sábado, 24 de marzo de 2012

SACAR LA LUCHA DE CLASES DE LA CLOACA NACIONAL

DONDE ESTA EL INTERNACIONALISMO

Es más que probable que cada cambio histórico en donde las sociedades han dado un cambio, un vuelco a la historia, los individuos más perspicaces, sensibles y avanzados, hayan percibido que los acontecimientos que les tocó vivir, supondrían alteraciones substanciales en el modo de vida de sus contemporáneos, pero nunca como ahora, esta percepción es tan vívida, aunque no se sepa en que manera afectará a la estructura de la sociedad, esta sociedad convulsa y profundamente injusta, que es puesta en tela de juicio desde todos los ángulos.

Este apercibimiento social se evidencia de múltiples y diversas maneras a través de artículos, páginas en la red, conferencias, etc., que sin ser expresos en el cuestionamiento del sistema, discuten aspectos importantes del comportamiento del mismo como es el funcionamiento de sistema monetario, cuando se plantea la teoría monetaria moderna -TMM - sin querer entender que cualquier teoría que afecte al sistema de la circulación monetaria es un aspecto fundamental que atañe, directamente, a la esencia del poder político de la clase dominante, los mercados, que es la manera en la que sociólogos, economistas y políticos evitan designar a la burguesía, para enmascarar la crudeza de las luchas sociales, que no son otras que la inacabable lucha de clases.

Queriendo dar esquinazo a los términos, en realidad se enmaraña la madeja de las relaciones de las clases sociales, siempre, relaciones de producción, pues siguiendo este esquema, y dado que el modo de producción mercantil es el modo de producción antagónico, cuya máxima es la ganancia al coste de disminuir la fuerza del trabajo (la ciencia, también es fuerza de trabajo elevada a un determinado exponente), única fuerza productiva que rinde plusvalía, y dado que, para mantener una tasa de ganancia alta es preciso extraerla de una masa -fuerza de trabajo- en disminución, las consecuencias es un aumento de la explotación, recortes, que pudren las condiciones nacionales, sin la posibilidad de modificar las condiciones que regulan la extracción, toda vez que la modificación, modificaciones, requeridas, suponen la intervención de los poderes políticos más allá del estricto marco nacional, y siempre es excusada la intervención, porque el sistema garantiza que únicamente el capital, los mercados, tienen el reconocimiento de poder intervenir internacionalmente, aunque su intervención suponga violar la voluntad de las soberanías nacionales, cuyos interpretes, los gobiernos democráticos, no dudan en romper sus compromisos contractuales con la ciudadanía que los eligió, aparentando plegarse a decisiones objetivas, como si de fuerzas de la naturaleza se tratará, mientras respeta el latrocinio de las fuerzas del mercado, internacionalmente recogidas en los acuerdos entre países, que admiten, explicitamente, la capacidad de movimiento de este.

Este internacionalismo económico de los mercados y sus agencias, por muy objetivo que pueda presentarse no es más que una variante de la ideología dominante, cuyo objetivo es empobrecer, pauperizar a la ciudadanía, percibida por los mercados como el más peligroso elemento capaz de dar en tierra con su cada vez más cuestionado, omnímodo poder, muy acertadamente recogido por los occupys estadounidenses, de ser el uno por ciento, que se enriquece a expensas del 99 restante, y este internacionalismo ideológico y efectivo, este internacionalismo real, que ni siquiera la izquierda es capaz de defender la reivindicación ideológica del proletarios de todos los países,¡Uníos!, no es posible mantenerlo dentro de las fronteras nacionales, porque la incapacidad de los gobiernos para organizar la economía, integramente al arbitrio de los mercados, no hace otra cosa que pudrir la convivencia ciudadana, potenciando la incapacidad de la pequeña burguesía, siempre proclive a las actitudes nacionalistas y siempre utilizada por el fascismo en cualquiera de sus manifestaciones, y lo que es más peligroso y difícil de deslindar, pues el fascismo no hay que buscarlo en conspiraciones internacionales, que sin duda existen, sino que el fascismo anida dentro de los estados democráticos, como lo demuestran los hechos y los datos (la célula alemana durmiente durante más de diez años, ignorada por la policía que debía investigarla), es la demostración palpable de estos extremos, pues seguro que todos los estados, los cuales, al no ser estrictamente investigados regular y metódicamente, podría decirse que ocultan actitudes y elementos fascistas, por lo que, en condiciones como las actuales, quererse encerrar dentro de los ámbitos nacionales, es alimentar las condiciones que favorecen las actitudes fascistas, nazis, racistas, chovinistas, fácilmente manipulables por la burguesía y sus capataces dispuestos hacer el trabajo sucio.

ECONOMIA POLITICA: LA CLAVE

Estoy escribiendo esto, cuando me entero del abatimiento del yihadista francés, que estaba siendo investigado durante, creo, dos o tres años, antes por la policía, y que oportunamente ha sido abatido en medio de la campaña electoral, permitiendole al candidato presidente Sarkozy anunciar un endurecimiento de las leyes antiterrorista, que dirigen su filo contra la posibilidad de buscar información, en donde el informando desee, con lo que se pretende establecer, al solape del terrorismo, medidas de recortes políticos que no es otra cosa que el complemento directo de las maniobras financieras de los mercados, que dirigen toda su poderosa influencia a empobrecer a la ciudadanía, como medio de asegurar su dominio, y esto que escribo, no es que sea la intención escondida de las políticas de recortes, en todo el ámbito euro-americano, es que, expresamente, en el Reino Unido, el gobierno de Cameron, con una grisácea relación con el entorno del magnate de la prensa sucia R. Murdoch, ha bajado los impuestos de los más ricos, y este tipo de política es la que se sigue en el ámbito, donde la ciudadanía está más estructurada y preparada para exigir claridad en el manejo de esa economía, de apariencia matemática objetiva, sin nada que ver con la ideología, cuando es precisamente alrevés.

Como no me cansaré de repetir, toda la complejidad de la economía política se encierra en entender que la acción gubernamental, no importa de que país, está dirigida por la idea de querer facilitar los medios económicos a los mercados, -la burguesía- poniendoselo muy difícil a la ciudadanía, ya que, dado el comportamiento cotidiano del quehacer normal, en el que las relaciones sociales -todas, relaciones de producción, tanto si son objeto de un contrato y por tanto, pagadas, como las entendidas por otro tipo de estructura (sociales, grupales, deportivas,religiosas, familiares, etc.,etc.), que pueden ser pagadas o no, y por tanto mucho más complicado y difícil de demostrar, pero todas tendentes a facilitar el complejo entramado social, y por tanto, mantenidas por una estructura destinada a garantizar el funcionamiento de un determinado modelo productivo, todas estas relaciones, son relaciones de producción y aquellas que están dentro de la órbita de la empresa, son fácilmente entendidas como beneficiosas para los mercados, mientras que las restantes, mucho más complicadas de relacionar con el beneficio de la clase dominante, que caen dentro de lo que se entiende como vida privada, vida social, comunal, etc., son las que el poder articula y legisla, con la intención de garantizar el predominio de ese pequeño porcentaje social del uno por ciento, pero cuyo poder es el que configura todo el conjunto, y todo este entramado, para ser efectivo necesita ser mantenido dentro de las fronteras nacionales en la que la acción gubernamental es determinante, mientras las otras, las financieras-gubernamentales (las concernidas por la acción de los mercados), son internacionales, y por tanto, objeto de una difusa legislación sumamente elástica y adaptativa, y que son las que atañen a la deuda pública, regulación financiera, regulación monetaria, donde, de no mediar la decidida voluntad de la ciudadanía, nunca se t0cará, sino es para dificultar la vida de los pueblos, y en este terreno, la voluntad política de la izquierda, brilla por su ausencia.

En este terreno me parece que lo que se está escribiendo al rededor del problema del euro, presentándolo como una cuestión sobre la aplicación de la teoría monetaria moderna -TMM- , es querer disimular la pugna entre la burguesía dominante -estadounidense- y el conglomerado de la burguesía europea, que ambas burguesías juegan sobre las espaldas de la ciudadanía a ambos lados del océano, porque la posición de la moneda estadounidense, el dólar, no es fruto de esa teoría, sino que la teoría acomoda unos hechos que se derivan de acontecimientos políticos muy concretos y determinados.

