sábado, 6 de septiembre de 2014

EL CAPITALISMO CAERÁ GLOBALMENTE







RAZONES Y PRINCIPIOS: EL FINAL DE UNA ERA

EL CAPITALISMO CAERÁ GLOBALMENTE TAN PRONTO COMO

SE ARTICULE UNA ALTERNATIVA MEDIBLE



Si echo la vista adelante tratando de imaginarme el futuro, no puedo ver un mundo de progreso en los próximos años venideros, porque el actual estado de cosas que están sucediendo en el mundo han llevado la tensión a un grado extremo, ya que esa tensión está ligada a los intereses de una élite estrechamente informada, articulada y conectada que se reparten el mundo y maquinan acuerdos y pactos contra los pueblos para asegurarse una posición de dominio y privilegio.

El informe de OXFAN, presentado a principios del año actual en el foro económico de Davos, crudamente explica como el uno por ciento mundial posee el cuarenta y seis por ciento de la propiedad del planeta (1% tiene el 46% de la propiedad), y como los 85 propietarios más ricos tienen más riqueza que la mitad de la población más pobre del planeta, como en Estados Unidos el 1% más rico ha acumulado el 95% del crecimiento total posterior a la crisis desde 2009, mientras el 90% más pobre se ha vuelto aún más pobre.

Cómo las leyes favorecen a las grandes corporaciones, y semejante explicación sobre el latrocinio al que está sometido la población del planeta, de un modo legal, es decir, con las leyes a su favor, sin tener que recurrir al cohecho, a la extorsión, o dicho de otro modo, como el cohecho y la extorsión tiene carta de naturaleza en los parlamentos y gobiernos, en todo el mundo no ha sido comentado en ningún parlamento, por ningún partido, ni por ningún gobierno, porque comentar semejante robo implica una revisión total de las leyes internacionales, nacionales y locales, y aún mucho más, una revisión en profundidad del derecho de propiedad.

Hay otro informe de la universidad de Zurich que explica y desarrolla como el entrelazamiento de los capitales hace posible que un grupo de 147 empresas transnacionales tengan una influencia determinante sobre la economía real, porque entre esas 147 empresas están todos los grandes bancos importantes, ligados por participación accionarial; hay además una página en internet en la que, gráficamente, se pueden ver como están entrelazadas las cúpulas empresariales de las empresas de Estados Unidos (que puedo suponer que en el resto de Estados nacionales, es exactamente, análogo, aunque nadie ha publicado semejante estudio -en Europa-, en caso de haberlo hecho), viendo, nominalmente, la extensa red de influencias que hacen de la competencia una una frase vacía, ya que semejante red de conexiones político-financieras, tiende al entendimiento y facilita el acuerdo para repartirse el mercado mundial.

La economía está sólidamente controlada por el capital financiero estadounidense y europeo y este núcleo de poder, por la fuerza que tienen los procesos económicos-productivos puestos en marcha desde la segunda guerra mundial, ha terminado globalizando la vida en general en el planeta, y esto es lo que, a mi modo de ver, es el superimperialismo.

Tal estado de cosas no es inocuo, y sí inicuo, pues en su desarrollo ha generado frustración y daño, y otras naciones, otros Estados se han visto en la tesitura de tener que responder ante el ansia acaparadora del superimperialismo euro-estadounidense, agrupándose en un nuevo bloque -BRICS-, y no es que haya un bloque malo y otro bueno, es que la lógica monopolista obliga a las naciones a agruparse para defender los intereses de las burguesías en conflicto, y la clase obrera, la ciudadanía, en todos los casos, es rehén de esas élites enfrentadas.

Posiblemente, como dice Thierry Meyssan, él crea que Rusia sea hoy la principal potencia capaz de encabezar la resistencia frente al imperialismo anglosajón, pero si desde la muerte de Lenin y tras la dirección de Stalin, la burocracia no ha hecho otra cosa que expropiar a los pueblos que hicieron la revolución de 1917, hasta llegar a convertirse en la actual oligarquía, ¿cómo ahora encabezarían una lucha, que antes no fueron capaces de liderar?, porque lo importante, se argumentaba, era la supervivencia de la URSS, en el marco de la coexistencia pacífica para asegurar el socialismo, que no era otra cosa que el tiempo necesario, para que los burócratas consolidaran la expropiación de los pueblos bajo su dominio. ¿Acaso Rusia es más consciente que la antigua URSS? ¿Acaso los oligarcas que han expropiado a la revolución son más solidarios con los pueblos del mundo que los burócratas de la nomenclatura? O, ¿tal vez han decidido defender los intereses de Rusia envolviéndose en la bandera de la lucha anti imperialista?, porque de ser así, han echado por el desagüe todo el costoso esfuerzo de deconstruir el Estado soviético, precisamente para integrarse en un mercado, que los quiere rendidos sin condiciones.

En el enfrentamiento que se está diseñando por Estados Unidos, con el silencio cómplice de la burguesía europea, escondiéndose tras la OTAN, queriendo dar la apariencia de un asunto compartido; de la visión común de un atropello de los derechos del pueblo ucraniano a decidir su futuro -que casualmente, coincide y está beneficiando a los poroshenko-kolomeiskis de todo pelaje-, es, esencialmente una hábil estratagema, una máscara destinada a tapar el fabuloso agujero económico del sistema financiero del capitalismo especulador euro-estadounidense, y los trabajadores y la ciudadanía internacional, no pueden ser indiferentes y pasivos, sino que han de tomar posición condenando todo el amañado proceso que se está haciendo con el objetivo de reactivar el capitalismo agonizante, mediante la guerra.

Primero, porque es la salida histórica de una crisis de la profundidad de la actual crisis, que tiene su origen en los años 2007/2008, sin que se haya tomado, desde entonces, ninguna medida para corregir la especulación financiera, el sistema monetario, la prepotencia de la banca y el sometimiento de los gobiernos a los mercados, que no hayan sido los recortes y el empobrecimiento de las masas.

Segundo, porque el superimperialismo, la vieja burguesía ha llevado la economía a un grado tal de concentración interdependiente que es imposible seguir porque está chocando con la burguesía de los países emergentes, y los burócratas enriquecidos de los países que componían la fenecida URSS y la pujante economía china -BRICS-, y esta confrontación, que aun no tiene esta forma explícita (porque el viejo capitalismo espera poder romper el nuevo bloque) como se está viendo, no es posible que se solucione pacíficamente, sino que cada vez se fuerza más la máquina guerrera, porque el sistema tiene sus exigencias, y estas son una creciente población que no puede ser empleada, porque las modernas fuerzas productivas expulsan a la fuerza de trabajo del proceso de producción, y para romper este lazo es necesario un nuevo concepto de la producción que pasa por una revalorización de la propia sociedad como creadora de valor, como creadora de inteligencia, como creadora de seguridad y poder, y esos conceptos que no se quieren reconocer, porque reconocerlos significa revisar el derecho de propiedad, el derecho de los poderosos a expropiar a los pueblos, no se hará, a menos que la voz independiente de la ciudadanía no se levante por encima de este ruido agresivo puesto en marcha por el viejo capitalismo.

El capitalismo no puede salir de este bucle porque la lógica del sistema es acumular capital y expulsar fuerza de trabajo, y la acumulación, actualmente, no vuelve a la circulación, porque el capitalismo financiero oculta los beneficios en los paraísos fiscales, y sí se llegará a una guerra entre la vieja burguesía y la burguesía de las economías emergentes, sería el final para todos, porque el proceso no podría ser análogo al que tuvo lugar en los años que siguieron a la SGM, porque todo es diferente, desde las fuerzas productivas a la estructura mental de la sociedad.

LA NECESIDAD DE UNA NUEVA DIRECCIÓN OBRERA

PARA GARANTIZAR VOZ PROPIA A UNA CIUDADANÍA INTERNACIONALISTA

Las pasadas elecciones al Parlamento Europeo supusieron un terremoto en el panorama de dos países, pues pese al esfuerzo del capital financiero internacional de desactivar el efecto político, con la que la izquierda europea esperaba el evento haciendo coincidir las elecciones parlamentarias con las elecciones de los golpistas ucranianos, en Grecia y sobre todo, en España, la candidatura improvisada de Podemos, ha conmovido profundamente el panorama político en el Estado español, dando idea del profundo hartazgo de la sociedad de una política de compadreos y pasitos cautelosos, que el fenomeno Podemos ha demostrado no se corresponde con la idea que una parte importante de la sociedad española espera, y parece dispuesta a mantener, acompañando a la nueva organización de Iglesias y Monedero; basta ver la desazón con la que está reaccionando toda la escoria burguesa para comprobar el terrible sobresalto que supone un grupo de luchadores dispuestos a romper clichés, para comprobar que establishment español no sabe que carta mover.

En mi opinión, creo que una parte importante de la población está dispuesta a aceptar el riesgo de embarcarse en cambios profundos, pero me llama la atención la galvana con la que la izquierda esta dejando pasar el verano, sin llevar a la calle un debate, que parece muy vivo en todo el ámbito mediático, pero del que está ausente el actor principal, la gente corriente, el pueblo, y todavía, ningún twitter puede sustituir a un dirigente, a un militante, que de viva voz pueda discutir, dar explicaciones, proponer, animar a los ciudadanos a participar y tomar parte del debate que impulse el cambio.

