martes, 29 de julio de 2014

¿una guerra comercial?


¿UNA GUERRA COMERCIAL CON RUSIA?

El seis de junio de dos mil once empecé a anotar la cuantía de la deuda de Estados Unidos, que entonces era de catorce billones, trecientos cincuenta y seis mil, setecientos veintiún millones, ochocientos setenta y dos mil, quinientos ochenta y siete con seis céntimos de dólar (14356721872587,06$), y el último apunte que hice de la misma, el veintiocho de julio de este año, dos mil catorce, el montante era de diecisiete billones, seiscientos veintidós mil, trescientos cuarenta y cuatro millones, setecientos setenta y cuatro mil, ochocientos catorce con cuarenta y tres céntimos de dólar (17622344774814,43$). En estos tres años, un mes, tres semanas y un día (1148 días, en conjunto), la deuda de Estados Unidos creció tres billones, doscientos sesenta y cinco mil, seiscientos veintidós millones, novecientos dos mil, doscientos veintisiete con treinta y siete céntimos de dólar (3265622902227,37).

Esa enorme suma ha sido transferida al euro -Europa-, vía agencias de calificación y una astronómica presión política que ha tenido que hacer los ajustes de austeridad, impuestas por el FMI, y el Banco Mundial y que, la troika se apresuró a demandar a las economías del sur, que en el caso de España, tenía una deuda que era más baja que la de Alemania.

Ahora resulta que la cuantiosa deuda de EEUU, que está a punto de hacer inviable el sistema euro-dólar, requiere salir del atolladero de la manera tradicional, es decir, reactivar la economía mediante la guerra, porque una guerra comercial con Rusia no puede tener más que la finalidad de convertir Rusia en parte del mercado USA, y eso significaría pedirle a la oligarquía heredera de la burocracia estalinista, que perdieran toda esperanza de tener una política independiente, y todos los pasos que se están dando en el mundo desde Ucrania a Gaza, pasando por el desmembramiento de Iraq y la creación del califato terrorista están encaminados a encubrir esta realidad, que los gobiernos cobardes y vendidos de Europa, no pueden permitirse discrepar del amo americano, porque temen más a los ciudadanos, que las pérdidas económicas que conllevaran las sanciones a las propias economías, que como está escrito... ¿Está escrito?, caerán sobre la ciudadanía.

Evidentemente, las sanciones no darán resultados, y el complejo militar-industrial, que es lo mismo que decir, el capital financiero mundial, tendrá que tensar mucho más la situación pasando de la guerra comercial a la guerra criminal, a esa matanza que se ensaya en Gaza, en donde un ejercito pertrechado con los últimos artilugios de matar asesinan a inocentes, porque no hay un ejercito palestino, ni siquiera de opereta, y toda la ofensiva es no solo una ofensa a la humanidad, es una matanza, una carnicería, que nadie se toma en serio para detenerla, ya.

Izquierda Unida, Podemos y el PSOE renovado,que ya se han coordinado en el Parlamento Europeo, votando junto contra los desahucios exigiendo que se cumpla la ley, no pueden pasar por aceptar que la situación tramposa y trucada sobre Ucrania se convierta en una excusa para meter al continente, capaz de dar la vuelta a la situación en el mundo, en un nuevo campo de batalla, para conseguir, a fuerza de golpes, una ciudadanía sumisa y corderíl.

Recordar el centenario de la primera guerra mundial, es sobre todo, recordar que un pequeño núcleo de militantes socialistas rompió la disciplina del aparato de la época y se opuso a votar los créditos de guerra. A mucho les costó la vida, desconocidos muchos, sin el renombre de los conocidos -Rosa Luxenburgo, Liebknecht, Jaures-, victimas todos de sus sólidas convicciones, y ahora, que parece que el Parlamento Europeo, la izquierda radical tiene un principio de acuerdo, hacerlo extensivo es imperativo para evitar que el capitalismo pueda tejer su telaraña de miseria y muerte, volviendo a tropezar en la piedra del seguidismo a la burgusía ,

De igual modo, la inteligentsia, los intelectuales comprometidos no pueden ni mirar para otro lado, ni evitar definirse sobre un tema, que está en el meollo de la situación, y que es, que el sistema, el capitalismo no tiene futuro, porque todo lo quiere la élite, para sí, pero esto encierra una reflexión, ¿Al ser humano le ocurre como al ADN, que la mayor parte de la carga genética es de relleno? ¿Somos los humanos el relleno de la élite? Yo me niego a ser relleno, y llamo a mis semejantes a no dejarse manipular.

jmrmesas

veintinueve de julio de dos mil catorce





viernes, 25 de julio de 2014

la izquierda radical


LA IZQUIERDA RADICAL

¿Ahora resulta que un desertor del ejercito de Ucrania ha derribado un avión comercial? Eso no hay nadie que pueda creérselo, pero después de no poderse encontrar el más mínimo indicio capaz de endosarle a Rusia el derribo de un avión civil, que pasaba por allí, van y encuentran un chivo expiatorio al que cargar 298 muertos.

Una batería de misiles, por poco complicada que resulte de manipular, no se pone en manos del primer recluta que se encuentre; no, se pone bajo el mando de un oficial, con instrucciones concretas y dependiente de una instancia superior que autoriza el fuego, y mira por donde, un desertor —¿Cuales eran sus motivos?—, —¿Tenía cómplices?-—, —¿Cómo es que se le ordenó al piloto del vuelo MH 17, apartarse de su ruta 57 kilómetros y descender de su altitud prevista en su plan de vuelo?—, es decir, si el desertor decide abatir un avión comercial, debería tener motivaciones políticas que encubriría un complot, necesario para que todas las coincidencias confluyeran en la posibilidad de la acción terrorista, porque se trata de terrorismo, y ese grado de coincidencias solo es posible si existe una organización bien estructurada, y casualmente, esa bien estructurada organización es el nuevo gobierno ucraniano, protegido por el impotente presidente de Estados Unidos, que no puede controlar la debacle financiera que se aproxima, y que pretende encontrar la solución en el modo tradicional en el que Estados Unidos solventa sus problemas económicos, y que no es otro que mediante la guerra; el asunto estriba en que el enemigo escogido tiene mucho mejor juego, y lo utiliza mucho más inteligentemente que el Departamento de Estado y su jefe, el presidente Obama.

La incapacidad del sistema capitalista para dar solución a los problemas de nuestro tiempo se encuentra en el ADN del sistema y eso quiere decir que el capital financiero internacional, no quiere solucionar ningún problema que no sea como cerrar la boca de la gente que protesta, y que cada vez es más consciente de ser burlada y escarnecida, hasta el punto de perder a un pilar del sistema, porque la cabeza rectora de la Iglesia católica, el papa Francisco reconoce la injusticia y nocividad del sistema. El sistema, el capital financiero, que es el que gestiona la economía y el modo de producción industrial, favoreciendo únicamente la industria militar, la industria de muerte y destrucción, no quiere solucionar ningún problema que haga la vida más grata a la inmensa mayoría (somos el activo más rentable de 85 poseedores, y pretenden que asumamos el rol de productores de riqueza, sin rechistar), por eso, el sistema, sus elementos más canallas, sino tienen condiciones para exportar su afán de supremacía, las fabrican; la matanza que se lleva a cabo en Gaza ha sido diseñada, secuestrando a los jóvenes israelíes y asesinándolos, posteriormente, para poder desarrollar la carnicería que está teniendo lugar ahora. «No es un reproche para el Mossad sino la demostración de que sabe hacer su trabajo. Y sabe hacerlo tan a la perfección que vaticinó –con una semana de adelanto de adelanto– el secuestro de los tres jóvenes israelíes que se produjo el 12 de junio de 2014. En efecto, en medio de la querella sobre la posible adopción de una nueva ley de seguridad, el jefe del Mossad, Tamir Pardo, lanzó la siguiente interrogante: –¿Qué pasaría si, dentro de una semana, fuesen secuestrados 3 jóvenes de 14 años en una de las colonias?–. Exactamente una semana después, tres jóvenes israelíes fueron secuestrados. ¿Casualidad? ¿O fue el propio Mossad quien montó el secuestro?» Es una copia textual del articulo leído en Voltaire.org, cuyo enlace encabeza la cita.