El dinero fiduciario, dólar está basado en la aceptación del resto de los actores económicos, las burguesías del resto del mundo, que transigieron en la ruptura del sistema monetario pactado en BW, por el temor a debilitar a la burguesía estadounidense ante el peligro del comunismo soviético, y este hecho excepcional no es ningún patrón extensible a otras monedas, el euro, sin ir más lejos, (en cierto modo el yuan/renminbi, está siendo presionado, sus autoridades, para que se acomode a las necesidades de la economía dominante, la de EEUU), porque, el dinero fiduciario no se puede aplicar en unas relaciones antagónicas, competitivas, conflictivas por tanto, porque el objetivo del dinero, no es poner en circulación las mercancías producidas, en términos económicos, ese es el objetivo del dinero, sino que el dinero se usa como medio y control del poder político, por eso el tema de los paraísos fiscales no es un tema meramente económico, sino principal y determinantemente, político, en la que las relaciones de clases, entre los burgueses, poniendo todo su empeño en dificultar su esclarecimiento y control y entre la burguesía y el proletariado mundial, ocultando el papel que juegan los paraísos fiscales como especie de presas hidráulicas, que retienen durante más de sesenta años el dinero, impidiendo que este fluya hacia la ciudadanía y soltándolo a raudales para la especulación es un tema ante la que los políticos de izquierdas vacilan al no querer entender la economía como la culminación de la lucha de clases, cuando toda la actividad cotidiana de la crisis económica está demostrando día tras día que una respuesta adecuada para el conjunto del mundo tiene que ser tomada a escala mundial, internacional, y que las medidas nacionales, no son más que parches.

Otro punto de la TMM, relativa a la emisión de moneda compete a la decisión de proporcionar medios financieros a los sectores no-públicos, es decir, a los bancos privados, pues si en virtud de su ejercicio de emisor el estado emite moneda, que no puede ni quiere controlar, porque los bancos privados, por triquiñuelas contables dificulta la circulación del dinero (paraísos fiscales y máquinas informáticas que mueven continuamente el dinero, creando interés sin crear mercancía), ademas de facilitar la inflación y la mendacidad económica, es fuente de tensión social, porque, en la medida que las fuerzas productivas son internacionales, y que el medio de circulación, dólar, es aceptado intenacionalmente por todos como instrumento de esa circulación, toda la tensión, en el complicado tema de la economía, estriba en que el sistema monetario, al carecer de una medida de referencia con la que pueda contrastarse la moneda, un patrón, que no es preciso que sea el patrón-oro, pero que, necesariamente ha de ser un patrón capaz de medir el valor del trabajo, fuente de la creación de riqueza, y en la medida que este, el sistema monetario mundial, carece de él, ya que el acordado tras la SGM fue roto en 1971, sin que hasta la fecha se tenga una referencia fija, es precisamente esta falta de referencia, la que motiva el ataque de los mercados al euro, primero, porque, en función de los intereses contrapuestos, en el comercio internacional, el dólar ve mermada su prevalencia, y segundo, a mayor abundamiento, porque las autoridades económicas europeas, no quieren convertirse en defensores y garantes del euro, emitiendo moneda, porque tomar esta decisión, implica transferir poder a la ciudadanía europea, en la medida que habrían de constituirse instrumentos de control supranacionales-europeos, dificultando la manipulación política de la dividida burguesía europea, coyuntura, que los mercados aprovechan para especular contra la moneda europea, haciendo recaer todo el peso sobre la ciudadanía de las sociedades más avanzadas y preparadas, sin que desde ningún lugar, a la izquierda, se eleve un programa, una tesis capaz de aportar coherencia y sentido al problema de la ideologizada economía de la burguesía, que no puede convertirse más que en caldo de cultivo del fascismo y de la represión política.

UNA ALIANZA INTERNACIONAL CIUDADANA

Sacar la lucha de clases del estrecho ámbito del marco local, nacional, debería ser la principal preocupación de la izquierda, ya que todo el esfuerzo y sacrificio que imponen las decisiones económicas, se toman en un marco internacional, del que la ciudadanía se siente ajena porque no ve medios de hacerse valer, y las luchas nacionales, por duras y heroicas que puedan ser están destinadas a perderse si su filo no se dirige contra ese inabarcable elemento que se denomina los mercados.

La burguesía, los mercados, estarían prácticamente impotentes si tuvieran que enfrentarse a una respuesta ciudadana de ámbito internacional, sobre todo si esa respuesta ciudadana pusiese el foco en el único elemento, cuya existencia política, está oculta y protegida por una espesa muralla de silencio técnico-económico, político y mediático, que son los paraísos fiscales, santuarios del terrorismo económico-político.

Una alianza internacional ciudadana habría de articularse en torno a esos elementos comunes que afectan a la ciudadanía de todos los continentes, en una proporción equiparable y los elementos que habrían de estar contemplados en esa plataforma, ser claros y diáfanos en su formulación, erradicación de los paraísos fiscales, cuantificando el volumen del dinero oculto, este capítulo es determinante, porque ese dinero no es solo riqueza, es, sobre todo el instrumento, el vehículo que pone en circulación la mercancía, y en tanto que instrumento que el estado garantiza, sus poseedores no pueden represarlo, sino que ha de ser contabilizado y controlado fiscalmente, y sus tenedores, gravados, tanto más cuanto lo inmovilicen y lo oculten.

La condonación de las deudas pública, y la convocatoria de una conferencia internacional para acordar una medida de valor, referencia de una moneda mundial, podrían ser los elementos que articulasen una propuesta de plataforma internacional, de cualquier modo, la peor respuesta, en una situación como la actual es dejar la cancha vacía, pues es terreno propicio para ser ocupado por el fascismo, y la izquierda tienen ejemplos como para no volver a tropezar en la misma piedra.

jmrmesas

24 de marzo de 2012





jueves, 15 de marzo de 2012

RELACIONES


RELACIONES

http://theyrule.net. Este enlace, muestra las relaciones de las empresas estadounidenses, y sería muy interesante hacer lo mismo con las empresas europeas, pero probablemente esto no exista y si existiese, sería de agradecer, que alguien lo divulgara, porque es la más clara demostración del enorme y colosal entramado de poder, de aquellos que definen nuestro destino, y semejante capacidad de entrelazamiento, desconocido para la ciudadanía, y seguramente, solo conocido por un selecto grupo de expertos, influye, decisivamente, en la marcha cotidiana de todo el planeta.

Es increible el grado de estrechez de las empresas entre sí, a través de los consejeros que ejercen sus funciones en diferentes empresas, pues, al azar, elegí dos empresas, Northrop Grumman y Goldman Sach, y resulta que, através del Instituto Smithsoniano, se abren una serie de abanicos que abarca empresas como Texas Instruments, Target Corporation, Exxon Mobil, Council on Foreing Relations, Wal-Mart Stores, Aspen insttute, Cisco Systems, Kraft Foods, State Street Corp, PepsiCo, etc.

Este reducido grupo de personas posee, muchisimo más poder que el del mismísimo presidente de Estados Unidos, pues mientras este, está supeditado a seguir, estrictamente, el curso de la ley, como no puede ser de otra manera, ya que existen el congreso y el senado para controlar el poder ejecutivo, y más o menos, esta norma es la habitual en las democracias formales, las empresas, -tanto si son estadounidenses, europeas o de cualquier otro lugar- tienen criterios mucho más flexibles, y por supuestos, menos controles a la hora de tomar decisiones, que no por el hecho de no ser leyes escritas, tienen menos influencia en el comportamiento de las personas, pues, estas, las personas, son el destinatario de las decisiones empresariales, que trasciende el exclusivo ámbito nacional, para ser compartido por todos los países hasta donde pueda llegar la potencia empresarial, que no es otro que el mundo, pues para algo la economía esta internacionalizada.

¿Qué se desprendede esto?

Veamos un nombre que aparececió entre los consejeros de Goldman Sach, el señor Lakshmi Mittal, indú, residente en Londres; es un importantísimo industrial productor de acero con industrias en Rumanía, Polonia, Sudáfrica, Indonesia, Bosnia-Herzegovina, Kazajistan, Méjico, España y Estados Unidos, este caballero, además, creo recordar recibe una subvención de la Unión Europea, porque una de sus fincas, en Europa está considerada como contribución al mantenimiento de la flora y fauna autoctona; este poderoso señor, necesariamente ha de considerar que el funcionamiento de sus internacionalizados negocios requiere el mayor campo de operaciones posibles, por lo que cualquier intento de elaborción legislativa que dificulte la movilidad financiera de sus internacionalizados intereses, podría entenderlo como causa de cuantiosas pérdicas, toda vez que la legislación más favorable es la que está por escribirse, por lo cual, es entendible que él, como todos los burgueses, considere la libertad de mercado, así como pagar impuestos, algo intocable, por lo que a todos los que se obstinan en querer explicarnos las claves de la crisis en el terreno nacional, están muy equivocados, o peor, quieren engañar a la ciudadanía al considerar que semejante entramado de poder es posible corresponderle con medidas de recortes locales, cuando este caballero, elegido al azar, no es más que, el botón de la muestra.