Modestamente creo que Podemos no posee la política, la concepción política necesaria y profunda para entender que el momento por el que atraviesa el sistema, todo el entramado que envuelve y acompaña el modo de producción de mercancías, ha entrado en una fase que no puede ser remontada sin profundos cambios, que el sistema no puede acometer, porque dejaría de ser lo que es, un modo de explotación del ser humano, un modo de esquilmación y agotamiento de los recursos del planeta, y que por tanto nos dirigimos, preciso más, la élite que dirige el capital financiero mundial, nos dirige a un nuevo escenario de mayor tensión y agresividad, y que para poder, influir en una situación como la que trato de describir, una fuerza política, tendría que contemplar esta dimensión y tratar de transmitirla a la sociedad, para que esta, empezara por incorporar a su imaginario cotidiano la necesidad de intervenir en el momento presente con sus preocupaciones e intereses, sin hipotecar.

Recordaré, a Podemos, pero también a Izquierda Unida, y a los militantes preocupados del PSOE (el partido socialista, como organización, la socialdemocracia mundial, como organización está definitivamente pasada al enemigo, es decir, es el ala izquierda de la gobernanza mundial), las reflexiones de un personaje, F. Toxo, dirigente de comisiones obreras y de la Confederación Europea de Sindicatos; dichas reflexiones, expresadas en eventos diferentes, pero de una cierta proximidad temporal, recalcaban que no hay políticas nacionales, y que la izquierda no tiene política para Europa, y esta verdad, aún dicha por un personaje como él, no pierde validez y es un aviso a navegantes, que Podemos haría bien en tomar nota, ante la noticia aparecida en la prensa de evaluar formar un sindicato propio, cuando lo más importante, en ese terreno es dar la batalla en los sindicatos, abandonados en manos de una camarilla, alejada, como es evidente, de los problemas de los trabajadores, como clase obrera.

Podemos puede convertirse en la masa crítica necesaria en Europa -no olvidar que no hay políticas nacionales-, y esta masa crítica europea, necesita un partido, no tanto para organizar la lucha, sino como un instrumento capaz de generar ideas para que los profundos cambios necesarios sean los que necesita la humanidad doliente.

Explicar por qué no hay que pagar las deudas nacionales, explicar la necesidad de acabar con los paraísos fiscales, y que las grandes empresas y bancos contribuyan, en modo creciente a la sociedad; explicar la necesidad de una moneda mundial; qué son las fuerzas productivas, cómo influyen en la sociedad; cómo y por qué la geopolitica condiciona las nacionalidades, es fundamental, para que en el imaginario colectivo, el ansia de cambios profundos, cale en las conciencias de la ciudadanía. Es más importante esto que dedicarse a pergueñar estructuras organizativas, y si la izquierda entiende esto, iremos en la buena dirección.

jmrmesas

seis de septiembre de dos mil catorce


























lunes, 25 de agosto de 2014

YIHADISTAS, UCRANIA ¿CUAL ES EL FONDO DEL PROBLEMA?


YIHADISTAS, UCRANIA

¿CUAL ES EL FONDO DEL PROBLEMA?

Desde su secuestro, James Foley en 2012 el periodista fue moneda de cambio, formando parte, junto a los demás rehenes, aún vivos, de ese terrible estado de tensión, de la hiperrealidad construida para mantener dominados a los pueblos. Aproximadamente pocas semanas después el senador por Arizona John McCain se entrevistaba con la élite de los terroristas del EIIL -Estado Islámico de Iraq y Levante- como parte de un plan tendente a a controlar Oriente Medio, como se ve en la foto, que tomo de acción 13.org.co, y estos de la red voltairenet.org., en esa reunión se estaban delineando ese control, que con tanto descaro, la doble moral del poder, practica el superimperialismo, guiado por Estados Unidos.

Desde las cruzadas papales del medievo hasta las guerras de religión en Europa (siglos xvi al xviii), entre católicos y las diferentes ramas protestantes, tales guerras encubrieron intereses más a ras del suelo, que delirios espirituales para agradar al Altísimo. El Estado Islámico no es diferente, por mucha invocación a Dios que hagan sus guerreros, en realidad, una mezcla de elementos desclasados, aventureros y psicópatas, puestos sobre el tablero por los servicios secretos de Estados Unidos y el Estado de Israel para controlar el petróleolas rutas y un territorio estratégico. Todo el ruido mediático al rededor del Estado Islámico no sirve más que para desviar la atención de este asunto; por muy repugnante que sea un degüello, no es menos repugnante matar desde una consola controlando un avión teledirigido; es delirante pensar que tal grupo pueda ser algo más que una banda de asesinos; que puedan construir algo positivo capaz de aliviar el dolor, capaz de acabar con la explotación; una nueva civilización no se hace postrándose, sino trabajando, estudiando, investigando y descubriendo, no prohibiendo la química, por ejemplo, o legislando en los territorios liberados leyes contra las mujeres obligadas a la mutilación genital sin embargo, merece la pena analizar el rápido crecimiento de afiliación de sus componentes; el psicólogo John Horgan de la universidad de Massachusetts-Lowell, estudioso del comportamiento del terrorismo, concluye que el sorprendente crecimiento se debe a la enorme frustración generada, unida al deseo de los individuos de dar sentido a sus vidas haciendo algo grande, es decir, todo un ejemplo de un sistema que no genera más que decepción, angustia y penalidades; está retratando una sociedad global en descomposición, para la que no existe una alternativa, natural, porque el desarrollo humano traspasó los umbrales de lo natural y a partir de aquí, todo ha de ser medido y contado, y eso no puede ser tarea de unos iluminados, si así fuera, ¿no sería la confirmación de que ni siquiera somos semejantes?, y esa desigualdadaún no está demostrada. La izquierda debe de tomar nota de todos estos avisos, pues mientras los poderes fácticos de la banca internacional y las grandes empresas, no cesan de expropiar a los mismos pueblos, las mismas naciones, que los gobiernos sujetan -en realidad, gobiernan para ellos- rindiéndose ante los grandes, con el argumento falaz de una legislación internacional que hay que respetar, cuando los poderosos no hacen sino burlar, la misma ley que los gobiernos son incapaces de hacerla cumplir, a banqueros y grandes empresas.
Que la izquierda entienda la dimensión internacional de la lucha de clases es importantísimo para generar un discurso diferente, ya que sin cambiar el actual discurso será imposible agrupar a las huestes deseosas de lanzarse a cambiar el mundo, porque este sistema no genera más que penalidades para los pueblos, mientras los poderoso se construyen paraísos en medio de la miseria. Pero, ¿qué significa cambiar el discurso?

Cambiar el discurso significa llevar al seno de la sociedad que esta -ella misma- es la autentica creadora de la riqueza, que ella misma es el artífice del progreso, y que ese trabajo callado y en su mayor medida, anónimo es la verdadera razón del progreso, de ese progreso que nos ha ido separando de la naturaleza, en la lucha por humanizarnos, por hacernos independientes de las inclemencias naturales -mientras el resto de seres vivos se doblegan ante ella, la naturaleza-, y que en ese proceso, siempre ha habido quien se ha arrogado la decisión de tomar iniciativas, siempreamparándose en el uso de la fuerza, y que hoy se encubre mediante esa trampa que consiste en endeudar a las naciones, a las familias, porque, nada mejor para ejercer el control sobre el pueblo, sobre la sociedad que la idea de que son dependientes, menores en entendimiento, llevando a la conciencia de las gentes la idea de que son deudoresculpables de endeudarse, cuando todo ello es y ha sido un cálculo urdido desde el origen de los tiempos para dominar a las mayorías, ¿cómo si el poder reside en el pueblo, el pueblo es el deudor? ¿De quien? Es un contrasentido proclamar que el poder reside en el pueblo, impartiendo en su nombre justicia, y al mismo tiempo exigir a la fuente de legitimidad, su empobrecimiento, sometiéndose a una exigua minoría de administradores, autoproclamados propietarios. Este discurso es revolucionario y es el discurso que rompe, de lo contrario, sin esta base ideológica, ¡como todas las leyes!, que hay que convertir en ley ¿cómo se puede luchar contra la deuda pública?, cualquier intento de luchar contra la deuda estará vacío de contenido, falto de coherencia, ¿cómo se puede argumentar que ya se pagará cuando remonte la economía? Y, ¿volver a las andadas?

Cambiar el discurso, igualmente, significa explicar, por activa y por pasiva que esta política es una política diseñada por el superimperialismo tendente a ejecutar ese sometimiento, que consiste en quitar poder a las naciones privatizando serviciosbosquesterrenosacotando libertades y derechos, y luego ya veremos como dar otra vuelta de tuerca; luego es posible que vuelvan los hijos descarriados, guerreros de Dios a reclamar esas propiedades para Dios, y Dios no dirá nada, porque Dios siempre habla por boca de un humano interpuesto, pero en la civilizadísima cultura occidental han hecho falta veintiún siglos para que un papa se atreva a condenar el sistemadiciendo — El sistema mata — y no creo que eso pueda ocurrir en el islam en estos momentos.

Entender esa enorme vacuidad, esa terrible frustración es lo que necesita la izquierda internacional, pero sobre todo, la izquierda de Europa si pretende realizar una política favorable a los intereses de los pueblos, porque será, a partir de ahí como se podrá empezar a organizar y articular un programa de transición para llegar a una sociedad nueva.

