lunes, 13 de enero de 2020

OTRA APROXIMACIÓN A LA TEORÍA







OTRO BREVE ACERCAMIENTO A LA TEORÍA

LA ECONOMÍA SIEMPRE ES POLÍTICA

Si se mira con detenimiento el modo de producción de mercancías se llega a la conclusión que su razón de ser no es la mera producción de objetos, sino que la producción de cosas, por muy variadas y distintas que puedan ser, es la ganancia, la rentabilidad, algo ya sabido, pero es lo que está menos explicado, porque al adentrarse en ella, se entiende por qué al organizar la producción, todo lo que gira alrededor de la actividad de la producción industrial —habida cuenta que tal actividad es la causa determinante de la vida de la civilización mundial que dirige, casi en solitario, el poder hegemónico de USA— ha de estar supeditado a esta tarea, y como lo que está relacionado con la producción es la misma vida, la vida de la sociedad tiene sentido condicionándolo todo a ella, y tal cosa implica el variado comportamiento de los seres humanos recorrido por el criterio de la rentabilidad, de la utilidad, que se infiltra sutilmente en el inconsciente de las personas, como antes se introducía la idea de que Dios veía tu conciencia. Considerando la vida desde esta perspectiva, aun cuando no se sea consciente de ello, se entiende la potencia moldeadora sobre la vida del modo de producción, aun cuando ni siquiera se desee convertirse en un elemento del sistema.

Es esta la razón que determina un complejo mundo de comportamientos humanos que están destinados a producir, solo riqueza, nada más que riqueza. Todo lo demás, objetos, conocimientos, sentimientos, destrucción, sufrimiento, todo está supeditado a la obtención de riqueza material, y por lo tanto conocimientos, sentimientos, objetos, están subordinados a la creación de la riqueza material acumulable, insolidaria, hermética al reparto, acrecentadora de poder personal, y cuando este es el político, institucional, la vena autocrática se desvela dominante, (de ahí regicidios y tiranicidios y genocidios que la historia nos relata), por lo cual, la economía, que no es otra cosa que una manera de contabilizar recursos, al estar subordinada al interés de un grupo social, una clase social, se articula dependiendo del interés exclusivo de la clase que organiza la vida social. La economía es siempre economía política porque los modos de producción a lo largo de la historia siempre produce riqueza que beneficia el interés especifico de la clase dominante, en ese momento histórico, por eso, los cambios de gobierno, difícilmente favorece a las mayorías sociales, porque esos cambios tienen la necesidad de mantener el sistema funcionando, con las modificaciones imprescindibles para que no colapse, por eso, cuando una mayoría social se siente ahogada por las condiciones de vida, se producen choques de intereses, que se disimulan bajo todo tipo de disfraces, nacionalismos, religión, estado, raza, todo menos reconocer que vivir se convierte en esclavitud si no se poseen medios que garanticen la vida (Chile, por ejemplo).

Para que los cambios puedan afectar a las mayorías tiene que abrirse un proceso revolucionario, que siempre se ha producido y se producirá dependiendo del ámbito que afecte al sistema. Cuando el ámbito esta limitado por una nación, en ese espacio se necesitará que una mayoría social sea consciente de las desigualdades e injusticias abriéndose un proceso de profunda crisis política, es decir, que de no cerrarse se profundizarán los enfrentamientos hasta que la mayoría social comprenda que los cambios han de afectar a la propiedad de los medios de producción.

Hoy vivimos un proceso revolucionario que es mundial, planetario. Primero, porque las fuerzas productivas que determinan el modo de producción — en trazos esquemáticos USA (en retroceso moral, como todos los imperios en su declive), de un lado, y de otro, CHINA (en ascenso porque se está liberando de ancestrales prejuicios) — tienen como escenario todo el planeta ya que se disputan los recursos necesarios en el ámbito mundial. Segundo, porque descontando al vencedor, o posibles vencedores, el sistema ha llegado al tope de utilidad histórica, imponiéndose profundos cambios que han de afectar a la capacidad de decisión que tienen los poseedores de los medios de producción de agredir a la vida, a las condiciones de vida, al conjunto del planeta. Tercero, porque dado que los conflictos, aunque sean nacionales, no se pueden resolver en el propio ámbito nacional (en el ámbito nacional se pueden resolver algunos aspectos que pueden introducir cierto alivio, siempre bienvenido, pero en la medida que existen condiciones que escapan de las fronteras, sean estas políticas o naturales, se hace necesario acordar en conjunto, o aceptar la catástrofe, la extinción lenta, agónica que te imponen desde fuera los poderosos del mundo). Cuarto, porque es fantasía considerarse al margen de las corrientes que dominan la vida social, en cualquier época de la historia, pero sobre todo, cuando una élite posee medios fabulosos para condicionar las vidas de multitudes. Quinto, porque por muchos medios que tenga la élite, NO ES DIOS, son perishables, perecederos, batibles, pasables, y sobre todo: LA RAZÓN HISTÓRICA ESTÁ DEL LADO DE LOS DÉBILES porque se constituyen en la esperanza de futuro, mejor y más justo. Sexto, porque financieros muy influyentes del imperio (Raymond Dalio), y economistas prestigiosos (Galbraith, hijo del fallecido J.K.Galbraith) pronostican el hundimiento del sistema ante la sed de acaparar, acumular, terminará destruyendo el capitalismo, que empobrece la vida de millones de personas en todo el mundo. Séptimo, porque el modo de producción se ha especializado en la creación de dinero desvalorizado y ha reducido la producción industrial a limites de subsistencia, sobrándoles personas que no producen utilidad económica, porque las personas, para el sistema, son mercancía desechable.

Todo ello hace de esta etapa histórica un momento único en donde se verifican, si se tiene el valor de mirar la realidad de frente, esta unicidad de diferentes materias combinádose en los ámbitos en los que son indisimulables: la salud del planeta y sobre todo, las luchas de los pueblos descoordinadas y atomizadas y las reacciones desesperadas de los poderosos, concertadas, cómlices, justificadas, que ven desaparecer la tierra donde pisan, porque el afán de acumular riqueza no tiene más objetivo que impedir a la humanidad tomar consciencia de sus recursos e impedir de que se aperciban de la malísima gestión de los administradores, los dueños de los medios de producción. Queda claro, que esta economía es una economía destinada a favorecer a la élite de multimillonarios dueños del mundo. Economía política favorable a la minoría de banqueros.