La quiebra del sistema es un lento proceso que se sostiene por la habilidad de transmitir a la sociedad las tensiones y que esta las vaya asumiendo, por la incapacidad política de las organizaciones de la clase obrera y otras capas sociales de conformar su propia opción y enfrentarla con la opción del capital financiero, y por más señales que el sistema deje escapar, porque ya no las controla, si no se produce una alternativa, este seguirá pudriéndose y contaminando la vida social, en todas sus facetas. Como en algún momento he señalado, el hundimiento de la URSS terminaría arrastrando a Estados Unidos, porque ambos bloques compartían los mismos procedimientos, aunque los objetivos formales fueran opuestos, pero en la medida que una élite social exprime a la sociedad, sin que esta tenga una participación real y efectiva en el conjunto de las decisiones que le afectan y organizan la vida social, quienes se benefician son esas élites. En la Unión Soviética, cuando la burocracia se convirtió en la oligarquía, amparada en el aparato del PCUS, los oligarcas prescindieron del socialismo, porque ya era un estorbo a sus planes, y ese proceso es lo que está ocurriendo en Estados Unidos, cuando THE NATION comenta la parálisis estatal en su artículo America: the impotent superpower, que no es otra cosa que la colusión entre el aparato de estado y la corporate class, en complejo militar industrial, que es la élite que ha engordado sus cuantiosas fortunas, empobreciendo a los trabajadores y funcionarios estadounidenses, cuyo american way of life no ha hecho más que retroceder, como el de todos los demás.

El sistema, en tanto que funciona no tiene más camino que utilizar las herramientas disponibles, y una de ellas es el dólar, pero este ya hace tiempo que no cuenta con los respaldos económicos para seguir siendo un instrumento creíble, y la facultad de imprimir dinero sin respaldo de ningún tipo es, dicho en términos llanos, un robo, un atraco, a mano armada, pues no de otro modo es el respaldo del dólar sino fuera por el apoyo de sus flotas navales y aéreas, que le permiten, todavía, el saqueo de los países, y ahora, le toca a Europa aceptar un acuerdo para que las empresas de Estados Unidos puedan establecer sus normas sin contrapartidas.
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LA NECESIDAD DE FORMULAR EL EUROPEISMO ALTERNATIVO

La propuesta hecha por el dirigente de Podemos en relación a los desahucios, agrupando el voto de Podemos, PSOE y IU, ha sido un comienzo positivo pero la izquierda radical, sea esta española, alemana, inglesa, francesa, o de cualquier otro lugar, tiene un gran handicap que lastra, incluso la perspectiva de convertirse en gobiernos nacionales, precisamente porque carecen de una visión de conjunto que solo puede lograrse si las formaciones nacionales de las izquierdas avanzadas tuvieran, o cuando menos, confrontaran sus posiciones geopolíticas, y en caso de disentir, adoptar un acuerdo de qué criterios serían los que marcarían las líneas infranqueables a defender en común; este criterio general tiene que tener un comienzo respecto a la unidad de Europa, pues sin este acuerdo, y sin un criterio definido sobre el final del modo de producción mercantil, reclamando la producción para la sociedad, y no para el mercado, luchando por la erradicación de los paraísos fiscales, para impedir que las finanzas, ocultas sean la herramienta del capitalismo para retorcer y quebrar la democracia, no será posible avanzar en la definición de un programa común, al que con buen criterio se está aproximando Izquierda Unida, consciente de que solo un proyecto común podría agrupar las fuerzas de la izquierda para arrebatar a la burguesía, a los mercados, el gobierno nacional.

En época como la que vivimos, en la que los cambios se suceden muy rápidamente, es importante notar que ni el bloque del superimperialismo euro-estadounidense es tan homogéneo, ni las condiciones tan inamovibles que, una dirección con visión geopolítica del momento histórico no pueda, con un golpe de audacia cambiar, al menos, el discurso mediático, que es el que da a conocer al gran público, la pauta que organiza el debate general, dada, tanto la pobreza material de la izquierda para presentar unas, supuestas opciones independientes, como la timidez ideológica, a la hora de formular las opciones más apremiantes; la prueba es la incesante presión de Estados Unidos para forzar, a los gobiernos europeos subordinados, a ser inflexibles en la aplicación de las sanciones a Rusia, lo que significa una notable diferencia entre las necesidades de la burguesía USA -corporate class- y las burguesías europeas; de igual modo es importante notar nuevas realidades cuyo peso empezará a desequilibrar la balanza del superimperialismo que compone el complejo militar industrial transatlántico, y esta nueva realidad no es otra que el acuerdo de los BRICS de formar un nuevo banco mundial y un nuevo sistema monetario: ¿Sería posible salir del euro y entrar en el nuevo orden? Como opción política significaría un ejemplo muy poco halagüeño para el bloque euro-dólar, sin embargo, para la clase trabajadora y para la ciudadanía tales medidas, por positivas que pudieran ser, seguirían estando subordinadas sin una lucha independiente internacioal por la erradicación de los paraísos fiscales, que sería la opción política que daría solidez a la izquierda radical.

El momento actual está lleno de posibilidades capaces de volcar el fiel de la balanza del lado de los pueblos, del lado del progreso y del avance positivo hacia un mundo mejor y más justo, pero también, sino se persevera y se defiende vehementemente las propias convicciones, la derrota más terrible está garantizada, porque el complejo militar-industrial está dispuesto a desencadenar una guerra nuclear porque sus opciones solo son la fuerza, únicamente, la fuerza.

jmrmesas

veinticinco de julio de dos mil catorce










viernes, 11 de julio de 2014

SOBERANÍA DEL PUEBLO Y FONDOS BUITRES

SOBERANÍA DEL PUEBLO Y FONDOS BUITRES
LA SUPREMACÍA DEL CAPITAL FINANCIERO SOBRE LA NACIÓN
ES LA SEÑAL INEQUÍVOCA DEL FINAL DEL MODO DE PRODUCCIÓN MERCANTIL
COMO INSTRUMENTO DE AVANCE SOCIAL


El papa Francisco reflexiona y dice que los comunistas han robados los pobres a la Iglesia, y no es que pretenda entrar en competencia teológica con tan cualificado personaje, pero la Iglesia no tiene más que aplicar lo que dijo Jesús: — Reparte tus bienes y posesiones y sígueme, y tendrás tesoros en el cielo — ,algo muy sencillo, pero muy duro de aplicar, y la Iglesia tiene siglos de una práctica mundana que la ata a la riqueza terrena, pero este papa, ha tenido el valor de señalar que el sistema mata, y eso es un paso importante, al menos para que la Iglesia no obstaculice el esfuerzo de los que creemos que la pobreza es un instrumento de control del sistema capitalista sobre el género humano.


El sistema terminó su fase de utilidad social tan pronto como el predominio del capital financiero tomó el relevo de la economía desplazando a la producción industrial y hoy ese predominio se ha convertido en un dominio absoluto, como decía hace unas semanas, el comercio mundial experimentó una disminución respecto al crecimiento del PIB mundial, y eso no sucedía desde la SGM, y todo ello es, cuando menos una concatenación de coincidencias, que si no fuesen casuales, serían producto de una conspiración, porque se trata de una conspiración contra los pueblos por un puñado de estrategas a sueldo de los mercados porque el mercado ya no existe, el libre juego de oferta y demanda acabó con el imperialismo pactando los precios y ahora de lo que se trata es de como apoderarse de los recursos del mundo, mientras se dicta a los gobiernos la política, los recortes, que estos se apresuran a imponer a las sociedades post-industriales; ese robo de los recursos del mundo, entre el bloque del superimperalismo euro-estadounidense, buscando los medios para deshacer ese otro bloque, en ciernes, que tiene en Rusia y China, y un poco más descolgados Brasil, India, Sudáfrica, un principio de respuesta a la voracidad del primero, significa que el escenario se ha quedado demasiado pequeño para actores tan colosales, porque cuando las supercomputadoras financieras toman el control de las finanzas -hasta a Wall Street le resulta escandalosa el uso de tales máquinas, probablemente para guardar las formas y no enajenarse a los pequeños inversionistas, que dan un barniz de respetabilidad a la bolsa de valores- quiere decir que lo que se hace es decidir cual es el límite tolerable de las ganancias y las pérdidas.


