domingo, 19 de abril de 2020

LA IZQUIERDA ANTE LA HISTORIA





LA IZQUIERDA ANTE LA HISTORIA

¿TODO ESTÁ PERDIDO?

NUNCA EL SER HUMANO EL CIUDADANO CORRIENTE HA TENIDO LAS POSIBILIDADES Y LOS MEDIOS DE TOMAR EN SUS MANOS SU DESTINO

La pandemia inventada por la ingeniería financiera, que ha optado por conservar su gallina de los huevos oro, su economía basada en la especulación, que además, llegados al punto de desarrollo, del gigantesco desarrollo de las fuerzas productivas, uno se ve obligado a preguntarse ¿Donde coño están los economistas marxista de los cojones? ¿Conservando sus cátedras en alguna universidad? ¿Asesorando a alguna transnacional? ¿Siendo cautos para ser responsables? ¿Se puede ser responsables antes los irresponsables que defienden su gallina de los huevos de oro al precio de una pandemia? Retomo hilo, la increíble capacidad de las fuerzas productivas, el estrechamiento de la posibilidad de obtener plusvalía, la producción de medios de producción que limitan el empleo, limitando la incorporación de la fuerza de trabajo a la producción, el hecho de que en 1950 se estimaba que la población mundial era de 2600 millones de seres humanos, que además el mundo, entonces, necesitaba reconstruir la destrucción causada por la segunda guerra mundial, a la economía actual, a esta economía hiperconectada a un mundo superencogido no le queda más opción que la especulación para crear valor, algo que los economistas saben de sobra, por lo tanto, a la economía solo le queda el artificio de la especulación para crear riqueza, o la reestructuración de las premisas sobre las que se asienta la producción, un modo de producción nuevo, superior, con una visión nueva del mundo que ponga en el centro al ser humano, y es eso o seguir consintiendo que la riqueza que se la reparten un puñado de ambiciosos listillos, el capital financiero internacional, egoístas, insolidarios y acaparadores sigan pudriendo el mundo.

En la crisis de 2008 se debieron tomar medidas contra una economía desembridada pero se prefirió confiar en el buen criterio del mercado para autoregularse. Los líderes prefirieron dejar hacer y ya hemos vistos a donde nos ha llevado una confianza sin sentido, ¿donde están los economistas marxistas de los cojones que tiene que venir un jodido obrero a decir lo que, probablemente digan en sus clases magistrales? ¿Lo dicen? Echaré mano de una controversia entre dos economistas habituales de los medios, los señores Jose Carlos Diez y Juan Torres Lopez acerca de las monedas de ámbito local, para demostrar que ambos pierden, y pierden porque eluden mirar el problema de frente. Ocurre que ha tenido que volver a acontecer una profunda crisis económica, que no quieren mirar de frente, ni siquiera quien la ha denunciado, el señor Toussaint, para comprobar que la moneda buena es la que determina el valor, que no el precio, porque la crisis producida por la circulación del dinero malo –el dólar– ha necesitado el ajuste duro de un cierre patronal mundial, embozado en una pandemia …¿construida? para demostrar que la especulación nos pasa factura solo a los desheredados.

Es decir, levantar la economía significará un increíble esfuerzo colectivo del que se beneficiará una élite y un entorno miserable, mientras seguirán cayendo desheredados porque estos listillos, estos tiburones de los negocios, el capital financiero internacional han probado que pueden morder y que pueden seguir a los mando sin que nadie rechiste. No contaran conmigo.

Hoy la humanidad tiene algo más de 7500 millones de seres humanos, el tejido productivo está intacto, afortunadamente, aunque en España en dos semanas se han cerrado 85000 empresas, en EEUU el número de parados ha llegado a 5,4 millones de personas, y así en este orden en el resto del mundo. Las posibilidades de empleo para una fuerza laboral tan amplia y numerosa está fuera de esa élite voraz y depredadora. Ningún proyecto que no contemple un freno a la voracidad de estos depredadores será efectivo, por el contrario estará cultivando una pandemia superior. En palabras más rotundas, una matanza mas grande.

Su economía no es cualquier cosa, es una muy bien estructurada red organizada del control corporativo global. La internacional de los negocios, de la especulación. Lo revelaba el estudio de la universidad de Zurich, publicado en la revista de ciencias Plos One del que hice un comentario, creo que en 2013 o 2014 sobre las 147 transnacionales que dominan la economía, y que ningún “marxista” teórico, político o económico se ha dignado analizar para explicarles a los ciudadanos trabajadores la inconsciencia que supone creer que semejante poder puede ser combatido con razones y bueno deseos. Jamas permitirán que la ciudadanía alcance niveles de dignidad y confort porque incrementará el miedo que ellos sienten. Lo que gana el pueblo lo pierde el mercado, la élite que controla la 147 transnacionales.

Cuando se levante el confinamiento, las condiciones de vida tenderán por inercia a retomar el camino dejado anteriormente, pero a medida que el tiempo vaya avanzando las condiciones empeorarán aceleradamente y los esfuerzos que los banqueros solicitarán sera mayor cada vez, y aunque todos entiendan y acepten sacrificios esos esfuerzos se repartirán como siempre, la élite se quedará con la tajada grande y las migas habrá que pelear por ella, y eso no puede suceder.

Hemos de ser conscientes, hemos de ser muy conscientes que su fortaleza, la fortaleza de los banqueros radica en la buena organización que poseen. En la increíble capacidad de extorsionar a los gobiernos para obtener las leyes que les favorecen. A pesar del teatro de su hostilidad, ellos, sus instituciones, sus gobiernos sus cuerpos diplomáticos mantienen una comunicación fluida y constante ligándose para no correr riesgos innecesarios. Han construida una tupida red de organizaciones institucionales, económicas y comerciales, sociales, políticas que ha conseguido llevar a cabo en el mundo, un cierre patronal coordinado, cuyo objeto ha sido reajustar las finanzas, y esto les da una fortaleza muy grande de la que los pueblos, los lideres sociales y la izquierda debe aprender y tomar muy buena nota para combatir su latrocinio depredador, pues es en esta organización internacional del capital es donde radica esa fortaleza que toma medidas y crea doctrina.