DINERO

Dado que acumular riqueza se puede sintetizar en la acumulación de dinero, y que la abundancia de dinero, como cualquier mercancía abundante, se desvaloriza porque no está respaldada por un equivalente industrial, sino solo por la emisión de papel moneda, dado que el papel moneda puesto en circulación, lo emite la Reserva Federal del poder hegemónico emitiendo la moneda de cambio del sistema obteniéndolo, a coste cero, sin interés, un grupo de privilegiados financieros, estos disponen de la posibilidad de comprar todo, en realidad, expropiar a los ciudadanos corrientes, empobreciendo al conjunto social, en lo que los expertos denominan efecto cantillon (un aristócrata economista del siglo xvii).

Dado que la moneda de cambio es el dólar, los expertos vaticinan una crisis porque el dólar pierde valor y los socios comerciales, cansados de costear al sistemas sus guerras de rapiña, demandan la introducción de otra moneda, es decir, el equilibrio de fuerzas del sistema mundial es muy inestable, y aunque nadie salvo el complejo militar industrial USA, quiere una guerra, esta es la opción deseable del complejo militar industrial, de ahí, las hostilidades contra Siria, Yemen, Palestina, Iran, Iraq o Bolivia, o Venezuela, o Hong Kong, o las dos Coreas, o … es decir, los conflictos locales, regionales, nacionales, se evalúan en este contexto agónico que recorre el modo de producción hoy, determinando esa complicidad criminal de la geopolítica que el conjunto de socios del complejo militar industrial toleran, a desgana, aun cuando apoyan, en voz baja los hechos de la potencia cuestionada. Así se podrían entender, como esa complicidad canalla del juego de la geopolítica infame para empobrecer a los países cuyas riquezas materiales, o de posición geoestrategica se persigue para dominar el mundo, para que los ricos vayan acumulando riqueza y poder —la economía es siempre política y los presupuestos, siempre se elaboran para arrancar riqueza que se volcará en las arcas de los ricos—, pero las complicidades tienen un límite. El encierro del periodista Julian Assange enterrado en una cárcel del Reino Unido, porque se atrevió a publicar los secretos del complejo militar industrial, montándole una trampa para cerrarle la boca, podría entenderse como parte de esa complicidad canalla que traspasado, se convierten en crímenes mafiosos, desmontando toda la palabrería sobre el Estado de Derecho que el sistema y sus aduladores se cuidan de cultivar, demostrando la ley del embudo.

Con el asesinato del periodista árabe discrepante Jamal Khashoggi, asesinado y descuartizado vivo en una sede diplomática, que pretende cerrarse condenando a uno o dos mindundis cuando, todos los entendidos consideran a la monarquía saudí y al príncipe heredero Mohamed Bin Salman como responsable, los límites traspasados se empiezan a entender, todos, como un declive mafioso del sistema, donde las leyes se retuercen como algofifa limpiadora acomodándola al interés del sistema, cada vez más descarado, soliviantando a los socios comerciales de la potencia hegemónica que calla ante el desmán principesco, para sacar ventaja, porque de lo contrario, todo el tinglado empezará a desmoronarse.

Los crímenes mafiosos se acumulan en el tiempo, ante la complicidad canalla de los socios incapaces de elevar la voz exigiendo respetar las normas internacionales. El reciente asesinato del general iraní Qasen Soleimani, atraído a Iraq, en una visita oficial, asesinado junto con su comitiva por decisión del Pentágono, tiene todos los ingredientes de una trampa mafiosa, pulverizando todos los conceptos de justicia, de respeto por la ley, cuando todo el objetivo no es otro que llenarse los bolsillos con el petroleo de Oriente Medio. Otra vez, acumular riqueza porque, como se trata de demostrar, la economía es buena si engorda la cartera de los poderosos. Eso es la economía. Eso es la economía política.

El sistema está en abierto declive, su economía es el latrocinio dictado y regulado por los banqueros. Sus métodos para arrancar la riqueza de las naciones, abiertamente delictivos, aun cuando las leyes las hacen sus parlamentos. Dentro del sistema no quedan soluciones sin deconstruir su entramado económico, político, cultural y social que aparta a los ciudadanos de los beneficios, por ellos generados toda vez que la coordinación de los poderosos contra los pueblos del mundo es la coalición del poder para expoliar a los pueblos y esta lamentable situación se extenderá en el tiempo, tanto como una mayoría social se aperciba que dentro del sistema capitalista y su modo de producción de mercancías no hay solución para los problemas de las personas que componen el mundo, porque el modo de producción cuantifica a las personas en función de criterios económicos, por eso deshumaniza a las personas y las convierte en mercancías, rentables o prescindibles.

ESPAÑA LIMITA AL NORTE

En España, los vientos de cambio asusta a los poderosos que han entendido la profundidad de la crisis del sistema, ese duelo entre la potencia hegemónica en declive y la potencia que puede simbolizar el despegue del momento histórico presente hacia un horizonte que puede ser prometedor si se sintoniza con las corrientes que el mundo demanda, que puede ser mejor si se acuerda que mundo queremos construir. Nuestros socios próximos de la Unión Europea no hostigarán a España y sus instituciones porque saben los delicados hilos que cosen las costuras de España y de la Unión Europea, y los carcas enquistados en los entresijos del Estado pondrán todos los palos en la ruedas para frenar lo que los ciudadanos del Estado se empeñan en votar: cambiar lo viejo por lo nuevo, porque lo nuevo apunta a mejor.

Es posible que la situación se endurezca, se crispe, agudizando los problemas, así mientras lo más avanzado del mundo (de todo el mundo, en todos los países, los que viven en el corazón del monstruo, pero también, en los otros), no comprenda lo necesario que es construir ese thinktank de los pueblos que sería una nueva internacional ( sería fabuloso que las mujeres, saliendo de la zona de confort del feminismo, que comprendo y apoyo, se pusieran a la cabeza de esta lucha, porque son más inteligentes, más dialogantes y cultivan la agresividad de modo más sutil ) capaz de organizar las luchas atomizadas y sin perspectivas.