Empezar esa política quiere decir romper el esquema diseñado por la dirección estadounidense para introducirse en Europa convirtiendo a esta en otro Estado más de la Unión, y así lograr un respiro de su endeudada economía al ampliar su mercado, ya camino de los 18 billones de dólares, y no es solo económica, la grave situación por la que atraviesa Estados Unidos, pues los sucesivos enfrentamientos de la ciudad de Ferguson, en días pasados, contra la brutalidad policial, que no es un hecho aislado, pues en el mismo Estado de Misuri, a pocos kilómetros de Ferguson era acribillado otro joven negro, y en el mismo Nueva York, unos pocos días antes, moría otra persona, también negra, estrangulada por un policía, aun cuando el asesinado se quejaba agonizando, mostrando esto una sociedad en descomposición, un panorama muy poco favorable a cualquier remonte de la economía estadounidense.

Pero aun más inquietante es la huida de capitales privados -153 500 millones de dólares- mientras las entradas de capital eran de 33 100 millones, y eso no es lo que dicen quienes cantan eufóricos, que Estados Unidos ha salido de la crisis creando empleo, es decir, los gobiernos pueden pintar el cuadro que quieran y manejar las estadísticas para que cuadren algunas cifras, con las que justificarse ante los ciudadanos, pero ni a EEUU le va bien, ni a la UE le va mejor, incluso Japón no termina de reponerse del cataclismo de Fukushima, lo que viene a significar que si no se tomaron las medidas para controlar las finanzas internacionales, ¿cómo se puede esperar ningún tipo de repunte?, son cantos de sirena para distraer al personal, así pues, de nuevo, Europa se convierte en la clave del arco, y esa clave es la guerra civil que tiene lugar en Ucrania.

En Ucrania se desarrolla un combate que va algo más lejos que la independencia de las regiones pro-rusas, pues en Ucrania hay un sentimiento profundo contra la corrupción que en las zonas dominadas por Kiev se matizan con el nacionalismo y en las zonas pro-rusas se cubren con una cierta reivindicación de la URSS, razón por la cual, parece que hay una cierta necesidad de que los pro-rusos sean derrotados antes de llegar a algún tipo de acuerdo, y si eso llegara a pasar sería muy difícil organizar una respuesta de la izquierda contra el capital financiero internacional. La izquierda radical europea debe de apoyar ese sentimiento ucraniano contra la corrupción, en ambos ladoscondenando la intervención USA en Ucraniay la dependencia sumisa de la UEexigiendo la paralización de la guerra del golpe de Poroshenko, porque la destrucción que está produciendo la guerra civil de toda la infraestructura ucraniana en realidad encubre una estrategia de Estados Unidosya que la reconstrucción de Ucrania será la eliminación de toda la industria ruso-soviéticade tal modo que suponga la introducción de las empresas americanascomo un refuerzo de los planes del tratado transatlántico -TTIP-, perseguido por Washington como una ampliación de su espacio comercial, y si esto llegara a suceder, creen Syriza, Podemos, el Front de gauche, Izquierda Unida, etc., que habría alguna posibilidad de organizar una política favorable para el mundo.

El capital financiero internacional y sus empresas ha globalizado el mundo, y si como está sucediendo, el sistema está en descomposición, esa descomposición es global y la alternativa, igualmente ha de ser global. Eso es lo que quiere decir el avance del yihadismo, gente que quiere luchar dando sentido a sus vidas, que el superimperialismo y sus servicios secretos canalizan hacia un terrorismo sin esperanzas, o acaso creen que los banqueros y sus secuaces solo se dedican a pasear en sus yates; en realidad conspiran contra las naciones.

jmrmesas

veinticinco de agosto de dos mil catorce





miércoles, 20 de agosto de 2014

HIPERREALIDAD



HIPERREALIDAD

LA FABULOSA MANIPULACIÓN DE LOS ACONTECIMIENTOS

Y LA COBARDE

COMPLICIDAD DE GOBIERNOS Y MEDIOS

Realidad es todo aquello que tiene existencia objetiva, sin embargo, también es un acuerdo social por el que se reconoce un amplio conjunto de elementos al que se conviene en atribuirle existencia objetiva con poder para determinar la marcha del proceso.

Los acontecimientos despiertan sentimientos y pasiones que al transcurrir el tiempo, dejan un sedimento vivencial que convenientemente explicados, inducen comportamientos, en las conciencias de los grupos sociales, tendentes a producir resultados previsibles, capaces de justificar decisiones incomodas, represivas, incluso rozando la inconstitucionalidad del poder, ante el conjunto de una ciudadanía poco dispuesta a discernir valoraciones, atrapada, como está, en la dura cotidianidad de la subsistencia porque, para el poder, y el poder político y los poderes fácticos -banqueros, grupos de presión, etc.- empiezan a ser indistinguibles, dirigir a la sociedadcon la verdad es imposible, porque esta, ha madurado y no depende solo de las versiones autorizadas, sino que bombardeada con toda suerte de información, termina acumulando una notable carga de escepticismo, desconfiando de todo lo político.

Siempre fue así, pero con un sistema que ha entrado en el convulso proceso de cambios sobrevenido por el choque producido por la tensión de unas fuerzas productivas que no pueden desarrollarse más que como resultado de choques entre intereses hostiles, la gobernanza en el mundo, a todos los niveles, requiere de elevadas dosis de mendacidad (mentir, mentir, mentir) para acomodar unos acontecimientos, que con la verdad por delantese llevaría al sistemaal basurero de la historia. Desde el 11 de septiembre de 2001, la destrucción del complejo del World Trade Center, aunque más bien fue una demolición, pues se trató de una demolición ex profeso, para destruir documentos comprometedores, no se dudo en organizar una matanza, para la que hubo de urdir un plan que afectaba al propio gobierno USA, en el entendimiento que tal hecho sería atribuible a un enemigo idóneo -los musulmanes-, que cubrirían las expectativas de poder estar, política y organizativamente presente en los lugares -Iraq, Afganistán, norte de África-donde la producción de petróleo, o la proximidad a lugares sensibles para la antigua URSS, supusieran un factor de control añadido.

La anomalía del colapso es de tal magnitud, que hace suponer la evidencia de un decisión de derribo, lo que supondría un complot; es la evidencia de tal categoría que supuso la concitación de profesionales y expertos dispuestos a desentrañar como el WTC pudo colapsar, porque a la luz de las experiencias profesionales, un edificio solo se derrumba sobre sí, cuando es demolido, y nunca por un fuego, o por un choque, más aún, cuando en su construcción se previó la posibilidad de un choque como ocurrió en el Empire State Building en 1945.

Las pistas dejadas aquel siniestro día por un grupo de individuos vestidos a la usanza árabe, más tarde detenidos y comprobada su identificación, que resultó ser, para sorpresa de los agentes yanquis, ciudadanos israelíes, muestran tramas de los diversos servicios secretos, entre los cuales, el mossad, parece tener un destacado papel en el entramado de la conspiración, pues no es posible suponer que tal cúmulo de hechos fuesen casuales y sin una premeditación e intencionada colaboración mutua entre las inteligencias de EEUU e Israel, que hoy, casi trece años después, son, si cabe, más creíbles que entonces porque las incesantes noticias de las diferentes agencias de espionajes gubernamentales, espiándose unos a otros, y todos a la ciudadanía mundial, hacen que lo que podía ser un delirio, sea una realidad indudable.

LA DESTRUCCIÓN DE IRAQ Y LIBIA

El avance de las huestes del Estado Islámico en Iraq se debe a la previa destrucción de las instituciones y organizaciones políticas, sociales, culturales que el pueblo de Iraq, tenía desde que gobernaba el partido baath, siendo el nivel de vida, en los años que van de mediados de los sesenta hasta los años ochenta, del pasado siglo, comparable a muchos países de Europa. Todo ello se torció porque así convenía a los intereses del superimperialismo; este, dirigido por las camarillas de los thinktank de EEUU, muy diligentes en la defensa de los intereses estratégicos de las transnacionales estadounidenses, llegó a la conclusión de la necesidad de tener bajo absoluto control, tanto la zona de Oriente Medio, como el norte de África, una vez que la pesadilla soviética se deshizo por la magnitud de las contradicciones abiertas entre los pueblos que componían la antigua URSS y el fosilizado Estado soviético, carcomido por la rapiña de los burócratas ascendidos oligarcas, posibilitando, de este modo, la intervención directa del ejército estadounidense, y los ejércitos privados -blackwater- destruyendo la cohesión social, que dejó al pueblo llano sin ningún tipo de defensa.

Toda la situación actual es producto de una elaborada sarta de mentiras cultivadas y propaladas por los medios de masas, los gobiernos del mundo y la incapacidad de la izquierda que no se atreve a tirar de la manta, porque a fin de cuentas, también, la socialdemocracia es un pilar del sistema y la colaboración entre los gobiernos hace posible el cultivo de la mentira, mientras juegan con los destinos del mundo. Cuando en septiembre del pasado año, desde Rota se lanzaron dos misiles hacia Siria, interceptados por Rusia, Estados Unidos pidió a Israel que asumiera la acción, salvando la cara del gobierno de Mariano Rajoy, evidenciando, no obstante la estrecha colaboración entre USA y el Estado israelí; esta estrecha colaboración se ve refrendada, en España, concretamente, porque una vez hecho público el dato por la prensa internacional, ni el gobierno se dio por aludido, ni la oposición fue capaz de exigir explicaciones, y los patriotas que se indignan ante los amagos independentistas, fueron incapaces de elevar el tono, cuando Estados Unidos utilizó el territorio del Estado español como un bantustán africano, porque todo el tinglado es producto de una realidad construida a propósito para justificar la rapiña del mundo, el empobrecimiento de los pueblos y la inacción política de la ciudadanía, desideologizada porque desde hace cien años, ninguna corriente política del movimiento obrero levanta la bandera del socialismo.

