sábado, 12 de diciembre de 2015

EL TERRORISMO CONSENTIDO

EL TERRORISMO CONSENTIDO,
EL PETROLEO ROBADO, EL AVIÓN ABATIDO, EL TRASIEGO DE LOS REFUGIADOS, LA GEOPOLÍTICA, EL DEBATE SILENCIADO, ORIENTE MEDIO CONVERTIDO EN ARIETE CONTRA EUROPA, UNA VISIÓN HOLISTICA DE LA LUCHA DE CLASES, EN LA AGONÍA DEL MODO DE PRODUCIÓN MERCANTIL.

Como titular es muy largo y no es comercialmente vendible pero da una buena idea de cual es el sentido que pretendo dar al contenido.

El hecho de que la tercera guerra mundial no haya tomada las proporciones apocalípticas de bombardeos nucleares no debe hacernos perder de vista que lo que se está planteando en el mundo es un nuevo reparto entre la vieja burguesía propietaria del capital financiero dominante y las burguesías emergentes agrupadas en los BRICS.

El capital financiero mundial ha estructurado el mundo, tras la SGM exprimiéndole todo el contenido, como demuestran los diferentes informes que emiten organismos oficiales y oficiosos sobre la riqueza producida y su reparto correspondiente, y aunque tales extremos, que afectan al pueblo trabajador, sin discriminación de nacionalidades, está ausente de las campañas electorales, siquiera sea como de pasada pues, de hacerlo, supondría tocar las piedras angulares de la democracia, es decir, que el pueblo, fuente de poder y legitimidad, de hecho, no tiene medios para hacer valer sus intereses mientras que el establisment – los poderes fácticos (me gusta más este término porque da una idea más cabal y ajustada que establisment)– subyugan a los gobiernos para que nos impongan sus políticas de recortes, y en esta dinámica, la burguesía euro-estadounidense, dueña del capital financiero mundial que diseñó el complejo entramado de organizaciones económicas, comerciales, financieras, políticas, ha exprimido al mundo, de tal modo que cualquier alteración del sistema, basado en la producción de mercancías no puede ser abordado sin derrotar, en toda la linea, al conjunto social más preparado, agrupado en el viejo continente, en Europa; sin este requisito, que, en mi opinión, no podría tomar la forma de una guerra mundial desarrollada en el continente, porque su sociedad no lo toleraría, porque lo percibiría como una agresión indisimulada, se ha diseñado el terrorismo islamista como un señuelo que vele el fondo de ese objetivo, anular a la sociedad europea para hacer las modificaciones estructurales que permitan la supervivencia del uno por ciento y sus cúspide de 80 multimillonarios.

Vayamos a los detalles. A Turquía le toca hacer de malo –¡cabeza de turco!–, asumiendo el rol de incontrolado, pero la realidad, como desvelan los expertos, es que a Turquía habíanle decidido que debería abatir a un caza ruso porque habría informado al Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Torrejón (hay dos centros, el que se ocupa del área norte, radicado en Alemania, Uedem, y otro en España, área sur, en Torrejón, ambos dependientes de un mando único, también en Alemania, Ramstein), que se ocupa de saber donde están sus aviones. El mismo desarrollo de la acción, que emprendió el gobierno turco ya apuntaba a una decisión consentida, aunque aparentando independencia.

La misma continuación del gobierno turco negando conocer la procedencia del petróleo que atravesaba su frontera y posteriormente, la decisión de adentrarse, con tropas en territorio iraquí demuestran que el mantenimiento de la tensión obedece a planes que están más allá de las capacidades del gobierno turco. Además existen opiniones que rompen la tónica que se sigue (se seguía) contra el terrorismo, – al enemigo, ni agua –, es decir, lo único que se espera del terrorismo es su rendición incondicional, pero estas voces, discrepan, y la experta, Napoleoni, y el hombre santo, el Dalai Lama, aconsejan ¡negociar!, ¿porque el Daesh tiene territorio?. El silencio de la prensa democrática es francamente decepcionante, como decepcionante son las vías financieras que surten los entresijos que lubrican el funcionamiento de la política terrorista, por gobiernos amigos que no son democráticos, como la monarquía saudí, por ejemplo y el resto de monaquías del Pérsico. Por cierto, el territorio del Estado Islámico está en suelo sirio, ¿se pretendería por vía de hechos, lo que legalmente exigiría dividir un territorio soberano? ¿Por qué negociar con una banda de asesinos? ¿Por que sabe Estados Unidos que están llegando terroristas a Europa? ¿Lo sabía Europa y lo callaba?

El terrorismo es usado por los poderosos para domeñar a los pueblos, pero como antídoto contra los luchadores obreros, contra los luchadores sociales tiene sus peligros que son los elementos radicalizados que sorprenden por su comportamiento sin objetivo: el apuñalamiento en el metro de Londres, por ejemplo. De ese y de los elementos sospechosos se encarga la policía con los exiguos medios asignados. Atentados de más complejidad tienen objetivos visibles, y los ejecutantes no improvisan, actúan con precisión. Europa es el objetivo a batir, es decir, la ciudadanía europea tiene que ser desarbolada para que el sistema pueda seguir exprimiendo al mundo, y si no existieran antecedentes, esto podría parecer una invención, pero existe Bolonia, existe el antecedente de las redes encubiertas stay behind que demuestran la vigilancia, que sobre la sociedad europea ha existido por parte del capital financiero internacional, desde que se produjo una revolución social triunfante, la rusa de 1917, temiéndose, desde entonces, el despertar de una sociedad madura, democrática, igualitaria y solidaria, y contra ella se dirige ese señuelo del terrorismo islamista.

Este terrorismo, como se está viendo, no puede ser reprimido por la policía, más que una vez manifestado su sangrientos efectos, porque las causas están fuera de su jurisdicción; es una especie de diplomacia clandestina, pues obedecen a razones geopolíticas, que no pueden ser dirimidas abiertamente porque descubrirían la imposibilidad de arreglo. Las decisiones se toman en gabinetes muy restringidos y su transmisión depende de agregados en embajadas con estrechas conexiones con empresas privadas que encubren el comportamiento de elementos sin aparente vinculación, ni con la acción desarrollada, ni con la potencia que mueve los hilos.

Sin ir más lejos, la comercialización del petróleo robado en Siria, que pasaba por la frontera turca y que salía al mercado y es comprado por los estados europeos, significando que se está mirando para otro lado, mientras los acontecimientos siguen su curso, porque tales acontecimientos obedecen a intereses estratégicos de clase, que no pueden ser descubiertos.

Oriente Medio se está utilizando contra Europa, en la medida que los estrategas de los mercados consideran a la sociedad europea el principal obstáculo para abordar el futuro del sistema capitalista, y las noticias y los informes demostrarían una estrategia de anular al pueblo trabajador, a la ciudadanía europea mediante una intensificación del terrorismo, en donde se diluirían las responsabilidades, y siempre apuntando a señuelos, como le está tocando a Turquía, en esta etapa.

Todo el entramado político que se está desarrollando en el mundo desde la demolición de las torres gemelas del WTC de Nueva York, esconde el principal objetivo, Europa, aunque donde querían que mirásemos era, para otro lado, dada la espectacularidad del suceso; ¿no llama la atención que haya organizaciones civiles que estén buscando respuestas al desplome de las tres torres, porque las oficiales, no les convencen? ¿No es curioso que tales investigadores civiles tengan tan poca audiencia? Disponer los elementos en la dirección conveniente es la esencia de la teoría del juego, y contra Europa se requiere finezza, no se puede actuar a la pata la llana, hay que medir los tiempos y preparar el terreno, porque hay muchas posibilidades, que en medio de las maniobras de distracción, se haga la luz y los desnortados dirigentes sociales tomen en cuenta los verdaderos motivos de que se están ventilando en Oriente Medio, que no es simplemente dividir un territorio y llevar tropas, es someter a la ciudadanía más preparada del mundo, porque el capital financiero internacional la percibe como su amenaza fatal.

La voluntad de la burguesía veterana coaligada del complejo militar industrial euro-estadounidense, que ha estructurado el mundo a su capricho, está buscando un enfrentamiento porque, entiende que el mundo le pertenece, y los neoburgueses rusos y las burguesías emergentes quieren su parte del pastel y eso supone alterar el orden establecido, por tanto, su demanda de mejores opciones exigen un nuevo reparto, y eso significa confrontación. Oriente Medio brinda esa oportunidad porque los problemas inherentes a un territorio en el que confluyen culturas e intereses que están en los orígenes de la historia, no los solucionó el trazado de las fronteras que se hizo en los años 20 del pasado siglo y Siria se ha convertido en chivo expiatorio para dirimir la confrontación entre las burguesía que lidera Estados Unidos y Rusia que abandera las opciones de las naciones emergentes; la lucha contra el terrorismo es el señuelo porque mientras Rusia combate al Estado Islámico, la coalición que lidera Estados Unidos, atacan al ejercito sirio que tiene la legitimidad –, y la contumacia turca, derribando el avión e invadiendo Iraq lo que busca es forzar a Rusia a poner tropas en el escenario del conflicto porque el ejercito sirio, incluso con la legalidad de su lado, no es reconocido por la coalición liderada por USA, por lo tanto, recuperar territorio, que no puede mantener, porque la coalición no lo respeta exigiría una fuerza indiscutible y esta no sería otra que la de Rusia, por eso, Estados Unidos reclama insistentemente a sus socios ¿vasallos? europeos que contribuyan militarmente, en el terreno, queriendo evitar una polarización EEUU-Rusia.

TEORÍA Y PRÁCTICA

No es fácil comprender que los acontecimientos en Oriente Medio no tienen solución, porque la solución rebasa las capacidades de los contendientes, como no tiene solución el sistema porque hay una realidad que se ignora con persistencia, y esa realidad es una ciudadanía que reclama ser tenida en cuenta, y su núcleo más capaz, porque está más estructurada, es la ciudadanía europea, sin embargo cuando intentando comprender se dirige la atención hacia elementos de referencia, nos encontramos con unas increíbles imprecisiones y vaciedad que en nada ayudan a clarificar la escena de los conflictos.

