jueves, 27 de agosto de 2015

TSIPRAS: ¿NOQUEADO O VENDIDO?





TSIPRAS: ¿NOQUEADO O VENDIDO?


Un mínimo de prudencia me hace suponer lo primero, es decir, Tsipras perdió la oportunidad de haber asestado un golpe de inusitada contundencia a la política del capital financiero internacional que representa la negociación con Bruselas, si tras el no, hubiese forzado a la UE a sacar a Grecia del euro, pero el hecho de aceptar la negociación le ha dejado noqueado, y todavía peor, rompiendo el partido que encarnaba la unidad de la mayoría del pueblo griego, y ahora, como recurso de político con tablas, convoca elecciones para proponerle al pueblo ajo y agua – a joderse y aguantarse –, pero cuanto mejor habría resultado que ese remedio lo propusiese como el coste del pueblo griego por liderar la lucha por levantar Europa contra el dominio del capital financiero mundial, bandera tras la que, presumiblemente, hubieran seguido otros pueblo, entre ellos, el del Estado español.


No creo necesario enumerar que el modo de producción de mercancías – la base material del sistema – sea capaz de generar medidas que beneficien a los pueblos porque todo su arsenal de medidas se resumen en el ejercicio de la especulación con cualquier objeto comercializable, por lo tanto el fondo de la cuestión hay que centrarlo en cómo ayudar a las fuerzas sociales a generar su alternativa, que de ninguna manera puede reducirse a los procesos electorales, vacíos de contenidos de cambios que sean ajenos a la participación social continuada, y esto, tengo que pensar, no parece que sea lo que pase por la cabeza de la izquierda, en general, y mucho menos, por la cabeza de los líderes de Podemos, sin embargo, toda la burguesía europea ha entendido la apuesta de Podemos hermanándose a Syriza, y los populares y Rajoy no dejan de aprovechar el noqueamiento de Tsipras estableciendo la comparanza, algo que los líderes de Podemos refuerzan – Errejon, por ejemplo – al loar la convocatoria de elecciones sin esbozar la crítica, constructiva, por supuesto, a Tsipras–Syriza de transigir entregándole al capitalismo alemán sectores de la producción, prácticamente, por nada.


El hecho de la ausencia de crítica, por parte de Podemos, y el silenciamiento de los que se atreven a esbozarla – Teresa Rodríguez – demuestra que las reivindicaciones que motivaron la puesta en escena de Podemos están madurando aceleradamente ante la posibilidad de acceder a pisar la moqueta de gobernar y, en consecuencia, negociar sin atreverse a plantear el fondo del problema, que es, la expropiación de los trabajadores y la ciudadanía de los recursos que aún conservan, a manos del capital financiero, porque eso sería plantear el problema en unos términos que superan el compromiso de los dirigente de Podemos, así que menos alabar a Tsipras por convocar elecciones a destiempo, que se ha saltado el mandato claro de no negociar, que el pueblo griego le dio, tras el referendum, y sí más explicaciones por entregarse al capitalismo alemán.


Vivimos, en términos políticos, momentos de cambio histórico, entre el viejo modo de producción, agotado en su faceta de generador de progreso para el conjunto de la humanidad, y la agitación económico-socio política de movimientos sociales inconexos porque no hay nadie que asuma la dirección de tales movimientos impulsándolos para que lo que expresan de modo caótico empiece a tomar formas definidas, y eso es así porque los partidos políticos progresistas, generalmente situados en la izquierda han abandonado, en los hechos, la lucha contra la explotación, la lucha por el cambio de sociedad, que eso es la revolución; la revolución no es el simple asalto al poder, la revolución es la transformación de las estructuras sociales para que el pueblo sea, plenamente, fuente de poder y legitimidad, con instrumentos efectivos para tomar decisiones y debatir en función de mayorías organizadas, por eso, los partidos tradicionales del movimiento obrero, al unir su suerte al albur de los procesos electorales han abandonado la lucha contra la explotación, y esta lucha se ha fragmentado en diversos movimientos, desde la domesticación de los sindicatos obreros hasta la proliferación de ongs, pasando por el feminismo y los movimientos de liberación sexual; el abandono de la lucha contra la explotación deja a los luchadores que si quieren impulsar al pueblo trabajador en fuente de poder limitados a unir su lucha a la mera participación electoral, sin querer comprender que la lucha de clases esta unida al objetivo de acabar con la división de los seres humanos, en clases sociales enfrentadas.


La lucha que abandona los objetivos fundamentales se convierte en una pantomima siniestra, porque la lucha contra la explotación está unida a una visión y unos objetivos, que hoy están ligados al futuro, y ese futuro está siendo impedido, obstaculizado por el caducado modo de producción mercantil, por lo tanto transmitir los objetivos y transmitir una cierta visión de la sociedad en la que se quiere vivir es fundamental para dar continuidad a la lucha, más allá de la duración de las campañas de elecciones porque dentro del capitalismo no hay futuro, ya que este, sólidamente estructurado y articulado no tiene la competencia capaz de arrancarle el liderazgo, ya que esa competencia solo puede venir de la clase obrera organizada, dirigiendo al pueblo trabajador.


LAS PÉRDIDAS DE LOS MULTIMILLONARIOS SOLO INDICAN MAYOR CONCENTRACIÓN DEL CAPITAL


Como demuestra la realidad cotidiana, aunque no se quiera ver, las pérdidas de los multimillonarios no repercuten positivamente en los bolsillos de la gente corriente porque si 400 personas más ricas del mundo han perdido 182 mil millones de dólares – 182 000 000 000 $ – esta semana, según el sitio bloomberg.com, ese dinero, ese capital lo habrán ganado otros grupos financieros, significando que tal transferencia forma parte del juego del capital financiero mundial, cuya tendencia es la concentración de la acumulación, por eso la bajada del precio del petróleo, como consecuencia de las maniobras financieras de China, ajustando su moneda, esa bajada no se ha traducido en la misma cuantía, en la ciudadanía porque la solida estructuración del capitalismo organizado en esa red de 147 transnacionales está organizada para evitar que la sana competencia entre los poderosos se traduzca en una malsana preponderancia del incremento de poder para el pueblo, y este tipo de maniobras es el que impide que el pueblo trabajador pueda encontrar futuro dentro del sistema sustentado por el modo de producción mercantil, y este tipo de explicaciones está ausente de la inexistente lucha sindical y de la inexistente lucha idológica, por eso, maniobras como las de Tsipras convocando elecciones, tras haber desobedecido el mandato del pueblo griego de no negociar otro rescate ruinoso significa, mirándolo con cierta consideración, su falta de política y su timidez para denunciar al sistema, siendo pertinente la pregunta ¿acaso espera convertirse en un estadista político?, ¿todo el esfuerzo de años de lucha para hacer lo mismo que sus antecesores? Honestamente creo que este tipo de comportamiento político hunde la moral de los luchadores obreros y es un mazazo en la consciencia de los pueblos, y del pueblo griego, especialmente.Ç


Si Podemos acepta este comportamiento sin crítica habremos de suponerle que su visión de la lucha está destinada a fracasar porque lo que de verdad se necesita es una apuesta clara por acabar con el sistema, y es posible reconocer abiertamente el deseo del pueblo trabajador, de la ciudadanía, de lograr los cambios de forma pacífica, pero quien se atreva a liderar el combate debe de tener claro que el coste será tanto más leve cuanto más claro sean los objetivos y más fuerzas se unan tras ellos, por eso, la el respaldo de Podemos a Tsipras indica que no solo está de acuerdo en la política programática, sino que al no expresar la crítica a la debilidad de Tsipras, se hace responsable de la práctica política coyuntural y tal cosa puede equivocar al pueblo trabajador, por tanto, si un partido pretende educar con su comportamiento al conjunto de la ciudadanía, y no solamente tener palmeros que le jaleen, la actitud de la dirección política de Posemos, yerra.


EL OXIMORÓN DE VARUFAKIS


La acción política que pretenda impulsar cambios políticos profundos tendentes a favorecer al pueblo trabajador debe saber que esa acción política no puede estar condicionada por la época de elecciones, sino que esta etapa de elecciones, solamente va a suponer conocer a los militantes que defenderán en el parlamento las propuestas por las que se luchan día a día, pero teniendo presente que los cambios vendrán de la presión que la lucha sea capaz de movilizar para incrementar la fuerza.