Esa acción demuestra algunas cosas, al menos como yo lo veo. La primera es que el entramado económico trasciende las fronteras de los Estados nacionales, es decir, el propio hecho económico demuestra el ligamen político de la estructura productiva, en que la producción inmediatamente adquiere carácter de valor cambiante, es decir, especulativo, que en el caso del petroleo es evidente y meridiano.

La segunda cuestión, es el acuerdo político compartido por todos los Estados y sus gobiernos para evitar rozar el tema económico centrándose solo en el aspecto sanitario del confinamiento. El confinamiento obedece como es obvio, en primer lugar a evitar la extensión del contagio, pues en la primera oleada ya se puso de manifiesto la endeblez logística y sanitaria, que los recortes de la crisis anterior –2008– dejó en todos los países en diferente medida, compensada por la excelente disposición de todos los que están operativos haciendo frente a la pandemia. De no haber sido así, la mortandad habría alcanzado cotas que habrían impedido retomar la vuelta con costes inasumibles, pero el objetivo principal es ajustar la economía a valores asumibles, algo que no se está consiguiendo porque la emisión de dólares continua y continúan llevándoselo los grandes bancos y corporaciones.


La tercera cuestión, mucho más difícil de presentar, revela como la potencia de las fuerzas productivas han internacionalizado el proceso productivo y que el desarrollo desigual y combinado aún juega su baza en las sociedades menos industrializadas, lo que quiere decir que el ámbito del Estado nacional está cada vez más acotado porque, objetivamente agota el concepto de la soberanía nacional. El tema de los bancos más importantes del mundo conectado por participaciones accionariales, de todos con todos, que cita en informe publicado en plos one del que hago referencia demuestra esta cuestión, que la izquierda debe valorar sin contemplaciones porque solo contemplando esta realidad podrá comprender el internacionalismo solidario a la hora de pensar las características de un modo de producción nuevo capaz de integrar la enorme fuerza de trabajo de toda la sociedad.

Con todo lo doloroso que resulta la contaminación del coronavirus el problema principal es el de la producción y su desarrollo económico, porque la vuelta a la normalidad no será nada normal con un paro enorme y gente desamparada. No podían ni pueden pedirle sacrificios a los pueblos y han tenido que recurrir a embozar la crisis con el virus, por eso Trump acusa a los chinos tratando de alejar la sospecha del lugar donde radica la autoría intelectual del contagio. Todo el proceso legal iniciado en Estados Unidos contra China tiene por objeto desviar el problema.

Espero, confío y deseo que estos apuntes ayuden a la izquierda a reflexionar sobre el error o acierto de considerar, históricamente acabado, el modo de producción mercantil que ha convertido al capitalismo en el mayor depredador del planeta y recuerden el increíble poder de los banqueros para lograr que los parlamentos hagan leyes que les beneficie y los gobiernos que estas se cumplan.

El pueblo trabajador tiene que aprender a organizarse, tiene que aprender a presionar a los gobiernos. Como dijo Roosevelt a los sindicatos durante la recesión de 1929, obliguenme.

La izquierda actual se encuentra en la disyuntiva de repetir el debate de los créditos de guerra de hace un siglo, y siempre se repetirá porque nos sitúa ante un compromiso libremente asumido: ser la consciencia de los desheredados del mundo sin las etiquetas disimulantes del cambio climático u otras zarandajas. Somos o no, pero si sí, entonces pongámonos las pilas y construyamos, de una puta vez el mundo nuevo.

jmrmesas
diecinueve de abril de dos mil veinte


PASALO YA







martes, 14 de abril de 2020

ESTRATEGIA Y TÁCTICA











ESTRATEGIA Y TACTICA

A mi modo de ver la estrategia son las medidas, económicas, políticas, organizativas, ideológicas que definen los objetivos finales, que se fija un Estado, considerando su alcance cuestión de supervivencia vital, invirtiendo en alcanzarlos todo el esfuerzo necesario, conscientes de que en ello les va la supervivencia como Estado, como clase dominante, como grupo dominante, entendiendo que a partir de ahí quedarán asegurados, como dominantes porque alcanzarán un estadio superior. La táctica sería las acciones puntuales encaminadas a conseguir los objetivos propuestos, al precio necesario que sea capaz de garantizarlos.

Es importante e imprescindible que la izquierda mundial, pero especialmente, la izquierda en Europa, que a partir de ya, entienda, se aperciba, comprenda y acepte que la vida ha cambiado a peor respecto a la crisis de 2008 porque en esta, los banqueros, el capital financiero que ha controlado la economía mundial, durante más de la mitad del siglo xx poniendo las reglas e imponiendo su instrumento de control, una moneda de cambio necesaria para el funcionamiento, el dólar, ha creído necesario tapar su fracaso, la crisis económica que ya era imposible de ocultar, matando.

Un fracaso que es doble, primero, porque es el fracaso como líder rector y segundo, porque es el fracaso de un sistema incapaz de garantizar la vida, porque el sistema ha podrido la naturaleza. Es el fracaso como líder rector porque con sus medidas e instrumento resumido en su moneda, por más de medio siglo, y teniendo el beneplácito de los otros dirigentes de medio mundo, han fracasado en todo porque sus medidas profundizaron la podredumbre planetaria, incluido la capacidad de garantizar la vida de sus propios ciudadanos, los cuales mueren a un ritmo mayor que los de Italia o España, porque carecen de protección sanitaria.