En realidad, la economía es la mejor máscara de la lucha de clases, porque camufla los datos, tras asépticos informes que dificultan entender los datos reales de esa lucha, porque, en el caso de España, se conviene en reconocer que la deuda del estado -pública- es de la más bajas de Europa, y que, el problema se deriva de la falta de crédito, producido por la crisis, pero, que sin embargo, la deuda de las familias es muy elevada, de lo que se extrae la, apresurada conclusión de haber vivido por encima de las posibilidades, porque, este endeudamiento familiar es la conclusión de unos salarios muy bajos, y de una condiciones sociales, precarias, que en otras sociedades europeas, las cubre el estado, mientras que en España es el soporte familiar, quien cubre las carencias sociales -guarderías, ancianos, etc.- que se debe a la escasa capacidad reivindicativa y organizadora de los sindicatos y los partidos de izquierdas, demasiado absorbidos por el discurso de la derecha, temiendo desentonar.

Esta actuación timorata de la izquierda, incapaz de exigir, se palia, equivocada y falazmente, con comportamientos amiguistas, que la derecha ventila en el momento en que se conoce; fue en los años ochenta, el reparto de las administraciones de loterías, que la derecha denunciaba, cuando ellos habían hecho eso desde que ganaron la guerra, o el caso del ERE, en Andalucía, en la actualidad, que han lastrado la militancia de los luchadores, y que está en el origen de aquella renuncia de Felipe Gonzáles al marxismo, por eso, la pronosticada derrota del psoe, en la elecciones andaluzas, tendrá mucho de catarsis en la que los militantes sinceros deberían de plantearse sino será el momento de reivindicar los orígenes del partido y recuperar el marxismo, porque las mañas de la derecha, les puede ir bien a la derecha, pero a la izquierda, le va y le favorece la lucha, la reivindicación, el compromiso, la defensa de lo público, y este entramado de poder, con el que comencé el apunte, no es posible combatirlo con medidas timoratas, sino reivindicando la capacidad transformadora de la izquierda para poner el modo de producción al servicio de la sociedad, de las personas, de los pueblos, por eso, ese entramado de relaciones, que no se discute, en cuanto a su legalidad, tiene que ser clarificado, en cuanto a su fiscalidad, corporativa y personal, de todos sus integrantes, y eso significa políticas de fiscalidad progresiva, significa transparencia, y eso quiere decir erradicar los paraísos fiscales, con la exigencia de retornar los dineros escondidos para dedicarlos a la investigación científica, a la enseñanza pública y gratuita, a la economía productiva, significa exigir la condonación de las deudas soberanas, y sobre todo, organizar el sistema monetario y financiero, consensuando esa moneda mundial, que en los hechos, es el dólar.

jmrmesas

15 de marzo de 2012




jueves, 8 de marzo de 2012

LOS LIMITES DEL DERECHO DE PROPIEDAD


QUE ES LA REVOLUCION

A estas alturas de la crisis económica, casi no merece la pena entretenerse en disquisiciones sobre si ahorrar (para los mercados), o incrementar la inversión en la economía productiva, porque en los medios hay análisis suficientes como para que cualquier persona interesada pueda hacerse una idea, según sus preferencias, más sin embargo, no encuentro ningún artículo, en la prensa nacional e internacional en el que se plantee si la decisión sobre la cuestión habría de ser enfocado con una perspectiva más amplia que la de los estrictos analistas y los mercados, propugnan.

Hay una percepción muy extendida, de que esta crisis es un atraco monumental, de los poderosos banqueros del mundo -mercados-, de lo que se ha dado en llamar, economía de casino, por lo que una, cada vez mayor, porción de la ciudadanía mundial, se considera agraviada, expoliada, agredida en su modo de vida cotidiano, aunque no manifieste, explícitamente la opinión porque desde los centros de poder y desde todo el entramado que forma el stablishment, se acepta dogmáticamente, que para funcionar bien es necesario que los bancos funcionen bien, y funcionar bien quiere decir, que sus ganancias no mengüen, aunque para ello haya de perecer medio mundo.

Desde esta perspectiva, claramente comprendida por los poderosos, que pueden ser calificado con todos los epítetos menos con el de estúpido, se valora la idea de una guerra como medio de desactivar ese sentimiento rebelde de percibir el atraco sin poder oponer ninguna alternativa que no sea la del pataleo porque desde las direcciones de la izquierda oficial, otra parte del stablishment, las propuestas que se pregonan son anodinas y respetuosas con el sistema.

El sistema, el modo de producción mercantil, operando sin más control que su propio criterio, dejó de ser útil en la medida que la mercancía, producida en cantidades colosales, el dinero, se ha convertido en instrumento de dominio y control de la sociedad, por una élite reducida que dicta a los gobiernos amigos, qué política han de aplicar para que la maquinaria -el sistema- pueda seguir funcionando, pero esta economía de casino se ha convertido en un siniestro juego de monopoly mundial, donde unos potentados compran tierras en África para sembrar biocombustibles, aunque la población local esté famélica, u otros, en Perú, agoten y contaminen recursos hídricos, alterando la zona para extraer minerales, oro, que es una buena baza, en cualquier momento, pero que en tiempos de crisis, es el mejor aval de riqueza, y aunque el modo de producción dejó de ser útil para la sociedad, nadie lo dice porque eso potenciaría las expectativas revolucionarias, y nada mejor contra eso que una guerra, y hay que estar muy prevenidos porque la visita de Netanyahu a Obama, no es sino el acuerdo para fijar día y hora para agredir a Irán.

Estamos viviendo tiempos revolucionarios, que comúnmente se entienden solo en el sentido político, pero que hoy por hoy hay que entenderlo con un criterio más profundo porque no atañen solo a los comportamientos políticos sino que abarca todo el amplio espectro de comportamientos sociales en la medida que todos los clichés, que sirven de modelo para articular la vida de las gentes, por la propia dinámica de las cosas, de una u otra manera se revisan continuamente, y este es el verdadero sentido de los tiempos de revolución, de cambios profundos de las estructuras sociales, por eso, una guerra es, pese al caos y a la destrucción que causa, un paliativo frente a la revolución, porque la guerra no afecta a la estructura de poder con la misma intensidad y profundidad que la revolución, que por su propia naturaleza afecta profunda e intensamente a la estructura de poder, en todas sus manifestaciones, pues el viejo orden perdió toda su influencia y capacidad orgánica, y el nuevo poder naciente está constantemente siendo cuestionado hasta que el proceso de cambios empieza a sedimentarse, por eso, el complejo militar-industrial opta por la guerra, dando a Netanyahu el consentimiento para que este pueda atacar, en el momento oportuno, que será cuando los procesos revolucionarios, árabes y norteafricanos se intensifiquen, o si la ciudadanía europea se revelara contra los planes de austeridad que han diseñado los mercados.

Pero desde ninguna parte de la izquierda se previene contra esto, ni se analizan sus porqués y consecuencias ante al falta, irónicamente, en tiempos de movimientos globales, de la necesaria perspectiva mundial, en el que tienen lugar los hechos presentes.

Todo los dirigentes del mundo se atrincheran en el ámbito local para hacer política, sin ni siquiera atreverse a sacar la cabeza fuera, como no sea para llevarla de paseo a alguna cumbre internacional, en la que ya está todo amañado, hablando sin parar de recortes y de exprimir a Grecia, pero en mayo del año pasado la deuda USA era de 14,3billones de dólares y hoy, en el momento de hacer este apunte,la deuda USA es de 15,5 billones de dólares, en nueve meses la deuda USA ha crecido 1,2 billones de dólares, sin que nadie diga nada, y eso que el señor Obama se comprometió con los republicanos a recortar la deuda en 4 billones de dólares, si logra un segundo mandato, pero Grecia debe pagar, sin que nadie repare en semejante crimen, mientras los mercados siguen empeñados en poner condiciones a un país asfixiado por la deuda de sus gobernantes y gestores, que, además, sacaron sus beneficios a los paraísos fiscales, dejando el pufo a la ciudadanía, y mientras esta, sus dirigentes, los políticos y los gobernantes no hacen sino dar vueltas a la noria, pues no otra cosa es ver la política local sin querer entrar en los múltiples lazos que unen lo nacional con lo internacional, la nación, es decir, los trabajadores, funcionarios, ciudadanos, deben de padecer las calamidades derivadas de este expolio global.