El sistema no es separable de la clase que lo dirige, es decir, el modo de producción de mercancías no es separable de la clase que lo dirige, y si es posible suponer que el modo de producción pudo haber evolucionado de otro modo, de ninguna manera podemos suponer que el sistema desandará el camino recorrido para volver a sendas que pudo haber recorrido pero que no transitó, por lo tanto, que algún dirigente situado en la izquierda internacional, con la sana intención de desfacer entuertos proponga medidas que en su momento no se tomaron, estará equivocado porque la élite internacional que dirige el sistema, lo quiere tal como va, y no desea otro comportamiento, pues esa élite, en esencia, el complejo militar industrial que es el mensajero del miedo del capital financiero internacional que frecuenta lugares donde intercambian sus productos, ideas y concepciones, sabe que cualquier alteración positiva redundará en una pérdida de poder que se transferirá, por la propia dinámica del proceso de interrelaciones, al conjunto de la sociedad, así que si la situación griega pudiera mejorar, porque la UE ayudara a facilitar la vuelta a la moneda nacional – dracma – que era, según creo, el plan B de Varoufakis, la situación no mejoraría especialmente porque el sistema quiere la derrota de la clase obrera, país por país, que es lo que puede ahorrarle una guerra, de efectos imprevisibles, y si esta se llevase a cabo, el manejo de una masa amorfa; la vuelta a las monedas nacionales, que Oskar Lafontaine supone que retomaría la senda de la Europa social es igualmente ilusoria, porque la construcción de la Unión Europea se hizo despreciando la participación de los pueblos de Europa, y la socialdemocracia estaba y está del lado de la burguesía, y en tales condiciones toda la arquitectura institucional se proyectó en función del interés de los mercados, y los mercados, en los estertores de un modo de producción que ha dejado de ser útil al conjunto de la humanidad, quiere una derrota épica de los ciudadanos de los países industrializados, porque al sistema le sobran tres mil quinientos millones de seres humanos, que no son los que agonizan – sobreviven con, a penas, dos dólares al día –, sino los ciudadanos de Europa y la de los países industrializados, con capacidad potencial para organizar una alternativa, por eso, los planes B no sirven porque no pueden rellenar el vacío de poder que significa la falta de fuerza del pueblo trabajador, capaz de imponerlos.


En otros términos, acabar con el modo de producción capitalista significa acabar con el dominio de la clase capitalista, con el capital financiero internacional que esta dirigiendo la producción, las finanzas, dilapidando los recursos humanos y materiales en beneficio de ese uno por ciento mundial, por eso, las medidas tendentes a paliar los efectos devastadores de la actual crisis política, al no plantar cara a las medidas de la burguesía, pierden efectividad, porque no enfrentan su fuerza con la fuerza de la clase obrera, es decir, plantar cara significa poner por delante los objetivos políticos – no pagar las deudas nacionales y la exigencia indeclinables de hacer pagar impuestos progresivos, acabando con los paraíso fiscales – enfrentados a los objetivos políticos de la burguesía tendentes a defender la ganancia, el mercado, su poder frente a la sociedad, lo que quiere decir que está dispuesta a defender su voluntad política de hacer prevalecer el privilegio de la clase capitalista frente al resto de la sociedad.


La falta de decisión de la izquierda para encarar el combate ideológico exigiendo abiertamente modificar la producción, la utilización de los recursos, el control de las finanzas es lo que hace inviable los planes, por muy estudiados que estos sean, porque no se puede poner una vela a Dios y otra al diablo, y esta falta de contundencia ideológica está presente en la izquierda porque está convencida que el sistema capitalista funciona y efectivamente funciona para la élite, para el uno por ciento, pero no para el conjunto de la humanidad, aunque haya recursos suficientes para todos, si el reparto se hiciera con otros criterios, pero si no se esta dispuesto a tocar el núcleo del problema, nunca se llegará a solucionarlo, por eso me parece paradigmático el comportamiento de Varufakis, porque defender la soberanía del pueblo griego, por el que él lucha significa acabar con el sistema, que es quien lo impide, porque ya no desempeña la función que le hizo alternativa al feudalismo, ya que la función de impulsar el desarrollo del conjunto de la humanidad, aunque esta función no sea la que determina la naturaleza del capitalismo, sino un subproducto, está confirmada por los hechos, cuestionada, porque el incremento de la miseria rodeada de lujo y despilfarro de recursos y medios materiales y humanos, resultan obscenamente ofensivos, y Varufakis dice "…pone a la izquierda radical frente a un terrible dilema : ¿deberíamos aprovechar esta profunda crisis capitalista –esas que se dan una vez por siglo— como una oportunidad para promover el desmantelamiento de la Unión Europea, dada la adhesión entusiasta de ésta al credo y a las políticas neoliberales? ¿O deberíamos aceptar que la izquierda no está preparada para un cambio radical, y promover, en cambio, la estabilización del capitalismo europeo? Este trabajo argumenta que, por poco atractiva que pueda sonar esta ultima proposición a los oídos de un pensador radical, el deber histórico de la izquierda, en esta coyuntura particular, es estabilizar el capitalismo."


Cuando yo leí su articulo hice un apunte dando mi opinión, sobre el suyo, y volví a insistir en otra ocasión más porque él tiene el valor de reconocer abiertamente que todo mejoraría, estabilizando el capitalismo, pero como él es un militante y reconocido intelectual, me parece fundamental resaltar la incongruencia de su pensamiento, porque él sí puede entrar en las sutilezas de los argumentos y en lo enmarañado de la práctica política, sin perder de vista los objetivos, y puede reconocer la debilidad de su tesis.


La solidez del capitalismo actual es su increíble articulación funcional en la que, a modo de un selecto club, las reuniones internacionales, oficiales y particulares, y el entramado de las 147 transnacionales les permite una increíble influencia sobre los dirigentes políticos, en las que los diferentes discursos, coinciden en mantener apartado al conjunto de la población mundial, mientras ellos encuentran la solución que mejor les cuadre, y a esta práctica solo podría oponerse la de la propia mayoría social apartada de cualquier tesis por la cobardía política e intelectual de los dirigentes obreros, de los dirigentes de la izquierda, lo que requeriría una política capaz de afirmar con rotundidad la decisión de modificar la estructura productiva y la estructura financiera. En la práctica, esto podría suponer planes que no diferirían de los que se presentan en las negociaciones, de forma rotunda, siempre que se establecieran, como innegociables, el impago de las deudas nacionales, la profundidad de las reformas fiscales progresivas, la erradicación de los paraísos fiscales, y sobre todo, la movilización social, en apoyo de tales exigencias, pues eso es lo que puede entenderse por deconstrucción del modo de producción mercantil, la exigencia de modificar la sociedad, apoyado en la fuerza social, y no en los compadreos de negociaciones, a puerta cerrada, en la que se está ausente del intringulis del debate, porque la fuerza dominante la ejercen los representantes burgueses, los representantes de los mercados, mientras los representantes del pueblo trabajador, asienten porque solo poseen la fuerza de sus razonamientos, porque la fuerza efectiva del pueblo trabajador quedó en la plaza, en el gesto, por eso, la estabilización del capitalismo, que Varufakis cree positiva, o el retorno a caminos que no se transitaron cuando pudieron ser oportunos, son brindis al Sol, por eso, aceptar las explicaciones de Podemos sobre la actitud de Tsipras, no sirven más que para ocultar la carencia de política que sea capaz de decirle al pueblo trabajador que el capitalismo ha acabado su ciclo histórico y hay que buscar nuevas alternativas.


jmrmesas


veintisiete de agosto de dos mil quince

























domingo, 9 de agosto de 2015

DICIENDO



DICIENDO

Sin romper ataduras con el capitalismo no hay futuro. Lo estoy diciendo y sería muy lamentable tener que decir, ya lo había dicho antes, pero si los asesores económicos de Podemos se empeñan en decir que la deuda española es manejable, me parece que estos asesores olvidan, o quieren olvidarse que la deuda de España, como el conjunto de las de Grecia, Francia, Alemania, Japón o la propia deuda de EEUU – 18 156 488 807 846, 63$ –, son partes del sistema financiero internacional y del sistema monetario mundial, ligados al conjunto de países del planeta, incluídos los que están formando el nuevo bloque de los BRICS y que las deudas forman parte del proceso de desarrollo desigual y combinado, y este proceso contiene factores diversos que tienen que ver con otros factores de orden específico que forman el conjunto de elementos que las burguesías nacionales manipulan para poder controlar a las sociedades respectivas, haciendo que los Estados puedan controlar el descontento de la ciudadanía.

Las magnitudes deudoras no pueden crecer indefinidamente sin comprometer al conjunto en su totalidad, pero este proceso no es evidente por sí mismo, y por tanto, la ciudadanía no lo percibe porque permanece ensombrecido por la dificultad que entraña plantearlo, dado que afecta, directamente, a la naturaleza del dominio de la clase capitalista, es decir, al conjunto del capital financiero internacional, que es, de hecho, el dueño del mundo.