Si las condiciones se deterioran, si se hostiga la política que el gobierno quiere sacar adelante pretendiendo frenar un despegue cuestionado por el estado profundo, los ciudadanos, el pueblo trabajador debería de acudir a las sedes de los partidos de izquierdas que votaron, apoyándoles y demandando soluciones, llevando propuestas positivas que saquen del aletargamiento sumiso con el sistema, a los dirigentes, animándoles a dinamizar a la ciudadanía, al pueblo trabajador a ser el elemento vivificante de la acción política. Seguro que esto alteraría la economía política en sentido positivo a favor de los más necesitados.

jmrmesas

trece de enero de dos mil veinte














jueves, 2 de enero de 2020

UN LEVE APUNTE TEÓRICO








UN LEVE APUNTE TEÓRICO


¿Existe vida inteligente en el universo, más allá de la que se supone, existe en este martirizado planeta? Digamos sí, puesto que sesudos investigadores consideran la posibilidad. La siguiente cuestión sería: ¿Cual es el sentido de la vida? ¿Ha de tener sentido? ¿La vida? ¿El cosmos?

Bastaría que un solo pensante, en el inmenso espacio cósmico, se hiciera esta reflexión para despertar la necesidad de encontrar esta incógnita. Dejaremos abierta la cuestión, no sin antes abrir otra peliaguda reflexión. Lógicamente, puestos a conjeturar, supondremos que esas otras vidas inteligentes, en la vastedad del espacio quieren encontrar respuestas.

BUSCAR, PREGUNTAR, INVESTIGAR

Las fuerzas de la naturaleza actúan de acuerdo con los factores y principios que les son afines, por lo tanto, una vez liberada, sus efectos tomaran los caminos que les son propicios sin entender de fronteras ni acuerdos. Actúan libremente hasta lograr disminuir las tensiones que las hicieron despertar, encontrando un equilibrio de incierta durabilidad.

La humanidad ha ido adquiriendo conocimientos y habilidades en el largo curso de la historia consiguiendo acrecentar la capacidad de manipular y desencadenar fuerzas que traspasan los medios que las ponen en funcionamiento y cuyos efectos escapan de las fronteras en cuyo interior se generan.

Sobrevivir ha excitado la necesidad de saber, conocer, buscar y este proceso supone transmitir, legar saberes y habilidades a los que siguen, y esta necesidad de tener que transmitir conocimientos es la base primitiva de la ciencia de hoy. La ciencia sería imposible sin la sociedad, sin la colectividad.

Quiero decir que las habilidades, destrezas y conocimientos al ser el resultado de un largo y laborioso proceso histórico que en un principio debió de consistir en probar hasta conseguir resultados aceptables es una herencia común, compartida (pero deliberadamente olvidada porque el saber sí ocupa lugar) y los depositarios de los conocimientos acumulaban poder y aunque, en esa tarea alguien sintetizó enunciando un principio, describiendo funcionamientos, enumerando consecuencias, el hecho cierto es que, los conocimientos, las adquisiciones, obedecían, obedecen a la necesidad de encontrar solución a problemas prácticos y sobre todo, transmitir, comunicar. Solo, hablando en términos históricos, la investigación teórica, es de reciente práctica. El ser humano ha comprendido el enorme poder que confiere el uso del estudio, la investigación, la teorización, y empieza a lograr un nivel de anticipación, antes, como mucho, intuido.

Dado que los conocimientos y habilidades tenían como desencadenantes la necesidad práctica, era casi obligado que el uso, la capacidad de desencadenar las fuerzas adquiridas, fuera, es, y hay que impedir que siga siendo, decisión de un pequeño y reducido número de personas que se arrogan la acción de liberarlas. Podemos pensar en la energía nuclear como arma de guerra, o de otro lado, la modificación genética sobre la vida humana o sobre la fauna y flora porque el estudio nunca es restringido, una vez comprobado el increíble poder del conocimiento, ampliándose a cuantas disciplinas, materias se puedan ir abriendo, y lo que es más importante, la increíble fuente de poder que arrojan los datos generados desde que la electrónica combinada con la informática, producen esos espías que cualquier ciudadano lleva en el bolsillo, los teléfonos móviles, volcando una increíble fuente de comportamientos humanos guardados, estudiados, economizados y monetizados sin control, cuando esa fuente de poder, debería de estar controlada por un consejo internacional bajo la dirección, al menos, de naciones unidas.

Puesto que todos estos conocimientos tenían una finalidad práctica, terminaron siendo recogidos por una élite, siempre vigilante, siempre el poder, que al usarlos en la actividad práctica encontró su cauce natural en la actividad industrial, además, movida por la codicia del beneficio personal, cuando en la mayoría de los casos, la multitud de procesos desencadenantes tienen su raíz en el espíritu humano y la intima necesidad de conocer, de preguntar y preguntarse por los misterios del hecho de vivir. Al hilo de esta reflexión me viene a la memoria los juegos de ingenio que dieron lugar a la geometría, en la Grecia clásica, o la agrimensura a la necesidad de deslindar terrenos anegados por los desbordamientos del Nilo, en el antiguo Egipto, que podían estar muy alejados del enriquecimiento venal. Esto me lleva al convencimiento de la necesidad, el conjunto humano, la humanidad tiene el deber ético de reclamar el control de esas fuerzas, de esos conocimientos toda vez, como se trata de demostrar que las fuerzas adquiridas forman el proceso histórico y las fuerzas productivas que generan los modos de producción, llegados a este estadio escapan del ámbito local, nacional repercutiendo en la compleja actividad que sustenta la vida.