Es necesario que la ciudadanía del mundo se haga oír y entender, que no son simples paganos, simples pagadores de la crisis, elementos susceptibles de ser recortados, entontecidos por la letanía de vivir por encima de las posibilidades, cuando la mitad del mundo vive con menos de 2 dólares al día, pero además, la ciudadanía debe estar claramente apercibida de que el funcionamiento del mundo, en cualquiera de sus manifestaciones cotidianas se debe a la constante creación de riqueza, generada por el esfuerzo social y financiada por el esfuerzo fiscal de la ciudadanía con una carga impositiva, incomparablemente mayor que los que roban a la sociedad ocultando sus beneficios en los santuarios financieros, por eso mismo, la ciudadanía debe ser consciente de que le asiste el derecho legítimo de exigir reformas en el modo de producción mercantil, porque la sociedad, las leyes reconocen al pueblo como principio y fuente de poder, como principio de legitimidad, y en tanto que tales, es preciso organizar el debate, la lucha por imponer al capitalismo reglas, normas, controles, porque, le asiste todo el derecho a decidir como han de revertir en la sociedad el esfuerzo que realiza, empezando por exigir transparencia contable y eso significa la necesidad de saber que se esconde en los cubiles que generan la capacidad del escaso uno por ciento global para corromper, desvincular y torcer la voluntad de los gobiernos, que nunca cumplen las promesas electorales porque los mercados mandan, y la primera necesidad, en este ejercicio de voluntad y poder ciudadano es luchar por la erradicación de los paraísos fiscales, porque no son sino, cubiles, antros de corrupción, política social y moral.

UN RETO AMISTOSO

Los recortes son un intento desesperado de la burguesía, los mercados, de empobrecer a la ciudadanía, en los centros, socialmente más importantes, Europa y Estados Unidos, para desmovilizar y dificultar la organización de la ciudadanía, de los trabajadores en la lucha por no dejarse arrastrar al abismo, queriendo buscar respuestas, que necesariamente le llevarán a plantearse lo que cínicamente se ha planteado la burguesia, vale el capitalismo para el siglo 21, y no, no vale, el capitalismo perdió toda su legitimidad desde el momento que chantajea a la humanidad con el potencial de las fuerzas destructivas, condenando a toda una generación a la incuria, a la postración porque la percibe como un gran peligro, precisamente por su preparación, por su capacidad innovadora, por su rebeldía para disentir y discrepar, no, no vale, porque existen los medios materiales, para organizar el mundo con una perspectiva mejor, acabando con el hambre, la enfermedad y la incultura, y no no vale, porque como fuente de derecho y legitimidad, pueden plantearse que el modo de producción de mercancías tiene que ser regulado, controlado y vigilado para poderlo usar a favor de las personas.

El capitalismo, como modo material para generar los medios de vida del conjunto humano, desistió, si es que alguna vez, sus teóricos lo presentaron con el propósito favorable a liberar a la humanidad del sufrimiento, de tal idea, en la medida que su objetivo es la ganancia, el beneficio, la plusvalía, y si en algún momento primó el afán de realizar el trabajo bien hecho, hoy, la máxima que campea en sus pregones, fundamentalmente, lo que retratan toda la producción de consumo cultural, que el cine y la televisión recogen muy crudamente es el éxito, el éxito a cualquier precio, y el éxito es, por encima de todo, dinero, cuanto más dinero, más éxito, más fama, más poder, y si eso significa extorsión, violencia, se presenta como el riesgo de una inversión fallida, en caso de ser cogido con las manos en la masa, y como medio de asegurar el éxito, ocultar el botín, sobre todo, del fisco, por eso, el capitalismo es proclive al latrocinio, en la medida que maximizar la ganancia requiere ocultar el fallo.

Por eso, igualmente, la política consciente es una buena manera de llenar la cotidianidad social, pues en la medida que la apatía gana terreno y pierde influencias la política consciente, en la medida que el compromiso y la participación ciudadana se retrae, ese terreno abandonado lo gana el crimen organizado, que es la forma institucional de la extorsión y de la violencia, la cual se presenta como una especie de tara inevitable, cuando en realidad es la demostración evidente de un sistema social terriblemente injusto, que empieza por favorecer a los rectores sociales con leyes particulares, privilegios asumidos, porque el poder viene de Dios, claro que esto se decía antes, cuando los reyes lo eran por la gracia divina, ahora, en la modernidad, formalmente, se reconoce que el poder viene del pueblo y que este es fuente de legitimidad, pero hacer esto efectivo es una constante lucha de la que han abdicado las organizaciones de izquierda, la intelectualidad, aceptando que el sistema es inatacable, como tal sistema, y aquí es donde hay que poner todo el potencial para crear opinión, no bastando solo con el reconocimiento del comportamiento nefando del psoe (en el caso de España) de la etapa zapaterista, que comenzó mucho ante, en el momento en que el psoe se plegó a los presupuestos ideológicos de la burguesía española, (por española, hay que entender, todo el conjunto del estado, desde gallegos a catalanes y vascos), sino que por contra hay que explicar que toda la carga de crimen y extorsión se genera por la permanencia de un sistema, el capitalismo, que ha perdido toda su utilidad social, y este es el reto amistoso que los ideólogos, los intelectuales, los pensadores, sobre todo, los que asumen una posición de izquierdas deben de esforzarse en demostrar que el sistema está acabado, que perdió su utilidad social, y que es un freno de las fuerzas positivas de la sociedad, las fuerzas productivas, empezando por el elemento humano, en principio, toda una generación, la mejor preparada de la historia humana, que deberá ser ganada para la revolución, si queremos que el mundo no termine devorado en un caos de guerras, porque las fuerzas destructivas -la imponente industria de armamentos mundial- no disminuye ni su producción ni su venta.

Irónicamente, cuando todo los factores, tanto si se toman en su conjunto como si se toman individualmente, tienen una dimensión y proyección mundial, la izquierda carece de estructuras y foros internacionales desde los que discutir y organizar la lucha de clases, que por su propia dinámica es global, primero, porque los mercado, ese pequeño grupo del uno por ciento global, es una élite cosmopolita, con una visión global de los problemas del mundo, en muchos casos con vivienda en varias ciudades de diferentes naciones, coincidiendo en diferentes foros en los que deciden como hacer negocio, es decir, como disciplinar a la chusma, para pagarles menos y que trabajen más, y segundo, porque toda la ofensiva contra Europa, contra el euro, es una maniobra de alcance para exprimir y debilitar a la ciudadanía europea, un peligroso incordio, si pudiese organizarse a escala continental contra los mercados nacionales, las burguesías propias, y es muy importante entenderlo así, como una batalla, que la burguesía da en el terreno global, mundial, pero que es contestada en el terreno local, nacional, sin ninguna imbricación, sin ningún lazo con la ciudadanía de otras naciones, de otros estados, por eso es importante entender la dimensión global de la maniobra de los mercados, porque mientras la respuesta se de en el terreno local, nacional, estatal, llevan las de ganar, y la respuesta debe ser organizada, coordinada y llevada a cabo, mundialmente, que es como se habrían de articular las respuestas.

Es preciso tener muy en cuenta, que toda la política de recortes, para ser efectiva, para que estos se transformen en una incapacidad de movilización, de la ciudadanía, los gobiernos deben hacer lo que los mercados exigen, amparados en el subterfugio de introducir leyes que modifiquen las condiciones laborales que no es otra cosa sino acompañar de recortes políticos, los recortes económicos y sociales que dejen sin efectos las conquistas democráticas, duramente conseguidas en muchas batallas, en muchas luchas, sangrienta, muchas veces, y cuya pérdida volverá a ser tan costosa siempre, volviéndose como un castigo siniestro, ante la falta de determinación para encadenar al capitalismo poniéndolo al servicio de la sociedad, o lo que es lo mismo, dotar a la sociedad con los medios para controlar la economía, para regular, controlar y vigilar el capitalismo, que es lo que temen los mercados, los burgueses, si la oleada de indignación creciera.

Embridar el capitalismo significa controlar y regular el mercado y eso quiere decir erradicar los paraísos fiscales, verdadero centro de poder político espurio de los mercados, contabilizar las cuentas secretas, exigir el retorno del dinero oculto para dedicarlo a la investigación científica a favor de proyectos que beneficien a la ciudadanía, para dedicarlos a la enseñanza pública y gratuita, capaz de preparar ciudadanos responsables, preparados y capaces de impulsar las fuerzas productivas, para dedicarlo a la economía productiva, organizando procesos de producción, que en Europa, supongan coordinar la producción entre diferentes naciones, igualmente, significa la condonación de las deudas soberanas de todos los países, como compensación por más de sesenta años de latrocinio consentido por los gobiernos, que nunca cumplen sus promesas, significa, de igual modo, establecer un criterio universal para medir el trabajo humano y el intercambio entre las diferentes naciones y estados, porque la economía está globalizada, las fuerzas productivas son mundiales y la moneda de referencia, el dólar, es la moneda mundial, y debe ser controlada y vigilada mundialmente.

jmrmesas

8 de marzo de 2012





































domingo, 26 de febrero de 2012

¿DIVIDIR EUROPA PARA SALIR DEL EURO?