Así como el proceso productivo es global, porque la economía, a la escala en la que trabajan las 147 transnacionales ha terminado conectando producción y comercio, a través de continentes, las imbricaciones que ligan a los Estados con la economía, ni son evidentes por sí solas, ni hay interés en manifestar tales relaciones de dependencia, porque esas relaciones de dependencia, ocultas, son las que manipulan los gobiernos para dar apariencia de soberanía – el caso de los portahelicópteros mistral, que Rusia contrató con Francia, y que esta ha tenido que deshacer, a un coste ruinoso por presiones de USA –, ilustra la afirmación, por lo tanto, enrevesar esas relaciones de dependencia es lo que le permite a los gobiernos manipular las emociones nacionales ocultando la dependencia de los grandes magnates, que sin ser elegidos por nadie, dirigen el mundo, a su capricho.

La ciudadanía, está lejos de entender el proceso porque, en principio, tiende a confiar en los dirigentes, y estos, moderan su discurso. Podríamos decir que en los comienzos de los procesos de cambios profundos, y la sociedad industrializada, en términos generales, está atravesando uno de esos procesos de cambio profundo, se producen situaciones en la que la ascendencia de los dirigentes sobre la sociedad hace que estos moderen su discurso, y en este proceso de querer ser uno con la sociedad, esta, en vez de progresar en su comprensión, en la profundidad de los cambios que tienen lugar, fragmenta la masa social, por eso, ha descendido el porcentaje, que las encuestas arrojan respecto al lugar que Podemos obtendría ahora, mientras ha subido el porcentaje del partido popular, porque la gente tiende a pensar que no hay alternativas, y que lo que hay que hacer es depurar al partido popular de corruptos, sin entender que la corrupción forma parte del sistema capitalista.

La corrupción forma parte de las señas de identidad del capitalismo, no importa que país miremos, pues en todos, la corrupción está presente, sin embargo, el hecho de la corrupción en España, resulta tan evidentemente repugnante porque la burguesía española ha gobernado, practicamente, sin el contrapeso de la democracia, y esta se ha dotado, en las sociedades con larga tradición democrática, de controles para reducirla a niveles tolerables, pero la corrupción está en la entrañas del sistema. En la medida que la situación se endurezca se producirá el proceso inverso en el contenido del discurso y los dirigentes empezaran contagiándose de la radicalización de las masas, y si la dirección no tiene política alternativa, sobrevendrá una fase caos, porque previamente, la dirección no puede sacarse de la manga, soluciones que previamente no ha explicado, por eso es importante introducir la dimensión internacional en el discurso político nacional, porque modificar el sistema financiero y el sistema monetario mundial, para dar cabida a las necesidades de las sociedades, requiere un acuerdo internacional, porque los mercados, los multimillonarios dueños del sistema, a los que sobran la mitad de la humanidad, ya tienen su internacional con sus diferentes secciones, la bolsa de valores, sus cumbres, en la que discuten sus enfrentamientos, sus thinktank, etc., mientras que los trabajadores y los pueblos no tienen nada.

Podemos empieza a ocupar la tercera plaza en las quinielas electorales, empieza a ocupar el lugar de izquierda unida, porque sus propuestas moderadas contemplan una larga vida en un sistema obsoleto, al que el viejo Marx ya definió con acierto los fundamentos de su utilidad histórica, el momento en el que el tiempo de trabajo socialmente necesario se vuelve superfluo, y cuanto más tiempo se tarde en trasladar este concepto a la calle, universalizándolo, más difícil será ocupar la primera plaza.

jmrmesas

nueve de agosto de dos mil quince








lunes, 3 de agosto de 2015

EL PUNTO DE INFLEXIÓN Y EL BUEN CONTABLE PIKETTY


EL PUNTO DE INFLEXIÓN Y EL BUEN CONTABLE PIKETTY

PRECISIONES Y COMPROMISO

Punto de inflexión, como todo el mundo sabe, es un concepto de la matemática, en la que al graficar la evolución de una función, es el instante donde cambia el sentido la curvatura pasando de cóncava a convexa o viceversa; si el punto coincide con el origen de coordenadas, su raíz es cero, y cuando lo hace en cualquier cuadrante sus raíces son positivas o negativas. En sentido coloquial viene a significar el momento donde se produce el cambio de contenido, y en este sentido, y en la medida que el capitalismo tiene como objetivo magnificar la ganancia, y que este contenido sigue siendo el adn del capitalismo, tanto del siglo xix, como del siglo xxi, para obtener ganancia, el capitalismo estaba obligado a fabricar objetos útiles – mercancías –, que pudiesen ser consumidas por una mayoría que compondrían el mercado. En este proceso, la burguesía – los fabricantes –, decidiendo magnificar la ganancia pasaron a fabricar mercancías en la que ellos se reservaran el control de la misma – armas de destrucción masiva y especulación financiera productora de dinero desvalorizado –; esto fue un proceso largo y el punto de inflexión se produjo en el momento en que la producción solo beneficia a la clase poseedora, contra la mayoría, es decir, el capitalismo era útil porque en el proceso de obtener ganancia, las fuerzas sociales se desarrollaban impulsando el crecimiento de las fuerzas productivas sociales.

Como decía en mi anterior apunte, los datos son relevantes y como este dato no puedo demostrarlo, grosso modo, tengo que suponerlo entre un periodo de tiempo que iría desde el momento en el que el capital productivo, que fabrica objetos materiales con valor de uso, es el capital dominante y el capital especulativo tendría una función secundaria. En la actualidad, la economía está determinada por la preponderancia del capital especulativo contra el capital industrial. Entre estos dos sucesos, que se puede establecer entre los años setenta del siglo pasado y la actualidad, se ubica el punto de inflexión. Quiere esto decir, que en la actualidad, la economía beneficia, en una medida sin precedentes, a una minoría de riquísimos propietarios, y que, socialmente, el beneficio, para el resto, la mayoría, para la humanidad, es anecdótico.

Un amigo me fustiga, — no tengo muchos amigos, y entre ellos, no hay ninguno que sea incondicional, respecto a mis opiniones políticas, por lo que, cuando nos vemos, me chinchan, llevándome la contraria. Decía que un amigo, que está leyendo el libro del señor Piketty, y que ha prometido pasármelo cuando lo lea, refiere que encuentra cosas en la que coincido con él, así que, picado por la curiosidad trato de buscar elementos de la afirmación de mi amigo y encuentro, en internet una larga entrevista que el editor Fontevecchia le hace Thomas Piketty, asi como otra en la televisión pública argentina.

La entrevista de Fontevecchia me parece suficientemente interesante como para poder hacerme una idea del libro de Piketty, y la primera cosa que aprecio es su cuidado por no incordiar, por mantener una posición profesional, alejada de politiquerías, y esto es una diferencia notable con Marx, que sí tomó posición frente al capital, y en ese sentido, EL CAPITAL – en el siglo xix – me parece mucho más clarividente que el capital, en el siglo xxi – de Piketty, porque Marx, pese a no tener la abundancia de datos, que el de Piketty, dice poseer, si tiene los conceptos claros, que Piketty, en la entrevista, no define, al menos para rebatir el concepto de la duración en el tiempo, del sistema capitalista, la obsolescencia, la durabilidad del invento, o sea, EL CAPITAL de Marx no solo ubica el capital en un momento concreto, sino que lo ubica en relación al modo de producción que lo contiene, cosa que Piketty insiste en definir su libro en relación al presente siglo, confiando en que el modo de producción, aún tiene larga vida.

La equidistancia que él trata de mantener para no ser etiquetado me parece de una afectación irreal, porque es imposible desligar los sucesos económicos de los intereses de clase, la propia entrevista está etiquetada con las palabras poder y honor, y la ciencia carece de honor, o el honor de la ciencia es su poder para demostrar sus predicciones, sin eso, la ciencia no es tal, es magia irreal, por lo tanto, su exquisitez evitando hablar de explotación y crimen, que eso es el distanciamiento de la economía cuando oculta que si r > g el excedente es el resultado del expolio, es siniestro porque, ese rendimiento, cuando el capital productivo era determinante, aún podía tener sentido – ¿de donde salían los beneficios cuando en el siglo xix el Reino Unido y Francia estaban por debajo de la tasa de retornos, porque tenían deficit comercia?, pues del expolio colonial –, pero cuando el capital especulativo ha pasado a ser determinante ¿qué es?: son los ochenta multimillonarios, con una tendencia progresiva a seguir detrayendo dinero para pagar excedentes.