Decía al comienzo que las fuerzas de la naturaleza actúan de acuerdo con los factores y principios que les son afines, y como nadie se puede atribuir control o propiedad sobre ellas, el ser humano acepta sus consecuencias con la resignación propia de saberlas indómitas, mientras que las fuerzas desencadenadas por los humanos aparentan ser propiedad de, porque, la sociedad, la gente común, desconocedores del origen de la propia producción de conocimientos, los desvaloriza inconscientemente, mientras los poderosos los guardan, economizan y monetizan. Sería y será imposible nuestra civilización basada en la tecnología, enfrentada a la naturaleza sin la sed conocimientos que porta el ser humano. Sin la necesidad de aprender, tanto el saber codificado en las universidades, como los conocimientos prácticos derivados de la observación y la repetición. Que tales fuerzas, producto del largo tiempo evolutivo de la especie humana, terminara siendo propiedad de los ricos, se ha debido siempre al celo que siempre muestra el poder de separar el conocimiento de los ciudadanos corrientes la arrogándose uso y abuso. Los poderosos han velando siempre el origen común de los conocimientos, ya que tales se generaron y se generan en el entorno social, igual, igual, que ahora se guardan los conocimientos, los comportamientos sociales, antes ignorados —sean estos producidos colectivamente o individualmente— porque los ricos los poderosos están en condiciones de poder manipular, interesadamente, los comportamientos colectivos para mantenerlos bajo control, como antes se guardaron los conocimientos que posteriormente se ordenaron y codificaron, comunicándolos a impulsos de protocolos inventados.

Cada época de la historia ha generado conocimientos que se han traducido en un determinado modo de producción. El descubrimiento de América produjo una conmoción en las creencias de la época porque rompía la creencia de ser, Europa, el viejo mundo (África, Asia, Europa) los únicos seres creados por Dios. Se comenzó a gestar una dinámica que rompería con el viejo modo de producción y que traería el actual modo de producción. Aquel acontecimiento dio la puntilla al viejo modo de producción feudal.


¿CUANDO CADUCA UN MODO DE PRODUCCIÓN?

El actual modo de producción mercantil tiene algunas características interesantes que lo diferencian de anteriores etapas. Primero, sigue produciendo avances científicos y tecnológicos, pero contaminan y destruyen el planeta. Segundo sigue produciendo mercancías, pero estas no hacen felices a las personas porque las principales industrias son las industrias de armamento y la industria financiera que produce ingentes cantidades de dinero (mercancía) que no utiliza mas que una riquísima minoría. Tercero, acumulan conocimientos que están en la base genética de la vida arrogándose atributos y privilegios que nadie les ha concedido. Cuarto. La fuerza de trabajo, antes, motor de la producción pierde relevancia y un exceso de población ociosa es el material necesario para desgastarlo en matanzas guerreras.

Probablemente podríamos seguir añadiendo algunos más, pero estos son suficientemente explícitos y peligrosos para colmar la importancia de, digamos, las causas que señalan el punto de referencia para explicar cuando un modo de producción ha cumplido una función histórica.

Decíamos antes que le descubrimiento de América supuso una ruptura que hizo vacilar las creencias de la época acabando con el viejo modo de producción feudal. ¿Qué horrores necesitamos conocer para aceptar que el modo de producción de mercancías, su modo de generar comportamientos agresivos, egoístas, insolidarios y acaparadores nos llevan a la catástrofe? ¿Una guerra nuclear que elimine tres mil millones de vidas humanas?

Las fuerzas productivas “turbo” que han terminado uniendo, centralizando, globalizando, el mundo, están destruyendo el habitat común y las nuevas generaciones están tomando nota del mundo que les dejamos. Los pueblos —Chile, Beirut, Ecuador, Francia— toman consciencia de la miseria generada por los dueños (en realidad, los dueños, por los avatares de la historia, no son más que los administradores de los recursos comunes, pero su avaricia codiciosa carentes de ética, terminó por hacerles creer que habían sido nombrados por Dios, dueños y señores de vidas y haciendas), y el hecho de escribir la historia les ha proporcionado su legitimidad. Esta realidad nos lleva a la pregunta del comienzo de este tramo del argumento, ¿cuando caduca un modo de producción? Y la respuesta se deriva del hecho suponer un obstáculo que hay que demoler porque impide el progreso del espíritu humano, que supone un empobrecimiento moral y cultural de la humanidad, frenada conscientemente desde el poder.

Ahora es el momento de educar, enseñar y convencer a las nuevas generaciones que ese movimiento que comenzó la joven Greta Thunberg, manipulada por los contaminadores se extienda, volviéndose en contra de los contaminadores, explicando que para que el planeta pueda ser un sano habitat, hay que impedir que los contaminadores puedan seguir fabricando armas, inventos que envenenan no solo materialmente sino también espiritual y mentalmente, produciendo dinero desvalorizado que empobrece y miserabiliza en medida creciente.

Expropiar a los expropiadores no puede ser solo una batalla basada en la ira, la rabia, sino que tiene que ser una dura y agotadora lucha por educar y convencer que el modo de producción mercantil contamina no solo físicamente sino también, al generar un determinado modo de vida, deshumaniza y desespiritualiza al ser humano de su esencia más noble y delicada, los sentimientos que impulsaron el ansia de conocer, investigar, aprender, descubrir, aquello que nos hizo civilizados, cultos, compasivos, solidarios. Las relaciones de propiedad, la relación de la sociedad con las fuerzas que esta genera no puede quedar en manos de una élite, la sociedad, la humanidad tiene que ser consciente para tomar decisiones acertadas. POR ESO HAY QUE EXPROPIAR A LOS EXPROPIADORES.

