sábado, 31 de mayo de 2014

UN PARLAMENTO EUROPEO TRUFADO DE FASCISTAS


UN PARLAMENTO EUROPEO TRUFADO DE FASCISTAS
A LA ESPERA DE BENDECIR LA PETICIÓN DE LA OTAN
PARA ENTRAR EN UCRANIA

No felicitaré a PODEMOS por su triunfo electoral porque esto es el comienzo de una batalla, y no una puesta de largo ni un bautizo, que no solo se endurecerá -la batalla-, sino que costará sangre, sudor y lágrimas, pero que era necesario comenzar, y que a mí me hubiera gustado que la hubiese encabezado Izquierda Unida, con aquel arrebato de Cayo Lara sobre el lanzamiento de una revolución democrática y social , que se frustró porque las sensibilidades que componen la coalición, presentaron sus demandas, y la revolución quedó en un bluff, que afortunadamente para la izquierda, ha recogido PODEMOS. Evidentemente, yo no les voté, porque como dejé escrito mi opción pública fue Izquierda Unida.

El tirón electoral de la izquierda, en estas elecciones, que ha capitalizado el partido de Iglesias y Monedero, no me ha cogido de sorpresa, y como prueba de la coherencia de mi linea política, aquí dejo una y aquí esta otra; estos dos apuntes que hice, hace tres años demuestran lo necesario de exponer con claridad los objetivos por los que una fuerza se presenta a las elecciones, cuales son sus intenciones y a donde se quiere llegar, y eso, Izquierda Unida, nunca ha sido capaz de decirlo con la contundencia que lo ha dicho Pablo Iglesias, y eso ha sido precisamente lo que le ha valido batir un record electoral, porque la ciudadanía, y sobre todo la más joven ha visto a un dirigente, a un capitán al frente de la batalla, porque, a ver si se enteran los que pretenden movilizar a la ciudadanía, esta, espera capitanes, dirigentes que se pongan al frente y marquen los objetivos a conseguir; no es posible decir que Izquierda Unida acompaña a las mareas, y esperar que las mareas marquen el camino, porque el camino de las mareas ciudadanas está limitado por objetivos particulares, reducida la movilización, a esos objetivos, y aunque sean bienvenidas las fuerzas que se suman, lo que esperan los luchadores, los ciudadanos, son dirigentes que vayan un paso por delante y poniendo el foco que alumbra el camino en las metas a conseguir, y a eso, no se atreve Izquierda Unida.

Que se va en la buena dirección lo prueba el intenso y pavoroso miedo con el que ladran todos los elementos concernidos por el hecho de tener las posaderas en un escaño o por escribir a sueldo de los poderosos, o sencillamente, porque visceralmente abominan de la democracia y les enferma pensar en la posibilidad, de que efectivamente, la fuente de legitimidad, que es el pueblo llano, pudiera tener poder, ya que, desean que ese poder sea representado por una élite, que habla del pueblo y para el pueblo, pero sin el pueblo, ¿Cómo se puede decir que el triunfo de PODEMOS ha sacado lo peor? Acaso es mejor una Casa Real, salpicada por la corrupción, o mentir al parlamento —Créanme, yo he visto las pruebas de las armas de destrucción masivas— , Aznar, o un gobierno corroído por la corrupción que anida en el pp, con un ex tesorero en prisión.

Sin embargo hay que agradecer, a elementos como Arriola, estratega del señor Rajoy, que nos diga que hay que votar por los intereses de clase, ya que él al votar con la cartera nos dice que vota de corazón, y la gente que ha votado de corazón a la izquierda, le ha dicho al sistema que ya no vale la ley del embudo, lo ancho para ellos, lo estrecho, los recortes, para la mayoría.

Y que decir, de todos estos bien-pensantes, que no se cansaban de repetir que las elecciones tienen que ser limpias y sin violencia, incapaces de denunciar el atraco sometido a la ciudadanía ucraniana, facilitando un golpe de estado criminal y sangriento auspiciando a los nazis banderistas, para aupar a una oligarquía crecida y engordada por la burocracia estalinista que no han hecho sino robar la propiedad pública en los países de la Europa del este: silencio. El mismo silencio cómplice con el que acogieron la matanza de ciudadanos indonesios, sospechosos de simpatizar con los comunistas en los años sesenta, ¿No es eso sacar lo peor? O el cinismo de Soros reconociendo su participación financiera en la matanza de Odesa. Sí, todo esto es lo peor de lo peor, pero como dijo un Rockefeller, son nuestros hijos de puta, y por lo tanto, callan, como es propio.

El miedo pavoroso de la derecha es real porque es un indice de un malestar de la ciudadanía, que no es un simple cabreo; el miedo es real porque en estas elecciones se ha dado una característica novedosa que es una cierta consciencia generalizada de que las cosas tienen que cambiar porque los viejos esquemas se han quedado inservibles, y esto es lo que percibe la derecha como una gran amenaza; lo ha percibido el partido socialista, que creen bastará comenzar un proceso de primarias para salir del hoyo, sin querer entender que no bastarán las primarias, por muy abiertas que las hagan, porque lo que la socialdemocracia tiene que interiorizar es que para tener política hay que volver a los orígenes, hay que abandonar la idea de considerar que hay que civilizar a los mercados -García-Page-, y hacer autocrítica de un siglo de traición, queriendo ir del brazo de las respectivas burguesías nacionales, y esta autocrítica, también tiene que hacerla la corriente de izquierda socialista, si no quieren ser arrastrados.

Renunciar al marxismo es perfectamente legítimo, pero como en toda ciencia, cuando se abandona un esquema, una concepción, hay que demostrar que esa concepción, que ese esquema, no vale, y hay que hacerlo confrontando esa realidad ante un auditorio más numeroso y variopinto que un partido, dispuesto a creérselo, que fue lo que hizo Felipe González, cuando renuncio al marxismo; creo honestamente, que cuando renunció no estaba pensando en ser consejero de Gas Natural, pero una cosa lleva a la otra, y la socialdemocracia, aún no ha hecho un balance de lo que supuso para el movimiento socialista mundial votar los créditos de guerra, que desencadeno la primera guerra mundial, pero si eso queda muy lejos, el psoe tiene las declaraciones más recientes de Felipe González, en vísperas de las recientes elecciones, exponiendo la necesidad de una alianza, un acuerdo con el pp, para bien de España, ¿De verdad es esto creíble para los militantes del Partido Socialista?, porque si lo fuese, el partido terminará por desaparecer, convirtiéndose en una secta; podría haber puesto un enlace de un periódico nacional, sin embargo, el expuesto es para demostrar, que un personaje de su calibre, habla por que sabe que sus palabras pasan las fronteras y crea escuela, sabe que así refuerza una socialdemocracia, cada vez más desacreditada, internacionalmente.

No menos importante es el aviso recibido por Izquierda Unida, pues no habrá posibilidad de acuerdo, y mucho menos, posibilidades de una integración dado que las cautelas con las que se maneja la coalición, no encajan con la claridad, que en estas elecciones, se ha expresado la fuerza ganadora. Izquierda Unida tiene que sacar la política a la calle y no limitarse a esperar que los tribunales resuelvan, porque los tribunales resolverán tan rápido como la movilización social, se acelere, se dinamice, tan pronto como la consciencia incipiente, que en estas elecciones, parece que se ha desesperezado, empiece ha arraigar, a profundizar y a esclarecerse las manipulaciones, con las que actúan los poderes fácticos, mientras que los poderes constitucionales se adaptan a esas presiones, que la ciudadanía no ve, pero que el poder, sí es muy sensible a esas señales.