Su fracaso es consecuencia de haber impulsado una economía basada en la fabricación de mercancías que, objetivamente están encaminadas a pudrir la naturaleza, como es la fabricación de armas de destrucción masiva, de una parte y de otra, en la producción de energía fósil contaminadora, en la cual basaron su dominio hasta el extremo de querer asegurarse la producción de esa energía fósil haciendo que la propia Unión Europea se saltara sus propias normas y se plantearan financiar la obtención de petroleo procedente del fracking de las empresas USA. Lo que da una idea de la confianza de los dirigentes europeos en sus socios del otro lado del Atlántico, que saben que transigiendo los negocios comunes de la élite quedan asegurados.

Persuadidos de los métodos nazis que pretendían un reich de mil años, el Estado profundo USA, el complejo militar industrial, escaló niveles de experiencias en el corazón de la Europa aliada, que llevó la experiencia a considerar a la población civil, elemento experimentable haciéndola sujeto pasivo de las maniobrar de la OTAN vertiendo sangre mediante la Stay Behind —hay que decirlo sin ambages, con la complicidad de las clases dirigentes de los Estados europeos, no solo del primo inglés—, y ahora, recientemente, el socio de allende el Atlántico pretendía y pretende conseguir una cabeza de puente bicéfala anclada en Ucrania y Polonia, donde veremos actuaciones del coronavirus funcionar con simpatías curiosas según la proximidad a las fronteras del territorio ruso, porque el project for the New American Century se ha volcado en controlar Europa, y esta debe ser desbrozada de las ramas del molesto sur y del este para negociar el rico y extenso territorio septentrional, que daría un respiro al agonizante modo de producción de mercancías, por eso el Estado profundo USA ha espiado a sus socios europeos con inveterada convicción, como detalla el lingüista Chomsky en su libro Hegemonía o supervivencia y más prosaicamente, la prensa diaria, queriendo asegurarse así, el cumplimiento de los planes del Estado profundo USA.

La crisis económica era detectada porque un estudioso del sistema la define en sus trabajo, situándola en fechas tan determinada como “Un primer gran crash bursátil tuvo lugar en diciembre de 2018 en Wall Street. Bajo la presión de un puñado de grandes bancos privados y de la Administración de Donald Trump, la Reserva Federal de Estados Unidos había vuelto a bajar los tipos de interés y eso fue aplaudido por algunas grandes compañías privadas que dominan los mercados financieros.” https://www.cadtm.org/La-pandemia-del-capitalismo-el-coronavirus-y-la-crisis-economica

Como dicen notables observadores del funcionamiento de la economía, esta se hallaba sumergida en una profunda crisis que se iba sosteniendo por la incesante introducción de dinero procedente de la reserva federal de EEUU, el cual desaparecía tan rápido como era emitido en un proceso que los bolsistas informados definían como efecto cantillon (aristócrata economista del siglo xvii), en un incesante trasiego de propiedades de empresas conseguidas a base de endeudamiento, gracias al acceso al crédito a coste cero para los grandes capitales https://www.cadtm.org/Panico-en-la-Reserva-Federal-y-retorno-del-Credit-Crunch-sobre-un-mar-de-deudas . Eso era en septiembre de 2019

Desde esas fechas los banqueros, los lobbystas (grupos de presión), políticos miraron complacientes el chorro de dinero que soltaba la Reserva Federal conteniendo la bancarrota porque era políticamente indecente, aparte de imposible, volver a pedirles sacrificios a los ciudadanos del mundo cuando aún había, hay sectores que no salieron de la crisis precedente de 2008. Desde esa fecha de diciembre de 2018 hasta enero de 2020, los pasillos del poder y los vericuetos de las empresas financieras se tuvieron que enredar mucho para, finalmente tomar la decisión de descargar un golpe mortífero pero anónimo que pudiese justificar la crisis en la que nos ha metido la economía especulativa.

No era posible la opción Libia, o Siria, Europa es un socio muy rico y había que ser muy hábil, sutil y cauto.

EL VIRUS CON CORONA

A diferencia de la crisis de 1929 que tuvo su desenlace en 1939 en el que comenzó la segunda guerra mundial, esa opción belicista era inasumible en primera instancia. ¿Será este coronavirus el primer paso táctico de una serie que apuntará? ¿Dónde? El mundo ha alcanzado un nivel de complejidad y conexión que impone la colaboración, la cooperación, la solidaridad o el retroceso a las cavernas, sin embargo, no es en esa dirección en la que se está moviendo el sistema.

La opción bélica es la más acariciada por el Estado profundo, el complejo militar industrial, el cual ha imbuido en esa sociedad que la respuesta a cualquier problema pasa por armarse, como así han hecho en esta ocasión sus desarbolados, sanitariamente hablando, ciudadanos (por los cuales no siento menos simpatías que por mis propios compatriotas), pero, consciente, el complejo militar industrial, el Estado profundo, que más que un gobierno, pues estos pasan, pero el estado permanece, ese complejo militar industrial que muy bien se puede explicar mirando el organizado esquema que muestra la página http://www.theyrule.net/ que muestra como las empresas –corporaciones– comparten consejeros en diferentes sectores creando una red capaz de hacer presión para obtener los resultados apetecidos de su gobierno, de las consecuencias del desastre económico que supone la economía, el tipo de economía que les ha hecho la nación más importante del mundo y a la que han unido su destino decidieron salvarla al precio de provocar una pandemia mundial. Echada ha rodar la bola, consecuentemente decidido ablandar el terreno de operaciones, de manera cuidadosa y letal, en primer lugar señalando la procedencia del virus con el dedo apuntando a China con la cara dura necesaria como para que los ciudadanos del mundo le crean, porque China es el competidor directo, que no obstante, se esfuerzan por querer llegar a un acuerdo con ellos, con ese Estado profundo, como lo demuestran el nutrido número de ciudadanos de China asentados en USA participando en empresas y estudios comunes, este, el Estado profundo ha decidido a seguir siendo el jefe indiscutible e indiscutido acusándoles de ser los causantes de la pandemia.

