domingo, 18 de enero de 2015

TERRORISMO





TERRORISMO


SU ASCENSO ES LA CONFIRMACIÓN DE LA DESIDEOLOGIZACIÓN DE LA LUCHA DE CLASES


El atentado de París, analizado por diferentes personajes de relieve internacional convienen en señalar una acción de falsa bandera para obligar al gobierno de F. Hollande a seguir los intereses del complejo militar industrial dictados desde Washington sobre el diseño de la política de EEUU en Oriente Medio, y de ellos, con el que más me identifico es el de la señora Armanian, pues a mi modo de ver, alude a la lucha entre poseedores y desposeídos, que es lo que se está ventilando cada vez con mayor claridad.


Todos los conflictos que tienen lugar en el mundo, en estos momentos, revelan la terrible ferocidad con la que la burguesía percibe la amenaza que supone tener que disputarse recursos, sean estos energéticos, estratégicos, financieros, tecnológicos en medio de una ciudadanía desconfiada, que quiere cohesionarse pero que carece de una alternativa, porque esta no puede improvisarce, dado que tal cuestión, no puede entenderse como una satisfacción de carencias materiales que incomodan la vida cotidiana de las diferentes sociedades, (que es como responden los partidos políticos, cuando se dirigen a la sociedad proponiendoles soluciones puntuales que llenen tales carencias, imposibles de satisfacer, de otro lado, porque su realización afecta al modelo de sociedad, que ellos – los partidos de izquierda - eluden tocar porque choca con el modelo de sociedad vigente), así pues, como no se atreven a cuestionar el capitalismo, cuya existencia es la que impide satisfacer tales necesidades, bordean los límites, a los que hemos llegado, no como medio de una decisión audaz, sino como final de un proceso, que ya no tiene más recorrido, y por lo tanto, romper tales límites se convierte en una cuestión de supervivencia, tanto para los de abajo, como para los de arriba, o dicho de otra manera, ni el capitalismo puede continuar como hasta ahora, ni la sociedad puede tolerar el desnivel abismal, que hace de la vida una constante frustracción.


PREPARANDO LA GUERRA


Menos mal que su santidad Tenzin Gyatso, el Dalái Lama, cree que no habrá una tercera guerra mundial, y que por tanto no hay que dividir a las personas entre ellos y nosotros, pero todo parece girar, precisamente, entre nosotros, los pueblos del mundo, y ellos, una minoría que atesora la riqueza y el poder, y es ahora que el sistema está en un momento crítico, en el que hay que tomar decisiones porque el mundo no puede seguir como era, y ellos, conscientes de que no pueden acudir, ahora, ya, a las armas, porque esa decisión comporta preparar el terreno social y político, que requiere un tiempo de preparación, acuden al terrorismo, acompañándolo del juego de la especulación con las materias primas, sean estas, metales estratégicos o combustibles – petróleo -, para ir preparando, destruyendo la cohesión social entre creyentes y no creyentes, inmigración y naturales, entre nación opresora y nación oprimida, cuando en todas las naciones, la nación oprimida son los de abajo y la nación opresora, los de arriba, porque es imprescindible desgajar, fragmentar a la sociedad industrializada, porque esta es mucho más homogénea que las sociedades donde la industrialización ha sido implantada desde Europa y Estados Unidos, en periodo de tiempo más corto, que el largo periodo que ha tenido lugar en Europa en los quinientos años de duración del capitalismo y del modo de producción mercantil.


En ese largo periodo de industrialización, se ha ido produciendo una, diríase, homogeneización negativa de la sociedad industrial, en forma de lento proceso de desideologización y descreimiento, que, paradógicamente, la convierte en un cuerpo de difícil movilización y manipulación, política y socialmente; un cuerpo de tal dimensión es imposible de encuadrar y militarizar, siendo aquí donde entra en función la labor disgregadora del terrorismo, en la sociedad industrial, en las dos orillas del Atlántico.


El temor procede del grupo social más veterano, la burguesía euro-estadounidense, que previendo una competencia económica, mortífera, con el nuevo bloque, en proceso de consolidación operativa -BRICS-, y conscientes de la imposibilidad de emplear la fuerza bélica, intenta la vía de ablandar el terreno europeo, antes de proponer soluciones que modificarían el escenario mundial en profundidad. En principio, en Oriente Medio, el esfuerzo de variar las fronteras, conjuga diferentes factores en el que el ISIS, vendría a jugar el rol de T.E. Lawrence, el cinematográfico Lawrence de Arabia, al que dio vida en la pantalla P. O´Toole, por eso, las atrocidades cometidas allí, implicando a niños en las matanzas, en el papel de matarifes, está velado púdicamente, por la prensa burguesa, pero el temor, ante la imposibilidad que el invento se les vaya de las manos, estriba en que, a diferencia del primero, que fue apartado del diseño fronteril, porque la primera guerra mundial ya tenía definidos el cuadro de los vencedores, y tocaba a los diplomáticos -Sykes-Picot- terminar el trabajo, en la actualidad, todo está por hacer, porque no hay nada definido, y en Europa, aún no ha comenzado la guerra (y si así sucediese, el retroceso histórico sería inconmensurable), por lo tanto, mientras se gana tiempo en Oriente Medio, mareando la perdiz, Europa, y eventualmente, Estados Unidos, requieren la atención del terrorismo para domesticar a la población.