La conspiración del superimperialismo ha encontrado en los servicios de inteligencia de Estados Unidos, el Estado de Israel y la monarquía saudita, la pieza fundamental para modelar Oriente Medio a capricho de la transnacionales, poniendo en marcha una tropa de asesinos bajo la bandera del Estado Islámico, un invento al alimón entre los servicios secretos de USA e Israel, que no engaña a los árabes, y mucho menos, a los palestinos, que tienen claro el origen; el siguiente articulo que tomo de la red voltairenet.org, degrana las andanzas de uno de los individuos más siniestros y sinuosos, el senador John Mc Cain, que puede pasearse tanto por Siria como por Ucrania, tratando de evitar el deterioro imparable de un sistema, el capitalismo, que solo vale para salvaguardar la seguridad de los 85 propietarios de casi el cincuenta por ciento de la propiedad global, todo lo demás es, a ojos i entendimiento de este tipo de personajes suprimible, a ser posible, sin hacer ruido, pero si llega el caso, al precio de acabar con la vida de quien haga falta, como es el caso del vuelo MH 17, el avión de Malasia Airlines, derribado en Ucrania por el gobierno marioneta porochenkista, con la autorización política de Estados Unido, que todos, mentira, mentira, mentira, quieren cargar a las autodefensas, porque así conviene a los planes del superimperialismo dirigido por el gobierno de Obama, que solo beneficia a esa pequeña pero poderosísima élite, aunque los socios europeos, se muerdan los labios, porque sus intereses inmediatos salen perjudicados.

Esta es la realidad, una realidad fabricada porque gobernar el mundo con la verdad como norma es imposible sin mostrar el feo rostro de la rapiña de los poderosos, y todos, acomodan el discurso porque de no hacerlo estarían en el punto de mira, o tal vez, aun peor, porque recocerían que carecen de la alternativa, sin embargo, la respuesta es el socialismo, solo que este concepto requiere llenarlo de contenido y ese contenido no puede ser otro que un programa de transición para construir una nueva sociedad. Esto, o aceptar esta HIPERREALIDAD.

jmrmesas

veinte de agosto de dos mil catorce




sábado, 9 de agosto de 2014

PERPLEJIDAD Y DECEPCIÓN


PERPLEJIDAD Y DECEPCIÓN


Según una reciente encuesta, las previsiones electorales arrojan supuestos novedosos, tales como que la formación electoral de Podemos se coloca en la segunda posición, tras los populares en intención de voto directo, mientras que Izquierda Unida no despega, y esto, en la formación dirigida por Cayo Lara parece generar una creciente decepción, porque no se termina de entender, cómo es posible que una denodada lucha no sea reconocida, para dejar el lamentable lugar de una posición testimonial, sin ninguna relevancia política.

La sociedad española ha experimentado una notable madurez política que se manifiesta de diversos modos, y que van desde la abdicación y la premura por buscar una formula que garantice un trato especial al abdicado rey, en caso de supuesto aforamiento, hasta la ristra de personajes envueltos en el fango de la corrupción, y que ha tenido en la reciente confesión del ex presidente de la Generalidad, Jordi Pujol el ejemplo más notable que demuestra que tras los nacionalismos se oculta siempre la clase, los personajes, los intereses de una élite concreta que quiere hacer pasar el interés personal de sus negocios, el interés de todo un pueblo, manipulado para encubrir los propios desaguisados.

Esta maduración de la sociedad española es parte de la efervescencia ciudadana internacional destapada por la crisis y que señala la incapacidad del sistema para generar confianza e ilusión en el futuro y que en el caso concreto del Estado español está significando una polarización de las fuerzas sociales que se preparan porque se perciben choques de intereses fundamentales, y ante ello, cada grupo, cada clase, busca afinidades con los que identificarse, y aunque estamos en los preliminares de una situación revolucionaria, y la movilidad social y politica está lejos de estar definida, las fuerzas en ascenso, que quieren y desean un cambio profundo, identifica a los partidos y formaciones capaces, bien de impulsar el cambio, bien de impedirlo, porque un cambio es siempre riesgo, y hay fuerzas, incluso en la base ciudadana que temen el cambio, por eso, el PP, aún estando pringado de lleno y sin paliativos en la corrupción, cuenta con una base social, que, aún tapándose la nariz, le da confianza, por aquello de más vale lo malo conocido... sin embargo, no ha que perder de vista, que estamos es los comienzos, y que la movilidad social es muy dinámica en estos casos, y en cierto modo, esto es lo que le ha pasado a IU, un amplio sector de la ciudadanía identifica la política de esa formación como una política incapaz de dinamizar, incapaz de romper y liderar un cambio de las estructuras.

PODEMOS... ¿PUEDE?

Las próximas elecciones despejarán la incógnita parlamentaria, pero hasta ese momento queda todo un campo de batalla que decidirá el día a día, y que tanto Podemos como IU y el propio psoe van a demostrar que es lo que en realidad defienden, porque en una situación como la actual, es la movilización y sobre todo, los conceptos, las ideas que se vierten en la sociedad, lo que va a capitalizar el resultado que luego se verá en el parlamento haciendo la leyes, pero durante todo este proceso contará, y mucho, que es lo que se dice, se escribe, se pregona, porque las ideas son las que están en las movilizaciones, en el campo de la acción política, y en el caso desgraciado de una guerra, en el campo de batalla, por eso, aunque todo esta por decidir, o empieza a decidirse, las ideas tienen una capital importancia, y Podemos, aún tiene que definir su ideología en términos más nítidos, que trata de ocultar tras el término de la casta porque ocultar la lucha de clases tras la casta, encierra un contenido populista, que en nada ayuda a dejar las cosas claras; el término casta oculta el señalar a la burguesía como lo que es, una clase enfrentada a la clase obrera, a la ciudadanía, pero eso significaría, sin paliativos, ser tildados por todos los poderes a sueldo de banqueros y terratenientes como ¡comunistas!, seanlo, o no, pero ese estigma, sería un obstáculo añadido a la lucha, y sin embargo, esa batalla sería la que abriría el verdadero sentido de la actual situación del sistema, del modo de producción capitalista, la que puede explicar por qué, a pesar de todos los recortes, el paro aumenta y no se crece, porque el sistema está en un punto en el que los cambios son inevitables, pero los cambios, sin una lucha decidida por apropiarse de todos los avances de la ciencia y de la técnica, – de las fuerzas productivas –, para ponerlas al servicio de la sociedad, supera el corto esquema político de Podemos, que recurre al populismo para evitar entrar en un terreno que le supera, porque liderar esa batalla no entraba en los planes improvisados sobre la marcha.

La situación de España no está separada del contexto mundial en que se produce el choque que condiciona toda la escena política, y que, a veces, por causas que están en la necesidad de condensar las explicaciones, se simplifica y la variada complejidad, termina en mostrar dos contendientes, casi omnipotentes, cuando, en realidad, tales contendientes son dependientes de una tensa y compleja red de relaciones, económicas, comerciales, políticas, etc., y las decisiones, que en este caso está tomando EEUU, porque su sistema financiero ha vaciado los recursos, y no puede seguir exprimiendo a los pueblos del mundo, porque el dólar ha perdido el vigor y no puede seguir robando amenazando con la superioridad militar, la élite gobernante que maneja al presidente, fuerza la maquinaria buscando la confrontación militar, cubriéndose tras el escudo de la OTAN, y toda la presión que se ejerce sobre la UE para que los gobiernos amigos apliquen sanciones a Rusia, no hacen sino endurecer las condiciones de los europeos, y ante esto, en el caso de España, la izquierda, desde el psoe renovado a Podemos, pasando por izquierda unida, deberían de tomar nota de Syriza, que está contra las sanciones porque supone una pérdida económica importante para Grecia, o lo que es lo mismo, la izquierda no puede ni pensar en resolver los problemas de España (los problemas de las economías de los Estados, sean de España, Grecia, Alemania o Finlandia) sin tomar decisión sobre la presión que EEUU está ejerciendo para forzar una situación en Europa, tal que el enfrentamiento con Rusia, en realidad convierta a Europa en otro estado de la Unión, dependiente de las empresas USA, mediante el tratado transatlántico, es decir, la izquierda, sobre todo, la izquierda de Europa tiene que ser capaz de articular un discurso global sobre los problemas del mundo y su visión para cambiar la situación, haciendo de Europa el anclaje principal de ese cambio, y mientras esto no suceda, la izquierda será incapaz de tomar decisiones para solucionar ningún problema, porque lograr una reforma fiscal para que los banqueros y los terratenientes paguen en función de sus beneficios, de sus riquezas, exige llevar una lucha sin cuartel contra los paraísos fiscales, y esa es una lucha internacional, por poner un ejemplo evidente.

