere decir que está dispuesta a defender su voluntad política de hacer prevalecer el privilegio de la clase capitalista frente al resto de la sociedad.


La falta de decisión de la izquierda para encarar el combate ideológico exigiendo abiertamente modificar la producción, la utilización de los recursos, el control de las finanzas es lo que hace inviable los planes, por muy estudiados que estos sean, porque no se puede poner una vela a Dios y otra al diablo, y esta falta de contundencia ideológica está presente en la izquierda porque está convencida que el sistema capitalista funciona y efectivamente funciona para la élite, para el uno por ciento, pero no para el conjunto de la humanidad, aunque haya recursos suficientes para todos, si el reparto se hiciera con otros criterios, pero si no se esta dispuesto a tocar el núcleo del problema, nunca se llegará a solucionarlo, por eso me parece paradigmático el comportamiento de Varufakis, porque defender la soberanía del pueblo griego, por el que él lucha significa acabar con el sistema, que es quien lo impide, porque ya no desempeña la función que le hizo alternativa al feudalismo, ya que la función de impulsar el desarrollo del conjunto de la humanidad, aunque esta función no sea la que determina la naturaleza del capitalismo, sino un subproducto, está confirmada por los hechos, cuestionada, porque el incremento de la miseria rodeada de lujo y despilfarro de recursos y medios materiales y humanos, resultan obscenamente ofensivos, y Varufakis dice "…pone a la izquierda radical frente a un terrible dilema : ¿deberíamos aprovechar esta profunda crisis capitalista –esas que se dan una vez por siglo— como una oportunidad para promover el desmantelamiento de la Unión Europea, dada la adhesión entusiasta de ésta al credo y a las políticas neoliberales? ¿O deberíamos aceptar que la izquierda no está preparada para un cambio radical, y promover, en cambio, la estabilización del capitalismo europeo? Este trabajo argumenta que, por poco atractiva que pueda sonar esta ultima proposición a los oídos de un pensador radical, el deber histórico de la izquierda, en esta coyuntura particular, es estabilizar el capitalismo."


Cuando yo leí su articulo hice un apunte dando mi opinión, sobre el suyo, y volví a insistir en otra ocasión más porque él tiene el valor de reconocer abiertamente que todo mejoraría, estabilizando el capitalismo, pero como él es un militante y reconocido intelectual, me parece fundamental resaltar la incongruencia de su pensamiento, porque él sí puede entrar en las sutilezas de los argumentos y en lo enmarañado de la práctica política, sin perder de vista los objetivos, y puede reconocer la debilidad de su tesis.


La solidez del capitalismo actual es su increíble articulación funcional en la que, a modo de un selecto club, las reuniones internacionales, oficiales y particulares, y el entramado de las 147 transnacionales les permite una increíble influencia sobre los dirigentes políticos, en las que los diferentes discursos, coinciden en mantener apartado al conjunto de la población mundial, mientras ellos encuentran la solución que mejor les cuadre, y a esta práctica solo podría oponerse la de la propia mayoría social apartada de cualquier tesis por la cobardía política e intelectual de los dirigentes obreros, de los dirigentes de la izquierda, lo que requeriría una política capaz de afirmar con rotundidad la decisión de modificar la estructura productiva y la estructura financiera. En la práctica, esto podría suponer planes que no diferirían de los que se presentan en las negociaciones, de forma rotunda, siempre que se establecieran, como innegociables, el impago de las deudas nacionales, la profundidad de las reformas fiscales progresivas, la erradicación de los paraísos fiscales, y sobre todo, la movilización social, en apoyo de tales exigencias, pues eso es lo que puede entenderse por deconstrucción del modo de producción mercantil, la exigencia de modificar la sociedad, apoyado en la fuerza social, y no en los compadreos de negociaciones, a puerta cerrada, en la que se está ausente del intringulis del debate, porque la fuerza dominante la ejercen los representantes burgueses, los representantes de los mercados, mientras los representantes del pueblo trabajador, asienten porque solo poseen la fuerza de sus razonamientos, porque la fuerza efectiva del pueblo trabajador quedó en la plaza, en el gesto, por eso, la estabilización del capitalismo, que Varufakis cree positiva, o el retorno a caminos que no se transitaron cuando pudieron ser oportunos, son brindis al Sol, por eso, aceptar las explicaciones de Podemos sobre la actitud de Tsipras, no sirven más que para ocultar la carencia de política que sea capaz de decirle al pueblo trabajador que el capitalismo ha acabado su ciclo histórico y hay que buscar nuevas alternativas.