Desligar esta parte, presentando los hechos económicos sin el entramado de la ideología que glorifica el dominio, el poder, el afán de imponer normas y modelos, porque la imposición va a beneficiar a una élite, cuyas clases dominante, en el proceso histórico, se copian unas a otra en el oficio de mandar, de disponer, de decidir, es dibujar un cuadro mágico, sin relación con el sufrimiento humano. Desligar el dolor, el sufrimiento, la miseria, el espantoso derroche de trabajo humano, que decía Marx, que sí empatizaba con los débiles, se parece mucho al fascismo, aunque, él, Piketty, no lo sea, ni crea que al separar la ciencias sociales del dolor, se acerque al fascismo, pero la realidad es, exactamente, esa; cuando se puede pasar por encima del sufrimiento porque los objetivos son los que cuentan, hay que preguntarse y preguntarle al poder, ¿a quien beneficia? Porque si ha de beneficiar al conjunto, queremos ver resultados, ahora; queremos que haya una correspondencia, que si los de abajo están escatimados, los de arriba guarden una compostura, y no una exhibición de despilfarro obsceno, porque esa exhibición se hace ante el pueblo, fuente de poder y legitimidad, constantemente, burlado.

El capitalismo, en su desarrollo, tiene un comportamiento que está ligado a una forma de hacer, mercancía, y al igual que ella, política, historia subyacente, y la mercancía abundante, la baratija que se ofrece para el consumo masivo de la gente, con medios de subsistencia limitados, es de usar y tirar. Este proceder es la manera habitual del comportamiento de la burguesía, usando recursos naturales y humanos, como si estos fueran ilimitados, cuando al hacer esto, el obsceno derroche de recursos, que la naturaleza a generado durante milenios, para poder limpiar el aire y el agua, mediante una flora y fauna capaz de reciclar los desperdicios, el capitalismo, al derrochar semejante montaña de recursos, está alterando el patrimonio común, porque puede hacerlo, es decir, contamina, porque no tiene la ética necesaria para respetar el patrimonio común, la naturaleza, y nadie le pedía cuentas.

Semejante comportamiento para con los recursos naturales, eran aplicados a los recursos humanos. Durante los siglos xix y xx, los sucesos económicos estuvieron recorridos por una lucha de clases feroz que atisbaba destellos fugaces de consciencia, produciendo teorías políticas, económicas y ecológicas, que no han tenido el mismo resultado entre las clases en conflicto, pues mientras el comportamiento de la élite dominante ha sido capaz de articular una red mundial que facilita la toma de decisiones de la clase dominante, que controla la situación internacional, la ciudadanía mundial, desarticulada porque todo los factores contribuyen a diferenciar los intereses comunes alentados por un nacionalismo falaz, tantea el camino sin una dirección clara, porque no termina de reconocer que dentro del sistema no hay salidas.

Al terminar la SGM, el bando vencedor tomo buena nota del funcionamiento del fascismo europeo, poniendo especial atención en Alemania. Estados Unidos dio cobijo a un numero indeterminado de científicos nazis en el marco de la operación paperclip, porque era consciente, no solo de la potencialidad de los conocimientos científicos sino también, y esto es un asunto vidrioso, a un cierto comportamiento en la organización de los procesos de producción del trabajo esclavo de los pueblos sometidos por el nazismo, y ese comportamiento despreciativo para con el trabajo humano ha informado la intima convicción que anima el concepto de trabajo, de la burguesía, de la economía, en el proceso de producción, desde entonces, y en este proceso, la creación de los paraísos fiscales no fue excepcional, sino consecuencia lógica, porque los economistas convencidos de la deriva del proceso de producción, sabían que era inevitable un crecimiento, económico y político de la fuerza de trabajo, así, que cuando ese poder empezó a tomar fuerza, la intervención conjunta Thatcher-Reagan puso fin a un proceso que alarmaba a los economistas.

Este complejo proceso es obviado en la entrevista, por el señor Piketty, como si el fracaso de la Unión Soviética, se hubiera debido a una economía mal gestionada, cuando, en realidad era debida a la asfixia de una economía sin proyección.

En la misma respuesta que da al entrevistador sobre los problemas de la economía soviética, la defensa que hace de la propiedad privada como garantía de la libertad, me parece falsa, cuando según Oxfan, un mínimo porcentaje del conjunto humano dispone de propiedad, porque el resto es propiedad hipotecada, controlada, sencillamente es invertir los términos, porque los expropiadores son los mercados, los ochenta multimillonarios cuya riqueza equivale a la mitad de la humanidad más pobre, y me parece importante remachar la diferencia del mercado, en el origen, precisar que cuando las comunicaciones se reducían al telégrafo, el mercado tenía un cierto grado de indeterminación que varió drásticamente, cuando las comunicaciones son en tiempo real, en las que el capital determina el contenido del mercado, y no una población desorganizada e inconexa.

Llegados a este punto, en mi opinión, creo firmemente que el modo de producción de mercancías se ha convertido en un dilapidador de recursos naturales, sociales, humanos; es irrespetuoso con el medio ambiente, consume recursos porque asume que el planeta es suyo, y puede usarlo a capricho, es irrespetuoso con las personas, mercancías abundante, a la que puede despreciar, pues de hecho, media humanidad es sobrante, pero sencibilizados por el horror de los campos de exterminios nazis, estos tres mil quinientos millones de seres humanos, en la práctica, están contenidos es campos de exterminios, que son los países con un grado muy bajo de desarrollo, y precisamente el hecho de ser países soberano, Estados soberanos, permiten que ppuedan agonizar delante de nosotros, siendo ingorados por todos. Esta es la demostración del punto de inflexión, por lo tanto que Piketty hable de crecimiento – en la entrevista –, en tal o cual dígito, sin referir el horror de millones de personas que subsisten en el mundo, es decepcionante, y probablemente, en el libro, tampoco lo haga, pero me va dejando claro, el sentido del texto: el capital tiene futuro, aunque a mí, ese futuro no me guste.

De la entrevista, la conclusión que saco es que el señor Piketty es un buen contable, preocupado por el futuro imperfecto del capital, pero, desde luego, tampoco el lo pretende, un revolucionario, aunque sí podría ser muy importante abordar el problema que plantea respecto a la alternativa al capitalismo. El hecho de plantearse evitar la improvisación, me parece lo más positivo. Leeré su libro tan pronto como pueda, pero El Capital, en el siglo xix, me parece capital.

jmrmesas

tres de agosto de dos mil quince










lunes, 27 de julio de 2015

PUNTO DE INFLEXIÓN


PUNTO DE INFLEXIÓN

DENTRO DEL SISTEMA CAPITALISTA NO EXISTE ALTERNATIVA

El modo de producción de mercancías ha entrado en una fase malsana en la que su pervivencia solo es posible a condición de generar una mayor dosis de dolor y miseria generalizada toda vez que, el predominio del capital financiero sobre la economía productiva, espolea su necesidad intrínseca de absorber dinero, todo el dinero posible, detrayéndolo de todos los rincones imaginables, siendo esta una de las razones del empobrecimiento social generalizado.

No es posible mejoras para la ciudadanía porque la voracidad del capitalismo solo es posible disparando y exacerbando todas las contradicciones sociales inherente a la existencia que acompañan a toda sociedad, y en este proceso la concentración y acumulación de riqueza está llegando a límites insoportables; en veinte años la concentración y acumulación de la riqueza pasó, según el parámetro de comparar la cantidad de dinero de la mitad más
pobre de la población mundial con el conjunto de las personas más ricas, a una escalofriante evidencia; hace veinte años, el numero de ricos necesarios para igualar la ecuación eran 225 multimillonarios. Veinte años después, hoy, ese conjunto de multimillonarios se ha reducido drásticamente porque la concentración de la riqueza se contabiliza en solo 80 personas, la tendencia del proceso es progesiva.

Según esta lógica, la necesidad de concentrar dinero por parte de la élite que maneja las finanzas es una necesidad vital, para el sistema, que choca contra la necesidad vital de la sociedad, por eso, esto es una razón objetiva que nos indica la imposibilidad de remontar la situación sin enfrentarse abiertamente al sistema, y dicho enfrentamiento solo es posible contraponiendo y reivindicando al conjunto de la ciudadanía, fuente de poder y legitimidad frente al poder omnímodo pero malsano y espurio del capitalismo, de los mercados, de los 80 dueños del mundo y su entorno de administradores y capataces.

LA INTERNACIONAL DE LAS FINANZAS

A veces la televisión, en este caso, la cadena pública, muestra y demuestra que en su seno hay vida inteligente, y profesionales capaces de programar temas altamente subversivos como el programa pasado el sábado el 25 de julio – la noche temática –, último del presente mes, dedicado a exponer los entresijos del mundo de las finanzas. Dejo el enlace, y recomiendo verlo, pero sobre todo, meditar y reflexionar sobre el mismo, porque el manejo computerizado de las finanzas es la ocasión para presentar el mundo del dinero como algo desconectado de la política, es decir, una función objetiva del mundo de los negocios, que tuviera vida propia, sin relación con el interés de clase, político, de poder, de dominio, como algo objetivo, cuando todo está hecho para asegurar el dominio de la burguesía monopolista sobre el conjunto del mundo, del que se extrae y concentra la riqueza.