EL INCIERTO FUTURO PRÓXIMO

A lo largo de la historia, las clases dominantes se han arrogado el derecho a decidir los comportamientos de las masas sometidas a su control y eso es lo que sintetiza la frase de Marx de que la historia no es otra cosa que la historia de la lucha de clases, pero a diferencia de otras épocas del pasado, ahora, la élite que maneja el capital financiero mundial, dispones de los instrumentos que la ciencia y la tecnología, controlada por ellos, ha puesto en sus manos, desde las fuerzas nucleares, al control de la genética, y así como en la edad media la construcción de catedrales era medio de controlar a la población, empleando la riqueza a la mayor gloria de Dios – el clero noble – hoy las cuantiosas inversiones realizadas en la industria aeroespacial no es más que otra manera de detraer presupuesto hurtándoselo a la solución de las necesidades humanas (estoy convencido de que todo el avance en la comprensión del cosmos se debe más a la reflexión y el estudio de los científicos, que a la información aportada por los vehículos espaciales; es una opinión muy personal, y casi imposible de demostrar), porque el principal enemigo del capital financiero mundial, lo que más teme el núcleo de los 85 mega propietarios, es una ciudadanía cada vez más culta, cada vez más preparada, cada vez más descreída, cada vez más independiente de la propaganda gubernamental, pero aún carente de ese discurso global, que solo puede ser articulado con un esfuerzo consciente de lo más avanzado de la ciudadanía, que se da cita en la izquierda.

La ciencia hoy dispone de instrumentos fabulosos y baratos que son, no solo, complejos laboratorios, sino principalmente los ordenadores capaces de reproducir las complicadas condiciones de funcionamiento, de máquinas y de situaciones, lo que le da al poder una increíble ventaja – por supuesto, la industria los emplea con profusión, porque es un increíble ahorro de costo – por lo tanto habremos de suponer, que no es descabellado ni casual que antes de acudir a una guerra generalizada, la élite, el superimperialismo, intente diezmar a la población propagando epidemias – ya se ha logrado un virus de la gripe española de 1912, modificado para que sea inmune, del que hice una reseña en un apunte anterior – por lo que habrá que estar ojo avizor, pues una situación de riesgo como la creada por la repatriación del misionero español, la peligrosidad está en el desmantelamiento de las unidades especializada en el tratamiento del tipo de enfermedades de alta peligrosidad por contagio, pues el desmantelamiento cubre dos aspectos, uno, facilitar el medio de crear una mortandad controlada y dos, atemorizar y amedrentar a una población contestataria, y eso, también tiene un alcance internacional, que la izquierda ha de tener una posición definida; de otro modo, hoy todo tiene una dimensión trascendente, todo tiende a relacionarse más allá del lugar de origen y la izquierda ha de tener claro, que en el orden político, económico y social, nada es casual y eso, para la izquierda significa un alto nivel de organización, de compromiso, de solidaridad y de previsión política, de lo contrario, el azar juega en el campo de la burguesía cosmopolita, a su favor.

jmrmesas
nueve de agosto de dos mil catorce


martes, 29 de julio de 2014

¿una guerra comercial?


¿UNA GUERRA COMERCIAL CON RUSIA?

El seis de junio de dos mil once empecé a anotar la cuantía de la deuda de Estados Unidos, que entonces era de catorce billones, trecientos cincuenta y seis mil, setecientos veintiún millones, ochocientos setenta y dos mil, quinientos ochenta y siete con seis céntimos de dólar (14356721872587,06$), y el último apunte que hice de la misma, el veintiocho de julio de este año, dos mil catorce, el montante era de diecisiete billones, seiscientos veintidós mil, trescientos cuarenta y cuatro millones, setecientos setenta y cuatro mil, ochocientos catorce con cuarenta y tres céntimos de dólar (17622344774814,43$). En estos tres años, un mes, tres semanas y un día (1148 días, en conjunto), la deuda de Estados Unidos creció tres billones, doscientos sesenta y cinco mil, seiscientos veintidós millones, novecientos dos mil, doscientos veintisiete con treinta y siete céntimos de dólar (3265622902227,37).

Esa enorme suma ha sido transferida al euro -Europa-, vía agencias de calificación y una astronómica presión política que ha tenido que hacer los ajustes de austeridad, impuestas por el FMI, y el Banco Mundial y que, la troika se apresuró a demandar a las economías del sur, que en el caso de España, tenía una deuda que era más baja que la de Alemania.

Ahora resulta que la cuantiosa deuda de EEUU, que está a punto de hacer inviable el sistema euro-dólar, requiere salir del atolladero de la manera tradicional, es decir, reactivar la economía mediante la guerra, porque una guerra comercial con Rusia no puede tener más que la finalidad de convertir Rusia en parte del mercado USA, y eso significaría pedirle a la oligarquía heredera de la burocracia estalinista, que perdieran toda esperanza de tener una política independiente, y todos los pasos que se están dando en el mundo desde Ucrania a Gaza, pasando por el desmembramiento de Iraq y la creación del califato terrorista están encaminados a encubrir esta realidad, que los gobiernos cobardes y vendidos de Europa, no pueden permitirse discrepar del amo americano, porque temen más a los ciudadanos, que las pérdidas económicas que conllevaran las sanciones a las propias economías, que como está escrito... ¿Está escrito?, caerán sobre la ciudadanía.

Evidentemente, las sanciones no darán resultados, y el complejo militar-industrial, que es lo mismo que decir, el capital financiero mundial, tendrá que tensar mucho más la situación pasando de la guerra comercial a la guerra criminal, a esa matanza que se ensaya en Gaza, en donde un ejercito pertrechado con los últimos artilugios de matar asesinan a inocentes, porque no hay un ejercito palestino, ni siquiera de opereta, y toda la ofensiva es no solo una ofensa a la humanidad, es una matanza, una carnicería, que nadie se toma en serio para detenerla, ya.

Izquierda Unida, Podemos y el PSOE renovado,que ya se han coordinado en el Parlamento Europeo, votando junto contra los desahucios exigiendo que se cumpla la ley, no pueden pasar por aceptar que la situación tramposa y trucada sobre Ucrania se convierta en una excusa para meter al continente, capaz de dar la vuelta a la situación en el mundo, en un nuevo campo de batalla, para conseguir, a fuerza de golpes, una ciudadanía sumisa y corderíl.

Recordar el centenario de la primera guerra mundial, es sobre todo, recordar que un pequeño núcleo de militantes socialistas rompió la disciplina del aparato de la época y se opuso a votar los créditos de guerra. A mucho les costó la vida, desconocidos muchos, sin el renombre de los conocidos -Rosa Luxenburgo, Liebknecht, Jaures-, victimas todos de sus sólidas convicciones, y ahora, que parece que el Parlamento Europeo, la izquierda radical tiene un principio de acuerdo, hacerlo extensivo es imperativo para evitar que el capitalismo pueda tejer su telaraña de miseria y muerte, volviendo a tropezar en la piedra del seguidismo a la burgusía ,

De igual modo, la inteligentsia, los intelectuales comprometidos no pueden ni mirar para otro lado, ni evitar definirse sobre un tema, que está en el meollo de la situación, y que es, que el sistema, el capitalismo no tiene futuro, porque todo lo quiere la élite, para sí, pero esto encierra una reflexión, ¿Al ser humano le ocurre como al ADN, que la mayor parte de la carga genética es de relleno? ¿Somos los humanos el relleno de la élite? Yo me niego a ser relleno, y llamo a mis semejantes a no dejarse manipular.

jmrmesas

veintinueve de julio de dos mil catorce





viernes, 25 de julio de 2014

la izquierda radical


LA IZQUIERDA RADICAL

¿Ahora resulta que un desertor del ejercito de Ucrania ha derribado un avión comercial? Eso no hay nadie que pueda creérselo, pero después de no poderse encontrar el más mínimo indicio capaz de endosarle a Rusia el derribo de un avión civil, que pasaba por allí, van y encuentran un chivo expiatorio al que cargar 298 muertos.

Una batería de misiles, por poco complicada que resulte de manipular, no se pone en manos del primer recluta que se encuentre; no, se pone bajo el mando de un oficial, con instrucciones concretas y dependiente de una instancia superior que autoriza el fuego, y mira por donde, un desertor —¿Cuales eran sus motivos?—, —¿Tenía cómplices?-—, —¿Cómo es que se le ordenó al piloto del vuelo MH 17, apartarse de su ruta 57 kilómetros y descender de su altitud prevista en su plan de vuelo?—, es decir, si el desertor decide abatir un avión comercial, debería tener motivaciones políticas que encubriría un complot, necesario para que todas las coincidencias confluyeran en la posibilidad de la acción terrorista, porque se trata de terrorismo, y ese grado de coincidencias solo es posible si existe una organización bien estructurada, y casualmente, esa bien estructurada organización es el nuevo gobierno ucraniano, protegido por el impotente presidente de Estados Unidos, que no puede controlar la debacle financiera que se aproxima, y que pretende encontrar la solución en el modo tradicional en el que Estados Unidos solventa sus problemas económicos, y que no es otro que mediante la guerra; el asunto estriba en que el enemigo escogido tiene mucho mejor juego, y lo utiliza mucho más inteligentemente que el Departamento de Estado y su jefe, el presidente Obama.