Sin teoría revolucionaria no hay praxis revolucionaria, por eso, cuando en la búsqueda de esa luz dirigimos la atención hacia personajes de reconocida solvencia, la decepción es la característica de nuestro empeño, porque no encontramos la respuesta buscada sino una finta que nos impide el golpe en el centro vital; podríamos estar de acuerdo con Varoufakis cuando en su diagnostico sobre el fracaso de la negociación griega, o el porvenir de la Unión Europea lo define como falta de poder de los ministros que han de tomar decisiones, pero lo menos que se podría esperar de tan reconocido y prestigioso profesional es una precisión, o cuando menos, una aproximación que nos aclarase donde radica el déficit de poder, que no tienen los legitimados actores que deben tomar medidas, porque cuando un ministro o alguien investido con la legitimidad que da la que otorga la ciudadanía, teniendo que tomar una decisión no lo hace se debe a que la resta de poder legal se la han apropiado los poderes fácticos; cuando un ministro de economía no toma una decisión de su competencia su déficit de poder lo tiene un banquero, o se lo ha apropiado una transnacional, Monsanto, por ejemplo, o cuando una empresa compra tierras, pongamos, en Perú, y causa un desastre, el déficit de poder del gobierno se lo apropió la transnacional, y cuando esto no se dice, la ciudadanía, al otorgar su confianza en cuantas elecciones que se le convoque, siempre habrá un porcentaje de desinformados que votará confiando en los partidos que defienden el libre mercado, o lo que es lo mismo, al reducido número de propietarios que tienen la mitad de la propiedad del planeta.

Es esta carencia de precisión la que impide que el pueblo trabajador, la ciudadanía, se entere de donde radican las causas de sus problemas. Si hay contaminación es porque las empresas – Volks wagen –, por ejemplo, falsea los informes de sus productos, o porque las industrias que utilizan toneladas de aire y agua, de un medio natural, las vierten, una vez utilizadas, llenas de mierda, porque los ministros correspondientes no exigieron que el vertido de la materia utilizada, aire y agua, por ejemplo, retornase al medio, depuradas de contaminación, y entonces, el ahorro, multimillonario que se embolsan las empresas, se puede esconder en los paraísos fiscales, desde donde se escaparan, por los vericuetos financieros como donativos o fondos de reptiles que alimentaran terrorismos islamofascistas o narcofascistas, porque, cuando se le pregunta a un notable por las causas, no se puede hurtar la respuesta comprometida, hay que señalar claramente quienes causan el déficit.

LA FALSIFICACIÓN DEL MARXISMO


Abundando, en este terreno, vital, si comprendemos que la calidad de los problemas acumulados no pueden tener solución dentro del sistema, que por su propia naturaleza, incrementa la adversidad en la medida que los problemas acumulados afectan a un numero creciente de seres humanos, hasta cierto punto, conscientes de su poder, pero faltos de dirección y perspectiva, nos enteramos que ha habido un congreso de marxistas, en Pekin convocado por la universidad, a la que asistió un notable teórico, como profesor invitado, el señor Michael Hudson.

El articulo que hace y que dejo aquí para que el interesado lector pueda reflexionarlo si le parece, en mi opinión, alejada de la profundidad de tan notables eruditos, me parece que es un juego floral, en principio porque no creo que la burocracia china esté muy interesada en ahondar y explicar los enredos de la explotación del capitalismo y en segundo lugar porque plantear que, como dice la entradilla, creo que se dice así al encabezamiento del artículo, que la acumulación de la riqueza está más relacionada con los medios financieros más que con los industriales no es exacto, en la medida que se oculta, o cuando menos, se desvía la atención del por qué ocurre esto.

A la entradilla le sigue una pregunta que me parece muy acertada, pero que no logré encontrar respuesta en el extenso artículo; la pregunta es la que sigue: ¿Ha fracasado el capitalismo industrial o existe una relación de fuerzas que permite que los rentistas sigan percibiendo rentas? Esa relación de fuerzas ¿está ligada al poder político ? Veamos.

Creíamos que la dicotomía entre renta y plusvalía se había resuelto en la fusión del capital industrial y el capital bancario, produciendo el capital financiero. Lo explicaron todos los autores marxistas, incluidos Kautsky, Lenin, Trotski, etc., pero el señor M. Hudson cree que no se ha comprendido la circulación del capital porque el fracaso del capitalismo se debe a la imposibilidad de acabar con los rentistas. Cualquier lector de Marx nota el énfasis que este pone en la importancia que las fuerzas productivas tienen como desencadenante de las contradicciones de clase, pero actualmente ningún autor se digna mencionar la importancia de las referidas fuerzas, precisamente cuando estas se han globalizado produciendo un increíble entramado de canales que ha permitido a la burguesía del complejo militar industrial euro-estadounidense acumular y concentrar las riquezas de tal manera que el uno por ciento de la humanidad tiene más dinero que el 99 % restante, y de ese 1 %, algo más de la diez millonésima parte – en torno a 80 personas – poseen tanto dinero como la mitad de la humanidad más pobre, y si esto no responde a la pregunta de la relación de fuerzas y el poder político, es que somos completamente estúpidos o que los referentes a los que dirigimos la atención nos dan respuestas falsas. Desde Marx, sabemos que las fuerzas productivas tienen la capacidad de llevar las contradicciones hasta el extremo de fijar las condiciones de caducidad de los modos de producción antagónicos, pero henos aquí, que cuando las fuerzas productivas se han globalizado, estando en manos de un reducido puñado de propietarios que las utilizan en provecho propio, escatimando al resto de la humanidad sus beneficios, solo el plantearnos cómo es posible satisfacer tantísima renta, cuando el trabajo asalariado disminuye, no tiene más que una respuesta, y esta es la fabulosa potencia industrial desarrollada. Las fuerzas productivas globalizadas han reducido la fuerza de trabajo a extremos de insignificancia, y es por esto que las contradicciones sociales entre estructura económica (que está basada en la potencia de las fuerzas productivas globales) y la superestructura (que contiene las formas jurídica, política, filosóficas, artísticas, religiosas, es decir, la ideologia, mediante la cual, los seres humanos toman consciencia) no tiene una solución nacional, local, sino que todas las contradicciones que destapó el siglo xx y que no pudieron combinarse de forma armónica produciendo la síntesis impulsora se están materializando en forma de un nuevo reparto del mundo, porque la clase trabajadora, llamada a acabar con la explotación, carece de las referencias necesarias porque cuando busca las respuestas correctas, sus dirigentes, sus teóricos, sus políticos creen que el capitalismo durará mil años, y eso, no solo no será, porque como dijo aquel torero, además es imposible.
En nuestros días, cuando las fuerzas productivas son globales, la solución al problema de Oriente Medio, como el problema de la dispersión europea no pueden tener más que soluciones contextuales y eso significa, en mi modesta opinión, la necesidad de construir una dirección internacional capaz de plantear estos extremos, públicamente para impulsar la búsqueda dando cabida, en esa tarea, al noventa y nueve por ciento excluido.

jmrmesas

doce de diciembre de dos mil quince




jueves, 26 de noviembre de 2015

TURQUÍA ¿LA TORPEZA DEL TAHUR?


TURQUÍA
¿LA TORPEZA DEL TAHUR?

Todo el ruido del islamismo yihadista, todo el ruido sobre el Estado Islámico, la sangre derramada en París, Nigeria, Túnez, etc., hubiera colado sin problema si Turquía no hubiese derribado el avión ruso sobre Siria. Al hacerlo, todo el ruido queda amortiguado por el derribo del avión ruso sobre Siria a manos de Turquía porque apunta a intereses más determinantes que no están en manos del Daesh, y este aparece como un señuelo oportuno destinado a conseguir intereses más importantes, pero también, más ocultos y fuera del escenario, en el que se representa esta hecatombe internacional, destinada a velar el objetivo a batir.

Rusia argumenta que su avión no violó el espacio aéreo de Turquía, y la misma OTAN recomienda templanza a Turquía, antes de implicar a los socios aliados. Porque es inaceptable que dos naciones que no están enfrentadas, que no tienen conflicto, la violación accidental del espacio aéreo de cualquiera de ellos, tenga como respuesta, el derribo; una respuesta, claramente beligerante, que los socios atlantistas tienen que respaldar, a regañadientes porque compromete el objetivo fundamental.

El derribo del sukhoi 24 tiene que ser cargado en la cuenta del presidente de Turquía, Erdogan, que, en último término, asume la responsabilidad del derribo, y al hacerlo descubre un doble juego en la medida que su acción inmediata no fue comunicar un incidente desafortunado a Rusia, que hubiese cubierto el expediente, sino una acción consciente, previendo el desencadenamiento de acciones y consecuencias de alcance, mucho mayor que una disputa puntual, por lo que solicitó el respaldo de la Alianza Atlántica; como su decisión ha sido extemporánea, su acción descubre una intención ventajista, respecto a sus aspiraciones sobre Siria ¿cuales? Veamos si es posible descubrirlas.

El fuego amigo no debe hacernos perder de vista que el objetivo de la pugna entre USA, que pierde poder e influencia, y Rusia, que gana poder e influencia, es Europa. Se intentó con Ucrania, pero el tiempo transcurrido no parece haber hecho ganar prestigio y poder a Estados Unidos entre los ucranianos, descontando, como debe ser, a los directos beneficiarios, engolosinados en el saqueo de los presupuestos, y en la medida que Ucrania, y la templanza de Rusia no convertirá a aquella en un factor de discordia en el corazón de Europa, se intenta, de nuevo, con el terrorismo como fondo, pero la precipitación de Turquía ha descubierto la trampa al tirar de la manta, insinuando intereses propios en el asunto.

Europa, al albergar al conjunto social más preparado, previendo la posibilidad de cambios substanciales en los próximos meses vía elecciones, se está intentando acondicionar al pueblo trabajador para sujetar la previsión que los cambios pudiesen tener consecuencias en la relación de fuerzas, y estas acciones apuntan a limitar el terreno a la influencia rusa. Un primer paso descubierto, que ha pasado como un soplo en los medios nacionales, es la intención de Estados Unidos de controlar, mano a mano con los policías españoles los aeropuertos importantes de España; noticia a penas aireada, es decir, debatida, en cuanto a la significación, teniendo en cuenta que los policías propios se encuentran capacitados para una función básica, o tal vez, no es tan básica y requiere otro tipo de policía dependiente de instancias más ignotas, porque, a decir de los expertos estudiosos del terrorismo, desde el 11S, la aparición de documentos y pasaportes en lugares, donde previsiblemente no deberían aparecer, llama la atención.