El cosmos produjo inteligencia en uno de sus muchos y desconocidos sistemas, el nuestro. Hubieron de pasar millones de años para producir el modelo de inteligencia que nos es familiar, la humana. En este proceso, los seres humanos, dispersos en el primitivo planeta, desconociéndose mutuamente, se fueron acercando, conociendo, descubriendo, mientras se combatían, para llegar a comprender que no eran tan diferentes los unos de los otros. Hemos hecho el trabajo más duro, difícil y peligroso para descubrir nuestra semejanza. ¿Dejaremos que una élite, los dueños, de hecho, los administradores, nos priven de nuestro derecho a decidir el mundo que queremos? Es hora de empezar a escribir nuestra historia, y tal vez, si en el cosmos se produjo inteligencia en otros sistemas, ¿nos pasará-les pasará como a nosotros en el primitivo planeta Tierra? ¿Descubriremos monstruos interplanetarios? ¿Acaso nos sorprenderán las semejanzas? ¿Terminaremos reconociéndonos? ¿Cual es el sentido de la vida? ¿Ha de tener sentido? ¿La vida? ¿El cosmos?

jmrmesas

dos de enero de dos mil veinte










sábado, 28 de diciembre de 2019

ESFORZADOS PIADOSOS







ESFORZADOS PIADOSOS

Detesto a los esforzados piadosos. Son los bernstein de nuestros días. Del mismo modo que el fascismo actual no necesita una elaborada ideología para defender los privilegios del reducido núcleo de multimillonarios expropiadores, siendo identificados sin gran esfuerzo como agentes directos del capital financiero, no hay más que escuchar el argumentario estúpido de Vox pidiendo una barrera fronteriza para evitar a los inmigrantes, igual, igual que Donald Trump con la barrera en la frontera sur de USA, los bernstein actuales rezumando bondad impostada, en realidad velan la necesidad de advertir y preparar al pueblo trabajador y a la clase obrera, cada vez más empobrecida y desideologizada, contra todos los que justifican confiar en la democracia como solución para conseguir un mundo mejor, cuando saben, porque son cultos e instruidos, que sin demostración popular, militante, ariscada, dura, la democracia solo les vale a los burgueses y sus agentes: son los que tienen fácil acceso a los medios que vocean en tertulias o escriben en todos los periódicos reclamando calma y respetando los tiempos jurídicos, mientras generales metidos a políticos llaman traidor al candidato, que la ciudadanía ha votado para que les represente, sin que se mueva una hoja, ni de papel, ni arbórea.

Son los dirigentes de las organizaciones de la clase obrera, partidos y sindicatos que expresan la confianza en los tribunales de instancias superiores para que estos revoquen sentencias claramente lesivas para los trabajadores, sin ni siquiera fruncir el ceño.

Los que creen que el sistema, el modo de producción mercantil, el capitalismo depredador desaparecerá en medio de una catástrofe climática, cuando es ese capitalismo depredador el que está poniendo todos los medios para producir esa catástrofe que podrá acabar con muchas vidas, incluso países, pero salvará al sistema porque repartirá culpas entre todos, y mientras tanto, nadie osará decir que es el capitalismo, el único culpable, porque, al apropiarse por la fuerza del planeta, sus recursos, violando los límites naturales está impidiendo que los pueblos, la humanidad decida sobre lo que le es propio y natural: el derecho a vivir a los ya vivientes, el derecho a la felicidad.

Detesto a los esforzados piadosos, pero creo en la posibilidad de recuperación si en vez de argumentar nuestro fracaso, revierten su esfuerzo en demostrar que la propiedad de los medios de producción y de la tierra es la causa de la maldad entre los seres humanos, y al hacerlo así se estará construyendo la alternativa salvadora.

Dicho queda

jmrmesas

veintiocho de diciembre de dos mil diecinueve






jueves, 12 de diciembre de 2019

POR QUÉ SOMOS POLÍTICAMENTE INMADUROS





POR QUÉ SOMOS POLÍTICAMENTE INMADUROS

Explicar lo obvio no es algo sencillo aunque pueda entenderse superfluo porque la obviedad política puede ser el resultado de una construcción cuidadosamente calculada para poder pasar de pormenorizar detalles reveladores.

Las elecciones del 10 de noviembre pasado pudiera ser esa clase de obviedad que disimulase las presiones de los poderes fácticos —ibex35 y otros y otros— haciendo recaer el inconveniente electoral en el fanatismo del poder de un presidente indeseado por esos poderes fácticos, que si son fanáticos del poder, como así lo demuestra el hecho inexplicable, inexplicado y permanentemente ignorado —demandando explicación metódica y pormenorizada — de cómo gente vulgar atesore tanto poder económico y político, si no es por el hecho de pertenecer a un conjunto estructural que permite a gente normal y corriente estar en esas dependencias en donde se organiza el poder económico y político que se oculta a la mirada común para presentar ante el mundo la fachada conveniente, el escenario preciso para que la representación continúe y el poder siga en las manos de los fanaticos del poder, es decir, el capital financiero: banqueros contaminadores, contaminadores consorcios industriales, y una copiosa retahíla de contaminadores velados por los creadores de opinión, que hacen recaer en la gente normal la culpa de todo.

Los fanáticos del poder no ignoran que la plebe, el populacho, la chusma está dolorosamente harta de pasarlas canutas, y todavía más, se da cuenta de la constante tomadura de pelo que supone el sacrificio de los más y del derroche descontrolado de ese reducido grupo de plutócratas que construyen su paraíso en medio de las desgracias.

Como descontextualizar resulta ingrato y peligros, conservar el marco en el que inscribir los hechos se revela util, necesario e imprescidible, mientras no sucedan hechos que les permitan, a los fanaticos del poder, sacar los tanque de los cuarteles imponiendo por la fuerza su orden y ley conveniente, Bolivia, por ejemplo. Desviar la mirada de la ciudadanía, del ibex35, de la monarquía y de unas instituciones trufadas de fascistas acostumbrados a ordenar y mandar significaba, volcar el peso en una maniobra de distracción que debilitase, más aún, al doliente y pagano ciudadano, y de pronto, los estrategas ven una ventana de oportunidad maquinando unas nuevas elecciones.

El proceso ya viene rodado. Siempre habrá un tezanos por ahí que hará creer (increiblemente) que unas nuevas elecciones darán el resultado apetecido, cuando todos (los perdedores) son conscientes del desastre del invento, pero, teniendo en cuenta la necesidad de conservar el marco en el que inscribir las acciones políticas, y considerando lo peligroso de descotextualizar, es decir, poner el foco en esa gente corriente que habita instituciones trufadas de fascistas, en esos nichos económicos donde habita la gente guapa con muchísimo dinero y muchísimo poder, resulta más tragable una nuevas elecciones, y de paso, probar el invento por si fuese útil volver a ponerlo marcha.