UNA DISCREPANCIA

Un modo de producción no antagónico capaz de sustituir al modo de producción de mercancías, no es posible crearlo de la noche a la mañana porque es un proceso social que reúne gran cantidad de factores, que a su vez van generando toda una serie de comportamientos sociales y psicológicos, los cuales preparan a la sociedad para interrelacionar, interactuar en y con su utilización, así que dicho esto, puedo comprender que el modo de producción mercantil, el modo de producción capitalista no se sustituirá de un día para otro, pero el modo de producción mercantil, ya no es útil socialmente porque el capitalismo, el capital financiero ha perfeccionado la mercancía que le da todo el poder, el dinero, el cual, ellos los capitalistas y sus gobiernos, pueden utilizar como valor de uso, mientras los ciudadanos, y especialmente los obreros, han de utilizarlo como valor de cambio para sobrevivir, y esto que lo explicó muy bien Carlos Marx, hace más de siglo y medio, ha sido olvidado -intencionadamente- por la izquierda para no separarse de los mercados, la burguesía local de cada nación de cada estado, así que desde entonces, esos nuevos alquimistas, que son los economistas, en mi modesta opinión, no han aportado nada nuevo, que no sea la introducción de la matemática, para liar y enmarañar, el robo, el latrocinio que se comete con los pueblos, las sociedades, las personas, y es muy estimable que los profesionales decentes se dediquen a demostrar que no es necesario atacar a las pensiones, a las personas para crear empleo, y estoy persuadido de que la crisis económica ha sido fabricada artificialmente, no como una azarosa concatenación de hecho ineluctables sino con el decidido propósito de someter al peligro más terrible, que los capitalistas temen, cual es que la ciudadanía más preparada del mundo, la ciudadanía europea, terminara por volverse demasiado peligrosa y forzara a la caduca burguesía de los diferentes estados europeos que componen la Unión Europea a ir más lejos de lo que ellos, los burgueses de la caduca Europa burguesa querrían ir.

Todo el entramado económico se entiende mucho mejor si se percibe como el resultado de una lucha de clases entre la burguesía estadounidense, autoconvencida de ser portadora de un destino manifiesto, es decir, con una visión global del mundo como su mercado, no en vano han sido ellos, sus multinacionales, las que han internacionalizado las fuerzas productivas mundialmente, contra la caduca y dividida burguesía de Europa, la cual no es que quiera disputarle el mercado a los estadounidenses, pues ni tiene el tamaño ni los medios, ni la voluntad política para hacerlo (que si pudiesen se ventilaría con una guerra), sino que no quieren ser subsumidos por el complejo militar-industrial, como virreyes en sus propios dominios, y el único paso que se han atrevido a dar, para asegurarse un mercado interior, ha sido introducir el euro, pues medidas más audaces para unir Europa, no se atreven a dar por el miedo a que la ciudadanía europea, les obligara, por la propia fuerza de los acontecimientos, a construir un gobierno centralizado, al modo del de Estados Unidos de Norteamérica, percibiendo este paso como un elemento disolvente de su propia naturaleza de clase.

De este modo, el pulso entre los burgueses estadounidenses y la decadente mezcolanza de burgueses europeos se libra empobreciendo, a ambos lados del Atlántico a los ciudadanos, a los trabajadores y a los obreros, acelerando los mecanismos financieros para atacar el punto débil de la vacilante Unión Europea, el euro, y el modo de hacerlo consiste en permitir la libre interpretación de las agencias de calificación, que facilita la transferencia volúmenes de dinero a los mercados, vía especulación, para que estos los hagan desaparecer por los sumideros que conectan los bancos con los santuarios financieros, los paraísos fiscales, la caja B de los propios bancos, y una red telemática de ordenadores específicos, encargados de mover sin descanso las enormes sumas de dinero, libres del fisgo de los gobiernos, en realidad una contabilidad paralela, sin vigilancia fiscal, y este tácito entendimiento entre las burguesías, se traduce en un empobrecimiento mundial que garantiza el predominio político del escaso uno por ciento social que es la burguesía.

Por eso, señor Vicenç Navarro, cuando le oí, el pasado día 23 de febrero, en su videointervención, en el auditorio Marcelino Camacho de CCOO abogar por la salida del euro como un medio de responder a los mercados, en la hipótesis de que griegos, portugueses, españoles, irlandeses, podrían formar un núcleo capaz de desestabilizar el predominio germano-frances sobre el euro, creí que su opinión, si la entendí bien, no solo no podía compartirla, sino que la consideré errada, pues en mi opinión, la modesta opinión de un ciudadano corriente, de esos que los políticos, en época de elecciones, le solicitan su voto, y que las organizaciones requieren su concurso para que preste su persona para hacer bulto en las manifestaciones y eventos que requieren de público, se rebeló, porque, no es que se trate de defender el euro, sino que el euro es la adquisición histórica, teórica y política, que la caduca mezcolanza de la burguesía europea ha sido capaz de llevar la unidad de Europa, y no será dividiendo más a los maltrechos grupos de naciones que componen el continente, el viejo continente, como la humanidad avanzará, o yo, al menos, querría que avanzara, sino pregonando que el modo de producción mercantil está acabado, como herramienta social, precisamente porque la mercancia que este medio de producción es capaz de producir en abundancia, el dinero, solo puede ser utilizado como valor de uso por la minuscula fraccion social del uno por ciento.

En Suiza, científicos de varios países del mundo se encuentra atareado en encontrar el famoso bosón de Higgs, el cual explicaría la teoría del campo unificado, y el equipo que lo encuentre, sabe que es lo que buscan, una micropartícula cuyas características se resumen en su spin, carga, masa y el equipo que lo encuentre estará obligado a explicar qué protocolos han seguido para que otros científicos puedan encontrarlo, verificando así los resultados, ¿Pueden los economistas ser capaces de emprender una tarea semejante?

La economía es una suerte de moderna alquimia, cuyos miembros, al servicio de mutinacionales y gobiernos deben romper como hace siglos, rompieron aquellos alquimistas que dieron lugar a la QUIMICA, y buscar el equivalente económico del famoso bosón, cuyas características se resumen en humanidad, honestidad, justicia social, y que es esa moneda mundial, que ya existe, que se llama dólar, pero cuyos únicos beneficiarios son el escaso uno por ciento global que es esa plutocracia, que a veces algunos de sus miembros aparecen en la revista Forbes, que manejan a la humanidad como su ganado más productivo.

Estoy persuadido que si personas de su talento, y pares como los señores Torres, Stiglitz, William F. Mitchel, Krugman, entre los economistas y otros como el señor Chomsky, y de otras disciplinas, que a buen seguro usted conoce perfectamente, se dieran a la tarea de elaborar los criterios científicos, políticos, jurídicos como para dotar a esa moneda, que hasta podría seguir llamándose dólar, de una medida de valor homologable, emitida, controlada y vigilada por una entidad internacional, con representación mundial, las tensiones internacionales se suavizarían enormemente y, probablemente, se habría dado un paso decisivo en la consecución de un nuevo modo de producción no antagónico, siendo este paso, el relevo, el paso del testigo, de la clase social, agotada históricamente, para dar paso a esa nueva generación ganada para la humanidad y capaz de impulsar de nuevo las modernas fuerzas productivas.

Y lo revolucionario, en tanto que desencadenante de abrir los procesos sociales que impulsen los cambios conscientes no es salir del euro sino buscar esa moneda mundial, al tiempo que proponer a los ciudadanos europeos la construcción de los Estados Unidos de Europa, impulsando a esa lucha, no solamente a griegos y españoles, sino a holandeses, alemanes y a rusos, porque se trata de iniciar una nueva era, y de este modo alentar a otros pueblos, como magrebies, árabes, africanos, asiáticos, a formar nuevas entidades economico productivas, para dar este, si de verdad salto adelante, despertando así, de este letargo político a la sociedad a sus partidos y organizaciones más avanzados, en la construcción de un nuevo modo de producción, de un nuevo orden social, más justo, más humano.