La precipitación de Turquía abatiendo un avión no hostil revela las intenciones propias de Turquía en la cuestión Siria, no solo por la permeabilidad de su frontera, para los yihadistas, el aprovisionamiento y la flagrante colaboración en la comercialización del petroleo robado al pueblo sirio, sino en la posibilidad de querer forzar la ocupación del territorio sirio por tropas rusa y la previsible respuesta otanista, que rompería la colaboración franco-rusa en la resolución del conflicto, encubriendo intereses en la división de un Estado, el sirio, posibilitando un reconocimiento, de hecho, del Estado Islámico.

jmrmesas

veintiséis de noviembre de dos mil quince

jueves, 19 de noviembre de 2015

TEORIA DEL JUEGO



LA PROVOCACIÓN CON NOMBRE INOFENSIVO,

TEORÍA DEL JUEGO.

EL TERRORISMO ES EL ASPECTO SANGRIENTO DE LA LUCHA DE CLASES

Comenzaré por señalar que no todos los muertos valen igual, ya que en los periódicos de formato digital que suelo mirar, ninguno menciona los muertos del atentado de Nigeria; el estadounidense Business Insider, en su pagina de inicio, el terrorismo, el perpetrado en París, está como una noticia más, y entre las diez cosas importante ahora mismo, una llamada de atención, en su página, el terrorismo de Nigeria no aparece. En Der Spiegel, en su formato digital, Nigeria no está, ni tampoco en Le Monde, donde al final de la página digital, aparece otra marca del terrorismo islamista Boko Haram. En los españoles, tampoco está Nigeria, y como no creo que deba seguir insistiendo, porque solo lo cercano nos inquieta, y esto no es una lección de buenismo, vale más que comprendamos, que evidentemente, Europa está en el punto de mira, y las próximas elecciones, que habrán de tener lugar en España, inquieta a los burgueses europeos y allende el océano, qué ocurrirá en España, en medio de una crisis europea repugnante, que no se mira como tal, sino parcelandola, de tal modo que los Estados puedan seguir siendo fichas en el tablero del mundo.

Cuando aún estaba en activo, había dos compañeros, a los que supongo fallecidos porque el mayor murió cuando yo aún no me había jubilado, y el otro tenía trece años más que yo, que se jugaban el café todos los días a cara o cruz; la regla era sencilla pero tramposa: “si sale cara gano yo, si sale cruz, pierdes tu”. Alguien advirtió al pagante repetidor que siempre perdía porque la regla la ponía el otro y el bueno del perdedor pilló un cabreo monumental, pero a los pocos días, se habían reconciliado aunque cada uno se pagaba su café.
Es posible que este ejemplo un tanto extravagante para introducir el tema de la provocación como causa para poder desarrollar una respuesta favorable para el que lo inicia, no se ajuste por completo a la realidad que quiero describir, porque el desarrollo humorístico y su final amistoso no se corresponde con la teoría del juego que se aplica en el continente europeo pero me parece, el tema, muy pertinente porque, como vengo repitiendo, Europa es el objetivo; no es su industria, sus bancos, sus riquezas; el objetivo del terrorismo, el objetivo de la lucha de clases que se juega en Europa, vertiendo sangre, es su sociedad, sus gentes, su modo de vida que les hace libres, descreídos, divertidos, pero también, críticos, laboriosos y organizados, y esto, como decía en mi anterior apunte, es percibido por los mercados como un peligro latente porque la sociedad industrializada, de forma genérica, pero en Europa, el numeroso conjunto de profesionales que describen las trampas del comportamiento corporativo, está un tanto harta de los modos chupasangres del capitalismo, y se hace necesario para el sistema, en esta fase de su agonía, desarrollar todo el arsenal posible de medidas cautelares, no para garantizar las libertades políticas sino para, cuando menos, entorpecerlas.

La lucha de clases, ahora, empieza a tomar la forma de la represión de las libertades porque, atemorizar al pueblo trabajador requiere poner todas las trabas posible en la medida que los recortes tienen un límite y el proceso se acelera; el mismo día de la matanza de París, podía leer que los bancos españoles, Bankia, entre ellos, habían superado en el tercer trimestre las ganancias del mismo periodo del año anterior, y me dije ¿cuantos políticos en campaña serán capaces de relacionar lucha de clases y terrorismo islamista?; la pregunta permanecerá abierta durante toda la campaña, porque el problema del terrorismo está ligado a la expropiación a que están sometidos los pueblos de Oriente Medio, y mientras sea así, las medidas de urgencia, tomadas en el apresuramiento de la campaña tienen mucho de improvisación, porque el problema del terrorismo reciente ha tardado 14 años en recalar en Europa, tras el abatimiento de las torres gemelas del WTC de Nueva York, y aquí es donde entra en escena la teoría del juego, que no es otra cosa que el refinamiento de la provocación echando mano de los algoritmos matemáticos para desencadenar la respuesta favorable para el que inicia la jugada.

Estos enlaces desvelan los entresijos de tan elaborada estrategia, que, pronostico, no dará resultado si la izquierda europea se da cuenta de lo mucho que el mundo se juega en Europa, si su sociedad que superó las Ordalías, los tribunales de la Santa Inquisición, las quemas de brujas, el fascismo, los campos de exterminio nazis y la burocracia acaparadora soviética se somete a los estados de excepción y recortes de derechos y libertades; y no me estoy refiriendo a la posibilidad de que el islamismo retrógrado se apodere de Europa, un delirio suicida para ellos; de donde sacarán sus sus toyotas, sus kalasnikov, si sus jeques no hacen otra cosa que gastarse el dinero en relojes suizos y coches de lujo siendo incapaces de crear su propia industria, y no estoy despreciando la cultura árabe, y citaré solo un invento no superado, en aquella lejana época medieval en la que echaron raíces en Toledo, relacionado con el llenado de dos estanques cuyo cometido era señalar las horas, durante el día y la noche, así como visualizar el movimiento de las fases lunares*, refiriéndome a Azarquiel, cuyo nombre completo era Ishaq Ibrahim ibnYahya al-Naqqas ibn al-Zarquellu, es decir, la aportación a la cultura universal del pueblo árabe esta fuera de toda duda, pero querer retrotraernos a la época de las cruzadas tiene todo el marchamo del imperialismo, en esta fase agónica de su etapa histórica, donde una sociedad culta pero desconectada de la importancia de la política cotidiana, dirigida por políticos faltos de la grandeza de querer liberar a la humanidad de un sistema, que históricamente está superado, porque los medios de producción en manos de la burguesía no traen más que muerte y destrucción, represión y miseria, tiene que acabar, aquí, en Europa, donde nació, porque organizar la producción de otro modo, con otra visión, es lo que nos puede garantizar paz y estabilidad, a condición de repartir la riqueza, que la sociedad genera, de un modo justo.

Sin esta condición, las medidas cautelares para impedir el terrorismo islámico es tan vacía que toda pretensión de argumentarlo es inútil, porque siempre habrá otro pueblo expropiado y gente que se sienta ofendida de la misma manera que se sienten marginados los pueblos arrancados de su tierra por la rapacidad del capitalismo y la complicidad de la burguesía, en este caso, árabe, dispuesta a considerar a los suyos, perros a los que echar de sus tierras, para que las multinacionales petroleras se enriquezcan.

Construir la nación europea construyendo el intelectual colectivo debería de ser un elemento a valorar por las diferentes sensibilidades democráticas, presentes en Europa, como medio de poner coto a la estrategia del capitalismo, en esta fase agónica de su existencia, ya sin ninguna posibilidad de repartir migajas de la riqueza generada, de lo contrario, esta tercera guerra mundial, en capítulos fáciles de asumir corre el riesgo de tomar mayores proporciones, porque el género humano se ha convertido para el uno por ciento, en el mayor peligro para que la tierra siga siendo su paraíso terrenal, pero para esto, la tarea, la visión, debe se abarcar más allá del próximo periodo de elecciones, porque corremos el riesgo, para el capitalismo rampante de valer lo mismo que los muertos de Nigeria, y humanamente, no valemos más.

jmrmesas

diecinueve de noviembre de dos mil quince





*.-PLANETAS
Eduardo Battaner López
ISBN 84-206-0543-3










martes, 17 de noviembre de 2015

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL EN FASCÍCULOS


LA TERCERA GUERRA MUNDIAL EN DOSIS DE BAJO APERCIBIMIENTO

O UNA EXPLICACIÓN DEL TERRORISMO CON EL QUE SE CUBRE

EL SISTEMA EN SU AGONÍA


Europa está en el punto de mira del Estado Islámico, pero sería muy poco práctico mirar a Daesh, y si entender la compleja red de relaciones que asume esta tercera guerra mundial, que en opinión del Papa Francisco, se lleva a cabo con matanzas y destrucciones; opinión que me parece acertada, porque enmascara las hostilidades entre los contendientes, interponiendo entre ellos mafias y terrorismos, que si proliferan – Oriente Medio, Méjico, América del sur –, es por el consentimiento tácito de los poderosos, y así van desarrollándose actualmente los enfrentamientos, por ejércitos incontrolables, asentados en territorios inciertos, pero ahí reside el entendimiento de esta confrontación, ante la que la izquierda se cierra empeñada en hacernos creer que la nación, el Estado nacional es la clave del arco, cuando no son más que fichas en el ajedrez del mundo. En la historia moderna, Francia es una pieza determinante en esta partida mundial porque encarna, como ningún otro Estado los valores democráticos que han formado la Europa moderna – podríamos decir, el mundo actual – al ser la nación en la que se han llevado a cabo los movimientos sociales más audaces, y el paso más audaz, en el terreno presente, cuando está claro que Ucrania no será motivo de confrontación con Rusia, es lograr que los burgueses europeos se impliquen en la defensa del sistema capitalista, más allá de sus propias fronteras.