Primero de todo es la lucha por eliminar el factor incertidumbre de la relación mercantil, razón por la cual, la, digamos, etapa romántica de la transacción comercial ha quedado como un recuerdo del pasado, jugando sobre seguro y tratando de eliminar, en lo posible las ventajas entre los competidores, y así, nos enteramos que la sede de la bolsa de París, está en Londres, lo que en cierto modo nos da una idea acerca del patriotismo de la burguesía monopolista francesa, que se lleva la sede nacional al otro lado del canal, cosa que criticaré solo por el hecho que demuestra el uso torticero, interesado, del nacionalismo burgués, el cual se agita para enardecer a la masa y ocultar como los agitadores burgueses ocultan sus intereses, que equivale a decir que el nacionalismo es malo si me perjudica y bueno si me beneficia.

Luego están las transacciones financieras realizadas por un innumerable conjunto de máquinas que trabajan en fracciones de segundo realizando operaciones sin control directo de un supervisor humano – en Wall Street, 2/3 partes de las transacciones las hacen las computadoras –, lo que es una demostración objetiva que el sistema, el capitalismo, el modo de producción de mercancías, especializado en producir armas de destrucción masiva y dinero vacío – la enorme cantidad de transacciones financieras realizadas implican un enorme volumen de interés, que la economía real no podrá nunca igualar en tanto que producir objetos de uso real, nunca podrá realizarse en milisegundo, supeditando, por tanto, el conjunto humano al interés de una minoría – viniendo a demostrar que el empobrecimiento es una consecuencia buscada, para realizar una función política, dominar a la ciudadanía, dominar a la humanidad para poder sobrevivir – la burguesía monopolista –, como clase periclitada por la historia.

En tercer lugar están las instituciones de control del mundo de las finanzas, con la Securities Exchange Commission de EEUU a la cabeza cuya función no es otra que bendecir las acciones mercantiles, haciendo uso de una terminología ambigua para dejar hacer a las fuerzas del mercado, lo que le de la gana, y eso, en la nación con más medios.

En cuarto lugar están los fundamentalistas de las finanzas, los matemáticos, los profesionales que inventan algoritmos, que de modo análogo al yihadista John, quieren desligar su función de sabandijas chupa sangre, aparentando ser pulcros profesionales.

Y por último, como semejante conglomerado de procesos ocultan una imposible persecución de fraudes y trampas difíciles de perseguir, sobre todo, porque evidenciar el entramado espantaría al inadvertido pequeño inversionista, sin cuya participación, la bolsa aparecería como una cueva de bandidos.

Todo ello viene a demostrar la imposibilidad de poder encontrar acomodo dentro del sistema, para la ciudadanía, o dicho de otro modo, cualquier político que no plantee abiertamente la ruptura no estará haciendo más que eludir una realidad que terminará por alcanzarle, por eso, la decisión de Tsipras de aceptar someterse al dictado de la UE, manipulada por el gobierno de Merkel ha decepcionado, sin arreglar nada, ya que desde diversas atalayas se coincidía y coincide en que el nuevo rescate pueda solucionar el problema de Grecia, y Tsipras y Syriza estaban curtidos por una larga lucha, mientras que Podemos no termina de definirse.

La bolsa es la internacional de la burguesía monopolista, donde se lleva, día a día el expolio de la clase trabajadora, y del conjunto de la ciudadanía; en ella se llevan a cabo acuerdos y alianzas para perpetuar el dominio de una minoría sobre el conjunto de la sociedad, de la humanidad, pues el sistema considera todo el mundo como campo de operaciones, y para él, todo es susceptible de convertirse en mercancía, por eso, si se afirma que el capitalismo es malo, se puede argüir que eso es pura ideología, pero existen datos, y con datos, la cosa cambia.

LOS DATOS

Los datos son la evidencia incontestable que confirman y refuerzan la definición del modo de producción de mercancías como un medio de producir riqueza basado en la dilapidación de recursos y medios y sobre todo, en palabras de Marx, un espantoso derroche de trabajo humano, y añado, aún hoy, cuando la gran industria ha automatizado y robotizado la producción, el derroche de trabajo humano es especialmente repugnante en cuanto que manifiesta el desprecio por la vida, que el sistema demuestra en cada instante, en todo instante, por eso, ocultar datos, ocultar los datos que relacionan la producción de riqueza y su distribución es el palpable y demostrable argumento que hace la traición evidente. Sin la colaboración de las viejas direcciones obreras, políticas y sindicales que tuvieron lugar en los albores del siglo xx, cuando la socialdemocracia voto los créditos de guerra, y sin la política acomodaticia del estalinismo, hubiese sido imposible semejante acumulación de riqueza, hubiese sido imposible ocultar la riqueza en los santuarios financieros, hubiese sido imposible la increíble velocidad que el proceso de acumulación de riqueza ha condensado, pasando, en a penas veinte años, de 225 personas a 80 personas en la actualidad, que tienen más riqueza que la mitad de la humanidad, esa es la mancha que tienen que lavar los sindicatos de clase si quieren tener el respeto y la confianza de la clase obrera, de la ciudadanía, y eso significa potenciar la función reivindicativa, la función protectora de y para con la clase obrera.

Los datos son importantes porque sin ellos, la acusación no se puede probar, pero con ellos, se evidencia el robo, el latrocinio, el expolio de toda la humanidad a manos de la fuerza, del terror; con ellos se desmonta la falacia del imperio de la ley sobre la fuerza, porque esta aparece crudamente como el poder de la fuerza desnuda, y todo el entramado legal se convierte en un encubrimiento de la fuerza sobre la justicia, los líderes de la clase obrera, de la ciudadanía, se convierten en colaboradores del sistema, y los intelectuales se demuestran vendidos, porque teniendo los instrumentos del conocimiento, callaron, incapaces de alumbrar a los luchadores.

Los datos, para mayor vergüenza, ni siquiera lo han elaborado organizaciones obreras, organizaciones de clase, los datos los ha elaborado una organización privada – es evidente que me refiero a los datos elaborados por oxfan –, escandalizada por el empobrecimiento generalizado, y sin embargo, no se explicitan ni en debates, ni en prensa, ni siquiera la izquierda los refiere demostrando con ello que la burguesía monopolista utiliza el mundo como si este fuera su hacienda privada, su cortijo, su rancho, su propiedad, cuando su propiedad es la que nos han robado a todos.

PONER EN VALOR AL PUEBLO COMO FUENTE DE PODER

Las próximas elecciones puede volver a reproducir las expectativas de un nuevo enfrentamiento griego, de otro pueblo del sur de Europa contra la trinidad de los mercados, Merkel, Obama, y es necesario recapitular sobre la imposibilidad de alcanzar metas capaces de significar logros sustantivos para la ciudadanía, sin un enfoque internacional de las metas que se pretenden, porque lograr una reforma fiscal para embridar las finanzas evitando la fuga de capitales, es imposible sin un acuerdo, cuando menos inmediato, en Europa – pero de ámbito internacional –, que comprometa a los partidos de izquierdas a imponer esa reforma fiscal, que, como mínimo se debería discutir en torno a la erradicación de los paraísos fiscales, el control del sistema financiero y del sistema monetario, pues de otro modo, todo sería vano, y esto debería comenzar explicando la falacia de las políticas nacionales.

No existen políticas nacionales. Es algo que deberían saber los preparadísimos dirigentes de Podemos, y no solo ellos, por lo tanto, como necesidad para sostener tal lucha, explicar que no es posible encontrar salidas, con una visión, exclusivamente nacional; hacer pedagogía desvelando la trampa que consiste en envolverse en la bandera, en el nacionalismo miope, cuado la realidad nos ata con mil lazos sutiles a la situación internacional, empezando por los más allegados vecinos. La trampa es que existen Estados nacionales y gobiernos que aparentan serlo, pero la realidad es que esta ficción de políticas nacionales queda al descubierto si se ve, si se analiza el funcionamiento en el conjunto internacional, porque la realidad es que la coordinación la hace el sistema a través de las relaciones económicas, financieras, comerciales y productivas, que tienen apariencia de ser independientes de las políticas estatales, cuando estas están articuladas y subordinadas a las que aparentan ser independientes y objetivas. La misma situación de Grecia ha demostrado como el sistema ha pasado por encima de la voluntad del pueblo, no obstante el reconocimiento, de que no habrá solución, pero como lo que importa no es la solución, sino la lucha de clases, imponer la fuerza del mercado sobre la voluntad del pueblo tiene la ventaja de demostrar el fracaso Tsipras–Syriza y prevenir nuevas insubordinaciones, porque el sistema está fuera de control.