“De acuerdo con la publicación rusa, Svobodnaya Pressa, el coronavirus 2019-nCoV fue conocido por primera vez en 1965, pero recién en 2015 (en esas fechas, el señor Bill Gates ya nos prevenía de la posibilidad de una pandemia –esta anotación es mía–) el Departamento de Justia de EEUU otorgó la patente № 10130701 para este virus al Instituto de Pirbright (Reino Unido), especializado en prevenir y controlar enfermedades transmitidas de animales al hombre.”

Este párrafo lo extraigo de este articulo que pueden mirar en https://mundo.sputniknews.firmas/20
2002131090460452-cientificos-el-coronavirus-seria-un-arma-de-guerra-biologica/ muy interesante de leer porque nos informamos que el laboratorio de Wuhan, con calificación BSL4, bajo la dirección de China y la OMS, en el que colaboran científicos americanos, canadienses, británicos, alemanes, japoneses, además financiados por esos socios, todos los socios implicados conocen, al detalle las investigaciones y sus resultados, ¿por qué se acusa a China?

LA VUELTA AL TRABAJO
Para el mundo nada es como antes, pero sobre todo para Europa será peor que nunca porque la economía dejó de ser economía productiva tan pronto como se finalizó la reconstrucción tras la guerra mundial y ahora la economía especulativa, que añade valor jugando con los precios tiene que empobrecer al continente europeo que es el más rico porque su sociedad es la más organizada y ha conseguido niveles sociales, educativos, sanitarios, culturales, laborales muy notables porque las luchas obreras consiguieron parar la voracidad capitalista, y esta economía necesita deshacer esos logros porque si no lo consigue el empoderamiento popular, necesario y vital si queremos ser libres e iguales para controlar el omnimodo poder de los dueños del casino, será inevitable e imprescidible, primero porque la división entre los Estados, que no entre las naciones, está torpedeando las decisiones humanitarias filtrandolas por el tamiz del beneficio económico, segundo, porque tras diez años de duro ajuste y recortes, el esfuerzo nos sitúa otra vez en la casilla de salida, tercero, porque se lo debemos a todos los fallecidos, a todos los sanitarios, especialmente trabajando con una deficiente protección y en muchos casos, pendientes sus contratos de trabajo del fino hilo de la caducidad, igual que al resto de trabajadores y funcionarios, activos durante el confinamiento.

Hay niveles de compromiso desde la perspectiva del Comité pour l'abolition des dettes illégitimes, que suscribiría sin dudar, pues propone, basándose en el estado de necesidad, suspender el pago de la deuda, por ejemplo, hasta el nivel más aséptico del señor M. Roberts.

Propondría un nivel más directo de compromiso político porque siguiendo a Marx, entiendo que la obtención de plusvalía se ha reducido tanto que todo el esfuerzo necesario para levantar una economía capaz de garantizar la vida de los seres humanos, de todos los seres humanos, no importa donde vivan ni a que nación pertenezcan requiere manejar los medios de producción con otros criterios diferente del de el enriquecimiento privado, y eso hoy es posible, incluso con holgura siempre que se estructuren los medios de producción y la banca con criterios de utilidad social. Hay que fijarse el objetivo de acabar con la economía especulativa apoyada en la fabricación de armas de destrucción masiva que los bancos manejan moviendo el variado panel de instrumentos financieros de manera que se aseguran medidas políticas que facilitan el control de la economía mundial.

Es necesario que la izquierda entienda los sutiles mensajes que se están emitiendo desde diferentes órganos e instancias del sistema haciéndonos saber que el virus puede ser estacional, incluso que podría rebrotar con el calor, suponiendo esto una velada amenaza cierta para que aceptemos, disciplinadamente las decisiones económicas y políticas, el hecho de tener que llevar mascarillas, de ahora en adelante, es la certeza que los dueños del casino global en que se ha el mundo, volverán a soltar los perros de la pandemia y que esta será siempre peor que la anterior.

Todas las personas de buena voluntad debería de reflexionar sobre la complejidad de nuestro mundo y de la inevitable necesidad de cooperación y solidaridad. Que el mundo no puede ser gobernado por una élite que goza de poderes fácticos –capaces de realizar hechos incontrolables– sin paragón, y la izquierda como avanzada del pensamiento social debe apercibirse de ello y preguntarse, ¿cómo en cuestión de días un virus ha saltado de continente en continente?, y debe preguntárselo y debemos preguntárnoslo porque se lo preguntan los técnicos de la OMS respecto de España, y esta realidad se obvia, como se obvia que ya había una crisis económica, porque eso es algo que el sistema y sus medios, no quieren hablar.

Especialmente repugnante resulta la furia con la que la derecha no cesa de atacar la manifestación feminista del ocho de marzo pasado, achacándole el foco de contagio en Madrid, desestimando otras concentraciones religiosas o deportivas, y el hecho de que en esa manifestación se contaminaran mujeres que por su significación y relieve militante y político las convierte en chivos expiatorios me hace suponer que en esa manifestación pudiera ser contaminada mecánicamente adrede, debería ser investigado.

Creo firmemente en la necesidad de una profunda reflexión militante para que las organizaciones obreras, comenzando por los sindicatos de clase y partidos políticos converjan en un programa común, que obviamente debe comenzar por las medidas más de subsistencia, pero que debe abarcar al campo político demandando información, y planteándonos como repartir el poder, es decir, el hecho de votar en los comicios no agota el hecho político sino que este comienza ahí y debe continuar con periódicas reuniones populares desde la que influir en los órganos de poder. La clase obrera debe recuperar el internacionalismo con un objetivo claro: construir una sociedad común, una sociedad donde mujeres y hombres compartan las decisiones, investiguen, descubran, propongan objetivos. Ir a otros planetas no puede ser decidido por gobiernos o científicos. Implica a todo el genero humano, diría que implica a todo el planeta y por tanto esas costosas investigaciones deben ser discutidas y valoradas por las mujeres y hombres que componen la humanidad. Esto es lo que significa vivir el presente, esto es la tarea del siglo xxi. No podemos trabajar como esclavos y luego ser premiados con una pandemia.