La desestabilización de Europa (no puede se entender una tercera guerra mundial sin que Europa sea el teatro de operaciones para resolver quien o qué será la condición que determine el problema del Poder capaz de poner fin al controlado descontrol del capitalismo en esta fase agónica de su existencia), se está probando con la llegada de refugiados, que vienen porque una mafia organizada los descarga en Europa, y como eso es insuficiente y lento, se ha perpetrado la matanza de París para condicionar la cumbre del G20 y forzar a la burguesía francesa que decida si se determina a llevar tropas a Siria, con lo que la burguesía monopolista que dirige Estados Unidos interpondría entre ella y Rusia una fuerza militar, digamos, legal, para controlar el rompecabezas de Oriente Medio, es decir, hasta ahora, defender el interés del sistema ha corrido por cuenta de Estados Unidos que ha puesto el dinero y sus soldados, y ahora, de lo que se trata es de que la burguesía europea asuma la parte fundamental en la defensa del sistema capitalista del que extraen la riqueza.

La campaña de Rusia atacando a Daesh tiene la legitimidad que le da intervenir defendiendo al régimen constitucional, y todos los intervinientes contra un gobierno legítimo, en su territorio soberano, que lo atacan militarmente, está fuera de contexto; o sea, atacar a Siria, sin declararle la guerra, es terrorismo, y todas las oposiciones moderadas tienen la misma consideración que el Estado Islámico, por mucho que los jeques que lo apoyan, se incomoden, por mucho que Israel de cobertura humanitaria a Al Nusra, por mucho que Estados Unidos bombardee a ISIS, y falle, tanto en sus objetivos como en la entrega de material a los defensores de Kobani, que siempre lo aprovechan los yihadistas, por lo tanto, aparte de disimular sobre lo que ocurre en Oriente Medio, conviene mirar de frente de que es de lo que se trata.

Se trata que mientras Europa no acate los planes de Estados Unidos y la OTAN, la supervivencia del capital monopolista internacional, del capitalismo, está amenazada por un grupo social (la ciudadanía europea) muy crítico con el funcionamiento depredador de las empresas y bancos que controlan el mundo, con sus formas de operar, que empobrecen al conjunto humano. La abundante cantidad de analistas políticos, economistas, sociólogos, filósofos y profesionales que escriben, informan y desvelan los comportamientos fraudulentos del capitalismo, en los campos de su competencia, suponen un peligro latente para el capitalismo, que tiene eco en esa sociedad expectante que permanece pasiva porque nadie la convoca, pero que ellos, el capitalismo internacional, estructurado estrechamente en sus organizaciones internacionales, saben que todo eso puede tomar la forma de una oposición estructurada si las protestas esporádicas comienzan a señalar las lacras y maneras con el que las empresas transnacionales y la banca, condicionan nuestra existencia cotidiana, y si surgiera una organización que la convocara a organizar el cambio de modelo social, el cambio de modo de producir, de consumir, de vivir, que planteara para qué vale la ciencia, para qué vale la tecnología, para qué vale la cultura, para qué vale la riqueza que ellos generan pero que no les sirve a ellos, a la humanidad, y si a un grupo de riquísimos propietarios del mundo, las cosas podrían torcerse para ese dominio que un grupo reducido de riquísimos propietarios tienen sobre el mundo; de eso se trata, por eso Europa es la clave de arco de la situación internacional, ahora, y no el Estado nacional, destinado a ser, ahora, fichas en el tablero del mundo.
Creer que la matanza de París se puede realizar sin dejar un reguero de pistas supuestas es de una candidez rebuscada, aunque tampoco conviene ser tan simplista como para decir que Obama y Clinton son responsables del Estados Islámico, porque el problema del terrorismo se puede considerar con dos vertientes, la vertiente ejecutora y la vertiente estratégica, y esta es la realmente determinante, teniendo siempre en cuenta que el terrorismo, de cualquier signo, dirige su filo contra los débiles, contra el pueblo, contra el vulgo, nunca contra el poder, nunca contra los poderosos, porque lo que se persigue es mantener al vulgo, al pueblo, en la ignorancia, en la incuria, en la adoración de la magia.

La vertiente estratégica comienza con la destrucción de las torres gemelas del WTC de Nueva York el 11S de 2001, esa destrucción icónica fue el certificado de legalidad que necesitaba el capitalismo para llevar a cabo en el mundo un recorte de derechos y libertades en los países industrializados, y esa onda de represión de libertades y derechos tiene que asentarse en Europa porque una sociedad tan estructurada como la europea no puede ser manipulada fácilmente sin atemorizarla y empobrecerla, por eso, analizar el terrorismo, es fundamental entrar en el complejo mundo de las relaciones que se cuecen en las cumbres oficiales y no oficiales, porque hasta ahora, al terrorismo de Daesh se le ha permitido financiarse con el petroleo robado sin hacer averiguaciones, y está claro que ese tipo de negocios no puede hacerse sin la complicidad de las redes técnicas comerciales reconocidas que distribuyen un combustible que está muy bien documentada su procedencia, y ahí el control de Estados Unidos es de sobra, conocido.

ESTADOS UNIDOS Y RUSIA: DOS CARAS DE LA MONEDA CAPITALISTA

Rusia es comedida porque es consciente de que debe ganarse el respeto de sus socios capitalistas demostrando que es seria y que no va a recurrir a una confrontación bélica, en la que, probablemente, tiene ventaja, porque tal ventaja no le valdría de nada en un mundo reducido a cenizas, y Rusia sabe, que eso lo saben los Estados Unidos, por eso se lo toma con calma, porque el tiempo está de su lado, y en contra del tiempo de Estados Unidos, inmersos en las redes de una próxima crisis económica, que se mantiene porque los tenedores de deuda de Estados Unidos – China, entre otros –, igualmente, una potencia militar, están sujetando el río de dólares para no desbordar un sistema monetario, productor de papel.

Esta es la situación, y en ella ¿qué pinta el proletariado, la clase obrera, sus problemas, sus desahucios, sus puestos de trabajo? NADA, y la izquierda se agarra a contarnos el cuento de la creación de empleo, cuando las fuerzas productivas introducen la mecanización automatizada de la producción, así, por tanto, se trata de esto, de evitar que el núcleo humano más preparado del mundo, la sociedad europea tome consciencia de su poder y se organice para reclamar el control de los medios de producción para darles una utilidad social, para favorecer a la sociedad, y no al mercado, a un grupo de riquísimos propietarios, dueños de bancos y fábricas que deciden como se produce, que se produce, donde se produce, donde se vende y donde ocultan sus fabulosas ganancias producidas por el conjunto social; de eso se trata, de que la sociedad europea se atemorice y deje hacer a un grupo de políticos prudentes que creen que pueden pasar por la lucha de clases como un rayo de sol, a través de un cristal, sin dejar rastro.

En esta compleja trama que estructura la sociedad actual, el mercado es la el conjunto de organizaciones que articulan todo el funcionamiento, y el pueblo trabajador no puede lograr avances significativos porque no tiene una estructura equivalente, una internacional que impulse la construcción de la nación europea, como primer paso capaz de abrir camino hacia una nueva sociedad.

Mientras no exista una articulación intereuropea que organice la lucha por los intereses comunes, todas las posibilidades permanecen abiertas para que los poderosos diriman sus intereses con los nuestros, atacándolos, porque ellos tienen mucho que perder, y sus escuderos, el terrorismo, siempre podrá atacar una sociedad amorfa. Libertad, igualdad, fraternidad, estos lemas de la burguesía revolucionaria, siguen siendo logros dignos de conseguir, aunque ella, la burguesía, ya no es la que los impulsa, pero los pueblos de Europa, sí pueden hacerlo suyos, y la marsellesa siempre evocará la lucha por la revolución, aunque sea el himno de Francia.

jmrmesas

diecisiete de noviembre de dos mil quince







viernes, 6 de noviembre de 2015

EUROPA: CONSTRUIR UNA NUEVA NACIÓN

EUROPA ES SUJETO Y OBJETO

CONSTRUIR UNA NUEVA NACIÓN


Los Estados Unidos se construyeron hace casi dos siglos y medio para liberarse de la ambición y presión de la corona inglesa minimizando las diferencias de las diferentes nacionalidades que poblaron las colonias, y esa tónica se ha reforzado y refuerza constantemente porque los Estados Unidos son una mezcolanza de razas y el blanco, sajón, protestante sabe que el predominio que poseen, en la dirección de la nación que formaron, tiene unos límites, que saben, no pueden traspasar porque podría deshacerse y esa es la razón por la cual, cada crisis les une más, porque es una decisión política, mantenida a consciencia; la burguesía europea, recién acabada la SGM, formó el cartel del carbón y el acero porque aceptaron que Europa no tenía territorio para la competencia y era necesario buscar la colaboración frente al protagonismo adquirido por la recién venida burguesía americana, ganadora de la guerra. Nunca estuvo en el objetivo de los iniciadores de la EFTA y la CECA, crear una nación, y la izquierda no fue capaz de separarse de las concepciones de la burguesía. Esta diferencia es capital para entender que la Unión Europea no sera una nación sin la voluntad de formar esa nación, y la burguesía europea no será quien lo haga, porque su opción es la Unión Europea, tal como es, y formar la nación europea rompe todos los esquemas; es la Izquierda, pequeñoburguesa la que resalta los fallos de la construcción del euro, sin construir una fiscalidad común, ¿acaso piensan que la burguesía es estúpida y no sabían lo que hacían?, lo sabían y lo saben, pero han tenido que ir vistiendo su idea para acomodarla a las circunstancias cambiantes, por eso, cada crisis, desune.

La misma redacción de la constitución europea y la fría acogida popular demuestran que la Unión Europea es el máximo compromiso al que los burgueses europeos son capaces de llegar, y todo lo que se quiera aportar de positivo tendrá que venir de fuera, tendrá que venir de la nueva sociedad que está dispersa porque aún no ha sido llamada a ser la verdadera constructora de una sociedad nueva, igualitaria, equitativa, solidaria, culta, sensible, audaz, una sociedad europea que sería la iniciadora de un cambio, consciente, de época histórica.