La incapacidad del sistema capitalista para dar solución a los problemas de nuestro tiempo se encuentra en el ADN del sistema y eso quiere decir que el capital financiero internacional, no quiere solucionar ningún problema que no sea como cerrar la boca de la gente que protesta, y que cada vez es más consciente de ser burlada y escarnecida, hasta el punto de perder a un pilar del sistema, porque la cabeza rectora de la Iglesia católica, el papa Francisco reconoce la injusticia y nocividad del sistema. El sistema, el capital financiero, que es el que gestiona la economía y el modo de producción industrial, favoreciendo únicamente la industria militar, la industria de muerte y destrucción, no quiere solucionar ningún problema que haga la vida más grata a la inmensa mayoría (somos el activo más rentable de 85 poseedores, y pretenden que asumamos el rol de productores de riqueza, sin rechistar), por eso, el sistema, sus elementos más canallas, sino tienen condiciones para exportar su afán de supremacía, las fabrican; la matanza que se lleva a cabo en Gaza ha sido diseñada, secuestrando a los jóvenes israelíes y asesinándolos, posteriormente, para poder desarrollar la carnicería que está teniendo lugar ahora. «No es un reproche para el Mossad sino la demostración de que sabe hacer su trabajo. Y sabe hacerlo tan a la perfección que vaticinó –con una semana de adelanto de adelanto– el secuestro de los tres jóvenes israelíes que se produjo el 12 de junio de 2014. En efecto, en medio de la querella sobre la posible adopción de una nueva ley de seguridad, el jefe del Mossad, Tamir Pardo, lanzó la siguiente interrogante: –¿Qué pasaría si, dentro de una semana, fuesen secuestrados 3 jóvenes de 14 años en una de las colonias?–. Exactamente una semana después, tres jóvenes israelíes fueron secuestrados. ¿Casualidad? ¿O fue el propio Mossad quien montó el secuestro?» Es una copia textual del articulo leído en Voltaire.org, cuyo enlace encabeza la cita.

La quiebra del sistema es un lento proceso que se sostiene por la habilidad de transmitir a la sociedad las tensiones y que esta las vaya asumiendo, por la incapacidad política de las organizaciones de la clase obrera y otras capas sociales de conformar su propia opción y enfrentarla con la opción del capital financiero, y por más señales que el sistema deje escapar, porque ya no las controla, si no se produce una alternativa, este seguirá pudriéndose y contaminando la vida social, en todas sus facetas. Como en algún momento he señalado, el hundimiento de la URSS terminaría arrastrando a Estados Unidos, porque ambos bloques compartían los mismos procedimientos, aunque los objetivos formales fueran opuestos, pero en la medida que una élite social exprime a la sociedad, sin que esta tenga una participación real y efectiva en el conjunto de las decisiones que le afectan y organizan la vida social, quienes se benefician son esas élites. En la Unión Soviética, cuando la burocracia se convirtió en la oligarquía, amparada en el aparato del PCUS, los oligarcas prescindieron del socialismo, porque ya era un estorbo a sus planes, y ese proceso es lo que está ocurriendo en Estados Unidos, cuando THE NATION comenta la parálisis estatal en su artículo America: the impotent superpower, que no es otra cosa que la colusión entre el aparato de estado y la corporate class, en complejo militar industrial, que es la élite que ha engordado sus cuantiosas fortunas, empobreciendo a los trabajadores y funcionarios estadounidenses, cuyo american way of life no ha hecho más que retroceder, como el de todos los demás.

El sistema, en tanto que funciona no tiene más camino que utilizar las herramientas disponibles, y una de ellas es el dólar, pero este ya hace tiempo que no cuenta con los respaldos económicos para seguir siendo un instrumento creíble, y la facultad de imprimir dinero sin respaldo de ningún tipo es, dicho en términos llanos, un robo, un atraco, a mano armada, pues no de otro modo es el respaldo del dólar sino fuera por el apoyo de sus flotas navales y aéreas, que le permiten, todavía, el saqueo de los países, y ahora, le toca a Europa aceptar un acuerdo para que las empresas de Estados Unidos puedan establecer sus normas sin contrapartidas.
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LA NECESIDAD DE FORMULAR EL EUROPEISMO ALTERNATIVO

La propuesta hecha por el dirigente de Podemos en relación a los desahucios, agrupando el voto de Podemos, PSOE y IU, ha sido un comienzo positivo pero la izquierda radical, sea esta española, alemana, inglesa, francesa, o de cualquier otro lugar, tiene un gran handicap que lastra, incluso la perspectiva de convertirse en gobiernos nacionales, precisamente porque carecen de una visión de conjunto que solo puede lograrse si las formaciones nacionales de las izquierdas avanzadas tuvieran, o cuando menos, confrontaran sus posiciones geopolíticas, y en caso de disentir, adoptar un acuerdo de qué criterios serían los que marcarían las líneas infranqueables a defender en común; este criterio general tiene que tener un comienzo respecto a la unidad de Europa, pues sin este acuerdo, y sin un criterio definido sobre el final del modo de producción mercantil, reclamando la producción para la sociedad, y no para el mercado, luchando por la erradicación de los paraísos fiscales, para impedir que las finanzas, ocultas sean la herramienta del capitalismo para retorcer y quebrar la democracia, no será posible avanzar en la definición de un programa común, al que con buen criterio se está aproximando Izquierda Unida, consciente de que solo un proyecto común podría agrupar las fuerzas de la izquierda para arrebatar a la burguesía, a los mercados, el gobierno nacional.

En época como la que vivimos, en la que los cambios se suceden muy rápidamente, es importante notar que ni el bloque del superimperialismo euro-estadounidense es tan homogéneo, ni las condiciones tan inamovibles que, una dirección con visión geopolítica del momento histórico no pueda, con un golpe de audacia cambiar, al menos, el discurso mediático, que es el que da a conocer al gran público, la pauta que organiza el debate general, dada, tanto la pobreza material de la izquierda para presentar unas, supuestas opciones independientes, como la timidez ideológica, a la hora de formular las opciones más apremiantes; la prueba es la incesante presión de Estados Unidos para forzar, a los gobiernos europeos subordinados, a ser inflexibles en la aplicación de las sanciones a Rusia, lo que significa una notable diferencia entre las necesidades de la burguesía USA -corporate class- y las burguesías europeas; de igual modo es importante notar nuevas realidades cuyo peso empezará a desequilibrar la balanza del superimperialismo que compone el complejo militar industrial transatlántico, y esta nueva realidad no es otra que el acuerdo de los BRICS de formar un nuevo banco mundial y un nuevo sistema monetario: ¿Sería posible salir del euro y entrar en el nuevo orden? Como opción política significaría un ejemplo muy poco halagüeño para el bloque euro-dólar, sin embargo, para la clase trabajadora y para la ciudadanía tales medidas, por positivas que pudieran ser, seguirían estando subordinadas sin una lucha independiente internacioal por la erradicación de los paraísos fiscales, que sería la opción política que daría solidez a la izquierda radical.

El momento actual está lleno de posibilidades capaces de volcar el fiel de la balanza del lado de los pueblos, del lado del progreso y del avance positivo hacia un mundo mejor y más justo, pero también, sino se persevera y se defiende vehementemente las propias convicciones, la derrota más terrible está garantizada, porque el complejo militar-industrial está dispuesto a desencadenar una guerra nuclear porque sus opciones solo son la fuerza, únicamente, la fuerza.

jmrmesas

veinticinco de julio de dos mil catorce










viernes, 11 de julio de 2014

SOBERANÍA DEL PUEBLO Y FONDOS BUITRES

SOBERANÍA DEL PUEBLO Y FONDOS BUITRES
LA SUPREMACÍA DEL CAPITAL FINANCIERO SOBRE LA NACIÓN
ES LA SEÑAL INEQUÍVOCA DEL FINAL DEL MODO DE PRODUCCIÓN MERCANTIL
COMO INSTRUMENTO DE AVANCE SOCIAL


El papa Francisco reflexiona y dice que los comunistas han robados los pobres a la Iglesia, y no es que pretenda entrar en competencia teológica con tan cualificado personaje, pero la Iglesia no tiene más que aplicar lo que dijo Jesús: — Reparte tus bienes y posesiones y sígueme, y tendrás tesoros en el cielo — ,algo muy sencillo, pero muy duro de aplicar, y la Iglesia tiene siglos de una práctica mundana que la ata a la riqueza terrena, pero este papa, ha tenido el valor de señalar que el sistema mata, y eso es un paso importante, al menos para que la Iglesia no obstaculice el esfuerzo de los que creemos que la pobreza es un instrumento de control del sistema capitalista sobre el género humano.


El sistema terminó su fase de utilidad social tan pronto como el predominio del capital financiero tomó el relevo de la economía desplazando a la producción industrial y hoy ese predominio se ha convertido en un dominio absoluto, como decía hace unas semanas, el comercio mundial experimentó una disminución respecto al crecimiento del PIB mundial, y eso no sucedía desde la SGM, y todo ello es, cuando menos una concatenación de coincidencias, que si no fuesen casuales, serían producto de una conspiración, porque se trata de una conspiración contra los pueblos por un puñado de estrategas a sueldo de los mercados porque el mercado ya no existe, el libre juego de oferta y demanda acabó con el imperialismo pactando los precios y ahora de lo que se trata es de como apoderarse de los recursos del mundo, mientras se dicta a los gobiernos la política, los recortes, que estos se apresuran a imponer a las sociedades post-industriales; ese robo de los recursos del mundo, entre el bloque del superimperalismo euro-estadounidense, buscando los medios para deshacer ese otro bloque, en ciernes, que tiene en Rusia y China, y un poco más descolgados Brasil, India, Sudáfrica, un principio de respuesta a la voracidad del primero, significa que el escenario se ha quedado demasiado pequeño para actores tan colosales, porque cuando las supercomputadoras financieras toman el control de las finanzas -hasta a Wall Street le resulta escandalosa el uso de tales máquinas, probablemente para guardar las formas y no enajenarse a los pequeños inversionistas, que dan un barniz de respetabilidad a la bolsa de valores- quiere decir que lo que se hace es decidir cual es el límite tolerable de las ganancias y las pérdidas.