En cuanto a la fuerza ganadora, no creo que puedan permanecer mucho tiempo ignorando la geopolítica que se ha manifestado en estos comicios, primero, porque la apuesta de Estados Unidos para que se eligiera presidente de Ucrania, el mismo día en que tenían lugar las elecciones europeas, ha sido, los hechos lo demuestran, una descarada planificación para asegurar su influencia en Europa, implicandola en el acoso y derribo a Rusia, en la que ven el peligro de que esta, termine ganando a Europa, y no al revés. Segundo, porque una fuerza que aspira a democratizar la economía ha de tener claro que tal cosa no es posible sin plantear que el mercado, el capital financiero internacional, el complejo militar-industrial euro-estadounidense refuerza la industria militar en el mundo, principal consumidora de ciencia y tecnología, y ese mercado está, a años luz de ser democratizado, o acaso creen que el principal thinktank -Bilderberg- es una reunión de sociedad en la que va a pasar el rato. Podemos no puede ahorrarse el mal trago de tener que definir una política internacional, empezando por una política europea, profundizando el esbozo de su programa; Syriza si fue capaz de llamar a sus fuerzas a manifestarse contra la intervención de Estados Unidos en Ucrania, igual que lo hizo Austria, pero el resto de la izquierda sigue empeñada en ignorar el peligro del fascismo, que Estados Unidos y la Unión Europea han legalizado en Ucrania, sin querer ver que este ya está actuando y tendrá una cómoda presencia en el Parlamento Europeo, y que esto es así, porque como en los años treinta, del siglo xx, otra vez el mundo a llegado a un punto, en el que el futuro se decide entre un capitalismo agónico o un socialismo abandonado por la socialdemocracia. Esta fuente de tensión que se establece entre las clases hostiles nos muestra alternativas, y es posible que Podemos haya hecho aflorar lo mejor, terminando por encabezar la marcha hacia un mundo más justo.
jmrmesas
treinta y uno de mayo de dos mil catorce

viernes, 23 de mayo de 2014

EL FASCISMO EN EUROPA: DE LA MANO DEL DEPARTAMENTO DE ESTADO USA


EL FASCISMO EN EUROPA:
DE LA MANO DEL
DEPARTAMENTO DE ESTADO USA


Lo que haya de suceder en el mundo en el presente siglo xxi dependerá sin lugar a dudas de lo que suceda en Europa en nuestros días, y eso es algo que el capital financiero internacional sabe perfectamente, como sabe igualmente que el estado presente de la situación actual es insostenible por más tiempo, y en la oleada de cambios que se perfilan, unos, buscados, otros, ineluctables y algún otro, imprevisto, el capital financiero, acostumbrado a la especulación económica, igualmente, especula intelectualmente sobre el futuro contemplando las opciones a la luz de las fuerzas productivas-destructivas que ellos manejan, porque son ellos los que financian la ciencia y la tecnología que las producen, y en estas conjeturaciones, y dado el cariz que han ido tomando los acontecimientos desde el estallido de la crisis de 2007/2008, han visto la posibilidad de terciar en el desarrollo de la situación, en el lugar idóneo, en el corazón de Europa, a través del más adelantado de todos, el complejo militar-industrial euro-estadounidense.

Desde la presentación en sociedad de la quiebra bancaria, conocida tiempo ha, pero mantenida en la recámara hasta el último minuto, pues no hay que olvidar, aunque no lo parezca, que las relaciones entre los socios, todos ellos, avezados depredadores, por muy cordiales que puedan parecer, no dejan de ser relaciones de poder, competición de puños de hierro revestidos con guantes de seda, que la situación debía madurar para que la intervención, pudiese arrojar resultados digeribles, y esta ha sido la apuesta ucraniana.

El capital financiero internacional, sólidamente estructurado en ese núcleo de 147 empresas transnacionales sabía que el liderazgo de EEUU estaba cuestionado; que su hegemonía industrial y económica era discutida por la propia dinámica de los hechos, y que el dólar había dejado de ser referencia obligada y que más pronto que tarde era inevitable un nuevo reparto de tareas y que, aunque EEUU pudiese seguir encabezando el grupo, sus decisiones habrían de discutirse cuando menos, por lo tanto, se hacía necesario pergeñar alguna estrategia con la que colocar peones en el lugar del tablero más decisivo: Europa. Esta ha sido la jugada Euromaidan; la apuesta por intervenir en Europa, a partir de Ucrania, no deja de tener sus riesgos, pero aparenta una cierta inofensividad para el resto de europeos.

Toda la literatura antifascista producida desde el nacimiento del fascismo, desde el final de la Gran Guerra de 1914, interesadamente olvidada por la socialdemocracia, desde entonces, mozo de espadas de las respectivas burguesías nacionales, y estúpidamente ignorada, por la izquierda parlamentaria, nos habla del fascismo como instrumento característico e imprescindible del capital financiero, y de la mano del Departamento de Estado de EEUU, este, el fascismo, ha vuelto para hacer su presentación en Europa, por la puerta ucraniana de la mano cómplice de una funcionaria de esa institución -Victoria(que se joda la UE) Nuland-, y no es casual que se haya hecho todo el esfuerzo de acabar con un gobierno legal, repetido por enésima vez, corrupto, y por tanto, homologable, con otros gobiernos, por ejemplo, España, sin que las semejanzas sirvan, más que para que toda la palabrería sobre la legalidad constitucional se haya ido por el desagüe, dejando con las vergüenzas al descubierto a EEUU, la UE y toda la caterva de medios empeñados en tergiversar los hechos.

El capital financiero internacional sabe que lo que haya de suceder en el presente siglo se ha de ventilar en Europa; no en China, no en Rusia, sino en ese núcleo de países como Francia, Italia, Alemania, España, Holanda, Bélgica, Reino Unido, Irlanda, Portugal, Finlandia, Suecia, Suiza, etcétera, sin olvidarnos de GRECIA, cuna de la civilización moderna y ensayo a exportar al resto, de ahí la importancia con la que el capital financiero ha terciado, está terciando en Europa desde el comienzo de la crisis, a través del ataque al euro primero, con las agencias de calificación; casi sin solución de continuidad con los recortes -semejante al asedio a una fortaleza-, y ahora, con la puesta en escena del fascismo, en un lugar, aparentemente, sin relación: Ucrania, pero que es clave para saltar hacia el norte y bajar hacia el sur. Toda la ofensiva que se desarrolla en Ucrania está premeditada; la misma matanza realizada en la Casa de los Sindicatos, en Odesa fue diseñada para producir una encerrona y masacrar a un número elevado de antimaidanistas, implicándose, financieramente, claro está, los notables oligarcas -investigaciones comprometidas señalan a un presunto financiador de la operación, Kolomeiski, entre la cúpula con sede en Kiev-, y esto habría de tomarse muy en serio por la izquierda mundial, porque afectará a la ciudadanía de todos los países, porque las fuerzas productivas-destructivas, son globales, y las materias primas, se las disputan esas 147 transnacionales, en todo el globo, por eso, al hacer coincidir las elecciones para elegir gobierno en Ucrania, con las elecciones al parlamento europeo, es una manera de ningunear las elecciones de la UE, poniendo en valor el asalto nazi al gobierno legitimo de Yanukovich -digámoslo nuevamente, corrupto y homologable con otros-, y bobaliconamente, la izquierda no ha tomado nota de la amenaza que se cierne sobre todo el continente europeo, en principio, pero, de tener éxito, las consecuencias serán mundiales, primero, porque el sistema económico financiero esta, socialmente, acabado; segundo, porque el auge, el empuje de las fuerzas productivas-destructivas auspiciados por la ciencia y la tecnología, pone cada vez más, fuera del mercado a la fuerza de trabajo, y esto, cuestiona, radicalmente, el modelo de sociedad, el modelo de convivencia, las mismas bases del sistema, y eso, lo sabe el capital financiero euro-estadounidense, lo saben los oligarcas que robaron a los pueblos de Europa del este, lo sabe hasta Fernandez Toxo, que admite sin complejos que la izquierda no tiene política para Europa, y sin embargo, en estas próximas elecciones, ni un solo miting, ni un solo debate ha presentado, descarnadamente los datos.