No existen políticas nacionales en un mundo globalizado por el capital internacional, por un mundo que está interconectado por un proceso mundial de relaciones de todo tipo, porque es el espíritu común, de los seres humanos, comunicarse, pero en la medida que la burguesía, como clase dominante, tiene el control del proceso, es imposible oponerse a la internacionalización porque ella es parte constitutiva del acervo común y lo que hay que hacer es disputarle a la burguesía monopolista, la dirección del proceso, y seguro que si se hace con el ánimo constructivo de lograr una comunicación humana, sincera y veraz, perderán la dirección porque ahora la comunicación esta recorrida y corroída por la mezquindad del interés y por la propalación de la mentira.

Iniciar este proceso es el comienzo de poner en valor a la ciudadanía como fuente de poder y legitimidad, siendo este concepto al que hay que apelar para poder enfrentarse al poder de los mercados, esos 80 multimillonarios que acumulan tanto dinero como la mitad de la humanidad.

El sistema se deshace ante nuestra vista pero su final, por si solo no garantiza que del huevo podrido, del capullo agusanado salga la mariposa de un nuevo amanecer, pues para que esto suceda hay que ayudar a la sociedad a tomar consciencia de su propio poder, y entonces sí, entonces será posible un mundo nuevo porque el punto de inflexión del capitalismo coincidirá con la toma de consciencia de la sociedad, abriendo todas las posibilidades inherentes a las capacidades humanas.

jmrmesas

veintisiete de julio de dos mil quince

























domingo, 19 de julio de 2015

ROMPER

ROMPER

Cuando un acontecimiento relevante sucede, las consecuencias e implicaciones afectan a campos muy alejados del objeto específico que lo protagoniza, y, a veces, la conmoción es tan profunda que trastoca las propias concepciones sobre el mundo. Eso fue lo que ocurrió con el descubrimiento del Nuevo Mundo, en 1492. Aquel acontecimiento removió las creencias más sólidas acerca del mundo y de la fe porque rompía tabúes formados durante siglos sobre la navegabilidad del océano Atlántico, y aunque el hecho, en principio, pareciera controlado y controlable, la realidad es que el suceso requirió un tiempo, durante el cual, fue calando en las conciencias de las sociedades de la época formando una nueva conciencia, una nueva mentalidad que animaba a la experimentación, a probar cosas nuevas.

Producto de aquella época fueron el Renacimiento, la Reforma protestante y la Contrarreforma católica, figuras como Galileo, Kepler, da Vinci, etc., y una sucesión de nuevos inventos, nuevas teorías que terminaron, corriendo el tiempo con el viejo orden; se podrían encontrar múltiples ejemplos de figuras rupturistas, pero me parece muy oportuno mirar la figura de Kepler, como personaje paradigmático comprometido con la necesidad de encontrar coherencia a una realidad desajustada.

Johannes Kepler fue un representante del Renacimiento obsesionado por el mundo heleno, por la cultura griega y se esforzaba por encontrar respuestas para adaptar los sólidos perfectos – icosaedro, dodecaedro, octaedro, … … –, él, entre otras disciplinas, era astrónomo, a las mediciones que hacía sobre los cuerpos celestes. Su perseverancia no se veía compensada, incluso cuando comenzó a trabajar con otro renombrado astrónomo, famoso por la precisión de sus propias mediciones, a parte de ser rico y pendenciero, Tycho Brahe; las mediciones no terminaban de ajustarse a los sólidos perfectos, tan queridos por Kepler.

Terminó por desechar sus queridos sólidos porque siendo escrupuloso, hubo de admitir que sus mediciones y las de Tycho Brahe eran precisas pero imposibles de casar con la realidad – todo un ejemplo de honestidad intelectual –, y habremos de suponer la decepción de nuestro héroe, apegado a sus convicciones pero incapaz de trampear con componendas justificativas, que hiciesen encajar realidades tan disparejas.

Como investigador apasionado por encontrar la figura capaz de dar respuesta a la precisión de las mediciones, y queriendo validar su confianza en el mundo griego, probó con una figura imperfecta, o mejor dicho, deficiente, pues eso significa elipse, y de pronto, todas las mediciones tuvieron acomodo. Kepler descubrió las leyes del movimiento de los planetas.

LA REALIDAD

La realidad es todo aquello capaz de resistir el análisis de observadores distintos, pues, aparte de la concepción que cada cual tenga sobre el objeto observado, lo que tenga entidad objetiva, del objeto en cuestión, será captado por diferentes observadores, no obstante sus concepciones, y nuestra realidad actual estriba en la incoherencia de una situación, económica, que dejó de satisfacer las necesidades básicas del conjunto humano, a pesar de existir medios para dar cuenta de tales desajustes, pero, en la medida que dar alcance al desajuste no puede hacerse sin alterar un cierto orden aceptado por los poderosos del mundo, hay por las horcas caudinas de la humillación. Tsipras, un buen hombre, queriendo liberar a los suyos de una situación desesperada, los llama a la lucha y cuando obtiene el apoyo de una parte importante del pueblo griego y el reconocimiento práctico, de buena parte de Europa, Tsipras es llamado a capítulo por el tribunal de la santa Inquisición del mercado, y cual nuevo Galileo, no resiste la presión de los inquisidores Merkel–Obama–TTIP, y no obstante sus convicciones, Tsipras–Galileo, acepta la inmovilidad del mercado porque no se ha encontrado el Kepler insobornable capaz de buscar acomodo para casar las mediciones precisas de Tycho Brahe–Oxfan, con la rigidez de los sólidos perfectos–mercados y toda la construcción del mundo, el dogma dólar–€uro se vendría a tierra, como lo que es, una construcción artificial destinada a someter al populacho mientras la Iglesia–mercado, mantiene un orden imperfecto pero jugoso y fructífero para el uno por ciento.

¿PODEMOS?

Todas las inquisiciones habidas y por haber están enfocadas a guardar un orden injusto, un orden, que desde luego no es un orden que resista la comprobación de observadores enfrentados, que habrían de llegar, por mor de la objetividad intrínseca, a conclusiones homogéneas y congruentes, por ejemplo, la ley de la gravedad es igualmente precisa si la observa un católico o un ateo, si se mide con el sistema internacional de unidades o con el sistema inglés, en cualquier caso arrojará conclusiones homogéneas, por lo tanto, todo lo que no sea cuestionar el sistema no tiene valor porque sin enfrentamiento, el sometimiento es la norma, y Podemos reconoce que Tsipras ha hecho todo lo que podía, menos negar el sistema.

Podemos, que empezó cuestionando la deuda ha ido matizando la idea dentro de un cuadro destinado a lograr tranquilizar a los mercados nacionales, el ibex 35, sin querer entender que la desconfianza del ibex no procede de ellos, de Podemos, sino de que Podemos destape, libere al genio encerrado en la botella, en la lámpara y luego sea incapaz de volverlo a encerrar. Cualquier componenda que se intente, presentándola como una táctica para tranquilizar a los mercados es una argucia barata porque a los mercados no se les puede engañar, pero sí, semejante táctica despista y embauca a los votantes, por lo tanto, ser claros es la primordial tarea de una dirección que quiera, de verdad cambiar las cosas, y esto pasa por decir paladinamente, que dentro del sistema no hay posibilidad de mejora posible.

En apuntes anteriores he dejado dicho que Podemos no tiene política distinta de la de Izquierda Unida, aunque Podemos la diga con mayor descaro y frescura, y que unos y otros, al encerrar la política en el marco nacional, perdían la perspectiva. El nacionalismo estúpido es la baza de los mercados para sujetar al genio en la botella y todos los magos que acepten esta premisa están condenados a fracasar porque el mercado, ticho brahe–oxfan lo confirma, es internacional, tiene nombre y apellidos, y sobre todo, el mercado perdió, en muy buena medida, el factor de incertidumbre que tuvo en los orígenes, porque hoy, la información en tiempo real acabó con el factor incertidumbre.

EL CUANTO DE TRABAJO SOCIALMENTE NECESARIO

Me importa referirme a Marx porque sé que dentro de las organizaciones de izquierdas, pasando por el Partido Comunista, hay militantes confiados en la veracidad del marxismo, como explicación que les permite encontrar respuesta a los problemas actuales, por lo tanto, perseveraré en desgranar conceptos que creo muy diáfanos para entender el conjunto.