En este juego, no termina de descartarse un nuevo reparto del mundo, a la manera clásica, con una guerra mundial, más concretamente, una guerra en Europa, pues eso es lo que significa la provocación de EEUU, avalada por una UE completamente entregada, ya que acepta de buen grado que la suerte del modo de producción mercantil está echada, ni siquiera es útil para asegurar el dominio de la élite dominante, pues esta confía en la inercia del discurrir de la historia, como elemento de estabilidad cósmica, en la que solo un cataclismo tendría la fuerza necesaria para variar un curso suficientemente rodado; la provocación ucranista de EEUU busca la intervención rusa como causa para justificar la agresión de la OTAN, aún a riesgo de un conflicto nuclear, sin vuelta atrás, socapa de defender a un aliado, Poroshenko, para forzar un tiempo, que juega en contra de EEUU y la UE, y a favor de Rusia y de la propia Ucrania, pues si el nuevo régimen de los oligarcas golpistas no obtiene resultados que presentar a los ucranianos, elevando su nivel de vida, no parece posible que estos acepten que el coste humano y político de una guerra civil encubierta, silenciada, ignorada por el mundo, que está teniendo lugar en el corazón de Europa, sea en vano, y ahora que los los golpistas, parecen que han ganado los núcleos rebeldes de Slaviansk y Krasmatorsk, ¿Veremos una oleada de asesinatos presentados como terrorismo? Ni siquiera su próximo vecino, Alemania, podrá escapar a una guerra, que para ella no es desconocida, y la propia socialdemocracia alemana, prestándose a desviar la atención de la ciudadanía, salvándole la cara a la canciller Merkel, tiene garantizado salir indemne; incluso la izquierda radical Die linke, padece el mismo problema que el resto de la izquierda radical de europea, creer que presentando alternativas nacionales se consciencia a una ciudadanía, harta de comprobar en carne propia, que la única respuesta, capaz de hacer retroceder a la voracidad del capitalismo es la fuerza, pero la fuerza no acompaña a la izquierda.


Toda la palabrería sobre la importancia de la patria, toda la palabrería sobre la nación, la ciudadanía, se la carga de un plumazo el apremio de un tribunal de EEUU respaldando las exigencias del fondo de inversión de Paul Singer, un especulador, que como todos, se aprovecha de la falta de regulación financiera internacional para exprimir a los países, porque la nación, la patria, no es igual para todos sus hijos, la burguesía, los capitalistas, los ricos y poderosos, utilizan los recursos nacionales, bien a través de los gobiernos, bien porque tienen potestad para hacerlo, y cuando las cosas se tuercen, entonces, todos somos responsables, todos somos contribuyentes, todos estamos jodidos, menos ellos, que salvaron sus negocios y nos dejaron las ruinas, y esto es así, con las variantes que se quiera, según las latitudes, porque la lucha de clases se paro desde el momento en que la socialdemocracia decidió hacer piña con los burgueses propio hace un siglo, desde entonces la lucha de clases se ha limitado al salario y poco más, y claro está, el capital se dedicó a hacerse las leyes, nacionales e internacionales, sin el agobio de tener que responder, a lo que luego, tienen que apretarse el cinturón, trabajar duro, sacrificarse y morir y matar en sus guerras.


El capital financiero internacional, en esta fase del proceso no necesita las legiones de trabajadores de antaño y este tipo de conflictos son los dominantes, junto a los fraudes, manipulación de datos, la corrupción desmedida, que ya no es un síntoma sino su principal característica, porque como digo, el mercado ya no existe, sino más bien una representación, un convencionalismo que se hace pasar por tal, y en esta fase final, la radicalización del superimperialismo se está volviendo muy agresiva porque los instrumentos de control económicos -el sistema monetario, bancos, paraísos fiscales, tasa decreciente de plusvalía, privatización de servicios, etc.,- aparecen, cada vez más, como lo que son en realidad, instrumentos para expropiar a las naciones, a la ciudadanía del mundo, porque sería imposible que 88 propietarios tengan tanto dinero como 3 500 000 000 millones de personas, si los Estados nacionales defendiesen el interés de la mayoría, en vez de defender el interés de una reducida élite de riquísimos propietarios haciendo pasar tal defensa de un expolio como un hecho ineluctable de una ciencia.


Estos son los últimos coletazos de una fiera herida, y cuanto más se tarde en reconocer el problema más costoso será para las naciones, para las sociedades, porque la aparición del fascismo en la escena europea -Ucrania- ante la indiferencia política de los Estados nacionales europeos indica, para el superimperialismo euro-estadounidense la necesidad de ir a un enfrentamiento con los pueblos para amordazarlos y anularlos; el terrorismo que desarrolla el superimperialismo se extiende, primero en los países en guerra, como lo demuestra la reactivación de la guerra en Iraq con el EIIL reconvertido en estado islámico, vivero de fanáticos dispuestos a llevar el terrorismo a Europa y Estados Unidos, como parte de un plan urdido por los estrategas de los thinktank que se mueven entre los servicios secretos de EEUU y el Departamento de Estado, en un primer momento para atemorizar a las ciudadanías objetivos de sociedades en proceso de transformación, y cuando el anuncio de tales vaticinios lo hace alguien relevante como el que fue vicepresidente de Estados Unidos con Bush hijo -Dick Cheney-, debe de tenerse muy en cuenta, segundo, porque es mediante la parálisis política que acontece ante la falta de alternativa al sistema capitalista -como usar las enormes capacidades conseguidas POR LA HUMANIDAD en las últimas centurias- lo que enerva a la sociedad, convirtiéndola en caldo de cultivo de prácticas denigrante, insolidarias, narcisistas, precisamente por el abandono de la utopía socialista; ha sido esta falta de lucha social lo que ha dividido la práctica política oficial de las luchas ciudadanas y de las luchas obreras, ante el sometimiento de los parlamentarios y de los sindicalistas a los cantos de sirena de la burguesía, por eso la despolitización carcome a la sociedad, porque solo en el tiempo de elecciones, los políticos bajan a la calle, y mientras tanto, los ciudadanos, los trabajadores, se las apañan como pueden, luchan para sobrevivir, sin objetivos, y esa es la característica de la guerra civil en Ucrania, por eso, si en el 39, la guerra civil española fue el anticipo de la segunda guerra mundial, la guerra civil en Ucrania, una guerra secreta, sin corresponsales, sin observadores, sin objetivos, puede ser el anticipo de una derrota europea, de todos los que temen una Europa solidaria, una Europa concienciada politicamente, una Europa ciudadana, por eso, mandan los fondos buitres sobre las naciones, porque la burguesía sí tiene objetivos, y el principal objetivo es lograr una derrota bíblica sobre la ciudadanía, luego, ya se repartirán el botín.


LA ESTRUCTURA MENTAL


Supondremos que la estructura mental es el conjunto de imágenes, ideas, conceptos que es común a una determinada época y que cada época de la historia se reconoce; es el cuadro de ideas, valores, imágenes y conceptos compartido por el grupo humano en un determinado tiempo. Según ese estado de conocimientos grosso modo compartido, es posible la comunicación, pudiéndose acudir a él para exponer, explicar una idea, un concepto, un plan. Diríamos, recurriendo al lenguaje coloquial, que es el software con el que cada época dota a sus miembros; eso significa, acotando el grupo humano en función de categorías profesionales, sociales, culturales, religiosas, etc., que la idea, discurso, proyecto que se presenta puede explicarse, por muy novedosa que sea, acudiendo a ese cuadro de elementos y recursos mentales, que es propio y compartido por el grupo. De esta estructura mental se vale la publicidad para mandarnos mensajes, que no siempre son explícito, pero que crean el ambiente necesario para presentar el producto final. ¿Tan difícil puede resultar para la izquierda creer que el modo de producción mercantil sigue teniendo un futuro válido para la humanidad, ante el cúmulo de sufrimientos y penalidades evidentes, que no se atreve a decirlo así de claro, por temor a no ser creída? ¿Tan difícil resulta enumerar por qué
ya no es útil para el conjunto humano un modo de producción que nos enfrenta y nos divide, cuando la propia ciencia busca la síntesis?


El modo de producción mercantil tiene 500 años de existencia; el objetivo del sistema es conseguir el máximo beneficio fabricando objetos, y en estos 500 años de existencia, el perfeccionamiento logrado ha llegado al extremo; a principios del siglo xx el monopolio, el cartel, aseguran una determinada tasa de beneficio, fusionando el capital industrial y el capital bancario, es el imperialismo, el dominio del capital financiero; en la actualidad el capital financiero ha disparado la especulación, que le asegura el control de la producción de dos mercancías exclusivas que solo pueden ser utilizada por la reducida élite como valor de uso, una es el dinero, pero el dinero solo puede ser utilizado como valor de uso por los que poseen la capacidad de producirlo, los bancos, avalados por los Estados nacionales, para el ciudadano corriente, el dinero tiene que ser utilizado como valor de cambio, y en ese cambio solo puede obtener los bienes que permiten una existencia más o menos cómoda, pero para la inmensa mayoría -millones de personas subsisten con menos de un dólar diario-, el dinero solo permite sobrevivir el día a día. La otra mercancía utilizable como valor de uso es la fabricación de armamento, y el complejo militar-industrial asegura el clima necesario para que el objeto de su fabricación no decaiga, y en esa lógica perversa, se asegura el nivel de desconfianza que lleva aparejado la hostilidad, el temor, porque una élite es la que decide como emplear los recursos del planeta, en su exclusivo beneficio.