EL 11S


El mayor y más demoledor ataque terrorista ha sido llevado a cabo en territorio estadounidense con la destrucción de las tres torres del WTC de Nueva York, y el ataque al Pentágono en Washington . Semejante ataque se cubre con el manto de los kamikazes saudíes, que hace desconfiar, a tal punto hasta personalidades del establismen USA; incluso se ha formado una organización de expertos arquitectos, ingenieros, químicos, etcétera, intentando echar luz sobre una destrucción que más parece una demolición controlada que un accidente.


Si efectivamente fuere una demolición, el impacto de los aviones fue la excusa perfecta para iniciar la demolición, y si fue tal, implica que con antelación calculada, personas con conocimientos específicos, medios y colaboración de los dueños de las torres, de las tres torres, facilitaron acceso a los artificieros, que necesariamente tuvieron que dejar algún rastro documental de la actividad, y esto compromete a los servicios secretos, cuando menos, por ineptitud, pues en esas torres se guardaban pertenencias gubernamentales.


El señor Thierry Meyssan, incluso apunta la existencia de un golpe de Estado fugaz ese día, ya que el poder estuvo en manos de los militares durante un lapso de tiempo suficiente para asegurar que nada escaparía al control de un supuesto plan de exigencias ¿del complejo militar-ndustrial?, pues los militares, por sí solo no tendrían capacidad de decisión. Si todo esto es así, ese atentado encubriría planes de alcance global, hecho en nombre de los intereses del pueblo de Estados Unidos, y correspondería, en primer lugar, al pueblo estadounidense, victima de su clase dirigente -corporate class- expoliadora, y criminal, enredada en el complejo militar industrial, el lugar de honor para aclarar qué encubría esa demolición, quienes se beneficiaron y benefician, con aquella destrucción, qué planes de guerra y latrocinio encubre la supuesta amenaza terrorista, estableciendo lazos con la ciudadanía europea para prevenir futuras consecuencias, sobre todo, en estos momentos que en el sur de Europa se viven momentos de esperanza en un cambio positivo en Grecia y en España, siendo esa colaboración la mejor manera de prevenir atentados, que nunca benefician a los de abajo, y siempre a los de arriba; como aparecía, en una foto, en las inmediaciones de una mezquita de París, en la que un creyente musulmán, portando una pequeña pancarta decía, en francés, no en mi nombre, el pueblo de Estados Unidos debe exigir y demandar a su gobierno aclarar ese atentado, pues en su nombre, se lleva a cabo un expolio global, que a la mayoría no le beneficia, y si son, junto a los otros pueblos, explotados, masacrados, empobrecidos.


jmrmesas


dieciocho de enero de dos mil quince






viernes, 9 de enero de 2015

LO MÁS FÁCIL





LO MÁS FÁCIL




LA DESCOMPOSICIÓN DEL SISTEMA SACARÁ, CADA VEZ MÁS
TODO LOS RECURSOS INDECENTES QUE LOS PODEROSOS
TIENEN PARA EVITAR MOSTRAR QUE SU MODELO DE SOCIEDAD
ESTÁ ACABADO


Lo más fácil es culpar al estado islámico de la matanza de París, ese montaje cocinado entre el Departamento de Estado USA, el MOSSAD y regado con los petrodólares de los jeques del petróleo de los estados del Golfo Pérsico, pero para mí, el asunto de la matanza tiene más que ver con el declive de un modo de producción, incapaz de satisfacer las necesidades materiales, culturales, espirituales de una sociedad, cada vez más despegada de las creencias religiosas, sean cuales sean sus orígenes de procedencia, que, también, cada vez más, se da cuenta que lo peligroso no son el nombre del dios invocado, sino el del humano que se arroga el privilegio de constituirse en el interprete de la fe a la que se apela, por tanto, los peligros provienen de los emires, rabinos, papas que interpretan una deidad, que del propio Dios, cuyos designios son interpretados por una tropa de canallas con la colaboración de los no menos canallas servicios secretos, y la matanza de París tiene todos los visos de querer velar las causas que hacen de este final de ciclo, el final de una clase social, la burguesía monopolista internacional, que ha agotado su capacidad para dirigir los destinos del mundo, embarrando el polvo con la sangre, para causar miedo y temor a una ciudadanía incrédula pero falta de perspectivas, porque hablar de alternativas choca con los intereses de la clase dominante.