Ciudadanas y ciudadanos del mundo, si el fascismo ha hecho acto de presencia y no solo no cesa, sino que no ceja de incrementar su actuación, hemos de temer una confabulación gubernamental, tolerando y permitiendo sus desmanes para imponer silencio a la ciudadanía, porque el silencio cómplice de la UE, de los medios y del establisment, en ignorar las atrocidades del fascismo en Ucrania, potenciadas y dirigidas por Washington y su brazo militar -OTAN-, significará un brutal encarecimiento de las condiciones de vida y trabajo, tras las elecciones, porque los hechos son testarudos, y en las condiciones actuales, con un modo de producción en manos de una todopoderosa minoría, las condiciones de vida para la ciudanía, no harán sino empeorar porque los problemas fundamentales requieren modificar las condiciones del sistema, y de eso, no se ha hablado en ninguna parte, por eso, una medida, a nuestro alcance es cerrar el paso al fascismo, en estas elecciones, privándoles, de la posibilidad de tener representación en Europa. Es necesario votar izquierda, es necesario votar a la izquierda comprometida y consecuente. Por mi parte votaré Izquierda Unida, porque, pese a todo, significa la opción más organizada y con los más comprometidos.

jmrmesas

veintitrés de mayo de dos mil catorce

























lunes, 12 de mayo de 2014

NO ES CIENCIA FICCIÓN

NO ES CIENCIA FICCIÓN

LA SOCIEDAD EN SU CONJUNTO ESTÁ PERDIENDO UNA DECISIVA BATALLA DE LA QUE NADIE HABLA

La ciencia ha estado reservada a los científicos, los cuales han tenido en el quehacer de sus investigaciones, una idea puesta en la humanidad y otra, en la búsqueda de dinero para financiar sus trabajos.

Casi desde los inicios del siglo xx, la ciencia y los científicos han sido percibidos por el capital financiero como el más importante factor capaz de impulsar las fuerzas productivas decisivamente, y el estatus de la ciencia y los científicos pasó de una especie de marginalidad de escaso contenido práctico a ser codiciado objeto de deseo cuyo efectos en los científicos se ha ido traduciendo, cada vez más, en un alejamiento de la ciencia de la cotidianidad de la gente corriente, mientras los científicos se refugian en guetos dorados, con escasos contactos con el común de los mortales, y esta separación, que no es inocente, hace de los descubrimientos y las aplicaciones prácticas una materia separada del progreso social, controlada y reducida al uso de los grandes laboratorios y grandes empresas ligadas a la industria de guerra, al complejo militar industrial euro-estadounidense. En el plazo de casi dos años, en los que he ido anotando novedades ligadas al progreso de la ciencia y de la tecnología, he contabilizado más de 100 eventos, y mi reflexión sobre el asunto estriba en que dado el deficiente acervo científico de la sociedad, de la escasa, por no decir absoluta carencia de sensibilidad social de la ciencia que tales logros, están fuera de control, o más exactamente, controlados por la misma élite que nos exige apretarnos el cinturón, que no deja de recetarnos recortes mientras se lleva los beneficios generados socialmente a los paraísos fiscales, por eso, cuando leo, oigo, veo centrar los debates, oficiales y no oficiales en la economía, sin entrar en el terreno de las relaciones de producción, y como son aplicadas tales relaciones, creo que se está perdiendo una batalla decisiva, porque toda la ciencia y la tecnología está en manos de banqueros, del capital financiero internacional, que se han dotado de los mecanismo ideológicos necesarios para insensibilizarse ante el sufrimiento producido por la crisis, porque tal crisis entraba y entra en los presupuestos ideológicos necesarios para anular a la mayoría, mediante el empobrecimiento, en todas sus facetas.

UNA MUESTRA

La crisis, esta crisis, no es una entre otras, pues esta crisis es la crisis, es el evento que va a suponer un salto cualitativo en el desarrollo histórico de la especie humana, esto, incluso aunque tal crisis no hubiese sido buscada, pero desde hacía tiempo, desde que Arthur Andersen tuviese que cambiar el nombre, porque su implicación en los cohechos de Enron y otras firmas comerciales, fuera descubierto a raíz de la primera, estaba claro, que en algún momento se produciría la crisis porque entre otros, Goldman Sachs ya conocía la pirámide ponziana de Bernard Madoff y se fue dejando hacer, mientras se establecían las alianzas y acuerdos sin que, cuando todo saltara, todo cayese arrastrándoles en la caída, porque ya estaba claro, que dado el entrelazamiento de capitales e industrias, de lo que se podría denominar mundo libre, las consecuencias habrían de encararse como un todo, porque a todos afectaba; es posible que a los políticos, embebidos en la gestión de la gobernanza, el suceso les pillará a contrapie, pero a los banqueros, la representación genuina del capital financiero internacional, no podía escapárseles el acontecimiento, porque no en vano 85 propietarios poseen casi el cincuenta por ciento de la propiedad mundial.

Mientras todo esto sucedía, y a la ciudadanía mundial se la atemorizaba con atentados, igualmente, espectaculares y aterradores, se ponían los mimbres para poder tomar decisiones que rompían las reglas de la seguridad política de esa ciudadanía, que pasaba a ser, de nuevo, súbditos, elementos manipulables, a los que, les podía privar de leyes y derechos, duramente conseguidos, ofreciéndoles de vez en cuando explicaciones de contención, orquestadas por unos medios tolerantes.

Todo lo demás, la rutina diaria del conjunto social, ajenos a las perspectivas contempladas y conjeturadas por esa élite cosmopolita que tiene sus encuentros en thinktank y otros foros más mediáticos, los quehaceres habituales producían la riqueza que no disfruta y los descubrimientos científicos y tecnológicos que pueden cambiar la faz del mundo para bien de todos, o la hecatombe final.

Nunca en la historia del género humano se han producido tal cantidad de descubrimientos y logros científicos como en nuestros días, y el mismo hecho de que tales logros y adquisiciones científicas se produzca en tan corto espacio de tiempo, igualmente supone un descomunal salto cualitativo, que nos sitúa en el umbral de un mundo que cambiará la vida de la gente.

En el campo de la física de partículas y de la electrónica, se logro visualizar la observación directa de electrones en el espacio orbital del átomo por el instituto física atómica y molecular de los Países Bajos -AMOLF- hará un año; también en ese año, 2013, se consiguieron otros logros, uno de ellos realizado por el joven instituto catalán ICFO consiguiendo la observación de átomos sin destruirlos, y otro relacionado con la estabilidad de la estructura nuclear del átomo, realizado por investigadores japoneses y publicado en la revista científica nature; con un intervalo de semanas, en Alemania científicos en el Instituto Tecnológico de Karlsruhe crean una red de transmisión 2000 veces más veloz que el wifi normal; en el colmo de la tecnología de la miniaturización, se ha sido capaz de reducir un acelerador de partículas a dimensiones increíbles, apenas unos milímetros, que sin embargo tiene la misma potencia que el acelerador lineal de California -SLAC-, hazaña realizada por científicos estadounidenses; la computación cuántica tenía su principal obstáculo, que frenaba su desarrollo, en la detección de errores, obstáculo resuelto por un panel de investigadores trabajando en colaboración.

La tabla periódica de Mendeleiev se ha enriquecido con el último elemento sintetizado el 117 -Ununseptio-, extremadamente radiactivo y nuevos estudios consiguen formar una increíble variedad de nuevos materiales, con propiedades fabulosas, como el grafeno, que sin embargo encierra potenciales peligros para la salud. En este mismo orden de investigación relacionado con nuevo materiales el periódico digital ruso RT recoge 5 nuevos materiales, que según opina, podrían cambiar el mundo, y siguiendo con novedades en orden a la energía, el MIT, de Massachusetts, en colaboración con la universidad de Harvard han conseguido almacenar la energía solar y liberarla cuando se necesite, mediante un procedimiento químico; o la invención de una pila eléctrica de duración indefinida, descubierta por un científico mejicano a partir de la síntesis artificial de la melamina.

Como queda evidenciado, esta muestra de algunos descubrimientos que he recogido, gracias a la reseña que suele publicar el periódico digital Rusia Today, que tiene la sana norma de citar las fuentes de las noticias que recoge, demuestra una continua actividad científica, casi constante, cuando entre la vacuna de Luis Pasteur, y el descubrimiento de la penicilina, por Alexander Fleming mediaron casi cuarenta años, la constante actividad científica produciendo novedades, casi sin solución de continuidad, es en sí mismo un salto cualitativo. Precisamente, en este campo de la investigación científica relacionado con la medicina y la salud, se han conseguido, no menos importantes avances, siendo particularmente llamativos las adquisiciones en una disciplina recurrente muy favorecida financieramente como son los estudios e investigaciones del cerebro y la mente, con el objetivo de descubrir los procesos que conlleva al pensamiento creador, y un equipo de científicos de la universidad de Yale, en EEUU, ha conseguido articular un proceso para, literalmente, ver los pensamientos; también en EEUU, el Instituto Salk ha conseguido un programa que explica como las neuronas retienen los recuerdos, cuando ha pasado un determinado lapso de tiempo, y el Pentágono lleva a cabo estudios para crear microchips que se puedan implantar en el cerebro para recuperar recuerdos.