Y esto, podría ser posible, aunque no, de una manera consciente, porque sí lo espera, la humanidad doliente, esa, que vive con menos de dos dólares al día, espera el milagro de ver que su suerte, su destino, también es gozar, vivir, aprender, mejorar y porque, además, de multiples modos los ciudadanos más preparados y conscientes sabemos que somos los verdaderos creadores de la riqueza material, que sostiene todo el tinglado mundial, PORQUE NOSOTROS PAGAMOS IMPUESTOS CON UNA CARGA IMPOSITIVA MAS ALTA QUE EL UNO POR CIENTO QUE LA DISFRUTA, QUE PARA MAS ESCARNIO OCULTA SU RIQUEZA EN DINERO, EN LOS PARAISOS FISCALES.

jmrmesas

26 de febrero de 2012

martes, 21 de febrero de 2012

¿UN NUEVO PACTO SOCIAL?


¿UN NUEVO PACTO SOCIAL?

Los mercados, la burguesía, ese núcleo duro social, capaz de tomar decisiones globales, y que los gobiernos, sus gobiernos, las apliquen, al coste que de lugar, al coste de una generación perdida, está en trance de conseguir la mayor y más profunda cuchillada a las condiciones de vida de la ciudadanía española, asestada por el gobierno del partido popular que dirige Mariano Rajoy, pero, cada vuelta de tuerca excita la animosidad, la antipatía de la ciudadanía, teniendo su contestación, el domingo 19 de febrero pasado, en el que la ciudadanía, expreso su sentido desacuerdo con las directrices, que los poderes fácticos, que encarnan el combinado franco-alemán, sugirieron al primer ministro de su majestad, don MariJano Rajoy.

En las masivas manifestaciones que tuvieron lugar en el territorio del estado, la ciudadanía, explicitamente, rechazo la política de recortes, su desacuerdo, pero en su desarrollo y el tono de su asistencia expresaban la falta de dirección política, la falta de una política alternativa que se traducía en los gritos que se corearon en su transcurso, el pueblo unido jamas será vencido, entonada sin mucha convicción y con timidez, (este grito fue la respuesta a la traición de Pinochet, al gobierno reformista de Allende, y desde entonces, no se ha aprendido nada); otra, que era la viva respuesta a la desorientación decía: robando rehacen la lucha de clases, como si la lucha de clases hubiese desaparecido en algún momento, todo lo más, quien o quienes la hicieron, no la percibieron hasta que les llegó.

El grito más enérgico, pero muy localizado, provenía de un grupo de gente joven que gritaban la popular frase, esta crisis no la pagamos, la cual no es real, (no hay que confundir los deseos con la realidad), porque esta crisis la estamos pagando con un alto tipo de interés, al tipo de interés de una generación perdida a ambos lados del Atlántico, y esto es así porque la política alicorta desde la progresía, consiste en demandar la necesidad de un nuevo pacto social, sin querer entender que lo que nos ha traído hasta las puertas misma de la crisis fue los sucesivos pactos sociales que se encadenaron, uno tras otro, para demostrar que los sindicatos obreros dejaron de ser correas de transmisión de los partidos políticos de izquierdas, para convertirse en correas de transmisión de los mercados, pues que significa, que los lideres sindicales -Toxo y Mendez- digan que van a proponerle al gobierno hablar de nuevo.

Un pacto social es la demostración evidente de un equilibrio de fuerzas, y su existencia y duración dependerá de qué parte se encuentre en condiciones de sacar ventaja rompiéndolo, y quien sacó ventaja haciéndolo ha sido la burguesía, los mercados, los cuales han tenido la habilidad de ir tejiendo todo una red de acuerdos y pacto entre caballeros, para camuflar la lucha por los mercados como algo al margen de la lucha de clases, como si esta, la lucha por el reparto de la riqueza no fuera el leit motiv del modo de producción mercantil.

El gobierno del partido popular, y particularmente el señor Rajoy, estaban completamente convencidos de la necesidad de tomar medidas durísimas, y querían, quieren demostrar a los suyos y a los nuestros que ellos son estadistas de una pieza, a los que no les tiembla el pulso cuando tienen que tomar decisiones difíciles y hasta sangrientas, pues es ahí cuando cobra sentido la dura preparación del político que quiere gobernar, mintiendo y prometiendo cosas que saben que no cumplirán, demostrando así, que ellos no abandonaran el terreno, por muy duras que sean las decisiones que hayan de tomar, por muy dura que sea la decisión de perder a la generación más preparada, volviéndola a enviar a Alemania, como a muchos de los padres y abuelos, que Franco les envió, y cuyas remesas de marcos, se embolsaron, los fieles que han juzgado a Garzón, que no condenan ni condenarán el franquismo, porque ellos si saben, a quienes hay que atacar y de quien no hay que renegar.

Por eso, el pacto social que Rajoy quiere, es que los sindicatos asuman que los recortes son la única solución que esa internacional de la expropiación, que son los mercados, valorarán positivamente.

Si los sindicatos, que ya sabían que Rajoy no aceptaría unas medidas menos duras, que las que ya estaba dictando el partido popular, hubiesen anunciado que tales costos eran inasumibles por ellos y que así se lo comunicarían a las bases, y que así se lo trasladarían a la sociedad, dejando claro una voluntad hostil de no colaborar al robo social de los mercados contra los trabajadores y la ciudadanía, la naturaleza de las manifestaciones del día 19 de febrero, habrían comenzado por exhibir otro tipo de pancartas, y otro tipo de gritos de lucha, pero en tanto que correas de transmisión de los mercados, hicieron el paripé de negociar, cuando en realidad estaban asintiendo a cabezazos, y el día 19, las manifestaciones dieron la impresión de ser una tropa sin capitanes, un ejercito sin generales ni objetivos, y esto también lo sabe, esa internacional de la expropiación que son los mercados.

Lo doloroso de este proceso en que habrán de darse más pasos hacia un desenlace peor, porque, de esta crisis no saldremos sin que la ciudadanía y los trabajadores, arrebaten la dirección de la lucha, a los que comodamente instalados en las organizaciones, compadrean con los mercados, con la burguesía, vendiendo la fuerza de trabajo, cada vez mejor y más preparada, por menos, por muchísimo menos, y entonces, estas serán las consignas:

-REGULACIÓN, VIGILANCIA Y CONTROL DEL CAPITALISMO-

-ERRADICAR LOS PARAISOS FISCALES-

-CONDONACION DE LAS DEUDAS SOBERANAS-

-UNA MONEDA MUNDIAL-

-ESTADOS UNIDOS DE EUROPA-

pero entonces, y no es posible saber el día exacto, ya no serán los actuales dirigentes, y hasta es posible que ni sean las actuales organizaciones, porque estos dirigentes actuales, habrán perdido cualquier resto de dignidad y prestigio, si es que lo tuvieron, alguna vez, de tanto ceder e identificarse con las necesidades de mercado, y tan poco con las necesidades de las personas.

jmrmesas

22 de febrero de 2012

sábado, 11 de febrero de 2012

LA ECONOMIA MOLOC NECESITA UNA GUERRA

EL CRECIENTE FERTIL Y EL MAGREB

Diez años después de la gran depresión de 1929, comenzaba la SGM, desarrollo lógico de la crisis económica que se tragó las energías de las sociedades que clamaban contra la inutilidad del capitalismo de entonces.

Esa guerra estuvo precedida por diversos acontecimientos locales, como la guerra civil española, aborto de la revolución que se ahogó ante la falta de precisión política a la hora de deslindar cual era el objetivo fundamental: la expropiación de la burguesía española, como se ahogaron las revoluciones en Alemania, Austria, Italia, y aunque en Francia e Inglaterra, la recuperación tras la primera guerra mundial, fue algo mejor, a mediados de los años treinta, igualmente, ambas sociedades, las clases trabajadoras, -inglesa- no estaban mejor que en el continente, porque entonces, como ahora, la desigualdad social hace difícil convivir, cuando faltan los medios de vida que proporciona el trabajo y la cultura.

Entonces, como ahora, el problema es la enorme desproporción en el reparto de la riqueza generada socialmente, y entonces, como ahora la dificultad residía y reside en las políticas de adaptación y sumisión de las organizaciones políticas obreras y socialdemócratas a las necesidades de las burguesías nacionales, que no han terminado de entender que el problema del desarrollo económico europeo es la división continental en un mercado fragmentado, porque la única manera de unificar el mercado europeo es construyendo los Estados Unidos de Europa.