En este curso del desarrollo histórico, la fuerza de trabajo, que era el factor principal de las fuerzas productivas, es expulsada de la producción, cada vez en mayor proporción, en mayor medida, y eso hace bajar vertiginosamente la tasa de ganancia, pues la enorme capacidad de producción, al automatizarse expulsando fuerza de trabajo, hace descender la tasa, ya que las máquinas no producen plusvalía, sin embargo, las fuerzas productivas sigue creciendo, porque estas fuerzas la asegura la ciencia y la tecnología. Este desarrollo del proceso está lleno de contradicciones terribles que se aceptan como algo consustancial, pero esta lógica no puede crecer sin tener consecuencias; bajar la tasa de beneficio significa que grandes masas de personas privadas de medios de subsistencia, se convierten en un gran peligro para el sistema, y para compensar este déficit de disciplina político-social, el sistema lo compensa con el incremento de la política de privatizaciones, cuyo objetivo último no es compensar económicamente al sistema, al capital financiero -el nivel de ciencia y tecnología aseguraría una cómoda existencia vital, para toda la humanidad, si hubiese un reparto de la riqueza diferente, más justo- sino disciplinar a una ciudadanía, cada vez más insumisa y consciente, aunque sin otras perspectivas que las que el sistema le ofrece, a través de la publicidad, de una publicidad tendenciosa.


El capital financiero, al controlar la economía por la vía de la especulación, ya no necesita la mano de obra, la fuerza de trabajo, porque la fuerzas productivas la controla el dinero que crea la ciencia y la tecnología que quiere, necesita y desea, y no la ciencia y la tecnología que facilitaría la vida, por lo tanto, el exceso de humanidad se convierte en un fardo, un lastre, un peso muerto que suprimir; el cinismo del viejo Le Pen es un indicativo de los planes de la élite, cuando en la pasadas elecciones al parlamento europeo aludió al señor ébola, como solución del la emigración en Francia, por lo tanto, sin descartar una guerra nuclear, el sistema necesita eliminar a masas de seres humanos, pero aparentando accidentes, pandemias, es decir, aterrorizando blandamente, sin excitar el odio que apareja el conflicto bélico, y en ello anda la investigación de este investigador, claro está que las motivaciones no las dice, o de otro modo, la investigación siempre es puro conocimiento, pero los resultados dependen de poderes que siempre escapan al control de la ciudadanía, pues esas decisiones son excepcionales, y por tanto, ajenas al debate, ¿Que esto es una exageración?, que significa sino el hecho que casi media humanidad sobreviva con entre uno o dos dólares, o que 85 propietarios tengan tanta riqueza como 3 500 000 personas. La realidad es que esos 85 propietarios nos poseen, pues a su nivel de riqueza corresponde un análogo nivel de poder, y esto es demostrable con informes hechos por instituciones y equipos de investigación independientes; sin ambigüedad puede decirse que son los amos del mundo.


EL PROGRAMA DE TRANSICION


Los momentos finales del predominio de EEUU -que es como decir el capitalismo mundial- están recorridos por acciones de gran tensión y violencia porque el sistema es consciente de vivir el final de una etapa critica en el que el futuro puede ser definitivo, pero el cambio no se producirá sin un acto de afirmación de la sociedad. Este acto de afirmación tiene que ser un acto sin ambigüedad respecto al fundamento mismo de la nueva sociedad y ese no puede ser otro que la producción misma decidiendo que esta ha de ser para sí, porque el sistema, el capital financiero internacional ha logrado convencer a la sociedad de la supremacía de respetar las finanzas -fondos buitres- sobre la nación, para que el funcionamiento de esta, de la sociedad pueda prosperar, lo cual es falso, pero no se discute, porque la falta de una alternativa socialista, acepta un determinado grado de desigualdad, en el supuesto que esta desigualdad se va corrigiendo con el transcurso del tiempo, cuando, históricamente, los datos demuestran que no es cierto, sino que es este grado de desigualdad se incrementa, de tal manera que se percibe, no solo por los más débiles, sino por esa capa social, eufemísticamente denominada clase media, y cuyo nivel de vida no hace más que descender, por tanto, repudiar la extrema desigualdad social -88 propietarios que se reparten casi medio planeta, es la demostración más evidente- valorando la necesidad de una sociedad menos crispada, más solidaria, no será posible sin diseñar un nuevo proyecto de sociedad, aceptando que tal proyecto tiene un coste económico, que merece la pena sufragar, porque será la garantía de una convivencia armoniosa, pero hasta llegar a ese punto queda un recorrido, que puede ser breve o eternizarse ante el temor a mirar el problema a la cara y reconocer la necesidad de crear esa alternativa.


Un proyecto de programa para facilitar el tránsito hacia esa sociedad requiere luchar por un cuadro de reivindicaciones comunes comenzando por desmontar la falacia de acabar con los impuesto. Una sociedad industrializada y moderna, con un grado de civilización altamente tecnificada requiere un nivel de funcionalidad que solo puede mantenerse con impuestos -ya es así-, pero quienes menos tributan son los que más se benefician, y ellos deben ser gravados en función de sus cuantiosas ganancias: tributar es la garantía de una sociedad solidaria, en la que el ciudadano tiene la máxima consideración porque son el soporte principal -no son súbditos- sino iguales en derechos, iguales ante la ley.


Esta necesidad requiere la exigencia de someter las finanzas al control de la sociedad exigiendo la erradicación de los paraísos fiscales, y allí donde una inversión obtenga beneficios debe tributar con una tarifa internacional igual, en todos los países; la erradicación de los paraísos fiscales debe formar parte de la acción política ciudadana. La publicación de las riquezas y ganancias obtenidas, así como su trazabilidad debe ser una exigencia de garantía de que tales beneficios fueron logrado con honorabilidad.


Garantizar un mínimo vital como vivienda, implementada con un mínimo de habitabilidad, sanidad, enseñanza y cultural, es condición indispensable de progreso y funcionalidad ciudadana. Cualquier intento de privatizar ese mínimo de confort ciudadano debe ser considerado crimen de lesa ciudadanía.


La internacionalización de la producción y el comercio es una realidad insoslayable, y tal realidad requiere de instrumentos capaces de garantizar un trato justo entre las naciones, y esos instrumentos no son otros que un nuevo sistema monetario mundial -la dolarización de la economía está a punto de quebrar, y de esta amenaza de quiebra deriva toda la tensión mundial-. Un nuevo sistema monetario, dejado al albur de la actual política internacional es impensable porque la ciudadanía internacional es arrastrada ante la falta de esa necesaria alternativa -como ejemplo de debate, previsión, control y coordinación, dejo este enlace, que he citado más veces, en el entendimiento de hacer ver el nivel de organización de la clase capitalista y la misérrima organización ciudadana-, puesto que solo una fuerza independiente de los intereses burgueses puede hacer valer opciones de clase diferentes de los intereses burgueses; cualquier otra opción diferente arrastrará a la ciudadanía en pos de criterios, pretendidamente nacionales, y ha de quedar claro, que esas opciones, siempre benefician a una parte de la nación.


Europa es en el tablero en el que los estrategas al servicio de los mercados, dibujan sus planes; es el principal objetivo a batir, porque es donde está la materia humana capaz de volcar la inercia histórica, la que cuenta con la fuerza más preparada, pero la extrema división nacional y el abandono de la lucha del internacionalismo proletario por la socialdemocracia, hace cien años, poniéndose al lado de sus burguesías, impide, a la ciudadanía, comprobar cuan cerca están británicos y alemanes, franceses y rusos, españoles y suecos, etc., como lo están sus respectivas burguesías entre sí con la burguesía más fuerte, la corporate class estadounidense, y romper esta alianza burguesa pasa por impedir que esa alianza del complejo militar-industrial euro-estadounidense pueda jugar con los nacionalismos europeos quebrando la percepción popular de ser un mismo pueblo. Una fuerza de izquierda que se atreviera a liderar un cambio histórico, como el que se esboza aquí, con incierta fortuna, habría de levantar la bandera de la lucha por los Estados Unidos de Europa, exigiendo un solo gobierno, responsable ante un parlamento común, conscientes de que esta opción eriza los pelos de toda la burguesía mundial. Es innecesario decir, que tal unión no equivale a borrar la identidad nacional, sino más bien, facilitar un enriquecimiento cultural y humano.