El cuantioso número de novedades, podría llevarme muchísimo más tiempo transcribirlas, porque la cosecha es muy abundante y verdaderamente instructiva e interesante, pero si me he tomado tiempo en exponer estas es para demostrar que tal cantidad de actividad científica y tecnológica, no es inocente ni inofensiva; la ciencia es descubrimiento, pero el hecho de tal cantidad de descubrimientos esté tan desconectado de la sociedad y su capacidad de utilización en manos de tan poquísimas y reducidas personas, hace de la sociedad rehén de un grupo de privilegiados, primero porque el principal consumidor de ciencia es toda la industria relacionada con la actividad bélica; es el complejo militar-industrial, en todo el mundo, el casi exclusivo consumidor de ciencia de todo tipo -las fuerzas productivas convertidas en fuerzas de destrucción masiva-; segundo, porque toda la ciencia relacionada con el conocimiento del cerebro y los procesos mentales, dada la estructura social, no está destinada a hacernos más listos e inteligentes, sino a conseguir sintetizar una inteligencia artificial, mientras los ideólogos del sistema preparan la mercancía mental consumible para mantener a la masa entretenida y ajena a los manejos de la élite, y haciéndome eco una mente tan lúcida como la de Stephen Hawking, la inteligencia artificial será un gran logro, pero también, puede ser el final.

De otra parte, la enorme producción científica y tecnológica que está teniendo lugar en nuestros días, plantea el meollo de la tesis de Marx en cuanto que son las fuerzas productivas lo que impulsa los cambios sociales, más concretamente, la que plantea en términos de lucha de clases la utilidad vital y social del modo de producción, al chocar las modernas fuerzas productivas con las relaciones de producción, y puesto que es toda esta producción científica la que desplaza el empleo tedioso y agotador, no sería esto suficiente acicate como para plantearnos ¿Qué sociedad queremos?, porque es la sociedad la creadora de riqueza, en todas sus acepciones y sin embargo es prisionera y rehén de la élite que la disfruta y controla.


PERSPECTIVAS

Toda la introducción previa quiere presentar los elementos que están activos en la formación de los acontecimientos políticos, sociales, económicos que están modelando la actualidad, porque la ciencia por la ciencia, no tendría ni la financiación ni los medios para progresar en la medida que se está dando, porque lo que está sucediendo es que la ciencia son las fuerzas productivas actuales, de la que la mayoría de la sociedad está ausente, primero, porque la opción productiva del trabajo va perdiendo relevancia convirtiéndose en un elemento de desgaste y agotamiento humano ; segundo, porque toda la producción actual no tiene un contenido relacionado con la sociedad de un modo positivo, por el contrario, toda la ciencia producida esta destinada a ir contra ella, a dominarla, a dirigirla, a anularla; cómo si no, la industria del complejo militar-industrial de todo el mundo podría absorber la enorme producción científica, si no fuera esa la principal función asignada a la ciencia (en algún caso, el científico se revuelve y se niega a un juego siniestro, como el del matemático británico), pero aún parece lejana una actividad colectiva del mundo científico implicado, y la sociedad solo percibe los flecos de los logros científicos y tecnológicos en forma de telefonía móvil, videojuegos o similares, sin percatarse que tras ellos hay complejos programas electrónicos procedentes de la industria militar.

El silencio cómplice del mundo libre ante la desintegración de Ucrania potenciado por el fascismo camuflado en diverso estamentos del aparato del Estado de Estados Unidos recurriendo a los nazis banderistas, no es que revele el desvarío del capitalismo de querer adueñarse del mundo para enjugar su crisis financiera, -la inutilidad del dólar, como savia que alimenta un sistema obsoleto- que va camino de convertir el poder yanqui en una copia macro del imperialismo británico de comienzos del siglo xx, sino que descubre la imposibilidad de un acuerdo entre el superimperialismo euro-estadounidense y el nuevo bloque euro-asiático sin probar, antes, fuerzas, sin chocar, pese a los riesgos.

¿Quien, en la actual campaña electoral pone el foco en el ejercicio del poder? ¿Quien discrepa del contenido con el que el capitalismo financiero internacional está modelando el futuro del mundo? El poder omnímodo con el que Estados Unidos ha actuado durante el siglo xx, le ha hecho concebir la idea de poder asumir en solitario el futuro del la humanidad, envolviéndose en el sofisma de adalid de la democracia, mientras potencia la consecución de Estados fallidos, como en Méjico, que de lograrlo le convertiría en dueño absoluto del continente de América del Norte, como en Ucrania, partiendo el espinazo de Rusia, sin embargo en ambos casos, el nuevo siglo americano es una quimera, pues ni los mejicanos son estúpidos, ni los ucranianos, nazis banderistas, ni los estadounidenses, ciegos insensibles, sin embargo, conviene analizar lo que está ocurriendo en Ucrania porque encierra enseñanzas capitales.

La primera y más importante es la decisión, tras la quiebra de la URSS, de apoyarse en el nuevo Estado independiente de Ucrania para acometer el fraccionamiento de Rusia; fomentar la unión de Ucrania con la Unión Europea se ha convertido en el fiasco más espectacular, principalmente por la premura, por el apresuramiento del golpe de estado, al querer presentar un golpe como si se tratase de una revolución social, tomando el poder; sin lugar a dudas en el golpe del Euromaidan habría elementos de Izquierdas, pero tuvieron limitarse a seguir el guión y hacer de comparsas de los nazis banderistas, porque nunca la izquierda asalta el poder sino tiene el proyecto de cambiar la sociedad, y eso estaba y está ausente en la desintegración de Ucrania; toda la puesta en escena del golpismo, incluido el incesante discurso lanzado con altavoces que no cesaban de tensar la situación previa al asalto, podría hacerse pasar por una revolución, y ese era el contenido con el que se quería presentar al mundo, pero el apresuramiento y el descontrol de los nazis, en el que predominaban los tipos como Sashko Billy, matado por el nuevo gobierno provisional de Ucrania, porque su brutalidad desacreditaba cualquier presentación dialogante, revela con toda claridad el contenido y conviene resaltar que el modus operandi de los ideólogos del Euromaidan están en la misma onda que el exterminio de comunistas en Yakarta, en Indonesia 1963, pues esto es lo que ha revelado y revela el silencio y la pasividad del mundo libre sobre la matanza de Odesa, el día dos de mayo, en la que el nivel de odio y vesania solo está limitado porque en el transcurso de estos 51 años ha caído la careta de la democracia del feo rostro del capital financiero internacional. Sin embargo la pretensión de negar la magnitud de la matanza no debe ni puede ser compartida por la izquierda, silenciandola en las asambleas y mitines electorales, porque en su afán de encubrir su debilidad -la fabulosa deuda de EEUU y la ineficacia del dólar-, Estados Unidos urge a sus socios políticos -UE, Japón, Israel, etc.-, la imposición de sanciones a Rusia, que no hace sino tensar las relaciones internacionales y en su decisión de ir a un enfrentamiento para evitar descubrir su debilidad, llevando la tensión a las puertas de la frontera rusa, lo que podría acarrear una guerra en Europa, que por limitada que pudiese parecer conlleva la posibilidad de una destrucción mutua, y de ninguna manera, la izquierda puede caer en la trampa de plantear el futuro de la Unión Europea sin condenar la ruptura de Ucrania, y el riesgo de guerra en Europa, que cuando menos puede significar un foco de inestabilidad de un estado fallido.

EL COMPROMISO

Trato de plantear, lo más claramente que me es posible, que dada la situación producida por la naturaleza del capital financiero internacional, que por su misma composición, su actividad alejada de la sociedad en tanto que la producción de dinero, convertido en si mismo en mercancía ajena a la utilización social, hace de la existencia una batalla de desgaste, en la misma medida que la cuantía de la plusvalía decreciente -porque las máquinas son muy eficientes pero no producen plusvalía-, trata de ser compensada con la privatización creciente de funciones y servicios, llevando a la sociedad a un callejón sin salida.