Europa perdió la posibilidad de seguir liderando la economía mundial, cuando, empeñadas las burguesías nacionales, por acaparar los mercados disponibles, decidió que el liderazgo había que imponerlo por la fuerza, pero tras la primera guerra mundial, el desmembramiento del imperio austro húngaro, produjo la proliferación de nuevos estados, y consecuentemente, más fronteras internas que dificultaban el comercio, ferreamente defendido por las políticas aduaneras, y mientras tanto, los mercados perdidos por el tiempo que duró la primera guerra mundial, fueron aprovechados por las naciones que estuvieron al margen, Estados Unidos y Japón, que consolidaron sus industrias exportadoras, a costa del declive europeo.

Parecía que Europa iba por el buen camino, cuando tras la SGM, se empezaron a dar pasos, llenos de cautelas, para construir un mercado interno, pero la dislocación de la URSS y el renacimiento de Rusia, liberó las cautelas europeas y estadounidenses y la Unión Europea, como el Titanic, tiene una enorme vía de agua que se llama Grecia, pero a diferencia del Titanic, que se aventuro a navegar aguas profundas, la Unión Europea es más asimilable al Costa Concordia, y sus dirigentes, al no menos patético capitán Schettino: muy poco dispuesto a luchar por salvar el barco o hundirse con él.

El mundo aborda la etapa más problemática, y más decisiva para encauzar el futuro del presente siglo, y esto lo perciben elementos diversos, pero capaces de pensar en términos de política global, desde Estados Unidos o desde Rusia, y no es que esté de acuerdo con lo que dicen, sino que ambos, entienden que el futuro pasa por encontrar una solución en Europa, con Europa, para Europa, y discrepo del estadounidense, en que la solución son políticas interclasistas, para construir, no sabemos qué, pues esas políticas son a las que se ha plegado la socialdemocracia europea desde el nacimiento de la segunda internacional, la que llevó a la primera guerra a millones de trabajadores, y que continuó en la segundad guerra mundial llevando al matadero a masas de seres humanos, y Moloc, el capitalismo, se tranquilizó, porque tras este hartazgo de muerte y destrucción de mercancías -la fuerza de trabajo humana es mercancía para el capitalismo- renació una época de prosperidad limitada, sin embargo comparto con él la visión de que un socialismo occidental -y oriental, que digo yo- si revive, será internacional, y sin ninguna duda, transatlántico, porque no hay que tomar el odio del capitalismo del complejo militar-industrial, al socialismo, como un odio visceral del conjunto del pueblo estadounidense, a un sistema, que le depararía bienestar y seguridad, pues seguro de que en su fuero interno reconocerán -los estadounidenses- que no todos pueden ser empresarios millonarios.

Mucho más complicado resulta encajar la visión del ruso porque Rusia es Europa, sin lugar a dudas, pero en este esquema que se hunde -la UE- Rusia no tiene encaje, es muy grande para ser admitida como socio, y siempre sería motivo de recelo, y aunque el autor deja a entrever con mucha claridad una identidad de apreciaciones (seguramente compartidas por buena parte de los dirigentes rusos), que los burgueses europeos valorarían muy positivamente, Rusia, no dejaría de ser un socio preferencial, con el que tomar distancias, porque únicamente Rusia puede encajar como socio de pleno derecho en la construcción de los Estados Unidos de Europa, donde podría desarrollar todo su potencial de puente entre Europa y Asia, pero actualmente, Rusia no encaja en la UE, porque su peso, político, militar y humano, no haría más que acelerar el hundimiento.

Todo el complicado entramado de la economía mundial -los mercados- hay que endenderlo desde el prisma de la lucha de clases global, destinado a poner de rodillas a Europa, no tanto a la burguesía europea (los micrófonos indiscretos que captan las conversaciones en los encuentros intereuropeos, demuestran que hay un grado de acuerdo entre los diferentes ministros, de diferentes estados, de a quienes hay que atacar, por si alguien lo dudaba: a los trabajadores, a la ciudadanía), dispuesta a aceptar los buenos oficios estadounidenses, como a la población, antes de que esta pueda entender el cabal intento que anima el galimatías económico, cada vez más obcenamente descarado, incrementar el nivel de acumulación, detrayéndolo de la ciudadanía.

Y esta incesante sangría, no se le pondrá término mientras las fuerzas vivas de la sociedades, que se agitan y revuelven dentro de las organizaciones, partidos y sindicatos de izquierdas no entiendan que sus organizaciones tienen que romper, el propio esquema interno, de sus organizaciones, trasunto, copias, calcos de la sociedad burguesa en la que habitan, y por tanto, incapaces de despegarse del engaño de considerar la economía y todas las decisiones, con ella relacionadas, como algo ineluctable, como si fuera una fuerza inmodificable, y el primer paso en la buena dirección es comprender que el capitalismo tiene que ser regulado, controlado, vigilado y utilizado en función de las necesidades de las sociedades y no en función de los dictados de un grupo de plutócratas especuladores, que imponen a las sociedad las políticas que dictan a los gobiernos cómplices, sumos sacerdotes oficiantes de la incesante sangría de recursos sociales.

Qué espera hacer Rubalcaba, flamante lider de la oposición, si tras cuatro años de apoyo leal al gobierno de Rajoy llegara a gobernar, ¿Modificar el Concordato?, merece la pena soportar semejante sangría. Y esta reflexión es extensiva al resto de las organizaciones, nacionales e internacionales, de izquierdas: mediten acerca de sus objetivos; qué espera Fernadez Toxo para organizar una HUELGA GENERAL EUROPEA, ¿Para qué vale un dirigente sindical -presidente de la Confederación Europea de Sindicatos- que mira impasible este incesante destrucción de empleo, de recursos materiales y sociales?, ¿Grecia no le compete?: no son más que funcionarios encargados de aplicar los planes de los mercados, haciendo el paripé de sacar a la calle a los trabajadores, sin marcarles objetivos, metas que puedan identificar, seguir y vigilar.

Nunca se atreverán a exigir la regulación y control del capital. Nunca.

El primero de mayo, como todos los años, cumplirán el ritual de sacar a la calle a la ciudadanía trabajadora, pero no habrá pancartas que exijan erradicar los paraísos fiscales, de los que Montoro y De Guindos sí saben como los empresarios del ibex35 se llevan los beneficios a cotizar de metirijillas.

El capitalismo moloc, no está contento, y no se fía de los resultados a largo plazo, no va a esperar ni cuatro años ni dos, pues ya prepara su guerra: Estados Unidos ha condicionado el plácet a que Israel le avise con un determinado tiempo de antelación a un ataque a Irán, con la excusa de prevenir un ataque nuclear, y esto supondrá que el teatro de operaciones volverá a ser Europa, -esta vez, por nefas- y esto es así porque todo Oriente Medio y el norte de Africa se ha convertido en un enorme foco revolucionario, que se bandea sin rumbo y cuya proximidad a una Europa, estrangulada lentamente por los mercados haría muy peligroso, la confluencia de la revolución árabe-magrebí con una ciudadanía preparada, organizada, y con objetivos claros, como la europea, y este capitalismo sediento de acumulación descontrolada, necesita, con urgencia, desarticular cualquier posibilidad de respuesta europea que ponga en cuestión la validez del capitalismo.

Decía más arriba que el entramado de la economía mundial hay que visualizarlo como el desarrollo de la lucha de clases global, y es dificil de percibirlo de esta manera, porque las decisiones que afectan a las sociedades parecen que tienen múltiples causas, pero, reducidas a un común denominador, se verá claramente dicha significación, pues el capitalismo es semejante a un ser vivo capaz de digerirlo todo, desde tragarse a uno de los países, cuna, junto a Roma de la civilización occidental, Grecia, tragarse sapos y culebras juzgando al juez -Garzón- que instruyó el proceso contra los evasores de dinero, que se atrevió a intentar juzgar a los asesinos que se levantaron contra una república legalmente constituida, la española de 1936; puede digerirlo todo, menos exigir su regulacion, control, vigilancia y utilidad para la sociedad, porque exigir la erradicación de los paraísos fiscales es regular el capitalismo, porque exigir la condonacion de la deudas soberanas es la compensación de sesenta y dos años de latrocinio de los ricos expropiadores, contra la ciudadanía, porque exigir una moneda mundial es reconocer, que la moneda mundial actualmente reconocida, el dólar, no se sujeta a más arbitrio que el que beneficia a la burguesía del complejo militar-industrial, y por tanto exigir y luchar por esto objetivos es regular el capitalismo, de tal modo, que solo así sería posible facilitar la transformación del modo de producción de mercancías en un nuevo modo de producción no antagónico, pero todo ello implica romper los esquemas actuales.

jmrmesas

12 febrero de 2012







































































domingo, 5 de febrero de 2012

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL ANTIMARXISMO...