En este juego, no termina de descartarse un nuevo reparto del mundo, a la manera clásica, con una guerra mundial, más concretamente, una guerra en Europa, pues eso es lo que significa la provocación de EEUU, avalada por una UE completamente entregada, ya que acepta de buen grado que la suerte del modo de producción mercantil está echada, ni siquiera es útil para asegurar el dominio de la élite dominante, pues esta confía en la inercia del discurrir de la historia, como elemento de estabilidad cósmica, en la que solo un cataclismo tendría la fuerza necesaria para variar un curso suficientemente rodado; la provocación ucranista de EEUU busca la intervención rusa como causa para justificar la agresión de la OTAN, aún a riesgo de un conflicto nuclear, sin vuelta atrás, socapa de defender a un aliado, Poroshenko, para forzar un tiempo, que juega en contra de EEUU y la UE, y a favor de Rusia y de la propia Ucrania, pues si el nuevo régimen de los oligarcas golpistas no obtiene resultados que presentar a los ucranianos, elevando su nivel de vida, no parece posible que estos acepten que el coste humano y político de una guerra civil encubierta, silenciada, ignorada por el mundo, que está teniendo lugar en el corazón de Europa, sea en vano, y ahora que los los golpistas, parecen que han ganado los núcleos rebeldes de Slaviansk y Krasmatorsk, ¿Veremos una oleada de asesinatos presentados como terrorismo? Ni siquiera su próximo vecino, Alemania, podrá escapar a una guerra, que para ella no es desconocida, y la propia socialdemocracia alemana, prestándose a desviar la atención de la ciudadanía, salvándole la cara a la canciller Merkel, tiene garantizado salir indemne; incluso la izquierda radical Die linke, padece el mismo problema que el resto de la izquierda radical de europea, creer que presentando alternativas nacionales se consciencia a una ciudadanía, harta de comprobar en carne propia, que la única respuesta, capaz de hacer retroceder a la voracidad del capitalismo es la fuerza, pero la fuerza no acompaña a la izquierda.


Toda la palabrería sobre la importancia de la patria, toda la palabrería sobre la nación, la ciudadanía, se la carga de un plumazo el apremio de un tribunal de EEUU respaldando las exigencias del fondo de inversión de Paul Singer, un especulador, que como todos, se aprovecha de la falta de regulación financiera internacional para exprimir a los países, porque la nación, la patria, no es igual para todos sus hijos, la burguesía, los capitalistas, los ricos y poderosos, utilizan los recursos nacionales, bien a través de los gobiernos, bien porque tienen potestad para hacerlo, y cuando las cosas se tuercen, entonces, todos somos responsables, todos somos contribuyentes, todos estamos jodidos, menos ellos, que salvaron sus negocios y nos dejaron las ruinas, y esto es así, con las variantes que se quiera, según las latitudes, porque la lucha de clases se paro desde el momento en que la socialdemocracia decidió hacer piña con los burgueses propio hace un siglo, desde entonces la lucha de clases se ha limitado al salario y poco más, y claro está, el capital se dedicó a hacerse las leyes, nacionales e internacionales, sin el agobio de tener que responder, a lo que luego, tienen que apretarse el cinturón, trabajar duro, sacrificarse y morir y matar en sus guerras.


El capital financiero internacional, en esta fase del proceso no necesita las legiones de trabajadores de antaño y este tipo de conflictos son los dominantes, junto a los fraudes, manipulación de datos, la corrupción desmedida, que ya no es un síntoma sino su principal característica, porque como digo, el mercado ya no existe, sino más bien una representación, un convencionalismo que se hace pasar por tal, y en esta fase final, la radicalización del superimperialismo se está volviendo muy agresiva porque los instrumentos de control económicos -el sistema monetario, bancos, paraísos fiscales, tasa decreciente de plusvalía, privatización de servicios, etc.,- aparecen, cada vez más, como lo que son en realidad, instrumentos para expropiar a las naciones, a la ciudadanía del mundo, porque sería imposible que 88 propietarios tengan tanto dinero como 3 500 000 000 millones de personas, si los Estados nacionales defendiesen el interés de la mayoría, en vez de defender el interés de una reducida élite de riquísimos propietarios haciendo pasar tal defensa de un expolio como un hecho ineluctable de una ciencia.


Estos son los últimos coletazos de una fiera herida, y cuanto más se tarde en reconocer el problema más costoso será para las naciones, para las sociedades, porque la aparición del fascismo en la escena europea -Ucrania- ante la indiferencia política de los Estados nacionales europeos indica, para el superimperialismo euro-estadounidense la necesidad de ir a un enfrentamiento con los pueblos para amordazarlos y anularlos; el terrorismo que desarrolla el superimperialismo se extiende, primero en los países en guerra, como lo demuestra la reactivación de la guerra en Iraq con el EIIL reconvertido en estado islámico, vivero de fanáticos dispuestos a llevar el terrorismo a Europa y Estados Unidos, como parte de un plan urdido por los estrategas de los thinktank que se mueven entre los servicios secretos de EEUU y el Departamento de Estado, en un primer momento para atemorizar a las ciudadanías objetivos de sociedades en proceso de transformación, y cuando el anuncio de tales vaticinios lo hace alguien relevante como el que fue vicepresidente de Estados Unidos con Bush hijo -Dick Cheney-, debe de tenerse muy en cuenta, segundo, porque es mediante la parálisis política que acontece ante la falta de alternativa al sistema capitalista -como usar las enormes capacidades conseguidas POR LA HUMANIDAD en las últimas centurias- lo que enerva a la sociedad, convirtiéndola en caldo de cultivo de prácticas denigrante, insolidarias, narcisistas, precisamente por el abandono de la utopía socialista; ha sido esta falta de lucha social lo que ha dividido la práctica política oficial de las luchas ciudadanas y de las luchas obreras, ante el sometimiento de los parlamentarios y de los sindicalistas a los cantos de sirena de la burguesía, por eso la despolitización carcome a la sociedad, porque solo en el tiempo de elecciones, los políticos bajan a la calle, y mientras tanto, los ciudadanos, los trabajadores, se las apañan como pueden, luchan para sobrevivir, sin objetivos, y esa es la característica de la guerra civil en Ucrania, por eso, si en el 39, la guerra civil española fue el anticipo de la segunda guerra mundial, la guerra civil en Ucrania, una guerra secreta, sin corresponsales, sin observadores, sin objetivos, puede ser el anticipo de una derrota europea, de todos los que temen una Europa solidaria, una Europa concienciada politicamente, una Europa ciudadana, por eso, mandan los fondos buitres sobre las naciones, porque la burguesía sí tiene objetivos, y el principal objetivo es lograr una derrota bíblica sobre la ciudadanía, luego, ya se repartirán el botín.


LA ESTRUCTURA MENTAL


Supondremos que la estructura mental es el conjunto de imágenes, ideas, conceptos que es común a una determinada época y que cada época de la historia se reconoce; es el cuadro de ideas, valores, imágenes y conceptos compartido por el grupo humano en un determinado tiempo. Según ese estado de conocimientos grosso modo compartido, es posible la comunicación, pudiéndose acudir a él para exponer, explicar una idea, un concepto, un plan. Diríamos, recurriendo al lenguaje coloquial, que es el software con el que cada época dota a sus miembros; eso significa, acotando el grupo humano en función de categorías profesionales, sociales, culturales, religiosas, etc., que la idea, discurso, proyecto que se presenta puede explicarse, por muy novedosa que sea, acudiendo a ese cuadro de elementos y recursos mentales, que es propio y compartido por el grupo. De esta estructura mental se vale la publicidad para mandarnos mensajes, que no siempre son explícito, pero que crean el ambiente necesario para presentar el producto final. ¿Tan difícil puede resultar para la izquierda creer que el modo de producción mercantil sigue teniendo un futuro válido para la humanidad, ante el cúmulo de sufrimientos y penalidades evidentes, que no se atreve a decirlo así de claro, por temor a no ser creída? ¿Tan difícil resulta enumerar por qué
ya no es útil para el conjunto humano un modo de producción que nos enfrenta y nos divide, cuando la propia ciencia busca la síntesis?


El modo de producción mercantil tiene 500 años de existencia; el objetivo del sistema es conseguir el máximo beneficio fabricando objetos, y en estos 500 años de existencia, el perfeccionamiento logrado ha llegado al extremo; a principios del siglo xx el monopolio, el cartel, aseguran una determinada tasa de beneficio, fusionando el capital industrial y el capital bancario, es el imperialismo, el dominio del capital financiero; en la actualidad el capital financiero ha disparado la especulación, que le asegura el control de la producción de dos mercancías exclusivas que solo pueden ser utilizada por la reducida élite como valor de uso, una es el dinero, pero el dinero solo puede ser utilizado como valor de uso por los que poseen la capacidad de producirlo, los bancos, avalados por los Estados nacionales, para el ciudadano corriente, el dinero tiene que ser utilizado como valor de cambio, y en ese cambio solo puede obtener los bienes que permiten una existencia más o menos cómoda, pero para la inmensa mayoría -millones de personas subsisten con menos de un dólar diario-, el dinero solo permite sobrevivir el día a día. La otra mercancía utilizable como valor de uso es la fabricación de armamento, y el complejo militar-industrial asegura el clima necesario para que el objeto de su fabricación no decaiga, y en esa lógica perversa, se asegura el nivel de desconfianza que lleva aparejado la hostilidad, el temor, porque una élite es la que decide como emplear los recursos del planeta, en su exclusivo beneficio.