jmrmesas


veintisiete de agosto de dos mil quince

























domingo, 9 de agosto de 2015

DICIENDO



DICIENDO

Sin romper ataduras con el capitalismo no hay futuro. Lo estoy diciendo y sería muy lamentable tener que decir, ya lo había dicho antes, pero si los asesores económicos de Podemos se empeñan en decir que la deuda española es manejable, me parece que estos asesores olvidan, o quieren olvidarse que la deuda de España, como el conjunto de las de Grecia, Francia, Alemania, Japón o la propia deuda de EEUU – 18 156 488 807 846, 63$ –, son partes del sistema financiero internacional y del sistema monetario mundial, ligados al conjunto de países del planeta, incluídos los que están formando el nuevo bloque de los BRICS y que las deudas forman parte del proceso de desarrollo desigual y combinado, y este proceso contiene factores diversos que tienen que ver con otros factores de orden específico que forman el conjunto de elementos que las burguesías nacionales manipulan para poder controlar a las sociedades respectivas, haciendo que los Estados puedan controlar el descontento de la ciudadanía.

Las magnitudes deudoras no pueden crecer indefinidamente sin comprometer al conjunto en su totalidad, pero este proceso no es evidente por sí mismo, y por tanto, la ciudadanía no lo percibe porque permanece ensombrecido por la dificultad que entraña plantearlo, dado que afecta, directamente, a la naturaleza del dominio de la clase capitalista, es decir, al conjunto del capital financiero internacional, que es, de hecho, el dueño del mundo.

Así como el proceso productivo es global, porque la economía, a la escala en la que trabajan las 147 transnacionales ha terminado conectando producción y comercio, a través de continentes, las imbricaciones que ligan a los Estados con la economía, ni son evidentes por sí solas, ni hay interés en manifestar tales relaciones de dependencia, porque esas relaciones de dependencia, ocultas, son las que manipulan los gobiernos para dar apariencia de soberanía – el caso de los portahelicópteros mistral, que Rusia contrató con Francia, y que esta ha tenido que deshacer, a un coste ruinoso por presiones de USA –, ilustra la afirmación, por lo tanto, enrevesar esas relaciones de dependencia es lo que le permite a los gobiernos manipular las emociones nacionales ocultando la dependencia de los grandes magnates, que sin ser elegidos por nadie, dirigen el mundo, a su capricho.

La ciudadanía, está lejos de entender el proceso porque, en principio, tiende a confiar en los dirigentes, y estos, moderan su discurso. Podríamos decir que en los comienzos de los procesos de cambios profundos, y la sociedad industrializada, en términos generales, está atravesando uno de esos procesos de cambio profundo, se producen situaciones en la que la ascendencia de los dirigentes sobre la sociedad hace que estos moderen su discurso, y en este proceso de querer ser uno con la sociedad, esta, en vez de progresar en su comprensión, en la profundidad de los cambios que tienen lugar, fragmenta la masa social, por eso, ha descendido el porcentaje, que las encuestas arrojan respecto al lugar que Podemos obtendría ahora, mientras ha subido el porcentaje del partido popular, porque la gente tiende a pensar que no hay alternativas, y que lo que hay que hacer es depurar al partido popular de corruptos, sin entender que la corrupción forma parte del sistema capitalista.

La corrupción forma parte de las señas de identidad del capitalismo, no importa que país miremos, pues en todos, la corrupción está presente, sin embargo, el hecho de la corrupción en España, resulta tan evidentemente repugnante porque la burguesía española ha gobernado, practicamente, sin el contrapeso de la democracia, y esta se ha dotado, en las sociedades con larga tradición democrática, de controles para reducirla a niveles tolerables, pero la corrupción está en la entrañas del sistema. En la medida que la situación se endurezca se producirá el proceso inverso en el contenido del discurso y los dirigentes empezaran contagiándose de la radicalización de las masas, y si la dirección no tiene política alternativa, sobrevendrá una fase caos, porque previamente, la dirección no puede sacarse de la manga, soluciones que previamente no ha explicado, por eso es importante introducir la dimensión internacional en el discurso político nacional, porque modificar el sistema financiero y el sistema monetario mundial, para dar cabida a las necesidades de las sociedades, requiere un acuerdo internacional, porque los mercados, los multimillonarios dueños del sistema, a los que sobran la mitad de la humanidad, ya tienen su internacional con sus diferentes secciones, la bolsa de valores, sus cumbres, en la que discuten sus enfrentamientos, sus thinktank, etc., mientras que los trabajadores y los pueblos no tienen nada.

Podemos empieza a ocupar la tercera plaza en las quinielas electorales, empieza a ocupar el lugar de izquierda unida, porque sus propuestas moderadas contemplan una larga vida en un sistema obsoleto, al que el viejo Marx ya definió con acierto los fundamentos de su utilidad histórica, el momento en el que el tiempo de trabajo socialmente necesario se vuelve superfluo, y cuanto más tiempo se tarde en trasladar este concepto a la calle, universalizándolo, más difícil será ocupar la primera plaza.

jmrmesas

nueve de agosto de dos mil quince