En el apunte del 14 de julio, comienzo con un párrafo en el que Marx menciona al modo de producción de mercancías como el último modo de producción basado en el valor, ya que contrapone el trabajo vivo – fuerza de trabajo – y el trabajo convertido en mercancía, y dice a propósito que el fin de tal producción era y seguía siendo, en el momento de escribir aquello, la cantidad de trabajo, la magnitud del tiempo de trabajo, el cuanto, el quatum. Hace 150 años el quantum de trabajo, socialmente necesario era relevante, hoy, sin embargo, lo relevante es la continuación del párrafo mencionado porque como dice, En la medida, sin embargo, en que la gran industria se desarrolla, la producción de la riqueza efectiva se vuelve menos dependiente del tiempo de trabajo, y del cuanto de trabajo empleados, que del poder de los agentes puestos en movimiento durante el tiempo de trabajo, poder que a su vez -su poderosa eficacia- no guarda relación alguna con el tiempo de trabajo inmediato que cuesta su producción, sino que depende más bien del estado general de la ciencia y del progreso de la tecnología, o de la aplicación de esta ciencia a la producción. La poderosa eficacia de la gran industria y de los agentes puestos en movimientos por el tiempo de producción (veinticuatro horas, y trescientos sesenta y cinco dias), es realmente impresionante; el quantum de trabajo es despreciable, en la medida en que la ciencia y la tecnología han robotizado la producción, que el sistema potencia la robótica y la cibernética, y que estas disciplinas se aplican sin ningún tipo de control social, hace que la poderosa eficacia de la gran industria se imponga sobre la sociedad con tratados comerciales, como los tratados transatlánticos y transpacíficos.

El trabajo vivo está en retroceso, porque la automatización, es la manera del capitalista de introducir presión en el conjunto de la sociedad al reducir a la clase obrera a un mínimo de subsistencia operativa, y la gran industria a terminado por poseer una importancia estratégica, sin que exista consciencia, conocimiento social de la importancia, que para el conjunto de la sociedad tiene la gran industria.

La gran industria tiene importancia estratégica porque esa gran industria, movida por el capital fiananciero incide, primero sobre la ciencia, de modo general, luego, porque esa incidencia potencia ramas y otras las deja languidecer, porque en ese proceso influye en áreas como la medicina, incluso sobre la enseñanza, magnificando la enseñanza funcional, y deprimiendo otro tipo de enseñanza cuya utilidad en la producción de plusvalía es mínimo. La gran industria, que es la producción mundial, está alimentada de bancos de datos – big data –, obtenidos del conjunto social, pero con la ignorancia y sin la aquiescencia de la propia sociedad, entrando en abierta contradicción la fuente de poder y legitimidad, que es la sociedad, con la fuente de poder efectivo, que es la gran industria, ante la que callan los representantes de la sociedad, los representantes del Estado, los intelectuales, dedicados a decir chorreces, porque si se ponen exquisitos, pueden perder su modus vivendi.

Todo esto, toda esta gran influencia de la gran industria, convertida en estratégica, pasa desapercibida, convirtiendo a la gran industria en la formadora–deformadora del mundo, sin que la sociedad tenga nada que objetar.

Lanzarse a la política sin definir claramente al enemigo es propio de frikis – creo que esto lo ha dicho Monedero –, y coincidiendo con Anguita, antes de concertar alianzas hay que empezar por situar al enemigo; si alguien piensa arrogarse el liderazgo porque crea que en las elecciones se resolverá el problema, está equivocado, de la raíz a la punta, porque aunque el cabreo es grande, perderíamos de vista que el sistema no cae porque aún PERSUADE a una parte de la sociedad de que es él o el caos, y nadie se atreve a decir, que dentro del sistema no hay solución; que hay que romper con un sistema que solo le vale al uno por ciento, porque hay que contraponer el poder del mercado apelando a la fuente de poder y legitimidad que es la sociedad, y eso no es ni fácil ni gratuito, porque hay que persuadir a esa parte que cree que el mercado aporta solución, porque eso es falso, y a esa parte solo se la ganará si comienza la lucha. Rajoy, PP, Ciudadanos, es la cara visible del enemigo; el tribunal de la santa inquisición del mercado es la trinidad de Merkel-Obama-nacionalismo, y el Kepler capaz de encontrar la órbita que ajuste las medidas de Ticho Brahe–Oxfan, a la realidad es la internacional que hay que construir, porque no es tarea fugaz, ni de un líder, solo así comenzaremos a romper.

jmrmesas
diecinueve de julio de dos mil quince







jueves, 16 de julio de 2015

COMENZAR LA OFENSIVA

COMENZAR LA OFENSIVA
IMPEDIR EL HUNDIMIENTO DE SYRIZA


si mi pluma valiera tu pistola …


La lucha de Tsipras–Syriza es la épica de las tragedias griegas que solo se puede resolver asaltando el Olimpo, por eso quiero homenajear a los nuestros, un homenaje sincero, tierno, sin ánimo de revancha, pero lleno de orgullo porque fueron los precursores que se sumieron en la sima del olvido oficial, nuestros rojos españoles, y quiero hacerlo con aquellas letras que Machado dedicó a Enrrique Lister, … si mi pluma valiera tu pistola...si estas líneas tuvieran capacidad de cnvocatoria que la palabra de Pablo Iglesias tiene hoy, ahora, habría que tomar la iniciativa y gritarle a Tsipras–Syriza, mantente firme Alexis, saca la lucha del terreno que te imponen los mercados y su vocera Merkel; estarás condenado al fracaso si no tomas la iniciativa y eliges el terreno de la lucha, y este es el que te llevó al gobierno y el que ganó el referéndum, el que quieren los ciudadanos que te apoyan en Sintagma, el que los ciudadanos europeos te tributó con el aplauso de los parlamentarios europos, el que nosotros te damos porque para vencer tenemos que elegir el terreno de la lucha y este es que no hay que pagar las deudas.


No hay que pagar las deudas porque al hacerlo así reivindicamos a la sociedad en su conjunto porque ella es fuende de poder y legitimidad, poder y legitimidad sobre la que escupen los mercados al querer imponernos su empobrecimiento por eso ocultan el dinero en los paraísos fiscales, santuarios del terrorismo económico, su unidad popular del crimen vulgar y mafioso y las finanzas de algorítmos matemáticos rebuscados, por eso, los gobiernos, sus gobiernos se ponen de su lado, y no del nuestro, y atí Alexis, quieren llevarte a ese terreno, por eso, tienes que salir de ahí, y al elegir el campo de la lucha, haces, y los ciudadanos empobrecidos del mundo, hacemos contigo, UN ACTO DE AFIRMACIÓN DE SOBERANÍA DEL PUEBLO SOBRE LOS MERCADOS, porque en los paraísos fiscales están ocultos los dineros que los ricos ocultan a la hacienda pública, en todo el mundo, porque en los paraísos fiscales, amparándose en el secreto bancario – secreto para la ciudadanía, pero transparente para todos los banqueros, mafiosos y criminales –, están la nóminas impagadas, los recortes que convierten los puestos de trabajo en puestos de ejecución, porque en los paraísos fiscales están las medicinas robadas a nuestros enfermos, las ayudas choriceadas a los mayores, las muertes de las listas de esperas, por eso, NO HAY QUE PAGAR LAS DEUDAS, porque ellos, ocultando los dineros en los paraísos fiscales, con la complacencia de los gobiernos, sus gobiernos, eligen empobrecernos para tenernos dominados, porque al retribuir a sus lacayos magnificamente, desvalorizan el trabajo productivo, creador de riqueza, por eso no hay que pagar las deudas, porque ellos hicieron un acto de afirmación de poder contra la sociedad, CREANDO LOS PARAÍSOS FISCALES, y nosotros el pueblo, fuente de poder y legitimidad, reivindicamos nuestro derecho, reconocido en todas las constituciones democráticas del mundo, pero ninguneado, y escarnecido porque la cobardía de los dirigentes obreros, de los Toxos, de los Mendez de todos los países y análoga laya, aceptaron ser subsidiados con unos cursos de formación–trampa, porque no fueron capaces, ni siquiera de elaborar estudios sobre el reparto de la riqueza al estilo de Oxfan, una organización de caridad, para dotar a los luchadores sindicales de elementos de rearme para luchar contra una patronal, excesivamente ávida de riqueza.


El montante de todas esas deudas nacionales tiene que revertir en el conjunto de la sociedad del mundo, porque solo con una legislación internacional amañada, trucada, tramposa, ochenta multimillonarios pueden tener tanto dinero como la mitad de la humanidad más empobrecida. Tsipras, Iglesias, teneis que reunir toda la audacia del mundo para liderar esta lucha, en la que tendreís ambos la simpatía de los empobrecidos del mundo, pero nada más, y nada menos, y si tu, Pablo Iglesias, crees que si el invento falla, podrás volver a impartir clase, como si nada, te equivocas, los mercados te escarnecerán de todos los modos posibles porque te has convertido en una referencia y tendrán que probar que tu, eres como todos, comprable, por eso te buscarán las cosquillas de forma incansable, porque han de arrastrar por el fango a los que se atreven a desafiar su poder, por eso, el momento es este, ahora, no habrá otro más favorable, cualquier otro momento será peor, sobre todo, si los planes belicistas desatan la guerra en Europa, porque es Europa, con una ciudadanía culta y preparada la masa crítica que puede modelar el comienzo de un nuevo modo de producción que sea útil al género humano.