Un fondo de inversión con un capital limpio de seis billones de dólares, después de haber perdido en la crisis 1,4 billones, que tiene oficinas en 30 países tiene una increíble capacidad de influir en el sentido que quiera a los órganos de poder de al menos 30 países, solo con levantar el teléfono. Es una reflexión que deberiamos tener siempre presente.


jmrmesas
catorce de abril de (1931) de dos mil veinte








miércoles, 8 de abril de 2020

GRAN JEFE ROCA NEGRA



GRAN JEFE ROCA NEGRA

¿Una piedra en el zapato? ¡No! Un foso para la democracia

El jefe científico de la UE renuncia con una explosión en la respuesta al coronavirus. Este es el titular del Financial times de hoy 8 de abril, y mas abajo, estos otros titulares. El último coronavirus: Alemania y Francia enfrentan recesiones históricas. Y este otro. Eurogrupo no logra llegar a un acuerdo sobre la respuesta económica del coronavirus. En idéntica importancia Le Monde abre la portada con este titular: Francia entra en recesión, con una economía paralizada por la epidemia y la contención. Alemania, Der spiegel: Los institutos de investigación esperan la mayor recesión económica desde 1970.

Está claro que la recesión ha venido y todos saben como ha sido, pero resulta más cómodo seguir torciendo el cuello en dirección opuesta viendo un panorama que respete el interés del gran capital que simbolizan los dueños de la deuda mundial gran jefe roca negra (Black Rock).

A estas alturas ¿Quien se acuerda del muerto Thomas Schäfer? Este señor fue una victima indirecta del covid19 pues era el responsable de las finanzas del estado de Hesse y se supone que se suicidó superado por la crisis. Este caballero era correligionario de la señora Merkel. Ambos, era él, ella es, miembros de la CDU, sin embargo los medios más importante en la Unión Europea no recogieron la noticia.

La situación que se abre en el mundo es de tal profundidad que todos pretenden evitar la respuesta, porque la pregunta, todos convienen en asentir que nada será como antes, ¿pero qué debe cambiar?, porque todo no puede cambiar para que siga siendo igual.

Anteriormente había leído artículos de Toussaint pero siempre me parecieron excesivamente jurídicos, por lo tanto, sin mordiente política.

Que un individuo respetuoso con las maneras del sistema se haya convencido, observando el comportamiento criminal del mismo pozo sin fondo que es la economía especulativa que los bancos tienen que ser expropiados, sin indemnización, así como las corporaciones farmacéuticas y las aseguradoras, representa un salto cualitativo en la percepción de una persona equilibrada, que dice que hay que convencer a la mayoría de las personas, de estas premisas y preguntarnos qué mundo queremos, es muy fuerte, un mazazo.

Esta es la razón que me ha impactado y por la que cito sus dos trabajos que hacen referencia al estudio de la crisis, que ya estaba golpeando a las personas antes del coronavirus, pero que estaba siendo contenida por la Reserva Federal de EEUU, inyectando dinero a todo trapo, esperando la ocasión para que la crisis económica pudiera hacer su presentación sin causar indignación, por eso digo que, oportunamente, hizo su aparición previa el covid19, que yo, supongo inventado (y no digo que el virus se haya hecho juntando sus componentes, algo que no se si el nivel de la biología permite hacer eso, pero si permite extraerlo del reservorio animal estudiarlo y modificarlo, ¿o no es eso lo que se hacen en los laboratorios?). Por supuesto que esto que digo es una hipótesis indemostrable, sin capacidad, por mi parte para señalar acusando, pero la velocidad de propagación del virus, que haya atacado a la Europa del sur, Iran, y que en EEUU sea la población negra la más castigada, da que pensar, eso y una cierta campaña señalando anteriores epidemias masivas, focalinzando a la gripe española, que se denominó así solo por que el gobierno de la época reconoció las bajas, anticipaba señales que solo unos elementos preclaros alcanzaban ver y hasta hacer simulaciones.

Como refuerzo de mi argumento incluyo parte de una entrevista a Noam Chomski, respecto a las previsiones que los gobiernos USA, desestimaron sobre la posibilidad de una epidemia ... “La gravedad de la patología se pone en evidencia a través de uno de sus fallos más dramáticos (y letales): la falta de respiradores, que constituye uno de los principales cuellos de botella a la hora de enfrentarse a la pandemia. El Departamento de Salud y Servicios Sociales anticipó el problema y contrató a una pequeña empresa para que fabricara respiradores baratos, fáciles de usar. Pero intervino la lógica capitalista. La empresa fue adquirida por una gran corporación, Covidien, que marginó el proyecto y “en 2014, sin haber entregado ningún respirador al gobierno, la dirección de Covidien comunicó a funcionarios del instituto [federal] de investigación biomédica su deseo de rescindir el contrato, según tres antiguos funcionarios federales. Los directivos se quejaron de que el contrato no era lo bastante beneficioso para la compañía”.

Pero entonces intervino la lógica neoliberal, que dictó que el gobierno no podía intervenir para salvar el enorme fallo del mercado que ahora está creando el caos. Tal y como argumentó muy diplomáticamente el New York Times, “la paralización de la iniciativa que pretendía crear un nuevo tipo de respirador barato y de fácil uso pone de manifiesto los peligros de subcontratar a empresas privadas proyectos con grandes implicaciones de salud pública; su foco en la obtención del máximo beneficio no siempre está en consonancia con el objetivo del gobierno: estar preparado para una futura crisis”.”... Los subrayados y negrita son míos, y aquí el enlace para ver el articulo completo.