En este curso del desarrollo histórico, la fuerza de trabajo, que era el factor principal de las fuerzas productivas, es expulsada de la producción, cada vez en mayor proporción, en mayor medida, y eso hace bajar vertiginosamente la tasa de ganancia, pues la enorme capacidad de producción, al automatizarse expulsando fuerza de trabajo, hace descender la tasa, ya que las máquinas no producen plusvalía, sin embargo, las fuerzas productivas sigue creciendo, porque estas fuerzas la asegura la ciencia y la tecnología. Este desarrollo del proceso está lleno de contradicciones terribles que se aceptan como algo consustancial, pero esta lógica no puede crecer sin tener consecuencias; bajar la tasa de beneficio significa que grandes masas de personas privadas de medios de subsistencia, se convierten en un gran peligro para el sistema, y para compensar este déficit de disciplina político-social, el sistema lo compensa con el incremento de la política de privatizaciones, cuyo objetivo último no es compensar económicamente al sistema, al capital financiero -el nivel de ciencia y tecnología aseguraría una cómoda existencia vital, para toda la humanidad, si hubiese un reparto de la riqueza diferente, más justo- sino disciplinar a una ciudadanía, cada vez más insumisa y consciente, aunque sin otras perspectivas que las que el sistema le ofrece, a través de la publicidad, de una publicidad tendenciosa.


El capital financiero, al controlar la economía por la vía de la especulación, ya no necesita la mano de obra, la fuerza de trabajo, porque la fuerzas productivas la controla el dinero que crea la ciencia y la tecnología que quiere, necesita y desea, y no la ciencia y la tecnología que facilitaría la vida, por lo tanto, el exceso de humanidad se convierte en un fardo, un lastre, un peso muerto que suprimir; el cinismo del viejo Le Pen es un indicativo de los planes de la élite, cuando en la pasadas elecciones al parlamento europeo aludió al señor ébola, como solución del la emigración en Francia, por lo tanto, sin descartar una guerra nuclear, el sistema necesita eliminar a masas de seres humanos, pero aparentando accidentes, pandemias, es decir, aterrorizando blandamente, sin excitar el odio que apareja el conflicto bélico, y en ello anda la investigación de este investigador, claro está que las motivaciones no las dice, o de otro modo, la investigación siempre es puro conocimiento, pero los resultados dependen de poderes que siempre escapan al control de la ciudadanía, pues esas decisiones son excepcionales, y por tanto, ajenas al debate, ¿Que esto es una exageración?, que significa sino el hecho que casi media humanidad sobreviva con entre uno o dos dólares, o que 85 propietarios tengan tanta riqueza como 3 500 000 personas. La realidad es que esos 85 propietarios nos poseen, pues a su nivel de riqueza corresponde un análogo nivel de poder, y esto es demostrable con informes hechos por instituciones y equipos de investigación independientes; sin ambigüedad puede decirse que son los amos del mundo.


EL PROGRAMA DE TRANSICION


Los momentos finales del predominio de EEUU -que es como decir el capitalismo mundial- están recorridos por acciones de gran tensión y violencia porque el sistema es consciente de vivir el final de una etapa critica en el que el futuro puede ser definitivo, pero el cambio no se producirá sin un acto de afirmación de la sociedad. Este acto de afirmación tiene que ser un acto sin ambigüedad respecto al fundamento mismo de la nueva sociedad y ese no puede ser otro que la producción misma decidiendo que esta ha de ser para sí, porque el sistema, el capital financiero internacional ha logrado convencer a la sociedad de la supremacía de respetar las finanzas -fondos buitres- sobre la nación, para que el funcionamiento de esta, de la sociedad pueda prosperar, lo cual es falso, pero no se discute, porque la falta de una alternativa socialista, acepta un determinado grado de desigualdad, en el supuesto que esta desigualdad se va corrigiendo con el transcurso del tiempo, cuando, históricamente, los datos demuestran que no es cierto, sino que es este grado de desigualdad se incrementa, de tal manera que se percibe, no solo por los más débiles, sino por esa capa social, eufemísticamente denominada clase media, y cuyo nivel de vida no hace más que descender, por tanto, repudiar la extrema desigualdad social -88 propietarios que se reparten casi medio planeta, es la demostración más evidente- valorando la necesidad de una sociedad menos crispada, más solidaria, no será posible sin diseñar un nuevo proyecto de sociedad, aceptando que tal proyecto tiene un coste económico, que merece la pena sufragar, porque será la garantía de una convivencia armoniosa, pero hasta llegar a ese punto queda un recorrido, que puede ser breve o eternizarse ante el temor a mirar el problema a la cara y reconocer la necesidad de crear esa alternativa.


Un proyecto de programa para facilitar el tránsito hacia esa sociedad requiere luchar por un cuadro de reivindicaciones comunes comenzando por desmontar la falacia de acabar con los impuesto. Una sociedad industrializada y moderna, con un grado de civilización altamente tecnificada requiere un nivel de funcionalidad que solo puede mantenerse con impuestos -ya es así-, pero quienes menos tributan son los que más se benefician, y ellos deben ser gravados en función de sus cuantiosas ganancias: tributar es la garantía de una sociedad solidaria, en la que el ciudadano tiene la máxima consideración porque son el soporte principal -no son súbditos- sino iguales en derechos, iguales ante la ley.


Esta necesidad requiere la exigencia de someter las finanzas al control de la sociedad exigiendo la erradicación de los paraísos fiscales, y allí donde una inversión obtenga beneficios debe tributar con una tarifa internacional igual, en todos los países; la erradicación de los paraísos fiscales debe formar parte de la acción política ciudadana. La publicación de las riquezas y ganancias obtenidas, así como su trazabilidad debe ser una exigencia de garantía de que tales beneficios fueron logrado con honorabilidad.


Garantizar un mínimo vital como vivienda, implementada con un mínimo de habitabilidad, sanidad, enseñanza y cultural, es condición indispensable de progreso y funcionalidad ciudadana. Cualquier intento de privatizar ese mínimo de confort ciudadano debe ser considerado crimen de lesa ciudadanía.


La internacionalización de la producción y el comercio es una realidad insoslayable, y tal realidad requiere de instrumentos capaces de garantizar un trato justo entre las naciones, y esos instrumentos no son otros que un nuevo sistema monetario mundial -la dolarización de la economía está a punto de quebrar, y de esta amenaza de quiebra deriva toda la tensión mundial-. Un nuevo sistema monetario, dejado al albur de la actual política internacional es impensable porque la ciudadanía internacional es arrastrada ante la falta de esa necesaria alternativa -como ejemplo de debate, previsión, control y coordinación, dejo este enlace, que he citado más veces, en el entendimiento de hacer ver el nivel de organización de la clase capitalista y la misérrima organización ciudadana-, puesto que solo una fuerza independiente de los intereses burgueses puede hacer valer opciones de clase diferentes de los intereses burgueses; cualquier otra opción diferente arrastrará a la ciudadanía en pos de criterios, pretendidamente nacionales, y ha de quedar claro, que esas opciones, siempre benefician a una parte de la nación.


Europa es en el tablero en el que los estrategas al servicio de los mercados, dibujan sus planes; es el principal objetivo a batir, porque es donde está la materia humana capaz de volcar la inercia histórica, la que cuenta con la fuerza más preparada, pero la extrema división nacional y el abandono de la lucha del internacionalismo proletario por la socialdemocracia, hace cien años, poniéndose al lado de sus burguesías, impide, a la ciudadanía, comprobar cuan cerca están británicos y alemanes, franceses y rusos, españoles y suecos, etc., como lo están sus respectivas burguesías entre sí con la burguesía más fuerte, la corporate class estadounidense, y romper esta alianza burguesa pasa por impedir que esa alianza del complejo militar-industrial euro-estadounidense pueda jugar con los nacionalismos europeos quebrando la percepción popular de ser un mismo pueblo. Una fuerza de izquierda que se atreviera a liderar un cambio histórico, como el que se esboza aquí, con incierta fortuna, habría de levantar la bandera de la lucha por los Estados Unidos de Europa, exigiendo un solo gobierno, responsable ante un parlamento común, conscientes de que esta opción eriza los pelos de toda la burguesía mundial. Es innecesario decir, que tal unión no equivale a borrar la identidad nacional, sino más bien, facilitar un enriquecimiento cultural y humano.


La alternativa necesaria es la gran tarea a realizar por la izquierda mundial, y en este sentido, la izquierda europea le tocaría corregir el rumbo que los parlamentarios socialistas erraron hace cien años votando los créditos de guerra. Este apunte comenzó por reconocer al Papa Francisco su deseo e interés por recuperar la bandera de los pobres. El camino podría ser recorrido junto, no solo por cristianos y marxistas; es un camino abierto a todos los que quieran luchar por una humanidad mejor, comenzando por exigir un reparto de la riqueza diferente y más justo, porque la riqueza la crea y tiene sentido la sociedad.


jmrmesas


once de julio de dos mil catoce