La inmadurez política del pueblo es esa construcción de presiones, a veces veladas, a veces, explícita que construyen los fanaticos del poder porque señalar a los codiciosos de las riquezas,no es que sea peligroso, es que es necesario construir una alternativa que la izquierda, diré, timidamente, quiere evitar reconocer, pero es necesario hacerlo, porque sin construir un nuevo marco de referencia no habrá alternativas, ni a la explotación de los seres humanos, ni a la liberación de los lazos que hacen a la mujer semiesclava en las sociedades occidentales y esclavas en las otras, ni a la contaminación, ni al gozo de cultivar las artes y las ciencias, solo fanaticos del poder que contaminan el planeta, industrias de guerra que destruyen vidas de pobres, llenándose los bolsillos y pudriendo sus corazones, eso sí, de una manera cómoda, agradable, y muy llevadera.

Apiademosnos de ellos y expropiemoslos del peso de la riqueza que les pudre el corazón, claro que eso significa construir un marco conceptual, para que avance la construcción de Europa conectada a toda Asia, y no aislada, y en armonía con los demás continentes y no contra ellos. Antiguamente se denominaba socialismo —¿vaselina para infiltrados del ibex?— cada cual saque sus conclusiones, pero para los gonzález que aún andan por el mundo, el vocablo, el concepto debe sonarles a monumental fracaso después de haber hechos congresos para abjurar de Marx. Irónico.

jmrmesas

doce de diciembre de dos mil diecinueve









lunes, 2 de diciembre de 2019

CONSIDERACIONES ECONÓMICAS






CONSIDERACIONES ECONÓMICAS

Que los momentos actuales son pronosticadores de serias consecuencias que transformaran la base de la sociedad en su conjunto se puede conjeturar oyendo, viendo o leyendo a reconocidos autores, divulgadores u opinantes tertulianos hablando acerca de la distribución de la riqueza o de qué cosa es la explotación, para señalar con el dedo a la desigualdad que genera pobreza.

Para gente que se preocupa por entender qué es lo que pasa y por qué pasa, las cosas pueden ser claras, pero hay una enorme masa ciudadana, demasiada absorbida por las crecientes dificultades de la propia subsistencia como para ahondar en los problemas de la política, y aún más, de la economía, y es ahí donde echo de menos la labor esclarecedora de las organizaciones de la clase trabajadora, que podrían aportar luz al entendimiento.

Si leo en un periódico cuantas clases de explotación existen, mi percepción me alerta, y si ahondo en su lectura encuentro desacuerdos que desde mi perspectiva de lector de Marx, me indican que el autor que explica cuantas clases de explotación existen tiene una perspectiva diferente de la mía. Explotación es todo el exceso obtenido (plusvalía) que se apropia el capital después de descontar el precio de la fuerza de trabajo y de descontar el coste de los desgastes producidos en los medios de producción. Todo lo que queda después de esos descuentos es la plusvalía que se queda el capital y que supone su exclusivo beneficio: trabajo no pagado. De ahí las diferencias enormes y escandalosas entre la subsistencia del trabajador y la opulencia del capitalista. Que alguien prestigiado y con los conocimientos necesarios argumente de otro modo me indica que se hace eco de los temores del ibex35 porque hablar de explotación sin hacer mención de la propiedad privada de los medios de producción, sin cuestionarla, siquiera de refilón, me parece una concesión a las presiones del ibex35.

Estas cosas empiezan a tener peso específico, es decir, a tener valor en sí mismas, porque el sistema capitalista se haya en una crisis que es más importante que en otras épocas porque (en mi profana opinión) la fuerza de trabajo pierde relevancia aceleradamente (políticamente, porque los sindicatos limitan su función a la mera negociación y descuidan las labores ideológicas, organizativa y política, y económicamente, porque la automatización, la robótica y la inteligencia artificial amenazan a la clase trabajadora), el dinero se desliga de la producción, y se cuestiona la capacidad de los bancos para crear dinero, algo que bendijo la ley del primer ministro de la era victoriana, Robert Peel, en 1844, que reconocía la potestad de la banca para utilizar los depósitos bancarios sin restricciones —hay que considerar la importancia de la banca inglesa en los comienzos de la industrialización, que sirvió de referencia al sistema bancario mundial, y que hace unos meses tuvo una respuesta concreta cuando los ciudadanos suizos consultados, refrendaron el privilegio de la banca suiza a contabilizar los prestamos como capital, es decir, crear dinero, sin respaldo—, la cuantía de la deuda mundial se profundiza y una agencia de calificación de riesgos, MOODY´S, advierte del riesgo de rebaja de la calificación de la deuda del mundo que estima en 246,5 billones de dólares, y cómo no, … ... la culpa es de los populismos que incendian en mundo, y aunque menciona a Reino Unido, Hong Kong y Sudáfrica, se puede continuar con buena parte del continente sur de América, Chile es el ejemplo más elocuente de lo que significa el hartazgo del latrocinio al pueblo trabajador, por sus burgueses atrincherados en el gobierno y en las fuerzas armadas.

Pero los populismos resisten y persisten en Iraq, Libano, Yemen, porque las condiciones lastimosas de subsistencia de los pueblos populachados, se basan en ese efecto pernicioso efecto resultante de las continuas emisiones de dólares —flexibilización cuantitativa— que llena los bolsillos de los grandes bancos y empresas, mientras los más necesitados ven menguar sus ingresos porque el dinero se devalúa continuamente.

Actualmente debemos interpretar por populismo la antigua diatriba contra los socialdemócratas, comunistas y anarquistas y que ahora encarna el populismo porque hay que tratar con mucho tacto a los actuales agentes del capital enquistados en las organizaciones y partidos obreros. No es políticamente correcto, pero esta cortesía política no es inofensiva. Forma parte de la estrategia de la desinformación del sistema que oculta su proceder enmarañando su funcionamiento, por eso echo en falta la labor ideológica, educativa, organizativa y combativa de las organizaciones obreras, porque la próxima crisis no será más que la continuación de la del 2008, acompañada de un brutal hundimiento del dólar, la referencia del mercado mundial, porque las potencias perjudicadas, no tolerarán su pérdida de poder, porque tienen que responder ante unas demandas cada vez más apremiantes de sus respectivas sociedades.