La alternativa necesaria es la gran tarea a realizar por la izquierda mundial, y en este sentido, la izquierda europea le tocaría corregir el rumbo que los parlamentarios socialistas erraron hace cien años votando los créditos de guerra. Este apunte comenzó por reconocer al Papa Francisco su deseo e interés por recuperar la bandera de los pobres. El camino podría ser recorrido junto, no solo por cristianos y marxistas; es un camino abierto a todos los que quieran luchar por una humanidad mejor, comenzando por exigir un reparto de la riqueza diferente y más justo, porque la riqueza la crea y tiene sentido la sociedad.


jmrmesas


once de julio de dos mil catoce





















domingo, 22 de junio de 2014

RUSIA ES EUROPA. EUROPA NO ES ESPAÑA



RUSIA ES EUROPA. EUROPA NO ES ESPAÑA

EL FINAL DEL CAPITALISMO INDUSTRIAL NO ES EL FINAL DE LAS CLASES

 SOCIALES

Y MUCHO MENOS, EL FINAL DE LA LUCHA DE CLASES


He leído siempre con interés los artículos que conocía de Ignacio Sotelo, como me interesó y me interesa la evolución y deriva de Izquierda Socialista, esa corriente crítica del PSOE, porque la izquierda es un magma en donde se agitan todos los estratos ideológicos progresistas que se dan cita en la lucha, ante la orfandad en que permanece la sociedad desde la traición de los líderes de la socialdemocracia internacional, cuando decidieron votar los créditos de guerra. Desde entonces, un siglo, la socialdemocracia es el caballo de troya de la burguesía en el seno del movimiento obrero, la quinta columna de la burguesía entre las capas más desprotegidas de la sociedad, adormecida, semianestesiada por esa canallesca política de colaboración interclasista, que pretende ocultar la realidad depredadora del gran capital; toda la podredumbre subyacente es el resultado del abandono del socialismo, de querer substituir un proyecto de sociedad por una colaboración de clases, en donde el futuro quedaba y queda en manos de publicistas comerciales que pintan el futuro con los colores que les proporciona el capital financiero, por eso, las declaraciones de Ignacio Sotelo, con la salvedad de ser la interpretación de una entrevista leídas aquí entran en esta dinámica de manipulación, al servicio del sistema; del modo de producción mercantil, que ya dejo de ser útil a la sociedad para hacerla avanzar.

No soy un fan de Podemos, porque crear un partido político para la clase obrera, no puede ser resultado de una premura para tener lugar en un proceso electoral, al que los medios dieron cuerda para quitar votos a Izquierda Unida, aunque el tiro les salió por la culata, pero dado el cultivo magmático, la falta de cualquier atisbo de alternativa de izquierda a la sociedad capitalista, ya en franco declive, la carencia de debate y los notables deseos de una serie de personajes, ¿Qué más se podía pedir?, esto es lo que hay, y lo que se puede hacer, es impulsar el deseo de ruptura de un sector de la sociedad, porque eso es el proceso de tensión que se establece entre las nuevas fuerzas productivas y las viejas relaciones de producción, descritas por Marx, o acaso creían que esa tensión se plantearía en términos académicos, se plantean en los términos, por ejemplo, en los que la ex presidenta de la juventud socialista, Beatriz Talegón, tuvo con un prócer del socialismo, del psoe, su propio partido, Joaquin Leguina, en la que esta, tiene el valor y el coraje de pedirle a Leguina que abandone las filas del partido, porque ya, ni él, Leguina ni Felipe González son socialistas, ahora, sino que han caído en el liberalismo; esto es el proceso, en su dinámica; como lo es el silencio de la Unión Europea, mirando para otro lado, ante la guerra civil en Ucrania, y el alineamiento indecente del presidente de Francia, el socialista Hollande, apremiando a Rusia para permitir a Estados Unidos meter baza en un territorio ajeno -Ucrania-, porque él, Hollande permite al capital financiero, dictarles los recortes, a los que, falsamente responde Marine Le Pen, y este abandono del socialista Hollande, de la defensa de los intereses de los trabajadores hunde, electoralmente, a la izquierda francesa. Estas son las contradicciones entre fuerzas productivas nuevas, y viejas relaciones de producción, por eso, es necesario un partido obrero internacional, una nueva internacional, porque estos acontecimientos no son tan evidentes y nítidos, y lo que ha de caracterizar a una fuerza política es esa apreciación común de las acciones a llevar a cabo por la izquierda, en un panorama, que ya no es nacional.

La fragmentación de la sociedad, ante el ascenso del capitalismo financiero y el declive del proletariado expulsado del proceso productivo, no es una muestra de la vitalidad del sistema, es una evidencia de la falta de alternativa militante, puesto que, nunca un modo de producción obsoleto ha desaparecido sin lucha, sino que ha sido substituido por nuevas relaciones de producción, capaces de utilizar las nuevas fuerzas productivas, para transformar la realidad social -lo que supone luchas encarnizadas- y sin embargo, lo que parece deducirse en el artículo de I. Sotelo, es que el nuevo capitalismo financiero tiene características positivas, de las cuales ignoramos sus propiedades, porque en ningún lado se describen, de lo cual no se desprende que las clases sociales estén desapareciendo.

Lo más novedoso del asunto es la extraña coincidencia de aunar criterios en la derecha y en la izquierda para señalar a Podemos como lo más nocivo del concluido proceso electoral del pasado 25 de mayo, en el que para mayor escarnio, los nazis ucranianos, apoyados por Estados Unidos y la Unión Europea, votaron a un agente de Washington, un provocador otanista como presidente de Ucrania, con el silencio, no solo de las instituciones públicas de la Unión Europea, sino con el silencio mediático de la prensa europea, y me pregunto —¿Es posible que avezados periodistas no vean ni las contradicciones, ni la peligrosa deriva belicista de Estados Unidos?—, porque, al otro lado del Atlántico, la prensa parece mucho más preocupada por las componendas de la UE y EEUU, mientras que aquí, esto parece un asunto menor, sin querer notar, que tanto los acontecimientos ucranianos, como un nueva avivamiento de la guerra de Irak -facilitando ayudas al islamista ISIS-, es una huida hacia adelante del complejo militar industrial euro-estadounidense temeroso, no ya del declive, de la imposibilidad de que el presente siglo sea el nuevo siglo americano, sino que el continente europeo se convierta en el proscenio de Rusia, como latinoamerica es el patio trasero de Washington, con la diferencia de que Rusia no busca apoderarse de Europa -Rusia es Europa, como lo es Francia, San Marino, Italia o España, Gran Bretaña no, ellos no quieren ser Europa, porque son ingleses, que es un poco menos que el paraíso, pero mucho más que Europa-, y sin embargo, Europa no es España, ni Rusia, ni Alemania, ni Gran Bretaña -que son Europa, aunque no les guste, porque Europa es un compendio, la suma sigma de toda la historia de los últimos dos milenios, como poco, pero el drama de Europa son sus burgueses, obligados por el imperativo político de su irrelevancia a tener que mantener la ficción de la división nacional para no desaparecer en la marea de la lucha de clases, porque saben, lo saben todos, que el futuro del mundo se decide en Europa, por eso Europa es rodeada, al sur, por la inestabilidad de Oriente Medio y el norte de África, y al nordeste por la deriva belicista de la OTAN, empujada por el complejo militar industrial euro-estadounidense, tratando de provocar la respuesta de Rusia, cuyos dirigentes, cargándose de razón, ante las provocaciones, cada vez más audaces de Estados Unidos, derrochan temple, haciendo gala de una visión mucho más cosmológica, mucho más madura y sopesada, conscientes de que el tiempo juega a su favor.

UN TIEMPO NUEVO

El tiempo no es igual para todos. Cada actor, cada observador tiene una medida de tiempo que trata de manejar acomodándose a su transcurso, y el proceso empieza a marcar, inexorable, una cuenta atrás, porque, como desde este modesto cuaderno de apuntes se viene insistiendo, el sistema acabó su etapa de impulsor del desarrollo positivo de la humanidad para convertirse en su principal obstáculo, para un nuevo avance, y como no desaparecerá, a menos que le obliguemos a desaparecer, luchando por echarlo, no podemos hacernos falsas ilusiones, creyendo que habrá una evolución positiva, pues esta perniciosa creencia es el resultado de cien años de colaboración socialdemócrata, del que parece que una parte de ella comienza a vislumbrar la necesidad de romper. El sistema, que hay que acabar con él, porque no es reformable, no se recata en presentarnos el futuro, visto a través de los ideólogos que nos lo describen en películas y series televisivas donde abundan el crimen, el robo, las diferentes mafias, toleradas y a veces sostenidas por gobiernos amigos, o propios, donde el soborno, las finanzas, siempre especulativas, nos presentan el resultado de unas tensiones que tienen como caldo de cultivo una sociedad cínica, envilecida, en suma, una sociedad terriblemente injusta, desigual, empobrecida, que incluso el nuevo papa clama denunciando un sistema cuya guía no es otra que el dinero, ha llegado a un punto de saturación que hará inevitable la ruptura.