Por lo tanto, todo el discurso político que no centre la cuestión en el derecho de la sociedad a disponer de la riqueza por ella producida, por ella creada, es un discurso fútil, vacío, sin sentido, pues el mismo hecho de la globalización, de la concentración de la propiedad en tan escaso número de superpropietarios, es la demostración evidente de esta misma utilidad colectiva y es preciso insistir en este hecho, que instituciones y políticos silencian porque es el que informa y da sentido al socialismo, desde sus inicios en el siglo xviii. Es este sentido de asociación el que está presente en la especie humana, desde el inicio de los tiempos; es el arranque del proceso civilizatorio; de la humanización del hombre primitivo, que quiere superar sus pulsiones viscerales construyendo aldeas, formando tribus, dotándolas de impulso trascendente, a través del totem, porque comprende que es el conjunto el que garantiza la supervivencia , despegandole de su ascendencia animal, por lo tanto, es la sociedad lo que hay que defender, elevando, cada vez más, sus contenidos, sus niveles de convivencia. El empleo, el trabajo no era el objetivo último del socialismo. El empleo era, pero va perdiendo sentido en la medida que las máquinas sustituyen al obrero, una reivindicación centrada a proporcionar a las masas desposeídas un instrumento que le permitiera sobrevivir, pero eso hoy no es preciso cuando la riqueza producida se desperdicia en la industria militar, convirtiéndose en fuerzas de destrucción masivas.

De ahora en adelante, en la presente campaña electoral, y en las venideras, la lucha cotidiana debe de asumir el compromiso de la izquierda de luchar por retornar al conjunto de la sociedad la decisión de utilizar las fuerzas productivas en beneficio del conjunto de la humanidad, pues solo si públicamente los líderes se comprometen a expropiar a los expropiadores, la ciudadanía dejará la actitud de atonía para implicarse en un proyecto que es, directamente suyo. Toda la palabrería sobre crear empleo y mejorar las condiciones de vida, no son más que palabras vaciás de contenido por que hay una realidad que pesa como una montaña y es que 147 empresas tienen el control real de la economía mundial y 85 propietarios, con casi el cincuenta por ciento de la propiedad tienen un poder que convierte la democracia en una ficción macabra, porque no se puede pregonar democracia cuando una élite se reserva la propiedad de la mitad del mundo, porque ese hecho tiene consecuencias, políticas, económicas, organizativas, sociales, éticas, industriales, psicológicas y militares, sobre el conjunto del mundo.

En diciembre pasado, se reunieron en Madrid los representantes de las fuerzas políticas que formaron el Partido de la Izquierda Europea, dando lugar al compromiso de presentar un candidato común, a la Comisión Europea en las presentes elecciones en la persona del dirigente de Syriza, A.Tsipras; sería un momento particularmente oportuno, para que los dirigentes del partido de la izquierda considerasen la posibilidad, siquiera de analizar la situación valorando criterios como los aquí vertidos; eso podría suponer un buen avance, dar rodeos y evitar plantear la necesidad de la sociedad de dirigir las fuerzas productivas, puede llevarnos a una guerra, que será la última.

jmrmesas

doce de mayo de dos mil catorce





































lunes, 28 de abril de 2014

POR QUÉ LA IZQUIERDA NO TIENE POLÍTICA PARA EUROPA

 POR QUÉ LA IZQUIERDA NO TIENE POLÍTICA PARA EUROPA

Fernández Toxo, secretario general de ccoo y presidente de la Confederación Europea de Sindicatos, dice una verdad evidente: la izquierda no tiene política para Europa, y sus palabras han sido rodeadas de un espeso muro de silencio, que nadie desmiente, incluso que nadie explica o justifica, ni siquiera demanda, como necesidad vital, y sin embargo, sería necesario que el propio secretario general de Comisiones Obreras, al menos hiciese balance de por qué no existe esa política y donde está el inconveniente para tal falta de soluciones de la izquierda, y dado su cometido y supuesto compromiso político, en su doble vertiente de dirigente de un sindicato nacional - Comisiones- y de dirigente de una organización continental -la Confederación Europea de Sindicatos-, explicar si él ha tratado de llevarlas a cabo, y de haberlo hecho, donde surgieron los problemas; de lo contrario, habremos de creer que la luz se hizo ante él súbitamente, y que hasta entonces vivía en una burbuja de inconsciencia, algo, difícilmente creíble.

Hay un articulo, que leí días antes del señor Vicenç Navarro, que me pareció interesante, aunque tengo algunas apreciaciones que no coinciden con las suyas, y que me parecen muy útiles expresar porque las diferencias encierran, o podrían encerrar políticas muy diferentes para entender en qué momento histórico podrían ser aplicadas esas políticas, que en mi opinión, si explicarían por qué la izquierda no tiene política, más que para ir capeando los temporales que se suceden, desde hace décadas, en un afán de subsistir, evitando naufragar en la corriente.

Este artículo critica el abandono por parte de amplios sectores de las izquierdas de categorías analíticas que continúan siendo fundamentales para entender la realidad que nos rodea, siendo esta la introducción del articulo del que trato de establecer mis apreciaciones diferenciales de las del autor, aunque existen coincidencias obvias.
1º Por extraño que parezca, la economía mundial está hoy menos globalizada de lo que lo estaba a principios del siglo XX. Se ha escrito extensamente sobre ello. Hay libros rigurosos y bien documentados que han mostrado esta realidad. La llamada “globalización” es menos nueva de lo que se dice.

Esto que escribe una persona tan documentada como el señor Vicenç Navarro, contrasta vivamente con una realidad cotidiana, porque aunque la globalización sea una realidad veterana no significa que por veteranía haya perdido importancia, control, o incidencia sobre la vida de la sociedad; me remitiré al conocido informe de la universidad de Zurich, publicado en la revista de ciencia de Estados Unidos PLOS ONE en el que se estudia el mecanismo de control de una supuesta empresa transnacional a partir del paquete de control accionarial, y cómo esta capacidad de la propiedad mayoritaria ejerce su control sobre otras determinadas empresas de una determinada red, en un intento de verificar la validez de las implicaciones supuestas, en un campo, según el estudio, prácticamente inexplorado en el terreno de la economía; el estudio pormenorizado basado en la topología de la red concluye en que un núcleo de empresas sólidamente conectadas tienen una influencia determinante que marca la tendencia de la economía en su conjunto siendo el elemento real que determina y marca la marcha de la economía, lo que vendría a significar que la economía no es tan aleatoria e impredecible como se quiere hacer que la creamos, sino más bien un complicado mecanismo en el que la introducción de elementos nuevos desajustarían la perfección lograda.

El informe que analizó la topología de la red coincidió con otros estudios de otros investigadores en el que se comprueba como el intercambio de relaciones económicas tiene un flujo determinado por las condiciones de masa de los elementos analizados, y que este parte de los grandes o mayores elementos, terminando por agrupar en torno a ellos - SCC -, núcleo sólidamente conectado, en inglés strogly connected component, el sentido del movimiento, llegándose a la conclusión que el conjunto de la red está determinado por la masa del núcleo. Entre los ejemplos que señala hace mención de un núcleo de 147 empresas, entre cuyos componentes están todos los grandes bancos sistémicos (demasiado grandes para caer), cuya influencia en la economía concreta es muy real, y que, personalmente me parece innegable que están determinando, en concreto, la marcha de la economía mundial, y que es a partir de esta premisa como se puede entender los acontecimientos que vivimos, en torno a los sucesos que tienen lugar en Ucrania, como intentaré argumentar, más adelante.

Este esquema, casa, se corresponde, en mi modesta opinión, con el funcionamiento real de la absorción de dinero por la banca hasta que la situación encuentre un momento favorable para que el fluido económico empiece a llegar a esas empresas que están más alejadas del núcleo determinante, y tal esquema, que explica el dichoso informe, corroboraría la tesis, según la cual, la globalización tiene una importancia, lo suficientemente capaz como para exceder el ámbito puramente económico e incidir en el conjunto de la actividad humana, de una manera general y diversa, que es contraria a la tesis referida por el señor Navarro, según he entendido.

Las multinacionales tiene patria y hacia esa patria de origen van los beneficios obtenidos, no importa en que país, incluso si no van directamente al país de origen, sí es desde el país de origen desde el que se decide hacia donde irán los beneficios -donde se van a guardar, en que santuario fiscal-, por lo tanto, es correcta la puntualización que hace, porque a veces, yo mismo escribo multinacionales en lugar de transnacionales, aunque tenga claro el concepto, que sin embargo tiene un sentido más coloquial el primer término, que el otro, aunque es más ajustado el término transnacionales para referirse a esas empresas, con presencia en una diversidad de países.