Los nuevos desafíos que suponen la emisión de monedas virtuales encierran un mensaje que trasciende el poder de los individuos —Nakamoto/bitcoin— i empresas —Facebook/libra— que indicarían la incapacidad del sistema para acoger un nuevo desarrollo armónico de las fuerzas productivas, porque una sociedad que poseyera capacidad de fabricar cosas sin la intervención de la fuerza de trabajo, no tendría sentido (enriquecimiento mediante la explotación), impedida de subsistir, no podría subsistir sin la incorporación de la inteligencia humana, de las potencialidades humanas que enriquecerían a la humanidad para entender el sentido del universo, si es que esconde un sentido.

Responder este tipo de problemas es decisivo para desbloquear la situación actual porque la izquierda carece de objetivos. Los perdió cuando claudicó ante los bernstein que siempre se ocultan en las organizaciones de la clase obrera para pudrirlas desde dentro. La izquierda, desde su inicio histórico se distinguió por su espíritu de búsqueda de la justicia social, de solidaridad.

En España, el proceso de las constantes elecciones indican que una mayoría social está cansada del robo y de la desconsideración que la burguesía, su gobierno, su Estado, su Rey, hacen gala. Carecen de la sensibilidad para hacerse cargo de los padecimientos soportados por el pueblo trabajador, y esto es lo realmente importante: una mayoría social, que a pesar de todas las trapacerías de sus burgueses gobernantes quiere otro tipo de gobierno que atienda las necesidades de ese pueblo trabajador. Si las organizaciones obreras, partidos y sindicatos no se esfuerzan por explicar a ese pueblo trabajador la superchería que consiste en reducir la economía a vivir un poco mejor, sin desvelar que vivir con la opulencia con la que viven los burgueses la determina la capacidad de apoderarse de toda la plusvalía, de todos los recursos, de expropiar constantemente la vida del planeta, sin más objetivos que impedir que las mayorías esquilmadas puedan acceder a su herencia común, porque ningún Dios les otorgo la tierra en propiedad, entonces los demagogos populistas, los fascistas que se disfrazan con nombre de diccionario —Vox— y sus monaguillos cobardes —PP/C´s— encontraran su momento para quitarse la piel de cordero. Exigir ese gobierno debe ir acompañado de la necesaria movilización ciudadana que de la palabra a un pueblo cansado de esperar, y las organizaciones obreras deben tomar la palabra.

jmrmesas
dos de diciembre de dos mil diecinueve


domingo, 24 de noviembre de 2019

SEÑALES DE ALERTA






SEÑALES DE ALERTA

El intercambio de trabajo vivo por trabajo objetivado, es decir, el poner el trabajo social bajo la forma de antítesis entre el capital y el trabajo es el último desarrollo de la relación de valor y de la producción fundada en el valor.

Este párrafo, que he citado varias veces en los apuntes que he publicado, cuya autoría visionaria es del coco del capitalismo mundial, Marx, Karl Marx, es el núcleo que puede explicar la razón de los problemas por los que atraviesa nuestro tiempo.

No es un simple argumento teórico desligado de los problemas nacionales acerca del soberanismo catalán, o de los problemas internacionales sobre la pugna por el control de Oriente Medio, entre USA y Rusia, o la guerra comercial entre China y USA, es el nudo gordiano que necesita ser tajado de un golpe para que el conjunto humano pueda emprender un nuevo recorrido histórico sin el pesado fardo de un modo de producción inútil para ese conjunto humano, pero jugosísimo para el uno por ciento que acumula las riquezas del mundo.

Vaticinar el comienzo de una crisis económica no tiene mucho sentido, aunque hoy, a diferencia de otros tiempos, los estudiosos poseen instrumentos e información sensible, que en otros tiempos eran simplemente especulares, mientras hoy, esos medios proporcionan elevadas dosis de certezas, por ejemplo, el conocimiento de la movilidad de los indices económicos, acomodados al interés de la gran banca, o la emisión de dinero sin más respaldo que el papel en el que se imprimen, repartido generosamete a los ricos, mientras a los pobres no les llega, y así, una ristra interminable de datos de ese jaéz.

Son las señales de alerta que nos indican la proximidad de un cambio de época, un cambio de era, en el devenir del mundo y me duele el poco caso que la izquierda mundial, y la izquierda, en España, no ven, o simulan no ver, porque en mi corto entender quieren creer que esos problemas pueden tener solución dentro del sistema capitalista, cuando todo apunta a la inutilidad del sistema para poder solventarlos. El odio a los migrantes, la epidemia de xenofobia mundial no es ajena a la pugna entre los contendientes económicos que determinan su curso y el pulso económico entre USA, que pierde protagonismo mundial, y China que adquiere una relativa importancia, es contemplada por los halcones pentagonianos atizando la hoguera del odio en todas sus variantes porque hay que preparar masas combatientes que puedan dar oxigeno a la industria del complejo militar industrial, (la secuencia de guerra de divisas, guerra comercial, es seguida de la guerra militar, algo que los entendidos no descartan, aunque saben lo catastrófico de ese proceso). La industria de guerra, la industria de muerte, que es el motor de la economía mundial, y que nadie se atreve a reclamar objeto de expropiación, porque está ligada a la existencia del sistema, como lo está la banca, son la piedra angular del sistema, y por tanto, tabú, algo de lo que no se habla porque es hablar de lo sagrado, pero si occidente se hizo laico fue, precisamente, por abordar lo sagrado. El odio al diferente, la xenofobia tiene ahí su explicación, como la tiene el odio al feminismo, el odio a la mujer que quiere romper cadenas, como lo es el odio al indio americano y se da un golpe de estado en Bolivia, se reprime en Ecuador y en Chile, en Iraq y en Beirut, se machaca en Yemen y se ahoga Africa, y que es preciso abordar porque siempre será mejor que la catástrofe de una guerra en la que los muertos serán afortunados porque las condiciones de los sobrevivientes serán de espanto.