El triunfo de Syriza en Grecia, y un reforzamiento de la izquierda, en España, más allá del número de diputados conseguidos, encierra la perspectiva de una maduración social que habrá que facilitarle medios y modos para que comience a fermentar en resultados positivos, y la mejor y más rápida manera de ayudar a ese impuso sería la apertura de un discurso europeo sobre una plataforma para la organización de Europa, y puesto que existe la Unión Europea, esta debería tener un único gobierno responsable ante el parlamento europeo, y no un gobierno plenipotenciario, responsable ante un parlamento nacional, sea este alemán, o francés o de cualquier otro país, sino ante el parlamento común. Una tal plataforma debería contener elementos tendentes a estudiar las cuestiones comunes, producción, energías, fiscalidad, etc., es decir, obtener resultados espectaculares es posible si se le envían a la ciudadanía europea las señales necesarias para que sepan y se apresten a una lucha, en la que ellas, ellos, no serán comparsas sino actores principales de un tiempo nuevo, queriendo abrir cauces a un mundo nuevo y mejor, porque es posible y existen medios.

jmrmesas

veintidós de junio de dos mil catorce



jueves, 5 de junio de 2014

PERSPECTIVAS DE UNA CORONACIÓN EN UN AMBIENTE BELICISTA

 PERSPECTIVAS DE UNA CORONACIÓN EN UN AMBIENTE BELICISTA
POR LA DESESPERACIÓN DE EEUU ANTE UN DEFAULT
CADA VEZ MÁS PRÓXIMO


Deslumbrados por la inesperada abdicación, de la que la ciudadanía, inmersa en los problemas de la subsistencia cotidiana, no prestaba la atención merecida, porque ese tipo de problemas cree que no le soluciona los inconvenientes del día a día, y los partidos políticos, a excepción de Izquierda Unida, que ignoraba el hecho, como ignora que un partido que merezca el nombre de dirección política, tiene que estar a la cabeza de la lucha y tener la sensibilidad necesaria para no ser pillado a contrapie, porque se deja arrastrar por las mareas ciudadanas, todos los que nos consideramos que tenemos algo que decir, echamos nuestro cuarto a espadas, en el convencimiento de que los acontecimientos refrendarán nuestra tesis, por lo tanto, luchamos y opinamos, convencidos de tener la razón de nuestro lado, cuando menos, de estar más acertado.


Un poder ciudadano, contrapoder, que dice Anguita, no será posible sin un juicio histórico-político de la monarquía española, porque en ese juicio, va implícito los problemas que conllevan los nacionalismos españoles, cuando, hasta la sucesión de Carlos II, las diferentes nacionalidades habían coexistido sin sobresaltos, y no será suficiente con reclamar un referéndum sobre la sucesión de Felipe, ni con programas apresurados por la inmediatez, y mucho menos, sin tener en cuenta que España es un Estado muy importante, en el dispositivo militarista de la OTAN, y aquí, lo que pueda ocurrir no será dejado al albur.


No. La sucesión exige garantías, nacionales e internacionales, porque solo, todos los que están instalados en este cubil de corrupción pueden estar de acuerdo en que se cumplan las previsiones sucesorias, despreciando a los cientos de miles de ciudadanos que, de nuevo, vamos a ser despreciados, ofendidos, ninguneados por un régimen, cuya cabeza rectora, el Rey, tiene que abdicar porque no puede arrostrar la afrenta de tener que responder de hechos que colocan a la casa real en el centro de la corrupción, a un presidente del gobierno, cuyo partido tiene numerosos militantes y a un ex tesorero, en la cárcel, por corruptos, a un juez del Tribunal Supremo, bebido y saltándose las leyes, a una ex presidenta de la Comunidad de Madríd que cree que las normas de tráfico no son para ella, y se escapa atropellando a la policía, a unos dirigentes del Partido Socialista, vendidos a los banqueros, a unos dirigentes sindicales que, cuando menos, no prestaron atención necesaria, permitiendo el descontrol de los fondos confiados, en fines inadecuados, e igualmente, robados, a una Izquierda Unida, que siempre va detrás, y nunca en cabeza, ¿Cómo es posible que todos ellos estén dispuestos a esperar que la ciudadanía sepa, conozca y decida, consecuentemente?, quieren una coronación, que va significar los mismos perros con diferentes collares. El referéndum, solo será posible si la izquierda, la ciudadanía que está madurando a pasos agigantados, se considera lo suficiente responsable para demandar ser tenida en cuenta, y puesto que ya una vez, hubo de hacer una transición modélica, no volvamos a consentir apresuramientos, porque estamos poniendo los cimientos del siglo xxi, y nuestra participación ha de ser mejor y más positiva que la que abrió el siglo xx, en la que la derrota del pueblo español, a manos de Franco y el fascismo europeo, supuso abrir las puertas de la Segunda Guerra Mundial, y hoy, ahora, Estados Unidos está manejando los tempos a su capricho, con la connivencia de la Unión Europea, para ocultar su fracaso, un doble fracaso, de EEUU, y de la Unión Europea.


"Creo en el excepcionalismo americano con cada fibra de mi ser", dijo Obama. "Pero lo que nos hace excepcionales no es nuestra habilidad para burlar las normas internacionales y el Estado de Derecho; es nuestra voluntad de afirmar a través de nuestras acciones ". Esta cita de Obama ante los futuros oficiales del ejercito de EEUU en West Point, es la confirmación que la deriva que está tomando la ofensiva del fascismo en Ucrania, impulsada por su gobierno, que le coloca en la línea de Bush, y que algunos miembros del establishment yanki, que conservan la cordura y decencia necesaria, no tienen inconveniente en reconocer que Bush, Cheney y Rumsfel, cometieron crímenes de guerra, igual que Blair, y Obama se coloca, codo a codo, con ellos porque el sistema está a punto de colapsar.


A Estados Unidos la guerra le resulta rentable, pero Estados Unidos no es la sociedad estadounidense, Estados Unidos es el complejo militar-industrial, que a ido sumando fuerza, a lo largo del siglo xx, mientras los pueblos favorecidos por la ayuda estadounidense ponían los recursos y los muertos, pero la deriva de la economía basada en el dólar está a punto de colapsar y si esto llegara a ocurrir, no se desmoronaría solo EEUU sino todo el entramado mundial que está sostenido en el apoyo a una moneda, el dólar, que es un acuerdo tácito del capital monopolista internacional para seguir dominando e imponiendo una política, extremadamente lesiva, incluso para los propios ciudadanos yankis, cuyo empobrecimiento se ha ido acentuando en la misma medida que el complejo militar industrial sumaba, a su alrededor a las burguesías europeas, por eso, la apuesta por romper Ucrania -del gobierno de Obama- tiene tan visibles las contradicciones, o lo que es de la misma naturaleza: los ciudadanos ucranianos, hartos de los ávidos ladrones burócratas estalinistas convertidos en oligarcas, se ven, dirigidos y gobernados por Poroshenko, dispuesto a nombrar a toda la pléyade de kolomeiskis, con sus cohortes de fascistas, virreyes de las diferentes regiones, con lo que el deseo de verse liberados de los corruptos le ha hecho -a los ucranianos- lanzarse a los brazos de los mismos odiados corruptos, y todo esto, sin que la Unión Europea haya movido un dedo, para denunciar la matanza, que se comete, cada día, en el corazón de Europa; tal es el grado de implicación.


Es esto lo que se está decidiendo en el mundo, ahora, por eso, el silencio cómplice de los medios y de la Unión Europea es tan abyecto; por eso, las reuniones de la cumbre de la UE, pasaba información previa -repasen sino los cables que wikileaks publicó- al Departamento de Estado USA, por todo eso, la coronación de Felipe, hijo de Juan Carlos, no puede ser un  asunto interno, como no lo fue el golpe de Tejero, sino algo que afecta al tablero mundial, y no puede quedar al albur.