Coincido también en la opinión de un abandono del análisis, debo de suponer, de clases enfrentadas, de una parte de la izquierda, a la hora de definir las políticas a aplicar, que no obstante, no me queda claro el sentido, en el articulo leído, pero aquí está el fondo preciso del artículo, porque entre esas izquierdas que opinan que el Estado pierde poder, no me encuentro, porque el Estado no pierde poder, el Estado cede poder, que es diferente.

Antes de empezar, me parece interesante destacar que los límites del Estado, de los Estados, de una forma general, no son estáticos, sino que esos límites han variado, en el transcurso del tiempo en todos los sentidos, incluidos los límites territoriales, y ahora, se están ventilando los límites actuales, como no podía ser de otro modo, a partir de las actuales fuerzas productivas.

La debilidad de la izquierda, en este terreno, consiste en aceptar las premisas de la burguesía, sin intentar discernirlas y estas premisas han sido criticadas, tradicionalmente por los teóricos y revolucionarios que han denunciado la trampa que supone identificar el interés del Estado con el interés de la clase dominante. El Estado, que no pierde poder, sino que cede poder, lo hace porque al aceptar que la economía sea dirigida en función del interés del propietario de medios de producción, tiene que identificar ese interés con el interés del conjunto de los ciudadanos de ese Estado, y la sociedad, que no es homogénea, choca con los límites impuestos por la clase dominante, por lo tanto, al reservar la economía al interés del capital financiero, que es el capital dominante, dispara, destapa todas las contradicciones sociales contenidas en los límites del Estado, y si el Estado está compuesto de varias naciones, aún son más difíciles y graves las contradicciones, y la gestión burguesa del Estado, la política que ha de aplicar el Estado termina por adquirir, por asumir el papel, el rol que le asigna la propia dinámica de los acontecimientos, reprimir a la ciudadanía, porque el Estado perdió la función de garantizar el marco nacional, como campo de operaciones de la economía de la burguesía, y esta al exceder los límites de la economía, en función de las fuerzas productivas actuales, los límites nacionales, tienen en el mercado global sus propias reglas, y a los Estados nacionales no le queda otra función que la de reprimir a los propios nacionales, impidiéndoles que se aperciban de la trampa. Este es el esquema concreto actual, pues discutir sin concretar no tiene objeto, ya que discutir la validez del Estado para aplicar las políticas públicas, en interés de la ciudadanía sin revelarse contra la función de la economía dirigida por la élite de los 85 propietarios de más del cuarenta por ciento de la propiedad global es tiempo perdido, que no se va a recuperar defendiendo la nacionalidad catalana, o escocesa, es decir, animando a la pequeña burguesía en su intento de poseer su propio Estado, su propio corralito, lo cual no quiere decir, que no se reconozca, la existencia, la diferenciación, cultural, lingüística, etcétera, de escoceses, o catalanes, que en definitiva contribuyen a la riqueza cultural del género humano, no menos que el swahili, ni más que el ucraniano.

Esta es la debilidad de la izquierda, su falta de perspectiva para entender que las modernas fuerzas productivas rompen los límites del Estado nacional, sobre todo en un continente como Europa, poblada por una diversidad de naciones, cuya existencia tiene que ir, necesariamente hacia una integración en un marco supranacional -los Estados Unidos de Europa-, en todo lo referente a la aplicación y desarrollo de las fuerzas productivas al servicio de la sociedad, para de ese modo ir limando los aspectos diferenciales excitados por la burguesía con el viejo propósito romano del divide et impera, y mientras la izquierda no lo entienda de este modo, nunca se atreverá a disputarle al capital financiero internacional el control de la economía, y esta, consciente de que la prosperidad es un problema que carcome su supremacía, escamotea las riquezas generadas socialmente pero apropiadas a titulo privado, escondiéndolas en los santuarios financieros, vulgarmente denominados paraísos fiscales.

Dije anteriormente, al referirme al informe de la Universidad de Zurich publicado en PLOS ONE que se puede llegar a la conclusión, al menos, yo llego a esa conclusión, que la aleatoriedad de la economía, dejó de ser tal, desde el momento en el que un núcleo -SCC-, sólidamente conectado de grandes empresas tiene una influencia importante en la marcha de la economía, y que esto vendría a ser más bien un complicado mecanismo en el que la introducción de elementos nuevos desajustarían la perfección lograda, no sin hostilidad y tensiones, pero tras la SGM, la dirección asumida por Estados Unidos, en la reconstrucción del mundo, supuso la construcción del nuevo orden mundial, en el que las empresas estadounidenses, sobre todo, aquellas relacionadas directamente con la construcción de armas, la gran industria relacionada con la guerra, cobró importancia estratégica en el funcionamiento de la economía post-bélica, y que el propio Eisenhower, trató de prevenir a los estadounidenses, de una industria cuyo objetivo, necesariamente fundamentaba su crecimiento en el mantenimiento del clima de tensión, y al que denominó el complejo militar-industrial; el propio señor Navarro tiene un articulo, en el que refiere como Estados Unidos, privilegia y subvenciona a la industria militar en detrimento de políticas sociales, por lo tanto, ese delicado mecanismo al que me refiero es, lo que retomando el término denostado por Lenin, aunque supongo, a estas alturas, que el propio Lenin, revisararía el concepto, es el superimperialismo euro-estadounidense, en donde los elementos nuevos serían China y Rusia.

Rusia y China, según ese esquema, no pueden pertenecer al club; ambas naciones con conglomerados empresariales y financieros, deberían desarmar sus sistemas económicos, permitiendo el predominio del capital financiero, euro-estadounidense y tal cosa no es posible sin serios enfrentamientos sociales, de los que Ucrania, ofrece una muestra, de lo contrario, el complicado mecanismo, se desajustaría afectando todo el entramado mundial.

Todo esto, no se ha producido en un mundo ordenado y pacífico, sino en un mundo convulso y tenso, porque mientras todo esto sucedía, los instrumentos que proveían el funcionamiento se desgastaban y quedaban anticuados, obsoletos, como es el caso del sistema financiero, destinado a garantizar el control que los grandes bancos tienen sobre la economía internacional, mientras se hacían con las riquezas nacionales, endeudando a los pueblos, y en estas, la deuda estadounidense ha llegado a límites insoportables. El colapso de la URSS, fue la liberación del freno que contenía las ambiciones del capital financiero, y Estados Unidos tuvo la visión de aprovechar el hundimiento de la URSS, no como una revelación sino como resultado de la política de hostilidad de la burguesía mundial hacia la revolución rusa de 1917, así que cuando la burocracia soviética se quito la careta y abandono las pretensiones socialistas disolviendo la URSS, ante la perplejidad de la ciudadanía, Estados Unidos decidió poner en marcha los planes, largo tiempo madurado -probablemente, durante la etapa soviética, proveyó de fondos clandestinos a determinados elementos-, para romper el espinazo de Rusia.

Las modernas fuerzas productivas están demandando nuevas estructuras que afectan a los Estados, sus límites y objetivos y si no se comprende así, estaremos al borde de un desastre irrecuperable, y la izquierda no tiene respuesta para ello porque está empecinada en no levantar la vista del suelo, la subordinación de los gobiernos europeos a los planes del complejo militar industrial euro-estadounidense es la demostración de la importancia de la globalización de la vida económica y política, en donde se ha animado a lo más reaccionario y brutal a desestabilizar un Estado, Ucrania, porque de este modo se lleva la provocación a las fronteras de Rusia. El objetivo del complejo militar industrial euro-estadounidense, no es en primera instancia una confrontación directa, sino forzar a Rusia a intervenir en Ucrania, teniendo de este modo el argumento que la OTAN necesita para ocupar espacio político y militar.

La izquierda debe defender la integridad territorial de Rusia y China, de ninguna manera para defender a una élites corruptas sino a la ciudadanía, a esas élites hay que exigirles la entrega de las riquezas obtenidas reintegrandolas en los respectivos tesoros estatales.

Ucrania tiene derecho a separarse de Rusia, si con todas las garantías exigibles y sin la intervención extranjera, el pueblo ucraniano decidiera que opción es la que mejor le conviene.