Yo me hago responsable de esta línea política, de la que estoy dispuesto a responder con mi vida. Soy Jesús María Rodríguez Mesas, un trabajador jubilado.


jmrmesas


dieciseis de julio de dos mil quince






















martes, 14 de julio de 2015

DESCONTEXTUALIZAR


DESCONTEXTUALIZAR

UNA ADQUISICIÓN GENIAL IGNORADA


El intercambio de trabajo vivo por trabajo objetivado, es decir, el poner el trabajo social bajo la forma de antítesis entre el capital y el trabajo, es el último desarrollo de la relación de valor y de la producción fundada en el valor.
El supuesto de esta producción es y sigue siendo, la magnitud del tiempo de trabajo, el cuanto de trabajo empleado como factor decisivo de la producción de la riqueza. En la medida, sin embargo, en que la gran industria se desarrolla, la producción de la riqueza efectiva se vuelve menos dependiente del tiempo de trabajo, y del cuanto de trabajo empleados, que del poder de los agentes puestos en movimiento durante el tiempo de trabajo, poder que a su vez -su poderosa eficacia- no guarda relación alguna con el tiempo de trabajo inmediato que cuesta su producción, sino que depende más bien del estado general de la ciencia y del progreso de la tecnología, o de la aplicación de esta ciencia a la producción.*
*– ELEMENTOS FUNDAMENTALES PARA LA CRITICA DE LA ECONOMIA POLITICA (GRUNDRISSE) 1857-1858
Editorial Sigloxxi 8ª edición, pgs 227-228-229

Esto, dicho por Karl Marx, hace 150 años era una adquisición teórica genial, que hoy se ha convertido en una obviedad ignorada por los técnicos y politólogos porque les deja sin respuesta, enfrentados a la élite de riquísimos burgueses, que reprimen el progreso, para que la sociedad tenga que seguir penando, que es la forma en la que esta élite se asegura su poder. Repetir esto no es un ejercicio de dogmatismo de un fanático marxista, sino que es la conclusión de una experiencia personal que me permite entender lo que queda fuera de la estrecha relación – estrecha va por angosta y limitada – que se oculta a la visión del trabajador; cuando comencé a trabajar en la industria de la aviación, un avión de entonces, era una máquina llena de artilugios mecánicos, que necesitaba una extensa gama de trabajadores muy bien preparados y mal pagados, para mantener en vuelo esa compleja máquina. Cuando me jubilé, los aviones seguían siendo máquinas llenas de artilugios electrónicos que requerían mucho menos personal, mucho más preparado, e increíblemente peor pagado, mientras el tiempo de mantenimiento se había reducido aún más. Por aquel entonces, en la ampliación del metro de Madrid, hubo un accidente en la construcción de la estación de metro, creo que Pio XII, en la que la retirada del encofrado, produjo el derrumbamiento del hormigón que no había fraguado, porque se querían apresurar los plazos, y entonces, los túneles se perforaban con cuadrillas de trabajadores, y no con tuneladoras, que aparte de perforar, forran la cavidad.

La explicación de esta introducción viene a cuento porque integrar la ciencia y la tecnología en la producción es algo que se evita discutir, cuando se hace política porque relaciona la producción con factores que están fuera de la relación capital-trabajo, y los políticos de izquierdas, cortaron, cuando el socialismo se convirtió en el ala izquierda del capital, porque al cortar esta explicación se vela, se oculta, la íntima relación mediante la cual, la sociedad genera riqueza, no el emprendedor, sino los vínculos que se establecen entre la empresa y la sociedad, entre la economía y la política, en la que las personas que componen la sociedad, no es una masa informe – en eso tratan de convertirla – sino que este conjunto progresa, casi, al unísono, razón por la cual, la riqueza crece, aunque se la apropia una minoría.

El movimiento cartista, a principios del siglo xix fue una reacción popular de los trabajadores del textil, inquietos porque la introducción de la maquinaria les quitaba puestos de trabajo, y las leyes que el parlamento británico emitió apoyaban a los industriales frente a los trabajadores; fue el comienzo de la organización obrera y de los diversos socialismos, que se extendió al continente y que mantuvo un debate fructificador hasta que estalló la PGM, y los socialistas, ya plenamente dominados por la corriente del marxismo, creyendo que el parlamentarismo evitaría la necesidad de la guerra, votaron los créditos que permitían a los gobiernos rearmarse.

Por eso, cuando Syriza empezó a plantear la idea de enlazar con la tradición socialdemócrata – que de alguna manera, Podemos ha copiado –, la estrategia parecía positiva porque el problema de la deuda, para ser entendido, en toda su dimensión, hay que plantearlo como una relación de clase, entre la clase dominante y la sociedad, cosa, por otro lado, fácil, porque los informes de una organización de caridad, como Oxfan internacional, exime de culpa a una izquierda timorata y desarmada ideológicamente, ya que esos informes demuestran con datos y cifras la genialidad de la adquisición teórica de Karl Marx, 150 años antes, más, para llevar adelante esta idea hay que querer romper con el sistema, y si tomamos como indicativo la voluntad política de Syriza, el artículo escrito por Voroufakis en diciembre de 2013, en el que plantea, no obstante, los sinsabores, promover la estabilidad del capitalismo europeo, porque la izquierda no está preparada, es una repetición semejante a la que tuvo lugar un siglo antes, cuando los parlamentarios socialdemócratas votaron los créditos de guerra.

A ese artículo hice un apunte, destinado a responder, a un pequeño sector de la izquierda española, que fiaba la propia acción al tirón político que pudiera producir una victoria de Syriza, que entonces era Izquierda Unida, a la que la burguesía mediática hacía la cama potenciando a Pablo Iglesias, sin embargo, y pese a lo mucho que ha madurado la situación política internacional, no hay modo de reconocer abiertamente que no hay posibilidad de mejora sometiéndose al sistema, un sistema que se regula a sí mismo, rompiendo la sociedad y queriéndola poner a disposición de la empresa privada a través del acuerdo transatlántico, que para mayor humillación, los parlamentarios europeos, esos que tributaron una ovación a Tsipras por ganar el referéndum del domingo 5 de julio, ni siquiera pueden copiar para estudiarlo a fondo; si eso no es la demostración palpable de que el modo de producción mercantil ha dejado de ser útil, para la sociedad, ¿qué más hace falta?

Hay que tener el valor de romper con el sistema, con el capitalismo porque lo contrario es aceptar sus reglas, y esa ruptura pasa por exigir una reforma fiscal profunda, en el seno de la Unión Europea, disputándole a la burguesía, a la troika la dirección política de los destinos de Europa, la Unión Europea se tiene que convertir en la construcción de los Estados Unidos de Europa, porque eso quiere decir deconstruir el sistema, de lo contrario artículos virulentos como este, enfangan el terreno porque no es Alemanía la que impera, es la burguesía europea, empujada por la burguesía estadounidense la que quiere humillar a Grecia, como un cortafuegos contra el contagio de la lucha de los griegos, porque no se puede decir que Alemania no pagó los créditos contraídos, descontextualizando el pago del hecho de que una parte de Alemania era socio de la URSS, y que el sistema necesitaba que la Alemania del oeste progresara y se convirtiera en el escaparate de la libertad del libre comercio, por eso, no basta que Pablo Iglesias grite en un mitin Aguanta Alexis, que vamos en tu ayuda, porque Syriza, en los días previos al referéndum pidió solidaridad, y a esa solidaridad, la izquierda oficial de Europa respondió con un silencio atronador: a esa izquierda, coincidiendo con Pablo Iglesias, no se la puede salvar, tiene que desaparecer porque es la que frena a la ciudadanía europea, a las trabajadoras y trabajadores, es el aliado objetivo del gobierno de los mercados, por eso, reivindicaciones como la exigencia de una reforma fiscal profunda – para que paguen más los ricos y desaparezcan los santuarios fiscales –, que no son reivindicaciones socialistas, sino democrático burguesas, en el contexto actual adquieren el carácter de revolucionarias, superando el marco nacional y entrando de lleno en el enfrentamiento de clase contra clase, que siempre será menos costoso que el enfrentamiento de los Estados nacionales destruyendo vida e infraestructuras, por eso, Syriza debe ser apoyada, sostenida y mantenida por la izquierda sana europea y mundial y los sindicatos deberían ser capaces de convocar, en el menor tiempo posible una manifestación europea, preferentemente en Berlín para hacer justicia a los griegos y recoger el impulso del parlamento europeo, cuando aplaudió a Tsipras, que aún sigue luchando, y ese si sería un enlace positivo de Syriza con el espíritu socialista que se quebró en 1914 y que recogio el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso bolchevique, antes de claudicar y convertirse en el partido estalinista

jmrmesas

catorce de julio de dos mil quince