Ocultar esta perspectiva a la ciudadanía española, creyendo que se la protege o se la desanima en su lucha por exigir el derecho a decidir sobre el futuro del Estado, es tomarlos por inconsecuentes, menores a los que hay que velarles la realidad pura y dura, para no asustarle, y eso es una afrenta a la ciudadanía, y una falta de lealtad, es por lo tanto, necesario tener muy presente, que no bastarán plataformas con más o menos puntos, si se hurta el debate de fondo de la sucesión: república o monarquía, y que esta decisión se toma en un momento en el que el mundo se esta viendo empujado a una política de hechos consumados que nos puede llevar a un tercera guerra, en Europa, porque Estados Unidos cree que la ganaría, sin consecuencias que no pudiera enfrentar, y en esta política, están todos los que históricamente creen que el sistema es reformable.


jmrmesas

cinco de junio de dos mil catorce
















sábado, 31 de mayo de 2014

UN PARLAMENTO EUROPEO TRUFADO DE FASCISTAS


UN PARLAMENTO EUROPEO TRUFADO DE FASCISTAS
A LA ESPERA DE BENDECIR LA PETICIÓN DE LA OTAN
PARA ENTRAR EN UCRANIA

No felicitaré a PODEMOS por su triunfo electoral porque esto es el comienzo de una batalla, y no una puesta de largo ni un bautizo, que no solo se endurecerá -la batalla-, sino que costará sangre, sudor y lágrimas, pero que era necesario comenzar, y que a mí me hubiera gustado que la hubiese encabezado Izquierda Unida, con aquel arrebato de Cayo Lara sobre el lanzamiento de una revolución democrática y social , que se frustró porque las sensibilidades que componen la coalición, presentaron sus demandas, y la revolución quedó en un bluff, que afortunadamente para la izquierda, ha recogido PODEMOS. Evidentemente, yo no les voté, porque como dejé escrito mi opción pública fue Izquierda Unida.

El tirón electoral de la izquierda, en estas elecciones, que ha capitalizado el partido de Iglesias y Monedero, no me ha cogido de sorpresa, y como prueba de la coherencia de mi linea política, aquí dejo una y aquí esta otra; estos dos apuntes que hice, hace tres años demuestran lo necesario de exponer con claridad los objetivos por los que una fuerza se presenta a las elecciones, cuales son sus intenciones y a donde se quiere llegar, y eso, Izquierda Unida, nunca ha sido capaz de decirlo con la contundencia que lo ha dicho Pablo Iglesias, y eso ha sido precisamente lo que le ha valido batir un record electoral, porque la ciudadanía, y sobre todo la más joven ha visto a un dirigente, a un capitán al frente de la batalla, porque, a ver si se enteran los que pretenden movilizar a la ciudadanía, esta, espera capitanes, dirigentes que se pongan al frente y marquen los objetivos a conseguir; no es posible decir que Izquierda Unida acompaña a las mareas, y esperar que las mareas marquen el camino, porque el camino de las mareas ciudadanas está limitado por objetivos particulares, reducida la movilización, a esos objetivos, y aunque sean bienvenidas las fuerzas que se suman, lo que esperan los luchadores, los ciudadanos, son dirigentes que vayan un paso por delante y poniendo el foco que alumbra el camino en las metas a conseguir, y a eso, no se atreve Izquierda Unida.

Que se va en la buena dirección lo prueba el intenso y pavoroso miedo con el que ladran todos los elementos concernidos por el hecho de tener las posaderas en un escaño o por escribir a sueldo de los poderosos, o sencillamente, porque visceralmente abominan de la democracia y les enferma pensar en la posibilidad, de que efectivamente, la fuente de legitimidad, que es el pueblo llano, pudiera tener poder, ya que, desean que ese poder sea representado por una élite, que habla del pueblo y para el pueblo, pero sin el pueblo, ¿Cómo se puede decir que el triunfo de PODEMOS ha sacado lo peor? Acaso es mejor una Casa Real, salpicada por la corrupción, o mentir al parlamento —Créanme, yo he visto las pruebas de las armas de destrucción masivas— , Aznar, o un gobierno corroído por la corrupción que anida en el pp, con un ex tesorero en prisión.

Sin embargo hay que agradecer, a elementos como Arriola, estratega del señor Rajoy, que nos diga que hay que votar por los intereses de clase, ya que él al votar con la cartera nos dice que vota de corazón, y la gente que ha votado de corazón a la izquierda, le ha dicho al sistema que ya no vale la ley del embudo, lo ancho para ellos, lo estrecho, los recortes, para la mayoría.

Y que decir, de todos estos bien-pensantes, que no se cansaban de repetir que las elecciones tienen que ser limpias y sin violencia, incapaces de denunciar el atraco sometido a la ciudadanía ucraniana, facilitando un golpe de estado criminal y sangriento auspiciando a los nazis banderistas, para aupar a una oligarquía crecida y engordada por la burocracia estalinista que no han hecho sino robar la propiedad pública en los países de la Europa del este: silencio. El mismo silencio cómplice con el que acogieron la matanza de ciudadanos indonesios, sospechosos de simpatizar con los comunistas en los años sesenta, ¿No es eso sacar lo peor? O el cinismo de Soros reconociendo su participación financiera en la matanza de Odesa. Sí, todo esto es lo peor de lo peor, pero como dijo un Rockefeller, son nuestros hijos de puta, y por lo tanto, callan, como es propio.

El miedo pavoroso de la derecha es real porque es un indice de un malestar de la ciudadanía, que no es un simple cabreo; el miedo es real porque en estas elecciones se ha dado una característica novedosa que es una cierta consciencia generalizada de que las cosas tienen que cambiar porque los viejos esquemas se han quedado inservibles, y esto es lo que percibe la derecha como una gran amenaza; lo ha percibido el partido socialista, que creen bastará comenzar un proceso de primarias para salir del hoyo, sin querer entender que no bastarán las primarias, por muy abiertas que las hagan, porque lo que la socialdemocracia tiene que interiorizar es que para tener política hay que volver a los orígenes, hay que abandonar la idea de considerar que hay que civilizar a los mercados -García-Page-, y hacer autocrítica de un siglo de traición, queriendo ir del brazo de las respectivas burguesías nacionales, y esta autocrítica, también tiene que hacerla la corriente de izquierda socialista, si no quieren ser arrastrados.

Renunciar al marxismo es perfectamente legítimo, pero como en toda ciencia, cuando se abandona un esquema, una concepción, hay que demostrar que esa concepción, que ese esquema, no vale, y hay que hacerlo confrontando esa realidad ante un auditorio más numeroso y variopinto que un partido, dispuesto a creérselo, que fue lo que hizo Felipe González, cuando renuncio al marxismo; creo honestamente, que cuando renunció no estaba pensando en ser consejero de Gas Natural, pero una cosa lleva a la otra, y la socialdemocracia, aún no ha hecho un balance de lo que supuso para el movimiento socialista mundial votar los créditos de guerra, que desencadeno la primera guerra mundial, pero si eso queda muy lejos, el psoe tiene las declaraciones más recientes de Felipe González, en vísperas de las recientes elecciones, exponiendo la necesidad de una alianza, un acuerdo con el pp, para bien de España, ¿De verdad es esto creíble para los militantes del Partido Socialista?, porque si lo fuese, el partido terminará por desaparecer, convirtiéndose en una secta; podría haber puesto un enlace de un periódico nacional, sin embargo, el expuesto es para demostrar, que un personaje de su calibre, habla por que sabe que sus palabras pasan las fronteras y crea escuela, sabe que así refuerza una socialdemocracia, cada vez más desacreditada, internacionalmente.

No menos importante es el aviso recibido por Izquierda Unida, pues no habrá posibilidad de acuerdo, y mucho menos, posibilidades de una integración dado que las cautelas con las que se maneja la coalición, no encajan con la claridad, que en estas elecciones, se ha expresado la fuerza ganadora. Izquierda Unida tiene que sacar la política a la calle y no limitarse a esperar que los tribunales resuelvan, porque los tribunales resolverán tan rápido como la movilización social, se acelere, se dinamice, tan pronto como la consciencia incipiente, que en estas elecciones, parece que se ha desesperezado, empiece ha arraigar, a profundizar y a esclarecerse las manipulaciones, con las que actúan los poderes fácticos, mientras que los poderes constitucionales se adaptan a esas presiones, que la ciudadanía no ve, pero que el poder, sí es muy sensible a esas señales.