Cataluña, Escocia, tienen derecho a separarse (en mi opinión sería un error, y por lo tanto estoy en contra), pero la opción de sus élites gobernantes, en el contexto actual, donde la economía está dominada por las 147 transnacionales que componen el núcleo sólidamente conectado, no les quedaría otro camino que convertirse en carceleros de sus pueblos, igual igual que lo que le queda a Rajoy, Hollande, Merkel y al mismo Obama; muy triste papel, porque todavía, los humanos no nos podemos mirar unos a otros, sin prevenirnos ante un posible enemigo, porque vivimos la barbarie.

El próximo primero de mayo tendremos ocasión de comprobar si tras la confesión de Fernández Toxo se han tomado medidas para corregir o al menos, paliar el déficit de política europea: las pancartas y consignas oficiales, podrían dar un pálido reflejo.

jmrmesas


veintiocho de abril de dos mil catorce

domingo, 6 de abril de 2014

HUMILDAD Y SOBERBIA





 HUMILDAD Y SOBERBIA


UN BALANCE INAPLAZABLE Y NECESARIO

DE LA TRAICIÓN A LA REVOLUCIÓN RUSA DE 1917

Los acontecimientos de nuestro tiempo empiezan a demandar de modo implícito una explicación del sentido de la lucha de clases porque, pese a no querer reconocer el carácter de enfrentamiento entre ricos y pobres, poseedores y desposeídos, desposeíbles, los datos que configuran la realidad están marcados por el enfrentamiento entre el uno por ciento que posee casi la mitad de la propiedad global -esas 85 personas que poseen el cartel de las 147 empresas transnacionales- protegidos por el nueve por ciento que gestiona la propiedad de los expropiadores, y el resto de la humanidad, convertida en deudores, clientes de menudencias, esclavos. Toda la confusión, todo el ruido y el enrevesamiento de la política y de la economía se simplifica radicalmente si se observa como el gran convenio colectivo que los poderosos quieren hacer tragar a los ciudadanos del mundo, y así se puede entender como se potencia el nacionalismo estéril de una Europa que es un gran mercado pero una pequeña entidad política, cada vez más animada a subdividirse internamente -divide et impera-, porque siempre serán mucho más manipulables, que un gran Estado, que podrían ser los Estados Unidos de Europa.

Llegar a entender el problema de este modo, no es fácil (no fue fácil para la burguesía cosmopolita que forma el núcleo del superimperialismo, ya que no se llegó al entendimiento internacional de un día para otro, sino que ha sido un largo proceso de enfrentamientos internos que arrojó como resultado un entramado global de empresas y negocios que culminó en un conjunto de foros mundiales, unos, oficiales, que son esa sucesión de cumbres, y otros oficiosos, que son los thinktank, y cuyo colofón lo representan esos 85 propietarios de casi el 50% de la propiedad del planeta), y será aún más dificil para el conjunto de las sociedades humanas, sin embargo el hecho de haber militado organizado y haber querido comprender la esencia que Marx explica sobre las relaciones de producción, ayudan a discernir el fondo de ese enfrentamiento, no obstante, que se pueda comprender de tal modo por un amplio sector de la sociedad es muy difícil porque nadie plantea como vital el entendimiento de los problemas, y mucho menos el entendimiento del fracaso de una revolución a manos de los que la defendían, pero la necesidad de construir una nueva dirección política capaz de dirigir ese enfrentamiento entre los propietarios del cartel de las 147 empresas que controlan la economía mundial y las inmensas huestes de deudores esclavizados se alza como un obstáculo insalvable una explicación del hundimiento de la URSS, porque a diferencia de la Comuna de París que tuvo una existencia efímera y fue literalmente barrida militarmente y posteriormente, reprimida con una crueldad asesina y criminal, el hundimiento de la URSS hay que buscarlo, no en el enemigo que perseguía su aniquilación, sino en los que decían defender los principios del socialismo, puesto que esa falta de explicación se convierte en un muro de dudas y desconfianza, de falacias argumentales (Felipe González, ofreciendo su colaboración al gobierno porque el país está por encima del partido, o simplezas como que no se puede resumir la política entre izquierdas y derechas porque la realidad es muy compleja, que dice la ganadora de las elecciones en Francia, Marine Le Pen cuyo objetivo es velar el interés de clase que la mueve), todas estas falacias argumentales tienen su raíz en las justificaciones sin sentido que lanzaban los burócratas, justificando lo injustificable que se alzan entre los luchadores, cuando se evita decir la verdad, y ante el choque buscado por el superimperialismo contra Rusia, desplegando a la OTAN dentro de Ucrania, la situación se endurecerá más cada vez, porque, primero, el mundo actual es insostenible porque el sistema financiero está viciado por un sistema monetario que excluye a Rusia, y sobre todo a una potencia industrial de primer orden como China, y la debacle económica se producirá más pronto que tarde, según opinan los expertos; segundo, porque el mundo está variando muy rápidamente y sus estructuras no responden de acuerdo a la celeridad porque la variación de fuerzas ha cambiado -el PIB mundial ha crecido, durante dos años, más rápido que el comercio mundial, algo que no sucedía desde la SGM- y el ajuste no se producirá sin esa prueba de fuerzas que supone un enfrentamiento, y tal enfrentamiento puede ser la guerra, que la burguesía maneja sin escrúpulos, sobre todo, porque el superimperialismo que dirige Estados Unidos, se considera a salvo del escenario bélico.

El superimperialismo dirigido por Estados Unidos ha estado manejando la situación, poniendo el punto de mira en Rusia, desde el hundimiento de la Unión soviética tendente a minar a una gran nación, a un Estado poderoso, en el que veía y ve un peligroso competidor porque su estatus de gran potencia -EEUU- se ha mermado debido a la variación de la composición del capital, que ha pasado de ser un capital predominantemente industrial a ser un capital en el que la especulación financiera tiene predominio, y los bancos de inversión han adquirido una posición fundamental. Una prospección, que tomo de este blog, plantea unos datos reveladores sobre la contribución al crecimiento global, en el que China tiene un elevado porcentaje en la formación del PIB mundial, un 57,9% frente a un porcentaje conjunto USA-UE-Japón-Australia-N.Zelanda del 19,1% y si se unen China y Rusia, el porcentaje se va 63,9% y aunque las cifras pueden dar una idea aproximada, la realidad es mucho más complicada y los movimientos económicos pueden ser más imprevisibles que los mismos acontecimientos políticos, mucho más medidos y sopesados, con lo que trato de evidenciar la inminencia de un choque, cada vez más cercano porque, de una parte y de otra, las condiciones objetivas obligan a tomar decisiones que no quieren ni pueden ser pactadas.

UN DUELO ENTRE SUPERIMPERIALISMOS

En el previsible choque entre el superimperialismos euro-estadounidense y el nuevo poder industrial desplegado por China, en el que Rusia es el detonante de una situación angustiosa para el viejo orden nacido tras la SGM, de ninguna manera soy equidistante porque la sociedad, los trabajadores no seremos, ni indiferentes, ni podemos ser neutrales, porque ambos superimperialismos, ven en sus respectivas sociedades sus más terribles enemigos, por eso, el necesario balance del fracaso de la revolución rusa de octubre de 1917, no es un mero ejercicio ideológico, es una necesidad práctica, porque deberemos de formar otra dirección revolucionaria -una nueva internacional-, y deberemos confiar críticamente en sus decisiones, pero vigilando celosamente que los dirigentes no traspasan los límites, que los volverían a convertir en lideres indiscutibles.

Decía que comprender el carácter internacional de nuestro mundo actual no ha sido fácil, ni para la burguesía, ni para las sociedades, sin embargo, la burguesía, el capital financiero internacional que es el que determina el momento actual del modo de producción, por la propia naturaleza de las decisiones que toma, que afectan a fronteras de países muy diversos tiene claro esta naturaleza intencional del comercio y la producción, que para las sociedades, esta comprensión resulta más un ejercicio intelectual que práctico, porque nadie explica, de qué manera desde el trabajo a las facturas que pagamos se ven afectadas por el mantenimiento artificial de las fronteras -España, que exporta electricidad, tiene el recibo de la luz más caro de Europa- por eso, el abandono del internacionalismo por las direcciones de los partidos de izquierda, es un indice, cuando menos, del repliegue de las direcciones oficiales del movimiento obrero mundial a los límites que señala el sistema, y en el caso de la dirección rusa, tras la llegada de Stalin al poder, el comienzo de un retroceso que ha terminado por demoler las conquistas sociales logradas por la revolución.