La desvalorización del trabajo humano tiene su raíz en la preponderancia que ha ganado en la producción industrial la robótica y la inteligencia artificial (que Marx previó hace más de siglo y medio, y que es el párrafo inicial de este apunte) explicando a la perfección el abaratamiento que se ha adueñado del trabajo en el resto de las industria, sobre todo, a la industria de los servicios y que, concretamente, en España, pero no solo, explican que los dirigentes sindicales esperen que un tribunal anulen la sentencia judicial que obligan a ir al trabajo, aunque el obrero, el trabajador estés enfermo, cuando en semejante caso, históricamente, la militancia sindical habría levantado en lucha, sin dudarlo a todos los trabajadores. Ahora se pretende que otro tribunal se desdiga, cuando la realidad es que el aparato judicial esta trufado de fascistas-franquistas, y los sindicatos de mediadores del capitalismo.

La lucha de clases creyó pasar página y olvidó los principios que daban solidez teórica al socialismo, y los partidos socialistas se llenaron de carreristas cuyos exponentes en el PSOE son los González, Guerra, Leguina, Ibarra, etc., que la militancia debería de expulsar del partido, porque son agentes del capital, sin ninguna vinculación con el fundador Pablo Iglesias Posse, y menos con el marxismo de Marx, incapaces de comprender que el modo de producción es un instrumento del que se vale el genero humano a lo largo de la historia para dotarse de recursos que le permitan desarrollar las potencialidades humanas, que nunca serán completas si es solo de una élite.

El modo de producción mercantil está obsoleto cuando la mercancía fundamental es la producción de la industria militar, la industria de muerte, y en este proceso, el dinero, cada vez más desvalorizado y con menos vinculación con el tiempo de trabajo humano, socialmente necesario, en la creación de mercancía que justificaba el enriquecimiento de una élite, pierde el espíritu que validaba la propiedad privada porque extiende la pobreza. La humanidad, la sociedad está cada vez más expropiada por que una élite, cada vez más minoritaria posee cada vez más propiedades. El capitalismo industrial convertido en capital financiero ha devenido en un capitalismo de casino para ser, en esta etapa final un capitalismo de refinados trileros, que en vez de poner el tenderete en la esquina, abren sucursales informatizadas en las avenidas principales, mientras las arcas públicas y haciendas nacionales se endeudan, sin que los partidos obreros reclamen la expropiación de los expoliadores, para evitar el genocidio de una guerra mundial.

La fiebre del oro que acomete a las naciones que pretenden poner un coto al liderazgo depredador del capitalismo de EEUU es el exponente que señala la desvalorización real del dólar, hasta ahora, regulador del comercio mundial, pero desde el desencadenamiento de la guerra comercial entre las potencias comerciales, es una señal de alerta no solo de crisis económica sino también de liderazgo acerca del tipo de sociedad que pueda suceder al capitalismo de trileros con diplomas de universidades caras.

El final de este modo de producción, paradojicamente lo señalan las instituciones del mercado, pues la OMC ­ organización mundial del comercio- se mueve al dictado de un socio, es decir, las instituciones esperan el dictado del mandamás, y la mercancía más importante de todas, porque es el compendio de todas ellas, el dinero, se desvincula de la producción y un grupo de privilegiados se dedica a fabricar dinero virtual previendo la debacle del símbolo del capitalismo, el dólar USA.

No me parecería decente terminar este apunte sin mencionar el problema del nacionalismo catalán, pues aunque tengo por cierto que lo determinante, en esta etapa es el pulso USA-China, ambos Estados con poder geostratégico, el asunto de las nacionalidades es la baza que históricamente tocan las grandes potencias para debilitarse mutuamente. Para empezar reconozco que Catalunya es una nación, con derecho a defender su herencia cultural, que defiendo. Que tenga derecho a tener un Estado, lo considero una soberana gilipollez. Si yo pensara que el Estado español (o cualquier otro) es cien por cien soberano, sería un incurable estúpido, no porque pertenezcamos a la Unión Europea, de facto, apéndice de USA en el continente europeo, sino porque el mundo moderno se hace cada vez más interdependiente, está cada vez más vinculado por múltiples razones, intereses y lazos, y tomar decisiones unilaterales y desvinculadas de los socios importante, algo que a todas luces se revela como muy poco beneficioso. Particularmente creía, y los medios que han divulgado la sentencia judicial lo reconocen, el proces fue farol de gente muy poco decente, que quería una teta más gorda de la que chupar. Dicho esto que haya presos me parece una venganza del Estado Español, que como siempre, pagan los más honestos.

Que el asunto catalán es un fabuloso charco en el que pescar a rio revuelto es algo que nos vamos enterando poco a poco. No hace mucho, el ciudadano atento pudo conocer que China fabricaba esteladas para financiar el proces a cambio de tener un puerto para la nueva Ruta de la Seda. Aquello no trascendió porque no tenía mucha credibilidad. Ahora resulta que son los matemáticos rusos del 29155, mientras que otras naciones ¿...? son tan listas y profesionales que ni rastro dejan —malpensando se podría barruntar que son protegidos por los medios o por ciertos servicios del Estado— lo cierto es que en esta pelea todos juegan a ganar, todos menos la clase obrera, huérfana de identidad porque sus líderes piensan en no desestabilizar mientras la desestabilización la hacen otros, los poderosos moviendo peones porque los rojos, marxistas no tenemos un THINKTANK, una nueva internacional, UNA QUINTA INTERNACIONAL en el que poder valorar nuestras ideas, aspiraciones y organizar un mundo nuevo. Toda la crisis de la izquierda la resumiría en la incapacidad de la izquierda para presentar ante la juventud, ante la clase obrera, ante la ciudadanía, el pueblo trabajador un proyecto ilusionante que le movilice y llene de esperanza el futuro, un futuro sin reyes ni tribunos. ¿Un gobierno mundial que evitara las guerras? ¿Podría comenzar por la Unión Europea, impulsada por España? ¿Pudiera ser que los ciudadanos estadounidenses reclaman para sí las riquezas que les quitan los bancos?

Sin duda el mundo cambiará, y trato de aportar lo que puedo para que sea para bien.

jmrmesas

veinticuatro de noviembre de dos mil diecinueve