La fabulosa capacidad de presión que tienen los bancos e instituciones financieras para lograr medidas políticas favorables a sus intereses está en razón inversa a la que tienen millones de ciudadanos desorganizados y desconocedores de las mañas y triquiñuelas financieras, primero porque nadie les explica este tipo de maniobras, por eso digo que los economistas serían más creíbles si explicaran que es lo que hacen los bancos y saco del texto que cito estos renglones … “BlackRock es a nivel mundial el mayor fondo mutuo de inversión que opera a nivel mundial con 70 oficinas en 30 países y clientes en 100 países. En enero de 2020, BlackRock gestionaba activos por un valor total de 7,4 billones de dólares. Sin embargo, al 17 de marzo de 2020, el valor de los activos de BlackRock habría disminuido en 1,4 billones de dólares.”, o lo que es lo mismo, despues de perder 1,4 billones BlackRock tiene más activo que el PIB de España, Portugal y Francia, lo que significa un increíble poder de presión de una minoría, que es lo mismo que decir que las necesidades de los ciudadanos se las pasan por donde quieran. No son una grieta en la democracia, son un abismo infranqueable, y mientras sea de ese modo, la democracia es una burla.

¿Que será de la Unión Europea?

La Unión Europea no puede ser el desahogo de Alemania, eso supone burla y ofensa de todos los europeos. Que un puñado de burócratas indecentes crean que los franceses, italianos, griegos, rumanos, españoles somos vagos, estúpidos y vividores es inaceptable y por lo tanto esos altos dignatarios de la UE y las instituciones que dirigen nos deben una disculpa, pero mientras tanto, los ciudadanos europeos que sí queremos una Europa unida y fraterna deberíamos informarnos muy bien del funcionamiento criminal de las finanzas, de una economía basada en la especulación, en especuladores que juegan con la vida de las personas, mercadeando con las medicinas y materiales medicos, mascarillas etc., y los sindicatos obreros no pueden ser complacientes en una situación que les consta que el sistema mercadea con la vida de las personas.

La Unión Europea se le escapa de las manos a los eurócratas que hicieron muy buenos reglamentos para exprimir el limón pero como el capitán del Costa Concordia, pretenden salvar el barco confiado a su dirección, poniéndose a salvo, para dirigir mejor la operación. ¿Les dejaremos sin respuesta?

Hace falta mandarles un mensaje claro a los que chalanean con la vida de los ciudadanos y a los partidos y organizaciones fascistas les decimos fuerte y claro, que todos somos el enfermero Guillen del Barrio, que no vamos a consentir ninguna vuelta atrás porque ya les conocemos.

jmrmesas
ocho de abril de dos mil veinte




















































































































domingo, 5 de abril de 2020

EL LOCK-OUT INTERNACIONAL




EL LOCK-OUT INTERNACIONAL

TODO EL TIEMPO DEL MUNDO
Hay alguna diferencia entre el trabajo manual, intelectual y un reglamento dogmático que se nota en el desarrollo de las tareas prácticas. El reglamento puede recoger una serie de tareas de la extensa gama que abarca la producción, pero difícilmente quienes hacen los reglamentos se aperciban de un dato determinante que es la velocidad con la que muda la estructura económica de la sociedad, aproximadamente, según cálculos de mi cosecha, cada treinta años se producen cambios que afectan, bien a la maquinaria, bien a los procedimientos, bien a los objetivos o a un combinado de todos ellos. La consecuencia de ese cambio inapreciable de la estructura económica se traduce en que la producción necesita una menor dependencia de la fuerza de trabajo ¿será necesario mencionar la inteligencia artificial?—. Una misma tarea, en el proceso productivo treinta años después la realizan menos personas y con más eficiencia.

La productividad del trabajo se sustenta en una serie de procedimientos que nunca recogen los reglamentos, pues el trabajador, y no me refiero al de un ramo de la producción determinado, me refiero al trabajador, de forma genérica, toma decisiones que van más allá de sus competencias y que normalmente no se cuestionan hasta que algo sale mal. Entonces se le reprocha o castiga y se le espeta, “no se le paga para que piense,” limítese a cumplir. Nunca se revisan los reglamentos (estos son una parte cristalizada de la superestructura), por eso el trabajo a reglamento es tan demoledor para los beneficios. Este proceder de la sociedad en su conjunto es lo que crea la riqueza, es decir, esa constante renovación inapreciable y tapada es el motor de progreso que luego, los que manejan las válvulas –bancos– que permite circular los beneficios, es decir, el dinero generado por el conjunto, distribuyéndolo de tal manera que para los más, gotea y para los menos cae como un torrente desapareciendo en los paraísos fiscales.
Cuando a finales de los sesenta (del siglo pasado, entonces era trabajador activo, no un jubilata), llegaba de un avión al hangar, un nutrido grupo de trabajadores se afanaba en el mantenimiento de la máquina, en un proceso que consumía un lapso de tiempo más bien extenso. Treinta años más tarde, el mismo proceso lo desempeñaban dos o tres personas en menos tiempo. Había un compañero que siempre decía de buen humor — Estos cabrones tienen todo el tiempo del mundo para que no levantemos cabeza.

Han tenido todo el tiempo del mundo para pergeñar un plan comenzando por elaborar un calculado modo para deshacerse del excedente humano que les sobra y que el reparto sea mayor. Les ha bastado doce años para iniciar el conteo mortal. Desde que estalló la crisis económica de 2008, todos los expertos sabían que habría otra. Que ya se estaba gestando la próxima, esta, la actual. Esta, que es ignorada como si fuera a suceder tras la pandemía, cuando, siguiendo el aserto del señor Toussainttodos los elementos de una nueva crisis financiera ya estaban reunidos desde hace varios años, y que el coronavirus fue la chispa o el detonador de la crisis bursátil y no la causa” y si lo sabían los expertos lo sabían los dueños que les dan empleo en las universidades, en las corporaciones, en los gobiernos.