En cuanto a la fuerza ganadora, no creo que puedan permanecer mucho tiempo ignorando la geopolítica que se ha manifestado en estos comicios, primero, porque la apuesta de Estados Unidos para que se eligiera presidente de Ucrania, el mismo día en que tenían lugar las elecciones europeas, ha sido, los hechos lo demuestran, una descarada planificación para asegurar su influencia en Europa, implicandola en el acoso y derribo a Rusia, en la que ven el peligro de que esta, termine ganando a Europa, y no al revés. Segundo, porque una fuerza que aspira a democratizar la economía ha de tener claro que tal cosa no es posible sin plantear que el mercado, el capital financiero internacional, el complejo militar-industrial euro-estadounidense refuerza la industria militar en el mundo, principal consumidora de ciencia y tecnología, y ese mercado está, a años luz de ser democratizado, o acaso creen que el principal thinktank -Bilderberg- es una reunión de sociedad en la que va a pasar el rato. Podemos no puede ahorrarse el mal trago de tener que definir una política internacional, empezando por una política europea, profundizando el esbozo de su programa; Syriza si fue capaz de llamar a sus fuerzas a manifestarse contra la intervención de Estados Unidos en Ucrania, igual que lo hizo Austria, pero el resto de la izquierda sigue empeñada en ignorar el peligro del fascismo, que Estados Unidos y la Unión Europea han legalizado en Ucrania, sin querer ver que este ya está actuando y tendrá una cómoda presencia en el Parlamento Europeo, y que esto es así, porque como en los años treinta, del siglo xx, otra vez el mundo a llegado a un punto, en el que el futuro se decide entre un capitalismo agónico o un socialismo abandonado por la socialdemocracia. Esta fuente de tensión que se establece entre las clases hostiles nos muestra alternativas, y es posible que Podemos haya hecho aflorar lo mejor, terminando por encabezar la marcha hacia un mundo más justo.
jmrmesas
treinta y uno de mayo de dos mil catorce

viernes, 23 de mayo de 2014

EL FASCISMO EN EUROPA: DE LA MANO DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO USA


EL FASCISMO EN EUROPA:
DE LA MANO DEL
DEPARTAMENTO DE ESTADO USA


Lo que haya de suceder en el mundo en el presente siglo xxi dependerá sin lugar a dudas de lo que suceda en Europa en nuestros días, y eso es algo que el capital financiero internacional sabe perfectamente, como sabe igualmente que el estado presente de la situación actual es insostenible por más tiempo, y en la oleada de cambios que se perfilan, unos, buscados, otros, ineluctables y algún otro, imprevisto, el capital financiero, acostumbrado a la especulación económica, igualmente, especula intelectualmente sobre el futuro contemplando las opciones a la luz de las fuerzas productivas-destructivas que ellos manejan, porque son ellos los que financian la ciencia y la tecnología que las producen, y en estas conjeturaciones, y dado el cariz que han ido tomando los acontecimientos desde el estallido de la crisis de 2007/2008, han visto la posibilidad de terciar en el desarrollo de la situación, en el lugar idóneo, en el corazón de Europa, a través del más adelantado de todos, el complejo militar-industrial euro-estadounidense.

Desde la presentación en sociedad de la quiebra bancaria, conocida tiempo ha, pero mantenida en la recámara hasta el último minuto, pues no hay que olvidar, aunque no lo parezca, que las relaciones entre los socios, todos ellos, avezados depredadores, por muy cordiales que puedan parecer, no dejan de ser relaciones de poder, competición de puños de hierro revestidos con guantes de seda, que la situación debía madurar para que la intervención, pudiese arrojar resultados digeribles, y esta ha sido la apuesta ucraniana.

El capital financiero internacional, sólidamente estructurado en ese núcleo de 147 empresas transnacionales sabía que el liderazgo de EEUU estaba cuestionado; que su hegemonía industrial y económica era discutida por la propia dinámica de los hechos, y que el dólar había dejado de ser referencia obligada y que más pronto que tarde era inevitable un nuevo reparto de tareas y que, aunque EEUU pudiese seguir encabezando el grupo, sus decisiones habrían de discutirse cuando menos, por lo tanto, se hacía necesario pergeñar alguna estrategia con la que colocar peones en el lugar del tablero más decisivo: Europa. Esta ha sido la jugada Euromaidan; la apuesta por intervenir en Europa, a partir de Ucrania, no deja de tener sus riesgos, pero aparenta una cierta inofensividad para el resto de europeos.

Toda la literatura antifascista producida desde el nacimiento del fascismo, desde el final de la Gran Guerra de 1914, interesadamente olvidada por la socialdemocracia, desde entonces, mozo de espadas de las respectivas burguesías nacionales, y estúpidamente ignorada, por la izquierda parlamentaria, nos habla del fascismo como instrumento característico e imprescindible del capital financiero, y de la mano del Departamento de Estado de EEUU, este, el fascismo, ha vuelto para hacer su presentación en Europa, por la puerta ucraniana de la mano cómplice de una funcionaria de esa institución -Victoria(que se joda la UE) Nuland-, y no es casual que se haya hecho todo el esfuerzo de acabar con un gobierno legal, repetido por enésima vez, corrupto, y por tanto, homologable, con otros gobiernos, por ejemplo, España, sin que las semejanzas sirvan, más que para que toda la palabrería sobre la legalidad constitucional se haya ido por el desagüe, dejando con las vergüenzas al descubierto a EEUU, la UE y toda la caterva de medios empeñados en tergiversar los hechos.

El capital financiero internacional sabe que lo que haya de suceder en el presente siglo se ha de ventilar en Europa; no en China, no en Rusia, sino en ese núcleo de países como Francia, Italia, Alemania, España, Holanda, Bélgica, Reino Unido, Irlanda, Portugal, Finlandia, Suecia, Suiza, etcétera, sin olvidarnos de GRECIA, cuna de la civilización moderna y ensayo a exportar al resto, de ahí la importancia con la que el capital financiero ha terciado, está terciando en Europa desde el comienzo de la crisis, a través del ataque al euro primero, con las agencias de calificación; casi sin solución de continuidad con los recortes -semejante al asedio a una fortaleza-, y ahora, con la puesta en escena del fascismo, en un lugar, aparentemente, sin relación: Ucrania, pero que es clave para saltar hacia el norte y bajar hacia el sur. Toda la ofensiva que se desarrolla en Ucrania está premeditada; la misma matanza realizada en la Casa de los Sindicatos, en Odesa fue diseñada para producir una encerrona y masacrar a un número elevado de antimaidanistas, implicándose, financieramente, claro está, los notables oligarcas -investigaciones comprometidas señalan a un presunto financiador de la operación, Kolomeiski, entre la cúpula con sede en Kiev-, y esto habría de tomarse muy en serio por la izquierda mundial, porque afectará a la ciudadanía de todos los países, porque las fuerzas productivas-destructivas, son globales, y las materias primas, se las disputan esas 147 transnacionales, en todo el globo, por eso, al hacer coincidir las elecciones para elegir gobierno en Ucrania, con las elecciones al parlamento europeo, es una manera de ningunear las elecciones de la UE, poniendo en valor el asalto nazi al gobierno legitimo de Yanukovich -digámoslo nuevamente, corrupto y homologable con otros-, y bobaliconamente, la izquierda no ha tomado nota de la amenaza que se cierne sobre todo el continente europeo, en principio, pero, de tener éxito, las consecuencias serán mundiales, primero, porque el sistema económico financiero esta, socialmente, acabado; segundo, porque el auge, el empuje de las fuerzas productivas-destructivas auspiciados por la ciencia y la tecnología, pone cada vez más, fuera del mercado a la fuerza de trabajo, y esto, cuestiona, radicalmente, el modelo de sociedad, el modelo de convivencia, las mismas bases del sistema, y eso, lo sabe el capital financiero euro-estadounidense, lo saben los oligarcas que robaron a los pueblos de Europa del este, lo sabe hasta Fernandez Toxo, que admite sin complejos que la izquierda no tiene política para Europa, y sin embargo, en estas próximas elecciones, ni un solo miting, ni un solo debate ha presentado, descarnadamente los datos.

Ciudadanas y ciudadanos del mundo, si el fascismo ha hecho acto de presencia y no solo no cesa, sino que no ceja de incrementar su actuación, hemos de temer una confabulación gubernamental, tolerando y permitiendo sus desmanes para imponer silencio a la ciudadanía, porque el silencio cómplice de la UE, de los medios y del establisment, en ignorar las atrocidades del fascismo en Ucrania, potenciadas y dirigidas por Washington y su brazo militar -OTAN-, significará un brutal encarecimiento de las condiciones de vida y trabajo, tras las elecciones, porque los hechos son testarudos, y en las condiciones actuales, con un modo de producción en manos de una todopoderosa minoría, las condiciones de vida para la ciudanía, no harán sino empeorar porque los problemas fundamentales requieren modificar las condiciones del sistema, y de eso, no se ha hablado en ninguna parte, por eso, una medida, a nuestro alcance es cerrar el paso al fascismo, en estas elecciones, privándoles, de la posibilidad de tener representación en Europa. Es necesario votar izquierda, es necesario votar a la izquierda comprometida y consecuente. Por mi parte votaré Izquierda Unida, porque, pese a todo, significa la opción más organizada y con los más comprometidos.

jmrmesas

veintitrés de mayo de dos mil catorce