Toda la historia de la civilización demuestra que son los poderosos los constructores de naciones y las clases poderosas, y entre ellas ahora, la burguesía dueña del capital financiero mundial, sabe que Europa es el elemento determinante que puede cambiar su estatus, por eso quieren desestabilizar Europa, habiendo iniciado en Ucrania el intento de ruptura, y ahora, ORGANIZANDO la traída de refugiados para forzar el clima de desestabilización, “en medio de una crisis europea repugnante”, porque no es posible considerar que los refugiados vienen espontáneamente, sino que la mafia que organiza la traída está organizada y compinchada, probablemente, por los mismos financiadores de las oposiciones moderadas en Oriente Medio, para fomentar la desunión, el nacionalismo, pequeñoburgués, o el nacionalismo imperial, por eso, en Europa, las crisis desunen, porque la burguesía es una clase acabada, porque su modo de producción, ya no puede ser, para ella misma, y una nueva sociedad debe reclamar para el conjunto humano, los instrumentos de la producción para darles un nuevo contenido, una nueva utilidad.

La burguesía, ni siquiera al comienzo del siglo xx tenía una idea del funcionamiento del mundo porque carecía del conocimiento que la ciencia ha aportado en las décadas finales del siglo xx, y mientras para el conjunto de la sociedad, el mundo "siempre ha sido así" la élite fue apercibiéndose de los cambios y de sus potencialidades, dándose cuenta de su terrible debilidad: una sociedad culta es imposible de manipular, y dirigirla, en pie de igualdad no es posible porque sería consciente de la terrible injusticia del reparto, de ahí, que las políticas públicas sean los recortes, porque hay voluntad política de empobrecer .

CONSTRUIR LA INTERNACIONAL CONSTRUYENDO EUROPA

Dadas las posibilidades, me esfuerzo en tratar de demostrar que dentro del sistema no hay solución posible y las bienintencionadas aportaciones de los economistas que creen que transfiriendo fondos de un lugar para otro sería posible remontar la pobreza creciente, es entender la economía desde una perspectiva mecanicista , que no tiene conexión con la realidad cotidiana, pues bastaría con analizar con un mínimo de atención, los movimientos mundiales, que son, dada la interrelación de las fuerzas productivas, quienes condicionan las políticas de los Estados nacionales, para ver que tales movimientos implican concepciones, psicológicas, culturales, sentimentales, que hacen de los contenidos económicos, bombas de tiempo. Por ejemplo, las propuestas del brillante economista Varoufakis, que podríamos suscribir sin más, son, algo así, como una fantasía; trataré de hacerme entender. Se está destrozando Oriente Medio, machacando las vidas de millones de seres humanos, alimentando un grupo terrorista – Estado Islámico –, porque es la manera de hacer una guerra no declarada, con tropas incontrolables desalojando territorios para transferir masas de refugiados a Europa (estimándose, en pocas semanas su número rondará los tres millones), y eso, unido a la practica política de imponer recortes, hace inviable las propuestas de señor Varoufakis, si además tenemos en cuenta que en el plazo de la última década, se han incrementado el número de robot industriales en un 72%, el llenar Europa de refugiados, necesariamente se transforma en un proceso desestabilizador, ante el que se cierran los ojos, dejando las propuestas, que podríamos suscribir, a corto, medio y largo plazo, que expone, tan notable profesional, vaciás de contenido porque fueron pensadas para una situación pasada.

Europa seguirá desunida y desuniéndose porque la burguesía es una clase superada por la historia, sin embargo, su comportamiento demuestra la necesidad de centralizar las decisiones, al menos, en el terreno que le asegura su dominio como clase; todo el empeño de Bruselas en querer hacernos tragar el TTIP yanki, no se debe a una sumisión incondicional de la burguesía monopolista europea, sino que en último término es el reconocimiento de la necesidad de supeditar a la sociedad a las que explota al arbitrio de un gobierno internacional, mundial, para los asuntos de la economía. Las crisis que fomentan la desunión europea es una práctica cultivada, de la misma manera que las crisis en los Estados Unidos de América es una decisión política cultivada desde Washington D.C. para mantener un núcleo de poder nacional.

Europa no mejorará por una adquisición graciosa de políticas públicas sino porque la ciudadanía europea, el pueblo trabajador sea llamado a construir una nueva nación, hecha por sus pueblos, superando el sentimiento nacional del lugar de nacimiento, y si eso se pudo hacer en América del norte, eso se puede hacer en Europa, si la clase trabajadora se convence de que estará haciendo su patria común, hecha por ellos, a su medida, y no arrastrando la herencia de una aristocracia y una burguesía que utilizan la patria para encadenar las vidas de los más desfavorecidos, al carro de los mercados, el núcleo de los multimillonarios, que cada vez concentran más la riqueza, producida por el conjunto global.

La historia ha formado y moldeado en el continente europeo una sociedad muy acompasada, igualitaria, culta y preparada, que se mantiene compartimentada en las cárceles de los Estados nacionales porque la burguesía no se ve capaz de formar una nación con un gobierno común; le viene bien la estructura de la Unión Europea porque aparenta independencia nacional, pero se mire por donde se mire, el mundo está formado a la escala que impuso la burguesía dominante estadounidense desde el final de la SGM, y Europa es su mayor logro, por eso, si el pueblo trabajador quiere mejorar, debe saber que no es posible tal cosa sin desmontar un sistema que ya solo beneficia al uno por ciento del mundo, y la izquierda, empezando en Europa tiene que llamar a construir un mundo nuevo, construyendo la Europa plebeya, proletaria, rompiendo con las ataduras que la unen a un pasado, que es el pasado de todas las clases dominantes que han transitado por la historia del mundo.
Es la tarea por la que tiene que optar y apostar la izquierda, si quiere deshacer sus lazos con la burguesía a la que se encadenó al comienzo del siglo xx, votando los créditos de guerra, si quiere recuperar el discurso de la construcción del socialismo, del mundo, como patria común del género humano, y eso es perfectamente posible, porque hoy construir una Europa plebeya, una Europa proletaria, una Europa para el vulgo, es una tarea perfectamente asumible, pues el vulgo, el proletariado es el que hace la riqueza, el que hace literatura, arte, filosofía, el que hace tecnología, el que hace ciencia, y para eso, es necesario construir el intelectual colectivo, la internacional capaz de iniciar la lucha para convertir Europa en la adelantada de un nuevo mundo, una nueva sociedad haciendo, inventando un nuevo modo de producción, marcándole el terreno a la burguesía y a su modo de producción, depredador, destructor, agresivo, explotador.

Si la izquierda europea no entiende que tiene romper con los modos burgueses de hacer política construyéndose como un poder frente a la burguesía, única manera de dialogar de tu a tu, asumiendo parcelas de poder, para el pueblo trabajador, haciendo partícipe al conjunto de la sociedad en la toma de decisiones, que cada vez serán más complejas, su tarea no pasará de ser simples funcionarios a las órdenes de los poderes financieros camuflados en los entresijos de las instituciones públicas y omnímodos déspotas, en sus instituciones económicas.

Es cierto que un importante handicap en la formación de una Europa plebeya como nación de naciones tiene un obstáculo difícil para transmitir sus mensajes que es el idioma. Es evidente que a corto plazo el problema no será resoluble, y que exigirá voluntad de entendimiento entre los dirigentes capaces de iniciar la tarea, pero mirándolo en perspectiva podemos saber que durante la edad media, la lengua que hacia posible la comunicación en Europa era el latín, y puesto que el latín y el griego ha tenido un importante papel en la formación de la ciencia, podrían ser lenguas comunes, sin necesidad de que las naciones que componen Europa se sintieran marginadas.

jmrmesas

seis de noviembre de dos mil quince
























martes, 27 de octubre de 2015

LA DIRECCIÓN NECESARIA


LA DIRECCIÓN NECESARIA


UN BALANCE DE MI ETAPA PÚBLICA DE CUENTISTA DE LA LUCHA DE CLASES


Después de mas de cinco años y trecientos doce apuntes tratando de teorizar el final del modo de producción de mercancía, como definió Karl Marx al capitalismo, llego a la conclusión de la escasa utilidad de haber tratado de convertir un cuaderno de apuntes en un instrumento, una herramienta, un arma, para organizar la lucha de clases, en un momento en el que la pequeña burguesía se niega a reconocer, aun, que dentro del sistema no hay salvación posible, y que las vacilaciones nos acercan más a una guerra, mundial, que a la posibilidad de una transición, relativamente pacifica, sin importar si la dirección de la izquierda la tienen pequeños burgueses u obreros permeados por concepciones pactistas.


A mi modo de ver, y aceptando la tesis de la obsolescencia del modo de producción de mercancías, en principio, imperceptible para la mayoría, pero inscrito en los acontecimientos, revelaría la dificultad de encontrar una alternativa sin el conocimiento y aceptación de este hecho determinante por una masa social consciente de la imposibilidad de hallar, por las buenas, caminos, respetando las reglas del sistema, constantemente violadas por la burguesía monopolista, sus Estados e instituciones poderosas, pero hechas cumplir a sangre y fuego, por esas mismas personas e instituciones, y esto me ha llevado a la necesidad de plantearme el sentido de este cuaderno de anotaciones, que tenía y tiene la pretensión de ser una herramienta válida en la organización de la lucha de clases.


Tal pretensión – organizar la lucha de clases – puede ser muy discutible, dada la escasa incidencia de este cuaderno de apuntes en la práctica política; decir otra cosa sería delirante, y este hecho indubitable, es muy desmotivador, ya que plantea una cierta inutilidad del esfuerzo demandado, y hace que me pregunte si merece la pena continuar; llegado a este punto, analizando, mejor dicho, tratando de analizar, lo más objetivamente posible, una práctica de cinco años que totalizan al rededor de trecientos apuntes, que suponen, grosso modo, 16 mil páginas vistas, en lugares tan disparejos como España, Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia, Reino Unido, Japón, Singapur, Polonia, Holanda, Ucrania – no exactamente en este orden–, me animan a dar respuesta, positiva, al esfuerzo realizado, plantándome la calidad que puedan haber visto lectores tan variados, creyéndome animado a pensar que debe haber un mínimo de validez, en el esfuerzo hecho.