Lo sabían porque los estudiosos del sistema saben que el modo de operar de la economía financiera esta basado en la creación de capital ficticio, vulgarmente expresado como especulación y que ese tipo de funcionamiento remotamente conectado a la producción (el autor dice sin relación con la producción) tiene que recurrir a la destrucción de una parte de ese capital ficticio porque “eso forma parte del funcionamiento normal del sistema capitalista” y que dadas las interconexiones de las finanzas y la producción —y esto es una apreciación personal— se tendría que haber producido antes puesto que si en 1929 se produjo el crack bursatil y en 1939 comenzaba la destrucción del capital real, no especulativo, mediante el comienzo de la segunda guerra mundial, a la crisis de 2008 tendría que haberle sucedido otras casi de inmediato, y si no fue así se debió a las flexibles relaciones internacionales, a los múltiples lazos que conectan la estructura del capitalismo y a la necesidad de preservar el tejido productivo, y se hizo inyectando dinero a los bancos mientras se elaboraba el plan de choque que cubriría la crisis económica con una maniobra de distracción. Es decir, se esperó hasta que fue posible disponer del arma de destrucción masiva adecuada e invisible.

Que ya había una crisis económica lo explica Toussaint en los artículos que he hecho referencia y que los lectores pueden leer en cadtm “Un primer gran crash bursátil tuvo lugar en diciembre de 2018 en Wall Street. Bajo la presión de un puñado de grandes bancos privados y de la Administración de Donald Trump, la Reserva Federal de Estados Unidos había vuelto a bajar los tipos de interés y eso fue aplaudido por algunas grandes compañías privadas que dominan los mercados financieros.” … y que todos los expertos en economía pueden corroborar o refutar porque son datos comprobables (estaría muy bien que los economistas que aparecen en los medios se pronunciaran al respecto en vez de apoyar la especie “de cuando acabe la pandemia”), y esto lo digo porque bajo la destrucción de empleo que se oculta en el confinamiento se esconde un cierre patronal, un lock-out internacional.

CONJETURAR ES NECESARIO PARA NO PERDER LA RAZÓN...

Este virus no es democrático. Es lo primero que quiero desmentir ante la peste de tanto botifler queriendo igualar a los pobres y los ricos. No es lo mismo tener 110 metros cuadrados para pasar un confinamiento personal, que 60 metros cuadrados para cuatro personas. Ni es lo mismo hacerse unos largos en la piscina del chalet que tener que mirar la garrafa y pensar —voy a tener que ir a por agua. Es decir, hay un afán de querer demostrar que el virus nos afecta a todos por igual, algo que todos los tienen un mínimo de sensibilidad comprenden que no es así, pero que los portavox-ces del sistema andan empeñados en hacernos creer que sí.

Por los pronto me reafirmo en mi suposición de una conspiración contra la humanidad porque el capital financiero sabe que el modo de producción está agotado y tiene que preparar una alternativa libre de la presión social y política generada por una sociedad sana, preparada y pujante y por tanto, las crisis que se sucederán no podían caer en medio de una población sana, conectada y conocedora de la propia situación de penuria en medio del lujo insultante de los que se aprovechan de las riquezas generadas por el conjunto humano. Había que atacar al enemigo y había que buscar el medio sutil para no levantar sospechas.

Mi conjetura es que los sucesivos coronavirus que se dieron en 2002 (sars), 2012 (mers), 2019 (covid19) forman parte de un plan para diezmar a la población comenzando por aquellas que los diseñadores de tan tenebroso complot consideraran más problemáticas, y que estamos viendo en España, Italia, Francia, Irán, África y USA (los multimillonarios deben andar muy asustados por la pobreza circundante a unos minutos de sus mansiones), y por tanto, había que inventar algo, y se hizo. Si ha sido así, llevarlo a cabo no habrá sido nada complicado, solo ha hecho falta mucha maldad, mucha codicia, mucha arrogancia. Una guerra es igual, ¿por que esto sería peor? Por lo menos esta mortandad nos hermana con otros pueblos, no creo que un negro sufra menos que un chino, un español, un yanki o un italiano. A todos nos debería hacernos pensar que mundo queremos.

...AUNQUE SE PUEDA PERDER LA VIDA

Esto es una conjetura, que inquietará a futuros historiadores, pero que hoy es indemostrable. Lo que es seguro, es que los amos del mundo no están, ni estarán cruzados de brazos, pagando a unos tanques pensantes —thinktank— esperando la venida del mesías. Tomarán todas las medidas habidas y por haber, para seguir siendo los amos del mundo, y creo que con esto colaboro a minar la credibilidad de todos los palmeros que no se cansan de echar flores al capitalismo.

jmrmesas
cinco de abril de dos mil veinte

Este apunte no gusta al capitalismo. No hagas piña con él y pásalo.














jueves, 2 de abril de 2020

HULK




HULK

Recuerdo haber leído en alguna parte que el formidable Isaac Asimov siempre declinó las ofertas que le llegaban para trabajar para los militares, aunque esa no era ni es la tónica dominante cuando algún científico recibe la invitación.

Un conocido me susurra al oído si creo que el coronavirus es un asunto de índole conspirativa, y yo, discretamente le susurro que me resulta claro. Por supuesto, que aunque me llaman Jesús, no soy el mesías, ni siquiera un profe ta, osea, es decir, que me dice, ¿de donde sacas pa tanto como destacas?, tío. Dígole. Hay aspectos que me llamaron la atención, y como me tienta la curiosidad, uno se hace preguntas se establecen relaciones y echa mano de las señales disponibles y que puede comprender un indocto como el abajo firmante.