La victoria del ejercito soviético en 1943 en Stalingrado fue el sello final de la Tercera Internacional, pero el abandono del internacionalismo se había producido mucho antes. En los años veinte, Lenin se sentía muy preocupado por la deriva del partido hacia una burocratización de la vida política y se esforzó por prevenir al partido de la influencia de elementos a los que consideraba que encarnaban esa deriva nefasta para la naciente sociedad socialista; su última obra, Más vale poco pero bueno, trata de las medidas para depurar el elitismo que separa a los funcionarios de la sociedad y a los militantes del partido, de la clase trabajadora. Continuando su batalla contra el burocratismo, a la que dedicó gran parte de sus últimos combates, Lenin descarga implícitamente un furibundo ataque contra Stalin, quien hasta hacía poco tiempo tenía a su cargo la Inspección Obrera y Campesina. Esto explica los extraordinarios esfuerzos para evitar que salga a luz. Fue publicado finalmente en Pravda el 4 de marzo de 1923, alterando la fecha del artículo (2 de marzo), para disimular el retraso. Lenin escribió este artículo el 22 de febrero. Días después rompería relaciones personales con Stalin, debido al maltrato recibido por su compañera, Krupskaia, de parte de este último. El 7 de marzo de 1923, Lenin fue víctima de un nuevo ataque del cual no se va a recuperar jamás y que lo excluyó definitivamente de la vida política. Asimismo, consciente de que sus días estaban contados, no pierde la oportunidad de desarrollar sus ideas y vincular las tareas de la Inspección Obrera y Campesina, como expresión del aparato estatal, la política del partido bolchevique, la táctica, la estrategia y la perspectiva del socialismo, frente a las contradicciones que vive el primer estado obrero del mundo. Esta condición de querer sobresalir del conjunto fue la que terminó imponiendo al Estado frente a la sociedad, y esto no podía haberse logrado sin que el Partido fuese el garante del Estado frente a la sociedad.

Trotky escribió que revertir la revolución proletaria, la sociedad no lo toleraría sin una serie de luchas y enfrentamientos, tan duras como había sido el ganar a la sociedad para el socialismo, y ese enfrentamiento es en el que estamos en presencia con la independencia de Ucrania, una lucha entre fracciones del aparato, desprovisto ya de las ataduras ideológicas del partido, del que la perestroika les liberó.

¿Cómo pudo ser esto? El balance popular de casi ochenta años de socialismo, dicho en términos llanos, son los millonarios ex-soviéticos enriquecidos con la propiedad socialista, con las propiedades de los pueblos de los países de Europa del Este, que fue reducida a la condición de servidumbre de la burocracia -los temores de Lenin terminaron por cumplirse- porque lejos de perder privilegios, los burócratas, acabaron de convertirlos en el único motivo de la permanencia en el PCUS. Más, si la propiedad privada estaba prohibida en la URSS, ¿Cómo llegaron esos millonarios -oligarcas- a atesorar propiedades? Es imposible que su actividad fuese mimetizable, ignorada, desconocida, por el partido; sencillamente impensable. El partido pervirtió su actividad, de vanguardia del proletariado se convirtió en avanzada de la burguesía, facilitando las condiciones del enriquecimiento de una élite de la burocracia, de los tecnócratas que administraban complejos industriales, encubriendo el enriquecimiento de esa élite, mientras hacía informes para engañar a las bases y a los trabajadores, a la sociedad soviética, de las prácticas corruptas.

Semejante situación, que Lenin no pudo imaginar, pese a sus esfuerzos por advertir a lo más sano del partido de la deriva burocrática, se tuvo que producir en la medida que se iban cortando lazos, rompiendo puentes, persiguiendo las libertades democráticas, cada lazo, cada puente roto era un foso que se agrandaba entre entre el partido y la sociedad, entre el partido y la clase trabajadora, era la soberbia de considerarse diferentes, superiores a la clase, a la sociedad que debían defender y sobre la que se encumbraban, por eso la perestroika de Gorbachov, no fue la señal para regenerar el partido, fue la imposibilidad de armonizar el partido con el interés de los oligarcas, que ya se sentían con la fuerza suficiente como para deshacerse de la careta del PCUS, por eso Yeltsin, se atrevió a disolverlo, a terminar con la ficción de una sociedad socialista, que aún sigue expectante, y que Putin, sigue reprimiendo, porque sabe, que su posición está basada en el latrocinio de las riquezas sociales como las de Yulia Timochenko, como las de Arseny Yatsenyuk, como las de Rinat Akhmetov, como las de Yanukovich, Poroschenco, Usmanov, y un largo etcétera. El hundimiento de la Unión Soviética fue un golpe mortal al movimiento obrero de todo el mundo, pues desde el primer momento, cuando en 1917 se constituyó el primer Estado obrero, este contó, no solo con las simpatías de muchos sectores de la sociedad, en el mundo entero, contó sobre todo, con la lucha, el esfuerzo, la sangre, y a veces, muchas veces, con la vida de muchos luchadores que defendieron esa revolución porque veían en ella un futuro prometedor para la humanidad, y sobre todo ello, y todos ellos, escupió la burocracia, que se consideraron por encima, ensoberbecidos por su poder, riqueza, cultura.

NO ES UN DISCURSO IDEOLOGICO, SON LAS ELECCIONES DEL 25 DE MAYO

Las marchas de la dignidad que confluyeron en Madrid fueron un logro que puso sobre el terreno la necesidad de acabar con este sistema, que la burguesía, manejando los hilos, busca la división de los pueblos, de las naciones, porque con su ataque a Rusia, lo que teme no son que los ejércitos rusos pasen las fronteras, en realidad lo que teme es que las marchas de la dignidad que han tenido lugar en España, pudieran ser una respuesta a sus políticas de recortes iniciando la recuperación de Europa para los trabajadores, para los pueblos, para las naciones, ese es el temor de la OTAN, el brazo militar del superimperialismo euro-estadounidense, que pudiera haber una solidaridad con Rusia, que debe de haberla, con el pueblo ruso, ucraniano, polaco, húngaro, con los pueblos expropiados por la burocracia, reconvertidos en burgueses, por eso, las elecciones del 25 de mayo, no pueden ser la legalización del golpe que las huestes nazis arrancaron en Kiev, desplazando el foco de la lucha de los trabajadores, a la política auspiciada por el Departamento de Estado USA, porque la intervención de una funcionaria de ese gobierno y la participación de un senador de ese país, no debe, ni puede condicionar la política, que la izquierda sana de Europa se ha empeñado en sacar adelante, por eso, también, creo desacertado que Izquierda Unida haya hecho desaparecer la campaña que quiso abrir en enero con la candidatura de Alberto Garzón, por una revolución democrática, y que tras cambiar de candidato, esa campaña, haya desaparecido.

La recuperación de Europa para los trabajadores, para los pueblos, para las naciones, no puede venir, a estas alturas, de medidas tácticas, solo tendrá lugar con la puesta en práctica de políticas de alcance estratégico, y en esa dirección, el Partido de la Izquierda de Europa intentaba alcanzarlo con la propuesta conjunta de presentar un candidato común en la persona de A. Tsipras, y con propuestas como las que brindé a Izquierda Unida sobre la posibilidad de abrir una campaña en Europa contra la exención fiscal de los banqueros, llamando a los ciudadanos a la desobediencia civil de no contribuir al fisco, mientras no se grave a los poderosos, por eso, creo sinceramente, desacertado el alumbramiento de un nuevo partido, PODEMOS, un partido que nace sin balance, cuyo caladero de votos competirá con Izquierda Unida, ambos partidos, con una relación de acuerdos comunes y próximos, que competirán por los mismos electores, honestamente creo que no es una buena decisión, y mi crítica quiere ir en la dirección, que la lucha merece, sinceridad política, porque el nuevo partido, que de verdad necesita el movimiento obrero mundial es una nueva internacional, y no partidos de personalidades, sino un partido con un programa claro para mejorar la vida de los seres humanos, un partido que sea capaz de someter a la economía a las necesidades humana.

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seis de abril de dos mil catorce