Es esto lo que me lleva a plantearme qué calidad puede tener el esfuerzo realizado, pues si bien la incidencia práctica en la lucha es muy discutible, al menos hay algún aspecto francamente positivo; empezando por repasar los más desafortunados y discutibles, lógicamente, aquellos en los que mi deficiente información eran enjuiciados desde una perspectiva ideológica basada en una información sin contrastar, en los que he de reconocer, que mi mala información me llevó a adoptar posiciones erróneas – Gadafi y Bashar al Assad – identificando la hostilidad hacia los personajes, mi hostilidad, con la hostilidad de la mayoría de los respectivos pueblos, y no, con una hostilidad fomentada y cultivada por los intereses estratégicos del capital financiero internacional, alentado y organizado por Estados Unidos, liderando a la burguesía veterana europea, por tanto, he de reconocer, que mi hostilidad, que no he modificado, veló el factor principal, la modificación interesada del orden internacional, y este análisis, de mi parte, fue malo, en cuanto a la apreciación del interés estratégico jugado; mi capacidad para contrastar información ha ido mejorando porque he logrado una cierta habilidad para buscar esa información en el manejo de la red – internet –, y esta característica, me parece positiva.


También me parece positiva la apreciación sobre el momento del modo de producción de mercancías, situándolo en el contexto histórico del fabuloso crecimiento de las fuerzas productivas, global, ya sin discusión, mundiales, que trataré de precisar, pues es, indudablemente, la adquisición que, el intelectual colectivo podría convertir en la herramienta capaz de alumbrar el futuro, en la búsqueda de la necesaria alternativa, a la sociedad capitalista.


Sin embargo, teorizar la agonía del capitalismo, porque el modo de producción mercantil se ha convertido en una herramienta de explotación que solo beneficia al uno por ciento mundial, no es nada fácil, si esta teorización no está contenida en el seno de una organización de clase, ya que este esfuerzo se pierde en un magma de opiniones tan extenso, que no hace sino aumentar el ruido de fondo, enmascarando, algo que podría ser útil y valioso, pero que sin un instrumento resonador, se pierde, incrementando la cacofonía.


El instrumento resonador, no puede ser otro que el partido, el intelectual colectivo, en el que las adquisiciones de los militantes, se incorporan al acervo del conjunto militante, convirtiéndose en un factor de progreso en la comprensión teórica intelectual y en la organización práctica de la lucha organizada tendente a la consecución de los objetivos históricos, que dan sentido a la izquierda, pero este partido no existe porque la derrota de la clase obrera ha sido y es desgarradora, y lo ha sido porque sus dirigentes, faltos de la necesaria perspectiva teórica, abandonada, casi desde los orígenes del movimiento obrero i n t e r n a c i o n a l, por razones tácticas, se acomodaron al sistema considerando que este, el modo de producción de mercancías era definitivo, y no un modo de producción cuya finalidad es servir a la clase capitalista, exclusivamente, y esto, ya previsto por K. Marx, mas de un siglo antes, ha sido ignorado, al considerar al capitalismo, imperecedero.


UNA EXPROPIACIÓN MONSTRUOSA


Toda la historia de la izquierda, organizada como tal desde los comienzos del siglo xix se puede resumir en la lucha contra la explotación capitalista: “tenerlo todo y querer más, la investigación que Oxfan publica hoy, muestra cómo la riqueza acumulada por el 1% más rico de la población se ha incrementado, pasando de un 44% en 2009 a un 48% en 2014. A este ritmo, para el año 2016 habra alcanzado el 50%.” – Oxfan – y este capitulo fundamental de la explotación planetaria es, cobardemente ignorado por los dirigentes políticos y por las organizaciones obreras, haciendo creer a las sociedades industrializadas que hay alguna posibilidad de mejorar sin enfrentar abiertamente al capitalismo, es decir, a los burgueses organizados en sus instituciones públicas y privadas. A lo largo del siglo xx, la burguesía, sus políticos, y sus organizaciones aprendieron la necesidad de tener que cuidarse de la sociedad, pues si durante el siglo xix, el proletariado, la clase obrera era fácilmente identificable, durante el siglo xx y tras dos guerras mundiales, los intereses sociales y los de la clase obrera empezaron a ser indistingibles, y los burgueses tomaron nota de su pequeñez sociológica frente a una sociedad que dejo de ser crédula y conformista, pese a los denodados esfuerzos de los dirigentes sociales, que no se atrevían a disputar el poder a la burguesía porque creían que el modo de producción mercantil, era inatacable, y la lucha por cambiar a la sociedad, la lucha por el socialismo era una antigualla infumable.


Los cambios producidos en este lapso pasaron desapercibidos, porque su cotidianidad les hacía invisibles, indistinguibles. La preponderancia del capital financiero, devino en especulación pura y dura en todos los ordenes, endeudando a las familias como una sutil red que constreñía la independencia personal y familiar; la producción de mercancías, el largo proceso que ha permitido a la burguesía, dueña de los medios de producción y de cambio, acumular riqueza, como nunca anteriormente, se ha especializado en la fabricación de dos mercancías, que le da el control social de todo el proceso socio-económico vital, garantizando su supervivencia, como clase social, más allá del tiempo de vigencia del modo de producción que era útil para el conjunto humano.


La producción de armas de destrucción masiva y dinero, le permite utilizar esas dos mercancías como elementos de poder que le asegura el control de la sociedad, influyendo decisivamente en los gobiernos y administraciones nacionales. La emisión de dinero, desvalorizado, le permite un control decisivo sobre la sociedad – ¿cómo, de otro modo se podría haber producido semejante tasa de expropiación y concentración de riqueza, sino por el hecho de manejar sumas gigantescas para sus proyectos faraónicos, mientras a la sociedad le tocan, cada vez más, salarios de miseria ? –; la depredación planetaria, por el capital financiero destruyendo cultivos, personas, el entorno natural, transgrede la naturaleza manipulando la genética de la vida vegetal y animal ¿también la de las personas?, que no quiero decir que no se deba investigar en todos los campos y órdenes, pero debería de haber un determinado consenso, un debate sobre los poderes omnímodos de los poseedores de dinero para modificar nuestras vidas a su capricho para seguir dominando, hace, todo ello de modo inequívoco, que la fabulosa expropiación planetaria, a manos de un puñado de riquísimos propietarios, que supondrían la cien milésima parte del uno por ciento mundial, que el modo de producción de mercancías haya perdido cualquier posibilidad de ser considerado beneficioso para el conjunto humano, habiéndose de buscar la alternativa a tan letal sistema, porque ya, en las actuales manos, en manos del capitalismo, son garantía de una catástrofe humana, tanto si hay una guerra mundial, como si la sociedad permite que el puñado de multimillonarios que capitanean al uno por ciento mundial, sigan disponiendo del fabuloso poder de unas fuerzas productivas mundiales, a su capricho.


Es en este contexto en el que encuentra sentido las maniobras de la dirección del capital financiero mundial, dirigido por su facción más audaz, el capitalismo estadounidense, proponiendo tratados comerciales internacionales – acuerdos transatlánticos y transpacíficos – en el que las empresas comerciales garantizarían una suerte de gobernanza mundial, si no fuera porque las burguesías nacionales se sienten amenazadas por sus nacionales depositando sus seguridades en una legislación transfronteriza que garantiza el poder del mercado, de los mercados, esos 80 multimillonarios ¿70? el próximo año, con tanto dinero como la mitad de la humanidad, en definitivas, la burguesía, como clase dominante global.


Esta realidad, en si misma, un rotundo mentís a las afirmaciones nacionalistas burguesas y pequeñoburguesas, defendiendo con celo, el secretismo de los textos que han de votarse, tendría que revalidar el internacionalismo proletario, que siempre ha defendido la izquierda, porque lo que hace fuerte a la burguesía monopolista, no es otra cosa que sus organizaciones internacionales, su internacionalismo disimulado; en este proceso, en el que se están delimitando dos bloques importantes, la burguesía veterana euro estadounidense, de un lado, y del otro, los neoburgueses rusos, y la buroburguesía china, capitaneando a la burguesía de las economías emergentes, enriquecidos los primeros, por el robo de la propiedad socialista y los segundos manejando masas de trabajadores esclavos, que se está configurando el actual orden internacional, en la que Rusia, ya desligada de cualquier remordimiento por sus orígenes y consciente de haber hecho la penitencia debida, está dispuesta a hacer valer sus intereses, que hace inevitable un choque de fuerzas para delimitar el liderazgo mundial, que aún no se ha producido porque la constante comunicación – conferencias, cumbres, encuentros, foros, etc.–, tiene la facultad suficiente como para no forzar la maquinaria, conscientes, ambas tendencias burguesas, de una ciudadanía, aún, expectante, que sin embargo, estaría dispuesta a movilizarse si viera objetivos capaces de ilusionarla y dirigentes fiables.


INTERNACIONALISMO DE LOS MERCADOS O INTERNACIONALISMO PROLETARIO


El poder de esta élite está en sus instituciones públicas y privadas, sus foros internacionales públicos y privados, su poder estriba en un continuo debate internacional de cumbres públicas y privadas donde toman acuerdos para dominar a sus pueblos, estos, aún sensibles a los sentimientos nacionales, sin distinguir la manipulación interesada del internacionalismo mercantil, burgués, que trata de desestabilizar Europa, a toda costa, porque sabe que aquí está la base social capaz de cambiar el curso de la historia si dispusiese de la información veraz y una orientación política capaz de mostrar las lacras del sistema capitalista, objetivando la ruptura del sistema, no como una revancha de los explotados y oprimidos, en ningún caso, positiva, sino como el necesario corte que garantizaría la estabilidad social, material, cultural y espiritual del planeta porque la mayoría social, autentica dueña de unos recursos y medios, generados en un proceso, que tienen su origen en la hominización y humanización de una especie animal que se sobrepuso a las limitaciones impuesta por la naturaleza, controlaría las fuerzas productivas mundiales, impulsando una economía y un reparto acorde con un gobierno internacional.