La más clara de las señales percibidas por mi limitada inteligencia es la machacona matraca hollywoodense de pintar los experimentos pentagonianos que ligan a emprendedores y generales afanados en experimentar con animales y personas a la búsqueda del soldado invencible, y aunque los ejemplos pueden ser kilométricos me viene a la memoria la conocida serie del increible Hulk, un experimento fallido, llevado al cine y a la televisión, que en realidad es una tapadera, como la del atolón del pacífico, cada vez más agrietada, de experimentos de muchos millones que el Pentágono financia. ¿Quiere esto decir que yo acuso a... ? Puedo ser corto de inteligencia pero no completamente idiota, porque, ¿cómo podría acusar sin pruebas?. El afán de encontrar explicaciones me lleva a tratar de razonar, porque esta pandemia no es una plaga bíblica, sino, barrunto, un perverso diseño para ocultar que el sistema se ha vuelto peligroso, nocivo, deletéreo, y salvo el señor Eric Toussaint, que no tiene que fantasear porque ha estudiado el comportamiento del funcionamiento de los bancos, los que oímos campanas sí necesitamos conjeturar para no hundirnos
en el tsunami de basura que nos ofrecen los medios.

Que el virus comenzara en China para saltar a la Unión Europea e Irán fue un dato hartamente inquietante, pues en principio son, ¿eran?, ¿seguirán?, siendo obsesiones del presidente de la mitad del mundo, para que se le haga caso, y todo dios sepa quien manda, que había que desatascar la economía de EEUU y financiar la OTAN, y creo que seguirá porque se avecinan tiempos muy duros de tránsito hacia un mundo nuevo y desconocido, pues las ensoñaciones de izquierdas están muy diluidas en el capitalismo.

Que la pandemia llegara a EEUU es un terrible fallo político, pues si Bill Gates ya preveía y prevenía en 2015 de la posibilidad de una epidemia que podría coger a la humanidad desprevenida ya podría haber sido interpretado como un aviso muy interesante para que el Estado profundo que es el complejo militar industrial se pusiera las pilas, por eso que expertos en inteligencia (espionaje), vinculados a las asesorías de Trump consideren que el covid19 es el mayor fallo desde el ataque de Pearl Harbor no puede significar otra cosa que el gobierno de EEUU tiene muy poca influencia sobre las empresas, las corporaciones y sus thinktans de ese conglomerado industrial que es USA, donde las empresas pueden tomar decisiones comprometidas sin comunicar nada a un gobierno que está para respaldarlas, considerando posibilidades de experimentos controlados que se terminan descontrolando. ¿Se refieren a eso los expertos cuando dicen que no se han tomado en consideración a las agencias de seguridad? ¿Se desmorona USA como le ocurrió a la URSS?

Tengo que decir honradamente que esto que digo son puras especulaciones que me tranquilizan más que las que leo, veo u oigo, y que ruego a los lectores que las reflexionen, pues no son las escrituras.

ES LA ECONOMIA, ESTUPIDO

Como he apuntado en los últimos post, el incremento de la producción de medios de producción, limita la producción de plusvalía y la importancia absorbente del capital financiero estrecha el mercado de tal manera que necesariamente las crisis se hacen más profundas y la dependencia del beneficio monetario se reduce a la pura especulación. Esto que digo es lo que deduzco de la lectura de Marx, o autores marxistas con formación académica como M. Hudson, M. Roberts, Murray Smith, por lo tanto, me llama la atención que la gran crisis que denota E. Toussaint no se refleje en los medios, cuando el confinamiento, en todo el mundo está suponiendo una destrucción de empleo sin precedentes, ¿para abaratar más el trabajo?.

Sin embargo, y tengo que confesar que es más un deseo, que una realidad, quiero ver que hay indicios que podrían apuntar a un cambio de tendencia, si lo más avanzado de la sociedad sigue el ejemplo de los sanitarios, lidiando con el virus, aunque desprotegidos porque los recortadores les dejaron con lo justo. Los trabajos que ha realizado el politólogo Toussaint describe el funcionamiento de las salas del casino global que son las bolsas de valores. Cómo se inflan los valores hasta que los propios especuladores estiman que ha llegado el momento de pinchar la burbuja, vendiendo para comprar a la baja. Es decir, si los economistas, como los médicos y sanitarios, se mojan y abiertamente denuncian que la economía global no es más que un enorme engaño para la estafa, si las fábricas, como la SEAT ha demostrado, pueden fabricar lo que la sociedad necesita, en cada momento, ahora, respiradores (¿Se imaginan a Boeing o Airbus fabricando respiradores?), si las fábricas de armas dejan de fabricar armas de destrucción masivas, se imaginan … pues mirando algunos periodicos de referencia internacional no he encontrado referencias a la economía.

Ciertamente la pandemia se atenuará, pero la situación económica ya era mala antes de la pandemia y como incansablemente se repite en los trabajos de Toussaint, el profundo crack de 2020 se habría producido de todos los modos posibles y por lo tanto no se le puede echar la culpa del desastre económico a la pandemia, sino que este desastre económico quieren camuflarlo con el coronavirus, lo que es doblemente criminal, por eso es importante que los economistas de referencia que escriben o peroran en los medios tengan la honestidad de denunciar la estafa bolsística, o si no, denunciar los trabajos de Toussaint como falsos, inventos, porque si la economía sigue igual, tras el coronavirus vendrá otra pandemia más mortífera. Si un profesional respetado dice que los bancos deben ser expropiado sin indemnización y que debemos repensar que sociedad queremos es que debe tener sólidos argumentos en los que apoyar sus asertos.

A los sindicatos obreros les queda una tarea bien dura porque deberán tomar en consideración que la defensa de los trabajadores empieza por dar a conocer los datos reales de la producción, no tanto en llamar a la acción sin ideas como dar ideas sobre la economía para la acción política y militante, y desde ningún ángulo, facilitar ministros a ningún gobierno para tener de rehén al sindicato.

El coronavirus es una sutil advertencia para prevenir concentraciones de personas, que el capital ve como una amenaza. Es una sutil advertencia que nos hará desconfiar unos de otro, porque los medios de control que tiene el capital en sus manos es muy importante. Sin embargo, nunca como hoy, los obreros podemos hacer oír nuestras voces.

jmrmesas
dos de abril de dos mil veinte


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