EL CONGRESO

Una primera mirada al 38 congreso del psoe, en Sevilla, podría dar la impresión de haber cerrado los problemas abiertos por la deriva desnortada del perdido Zapatero, retrocediendo en sus promesas y que llevaron al descalabro electoral del 20N, pero eso sería falso porque se ha hurtado el debate, las respuestas que la militancia necesita para que la sociedad les vea, no como alternativa al partido popular, de ansar, -Créanme, yo he visto las pruebas de las armas de destrucción masiva, mintió al Congreso de los diputados- y Rajoy, sino como una alternativa al capitalismo de casino, en que se ha convertido el modo de producción mercantil.

Se ha cerrado en falso, porque en el 38 congreso no se ha discutido la kilométrica ponencia marco, que será debatida a puerta cerrada por un grupo de leales, sin oposición, sin controversia, y sobre todo y mucho más importante, porque los problemas actuales siguen sin explicación, y mientras cínicamente, en Davos, los capitalistas que concurrieron se preguntaban si el capitalismo tiene futuro en el siglo 21 -que no han respondido- ni en el 38 congreso del psoe, ni en el foro social mundial, reunid0 en Brasil, en Porto Alegre, han sido capaces de preguntarselo, y menos responderlo.

El 38 concreso se ha cerrado en falso, porque tanto Rubalcaba como Chacón, elementos ambos del aparato, representaban fuerzas equivalentes y el choque no ha supuesto clarificación dejando intactos los problemas, y es muy poco clarificador ver en cada uno de ellos a dos contendientes y no dos formas de entender la relación del partido con la sociedad y con el poder, en cierto modo se ha reproducido el choque González-Borrell, obviado por la interposición de Almunia, entonces, pero, ahora, el choque deja claro que el psoe, su aparato, está dividido, y aunque esa división no se manifieste de inmediato, dependerá del sesgo que vayan tomando los acontecimientos, porque un partido obrero, que no vale para que, no ya la clase obrera, sino incluso la clase trabajadora, no sea tenida en cuenta, ni en el congreso, ni en la ponencia marco, desaparecida, y que concentre el núcleo de las preocupaciones en la laicidad, -veremos en que queda el concordato- y en la elección de primarias, se cierra las puertas a la posibilidad de ser alternativa e impulsor de los cambios profundos que necesita la sociedad, europea y mundial, no solo española, y de todo esto, el congreso no ha dicho nada, una mención apresurada de Chacón a la UGT ha sido todo lo más, y esta terrible falta de precisión del congreso en calibrar los problemas no se puede corregir por muchas componendas que se hagan para elegir la ejecutiva.

En definitivas, los fundamentos de haber convocado un congreso estaban más allá de la elección del secretario general, pues el secretario general debería de ser el encargado de dirigir la nueva etapa del socialismo, pero esa nueva etapa no se ha discutido en el congreso -la ponencia marco- lo que demuestra que lo que pudiera decir, no se consideraba substancial, y no era más que una excusa, por lo que un partido de funcionarios, no se ha atrevido más que a mirar el inmediato presente, -quien es el que manda- porque ahondar en las causas que nos han traidos hasta aquí es algo que supera a los actuales dirigentes políticos, no solo socialdemócratas, sino que, toda la izquierda debería de reflexionar en voz alta si el capitalismo tiene futuro, porque, en cierto modo, en el 38 congreso del psoe, se ha examinado una cierta manera de entender la respuesta que Europa espera del socialismo, y desde luego, del socialismo español, no saldrá la respuesta.

... O EL PANICO A DEFINIR LA REVOLUCION

EL SUTIL MONTI

El señor Monti, actual jefe del gobierno de expertos, que gestiona Italia, se desliza hablando de la monotonía del puesto de trabajo fijo, y casi sin respirar, en España, la viceconsejera de sanidad de Esperanza Aguirre, la señora Patricia Flores, va y suelta: ¿Tiene sentido que un enfermo crónico viva gratis del sistema?, y apenas termina, la alcaldesa de Madrid, esposa del inefable Aznar, ansar, para su amigo Bush, se propone localizar, a los vagabundos que afean la villa y corte (hay que reconocer el esfuerzo del señor Monti por disimular la patada testicular con la que pretende atacar a los trabajadores, pero las sutilezas de la manipulación, es tan evidente, como el pisotón de Pepe a Messi... Ha sido sin querer... queriendo), que no es posible dejar de pensar en el endurecimiento de la lucha de clases, que tratan de disimular porque les asusta pensar que la ciudadanía deje de creer en cuentos y decidan hechar cuentas.

Pero estos destellos chuscos de ironía, no ocultan que la situación se tensa cada vez más porque el enfrentamiento no tiene vuelta atrás, pues lo que está en juego es la supervivencia del capitalismo en su versión actual, es decir, como dueño y señor del planeta, pudiendo decidir si se cultiva soja para biocombustibles, o trigo para comer, si se marcan las semillas, para cobrar un canon a los agricultores o si se experimentan enfermedades en el tercer mundo, esos países que viven con menos de uno o dos dólares diarios, para fabricar vacunas, que luego, tampoco pueden comprar, y ante esto, la única respuesta es la revolución social, y hoy, esa revolución social pasa por luchar y exigir la regulación del capitalismo, comenzando por la erradicación de los paraísos fiscales, santuarios del terrorismo político-económico, que es la autentica maquinaria que regula los flujos de capitales, oceánicos, para la especulación, gota a gota para la ciudadania, y esto, que es la respuesta a Davos, no se ha discutido ni en el 38 congreso, ni en Porto Alegre, ni está en las agendas de izquierda unida, ni en las de los dirigentes de UGT, ni de comisiones obreras, porque todos son sumamente razonables y no quieren crear tensiones, o lo que es igual, las tensiones las crean ellos concentrando bancos, que luego son muy grandes para dejarlos caer, y luego hay que rescatar, y encima premiar a los banqueros convirtiendolos en ministros.

La función crea el órgano, pero como decía un compañero, si me lees, un saludo, Antonio, el alma es de Dios, y en ese órgano que ha creado la lucha social en movimientos como el 15M u occupys, las revouciones árabes, -la brutalidad de Bachar al Assad, defendiendo su patrimonio, el robo al que ha sometido a su pueblo, es repugnante- y que no termina de despertar a la izquierda europea solidarizandose con Siria, como no se ha solidarizado, públicamente con la revolución árabe, indica que no existe la capacidad de remontarse por encima de los problemas locales para dar una respuesta global a este desafuero de los poderosos, porque todos piensan en términos locales, y ninguno en el nombre de la clase obrera, de los oprimidos, de la humanidad, indicando así, la carencia en ese cuerpo, de alma, de la política revolucionaria capaz de motivar y agrupar a los expropiados contra los expropiadores, porque el problema no está en convocar manifestaciones, sino en dotar a las manifestaciones de objetivos estratégicos, y exigir la regulación del capitalismo es algo más que pedir la tasa tobin, es exigir la erradicación de los paraísos fiscales, es algo más que hablar de la quita del 50 o del 70 por ciento de la deuda griega, es exigir la condonación de las deudas soberanas, y comprender que las manifestaciones serán testimoniales, mientras no haya una dirección obrera que arrostre el llamamiento a no pagar las deudas, como compensación a más de sesenta años de robo de los poderosos, ocultando su dinero en los paraísos fiscales, solo así, la ciudadanía tomará en consideración a los políticos, comprendiendo que no están defendiendo el momio del escaño, sino que se arriesgan a enemistarse con el sistema.

La burguesía, en su fuero interno desprecia a la sociedad porque esta no da muestras de rebelarse, y no basta con agitaciones de cabreo, que esto si se da, sino que rebelarse significa disentir de la manipulación a la que someten al conjunto de los ciudadanos, por eso, cuando, desde la izquierda se critica a Alemania, a la cancillera Merkel, se suele caer en el tópico chovinista, cuando la respuesta debe ser la lucha por los Estados Unidos de Europa, proponiendo políticas publicas de construcción de complejos industriales interestatales, con procedimientos homólogos, como medio práctico de construir la unidad europea, potenciando vias de comunicación, -Europa no puede depender de la arbitrariedad estadounidense en el control de internet- solo de este modo se empezará a poner las bases de un nuevo dibujo del mundo, ya en las postrimerías del capitalismo.

Y no nos dejemos impresionar por las maniobras intimidatorias de poder de la burguesía, porque todos los imperios han caído cuando estaban en la cima de su poder, y el imperialismo capitalista está agotando sus últimos recursos.
jmrmesas

6 de febrero de 2012