Por quimérico y utopista que pueda parecer esta propuesta, merecería ser tomada en cuenta, ya que la actual deriva del sistema capitalista nos aboca al desastre, a la catástrofe, solamente porque las fuerzas productivas gigantescas se utilizan sin ningún tipo de control o acuerdo que pueda poner remedio a las fuerzas naturales, como el desastre de Fukusima (primer accidente nuclear, tras la explosión de Chernobil), cuyas consecuencias se empiezan a notar ahora, por lo tanto, no es descabellado imaginar que, sin necesidad a recurrir al uso de la fuerza, que las facciones burguesas han utilizado, a lo largo de la historia reciente, para asegurarse mercados y recursos, la potencia de las fuerzas productivas modernas, empleadas al albur del interés privado, nos lleva de cabeza de una catástrofe a la siguiente, por lo que la ruptura con el sistema, se impone como una medida de seguridad mundial, al tiempo que, como una consecuencia de justicia histórica, ya que, la Tierra, nos pertenece a todos, y no a los que nos la expropian, por la fuerza o con leyes tramposas.


Esta expropiación planetaria, silenciada políticamente (he de suponer que la carencia de una alternativa al sistema, en su conjunto, dificulta y retrae el enfrentamiento abierto), convirtiendo en una batalla perdida los intentos políticos de lograr reformas que hicieran más llevadera la vida social, en las sociedades industrializadas de Europa, Estados Unidos, Japón, etc., las sociedades con potencial suficiente para liderar un cambio social impulsando un nuevo modo de producción basado en servir a la sociedad y no al capitalismo, los mercados, los 80 o 70 principales, es decir, romper, no a impulsos de la desesperación sino alentados por el convencimiento de impulsar un nuevo modo de vida para una nueva sociedad, pero los intentos reformistas hasta ahora proyectados, querer que los más ricos paguen, tributen, en función de sus riquezas, han fracasado, todos, “ porque subir los impuestos, no es una opción ”, como, claramente, los senadores USA hicieron saber a Obama, cuando se ventilaba el déficit presupuestario, pero que es una constante, en cualquier democracia avanzada – aunque hay diferencias notables –, y la razón para impedir esta batalla, no es de orden económico, no es que los más ricos viesen mermados su modo de vida, sino que consentir tributar les haría perder la preponderancia política, y en las sociedades citadas, aceleraría los cambios democráticos, por eso, tributar, no es una opción.


La sociedad capitalista está férreamente controlada por las instituciones burguesas que cuentan a su favor una practica de subordinación social a un poder, que en principio, provenía de Dios, y que solo tras cruentas luchas, se terminó por aceptar que el pueblo es fuente de poder y legitimidad, siempre que ese poder y legitimidad, esté convenientemente filtrado por los más ricos y poderosos, por lo tanto la práctica cotidiana del poder, tomar las decisiones del día a día, se hace desde esas instituciones, y las instituciones, que de alguna manera se controlan son las instituciones públicas, pero esas instituciones son una parte minúscula muy controladas mientras una enorme cantidad de decisiones que afectan a la vida corriente, la toman instituciones privadas, en las que la sociedad no tiene ninguna posibilidad de controlar; todas, casi la totalidad de las decisiones económicas, la toman ese tipo de instituciones privadas, que, socapa de obedecer a las leyes del mercado, han terminado por ser controladas por un mercado, reducido al uno por ciento de la humanidad, y jerarquizada por la élite de los ochenta ¿75,70? más ricos del mundo.


Instituciones como el Banco de Pagos Internacionales, o la sociedad para las comunicaciones interbancarias y financieras mundiales – SWIFT –, tienen una importancia capital en la gestión de la economía y están estrechamente conectadas con las 147 empresas transnacionales, en la que están todos los bancos importantes – demasiado grandes para caer – cuya influencia financiera es determinante; tales bancos, interparticipados acionarialmente, contribuyen, sí o sí a concentrar la economía en manos de la élite que forma el uno por ciento mundial, y son la base de la globalización, de la mundialización de las fuerzas productivas, son por lo tanto, la internacional burguesa, que multiplica y magnifica la pequeñez social de la burguesía, pero que hace efectivo su dominio; la economía, el orden de prioridades que explican la producción, el reparto y los gastos están, tiempo ha, organizados y controlados, como explica el informe de la universidad de Zurich, por un cartel de 147 empresas, por lo tanto, las crisis económicas se producen a conveniencia ¿a qué tanto control, tanta institución, tanto banco interconectado accionarialmente, si no se ve venir la crisis? Porque estas forman parte del disciplinamiento social, del empobrecimiento controlado de las sociedades industrializadas con capacidad potencial para desestabilizar un sistema que les es hostil, y por tanto, tales sociedades han de ser sujetadas, amordazadas, compartimentadas en nacionalismos, los cuales, se manipulan creando odios, antipatías, escasez, miseria, dolor, sufrimiento, miedo, porque es la forma de dominar, desde el origen de los tiempos.


Este es el internacionalismo disimulado de los mercados, de los cosmopolitas de las finanzas, de los fabricante de armas de destrucción masivas, de los fabricantes de miedo y de odio, de los fabricantes del terrorismo internacional, imposible de funcionar sin un chorro de dinero, capaz de alimentar tanta miseria.


EL INTELECTUAL COLECTIVO
LA INTERNACIONAL AMIGA PARA CAMBIAR EL MUNDO


El modo de producción de mercancías coexistió con el modo de producción feudal un considerable espacio de tiempo, y mientras este se agotó, porque las condiciones vitales hicieron de la ciudad el centro de la vida política, social y económica, haciendo compatible la coexistencia entre la naciente burguesía y la nobleza acaparadora de tierras y riqueza, y puesto que los roles sociales, no suponían una ruptura conceptual inasumible, la extinción del modo de producción veterano – feudal – se produjo de manera natural. El modo de producción que haya de sustituir al modo de producción mercantil, implica una ruptura, una ruptura que no solo afectará, obviamente, al derecho de propiedad sobre los medios de producción y de cambio, sino que afectará, decisivamente, a la relación de la sociedad con los medios de producción, en tanto que como dueños comunes, afectará a las concepciones, es decir, la sociedad no podrá echarse en brazos de dirigentes incontestables, haciendo dejación de sus responsabilidades, y eso, supondrá un salto cualitativo. Sin este salto cualitativo, los ejemplos de la extinta URSS, y de la actual República Popular China son suficientemente elocuentes, como para evitarme mayores comentarios, en este momento.


El salto cualitativo que habrá de darse, no es ajeno al esfuerzo por clarificar conceptos, de todos los que de una manera u de otra, tratamos de impulsar la lucha para reivindicar el derecho a una vida digna para todos, pero empezando por los más desfavorecidos, los perseguidos, todos aquellos cuyo mínimo vital no alcanza los 2 dólares diarios; sin este requisito, los flujos migratorios serán imparables.


Esta será la tercera vez que me refiera a Varoufakis; la anterior, la envié al correo de su blog, en un gesto de honestidad política, por si quisiera rebatir mis opiniones; daba por descontado que no necesitaba contestación por su parte, en atención a sus tareas en el gobierno (también supuse, que dada mi irrelevancia política, tampoco lo haría, así que alivié mi inquietud, ante la llegada de una posible respuesta). Al referirme a tan señalado personaje lo hago porque él, públicamente se ha expresado así: Varoufakis dice "…pone a la izquierda radical frente a un terrible dilema : ¿deberíamos aprovechar esta profunda crisis capitalista –esas que se dan una vez por siglo— como una oportunidad para promover el desmantelamiento de la Unión Europea, dada la adhesión entusiasta de ésta al credo y a las políticas neoliberales? ¿O deberíamos aceptar que la izquierda no está preparada para un cambio radical, y promover, en cambio, la estabilización del capitalismo europeo? Este trabajo argumenta que, por poco atractiva que pueda sonar esta ultima proposición a los oídos de un pensador radical, el deber histórico de la izquierda, en esta coyuntura particular, es estabilizar el capitalismo."


Los lectores que quieran conocer el artículo citado (CONFESIONES DE UN MARXISTA ERRÁTICO EN MEDIO DE UNA CRISIS EUROPEA REPUGNANTE) pueden encontrarlo en la web sin mayor problema, mis conjeturas sobre dos de sus artículos, a los que hago referencia, también, aunque, supongo que habrán de bucear más tiempo, ya que el pecio no es tan llamativo.


El objeto de esta cita es precisamente señalar el error que anida en los dirigentes políticos de la izquierda en todo el mundo. He tratado de demostrar que en la actual etapa del modo de producción mercantil, con todas las instituciones públicas y privadas, desde la ONU hasta las instituciones de caridad, imbuidas de las tesis burguesas, dirigidas por personas influenciadas por las concepciones ancladas en el pasado, con una estructura económico productiva controlada por el capital financiero que nos expropia aceleradamente – como lo demuestra Oxfan, que no es precisamente la comintern bolchevique, con sus informes, año tras año–, el afán de querer regenerar el capitalismo es un error, admisible en el conjunto humano, solo porque no conoce la profundidad y dominio del capitalismo, y se puede suponer el lugar común, que siempre ha sido así, pero en gente cultivada, solo puede suponerse pereza mental, obnubilación acomodaticia, falta de rigor intelectual, y solo en último término, traición.


Me niego a pensar que las personas que optan por sumarse a la lucha política, al lado del pueblo trabajador, al lado de los más débiles, sean traidores, por lo tanto, la lucha ideológica, el debate, la confrontación de propuestas y conceptos, es ineludible e indispensable porque el necesario salto cualitativo para alumbrar una sociedad justa y libre no se hará sin la aportación de precisiones a los conceptos, sin precisiones a las propuestas, y mi crítica quiero que se entienda desde esta perspectiva, con este ánimo.


La pérdida de influencia electoral, que se prevé para Podemos, en las próximas elecciones, creo que están más en consonancia con este abandono de radicalidad, que del esfuerzo de la dirección por acercar posiciones para el electorado transversal, ¿quienes creen que les vota?, ¿a quienes creen que pueden sumar electoralmente?, ¿por qué creen que hay tanto abandono electoral en la izquierda?, ¿creen que los que abandonan esperan los periodos electorales para activarse? Lo que ha hundido al movimiento obrero, en Europa, por supuesto, ha sido el abandono de la lucha militante, día a día, por parte del estalinismo, que en pos de la coexistencia pacífica supeditó la lucha de clases al electoralismo barato: Colau, Ada Colau es alcaldesa de Barcelona porque su campaña electoral fue la lucha cotidiana, la lucha en la calle; lo que da beneficios políticos es la movilización, no el poner el culo en un parlamento y ahí, aguantar cuatro años hasta el próximo esprint. Este esfuerzo es el que demanda la lucha por elevar el nivel de consciencia, de conocimiento, y ese esfuerzo, que demanda análisis, debate, precisiones, que luego tienen que traducirse en la lucha pública, en la calle, en las fábricas, en las aulas, en las facultades, en las salas de redacción, necesita del intelectual colectivo, del partido político de los oprimidos, de la internacional, como los organizadores del movimiento obrero histórico hicieron, desde Marx a Bakunin.


Como trato de demostrar, la pequeñez sociológica de la burguesía está compensada por la estructuración, por la articulación de sus organizaciones, y esta articulación es internacional, porque las fuerzas productivas son mundiales, su territorio de operaciones, el teatro de sus andanzas, es el mundo, por lo tanto, el partido de los oprimidos ha de tener este ámbito, y a los pueblos hay que abrirles los ojos haciéndoles conscientes de la imbricación de los lazos que unen la vida nacional no solo con el entorno, sino con el conjunto del mundo; Europa es de hecho, un Estado supranacional, que es muy cómodo, para los burgueses nacionales, porque pueden volcar su fracaso sobre Alemania, y esta puede zafarse de sus nacionales echándoles la culpa a los vagos del sur, pero este discurso es pura pantomima, que les libera de tener que asumir convencer al conjunto del pueblo trabajador europeo de una política, que en los hechos maneja Alemania, el malo de la película, pero que en la realidad todos asumen, porque es la que les hace fuerte, por eso aceptan el fraccionamiento político, como aceptan el respaldo militar de la OTAN, que es de hecho, garantía contra los propios pueblos nacionales, ¿habremos de recordarnos las correrías de las Stay Behind?


Los políticos que militan en la izquierda, no pueden olvidarse del carácter de la lucha que encabezan. El intento de Syriza de enlazar con la socialdemocracia clásica, original, antes de la ruptura que supuso la división de la primera guerra mundial, hizo esperanzar a la izquierda dispersada, pero el intento, a lo que se está viendo, ha quedado en otra maniobra electoral, copiada, burdamente, por Podemos, sin embargo, la idea era positiva y es positiva, pero esa idea no puede hacer abstracción de la historia recorrida, del camino hecho, porque el principal damnificado, han sido los sindicatos obreros, una panda de vendidos, cuya consigna colectiva gritada en las escasas manifestaciones convocadas – en Madrid – era el ejemplo más deprimente, impotente y culpable de unos dirigentes incapaces: “que se metan por el culo la reforma laboral”; cualquier sindicalista de cualquier pequeña empresa tendría mejores propuestas que las elaboradas en las sedes nacionales de los sindicatos mayoritarios, y de los sindicalistas honestos y combativos que aún quedan organizados debe esperarse el puñetazo en la mesa, y barrer a unas direcciones de UGT y CCOO, completamente incapaces; durante toda la crisis, apenas han dicho nada digno de recordarse, a no ser la frase de Fernandez Toxo ...la izquierda no tiene política para Europa, cito de memoria, quedándose tan tranquilo; el asunto de los fondos comunitarios malversados debería ser la piedra de toque para convocar un congreso sindical para clarificar las responsabilidades políticas, las penales siempre encontrará justicieras o justicieros, siempre dispuestos a tirar de la manta ajena.


¿No han podido los sindicatos elaborar una base de datos, comparable a los informes de Oxfan, para dotar a los luchadores obreros del armamento político necesario para dejar sin respuestas a los administradores patronales del ibex35?, francamente, me resulta increíble; mírese por donde se mire, la derrota de la clase obrera, en Europa, donde la historia de luchas de liberación, de luchas por los derechos de los trabajadores ha configurado una sociedad trabajadora muy homogénea, a pesar de todo el veneno nacionalista vertido por la burguesía para mantener dividida a una sociedad tan acompasada, las propuestas, que intuíamos, manejaría Varoufakis iría en cuestionar la estructura de la Unión Europea, como nociva para el conjunto del pueblo trabajador europeo, señalando a las deudas nacionales, como el dogal para mantener dominado a una sociedad tan igualitaria, grosso modo, no tanto, en cuestionar el euro, o salir de él, o la emisión de monedas paralelas para solventar una situación nacional – la griega –, abiertamente, catastrófica, sino en cuestionar la Unión Europea, su división nacional para mayor control de la burguesía, de las burguesías nacionales, que chalanean con los intereses de sus obreros de sus pueblos, para defender sus negocios; esta es la crítica que yo entiendo, pertinente: mantener la división de la Unión Europea, en naciones, que económicamente beneficia a una clase y que mantienen las estructuras de los Estados nacionales, solo beneficia a la burguesía, como clase social, por lo tanto, la izquierda debería luchar por la unidad política; mientras Europa este fraccionada en Estados, formalmente, independientes, pero económicamente dependientes de un mercado que controlan 147 empresas transnacionales (con todos los bancos interconectados por acciones) y 80 o 70 personas más ricas del mundo, este será, cada vez más, escenarios de catástrofes y las sociedades, en el mundo, objeto de fraude, extorsión, robo; mencionaré el reciente descubrimiento del trucaje de Volkswagen para eludir la contaminación, o el aún más novedoso y lacerante, los fármacos, el 80% de ellos, se menciona en una nota periodística, cuyo objetivo es mantener estable al enfermo, para engordar la cuenta de resultados de las empresas farmacéuticas, en vez de curar a los pacientes; como me esfuerzo en querer demostrar, el capitalismo es la depredación consentida por los gobiernos, y la dispersión social, su apuesta vital, por tanto, Europa nunca estará unida, si no apostamos, los pueblos, por la unidad, y la izquierda debe persuadirse y asumir la tarea de construir la nación europea, desde Tarifa a los Urales, y toda esta tarea solo puede ser posible, si en ese intento que inició Syriza de conectar con los orígenes, se asume como una necesidad vital levantar la internacional, el intelectual colectivo capaz de responder a las diferentes sensibilidades sociales del pueblo trabajador, teniendo en cuenta que dada la profundidad de la derrota, la internacional habría de ser flexible para poder armonizar la diversidad, una suerte de parlamento proletario, capaz de orientar las luchas populares para construir una nueva sociedad, que es necesario definir y que estará basada en utilizar las fuerzas productivas para satisfacer las necesidades sociales y no las cuentas de resultados de las transnacionales del capital financiero, y para eso, las luchadoras y luchadores tienen que apelar a la sociedad diciéndoles, que las casas donde habitan, las infraestructuras y las estructuras que soportan el mundo, que la comida que comen y las riquezas generadas, son ellos, los que la han generado y de las que han sido expropiados, porque el mundo lo han configurado a su capricho, un puñado de expropiadores, y que el mundo, nos pertenece y es de justicia, reclamarlo.


CONCLUYENDO


Creo necesario concluir, haciendo una mención explícita al problema del terrorismo actual, al terrorismo yihadista, como es bien sabido, manipulado y manipulando las creencias basadas en la fe islámica, en ningún caso, identificable con la religión islámica.


El terrorismo actual, manipulado para satisfacer legislaciones represivas, que no pueden tener cabida más que en un ambiente de temor constante, es una pieza básica del sostenimiento del capital financiero internacional; como demuestran los hechos, el financiamiento de las infraestructuras necesarias, que en este caso del terrorismo yihadista, despliega, cuenta con la colaboración de gobiernos que mientras gritan para aumentar el miedo y la confusión, dejan hacer, permitiendo la comercialización del petróleo robado, mientras surten de material a los terroristas, al tiempo que silencian aspectos concretos, como la utilización de la infancia preparando asesinos, o prostituyendo a las mujeres, pero no es este aspecto al que quiero referirme, sino a una vertiente que le une al adn del capitalismo depredador: hay una correspondencia entre el grado de crueldad mostrado por los terroristas que no se corresponde con las leyes de la guerra y sí con la consecución por cuadrar los balances. Tal modo de funcionar se correspondería con la propia rapacidad del modo de producción mercantil y con su capacidad para disponer de recursos y vidas, despreciando cualquier otro tipo de consideraciones; en realidad, la disposición del capital financiero mundial para primar la ejecución de los objetivos, sin importar otras consideraciones, por ejemplo, las ejecuciones de las hipotecas – no son suicidios, son asesinatos –, por ejemplo, cerrando hospitales, o quitando medicamentos costosos, y un largo etcétera, se corresponde y compagina con el desprecio yihadista por la vida, por la cultura, por la sensibilidad, porque en esta fase del capitalismo, que puede ser el final, necesita echar mano a todos los medios para conservar el poder de un mundo que se les escapa, por eso, ante tal aglomeración de acontecimientos, creo que la lucha del pueblo trabajador del mundo, necesita del intelectual colectivo, una internacional capaz de explicar y organizar las fuerzas dispersas de la clase obrera, y no importa si esta lucha la dirigen obreros u otras clases pues Marx, Lenin, Trotski eran pequeños burgueses y Engels, un burgués, pero todos se elevaron por encima de sus intereses concretos, asumiendo la defensa de la clase obrera, de los oprimidos del mundo, con esto, concluyo mi personal balance de cinco años, anotando mis conjeturas, y espero poder aportar, al debate necesario mi propia perspectiva.


Jesús M. Rodríguez Mesas
veintisiete de octubre de dos mil quince





jueves, 24 de septiembre de 2015


































PAUSA


problemas personales que requieren mi tiempo y atención

hacen que tenga que apartarme de la elaboración de las

anotaciones para este cuaderno para la reflexión, que pretende


ser una herramienta para la acción politica.