Todos los creadores de opinión a sueldo de esa clase social, que maneja las finanzas para beneficio exclusivo de ese grupo de privilegiados del uno por ciento por ejemplo, se apresuran a echar ceniza sobre el islam como un peligro mortal, cuando el yihadismo moderno ha sido el invento más fabuloso creado por la CIA, a raíz de la ayuda soviética a Afganistán, para derrotar a los rusos invasores. Desde entonces, el yihadismo no ha hecho más que crecer, alimentado por un flujo de dinero, muy pródigo en ese tipo de subvenciones, pero muy parco para financiar medicinas para salvar vidas de la gente más pobre, por lo tanto, me parece mucho más conveniente bajar a niveles más terrenales, en vez de llevar la discusión a la altura de la teología, porque en el enclave político, económico y social que nos encontramos ahora, es muy útil clamar contra el islám, como recientemente ocurrió en Alemania con la manifestación de la extrema derecha, sin que nadie, que yo sepa, aclarase que el fascista Anders Behring Breivik, para defender a Europa del islám comenzó matando a más de setenta jóvenes socialistas noruegos, y que incluso juzgado y condenado, sigue teniendo presencia activa en las redes sociales, persistiendo en su actitud nazi. Que en Ucrania, la extrema derecha es alimentada políticamente por redes de simpatizantes de Estados Unidos y Europa, sin que la Unión Europea, a ningún nivel, se tome en serio la ayuda al fascismo ucraniano, porque así conviene a los intereses, poco claros de la geopolítica del bloque euro-estadounidense, dominante en la escena mundial.


El núcleo de la cuestión de nuestro tiempo, para un observador con la suficiente atención y sensibilidad es que, se mire en cualquier dirección que se mire, el sistema no ofrece más que dolor, miseria, recortes y embrutecimiento, como lo atestigua el Estado fallido mejicano, donde los 43 desaparecidos en Ayozinapa, es el colofón de una serie de asesinatos del narco fascismo, que tiene vía libre, porque los poderes del Estado mejicano no se atreven a levantar ninguna alfombra, o las matanzas selectivas del Estado Islámico contra las minorías de diversas religiones en Oriente Medio, contra los chiítas,incluso contra los mismos sunitas, si se oponen a los planes quiméricos de querer redefinir las fronteras; el terrorismo islamistas hace de los propios musulmanes el principal objetivo de sus matanzas, demostrable con el atentado llevado a cabo Yemén, casi al mismo tiempo que el cometido en París, sin que las repercusiones hallan sido, mediaticamente comparables, pese al crecido número de victimas yemenies.


Es el silencio cómplice de los burgueses europeos el que da pábulo al terrorismo yihadista cuando está callado delante del crimen de Estado cometido el once de septiembre de dos mil uno cuando cuando las torres del World Trade Center fueron derribadas en unas circunstancias, cada vez más discutidas en cuanto a que tales circunstancias concurrieron de modo harto sospechosas, primero en el orden de la seguridad policial; segundo, en el plano político-administrativo, porque desaparecieron documentos vitales que estaban siendo investigados; tercero, porque en el orden político, las explicaciones fueron incompletas y apresuradas; cuarto, porque entre las victimas no hubo ninguna personalidad de relieve, de las que tenían su despacho en aquellos edificios, y dada la envergadura del hecho, y el apresuramiento en cerrar un caso que implicaba a personas de servicios secretos extranjeros, tales datos nunca fueron respondidos satisfactoriamente y ha llevado a expertos, en diversos campos a organizar una investigación, que pueda casar los hechos con los datos evidentes.


Por estas cuestiones, y la histeria política desatada en Estados Unidos y Europa legislando medidas antiterroristas, más destinadas a controlar a la ciudadanía que a evitar atentados, dada la facilidad con la que operan, el antiterrorismo se convierte en la excusa perfecta para tener a la población sometida y silenciada. Toda la expoliación del petróleo llevada a cabo en Siria e Iraq por el Estado Islámico, y comercializada con la complicidad de Turquía e Israel, revela una estructura comercial, imposible sin contables organizados dependientes del Estado Islámico y aún más, sin el beneplácito de la estructura comercial de los carteles petroleros, controlados, totalmente, por Estados Unidos y sus aliados europeos, por lo tanto, ese silencio que permite financiarse al Estado Islámico convierte a la burguesía monopolista europea en cómplice de un terrorismo, que encubre su manipulación en el expolio de los pueblos, teóricamente, dueños de las riquezas, así como, los bombardeos contra el Estado Islámico encubre la destrucción de la infraestructura productiva de Iraq y Siria. De igual modo que los suministros lanzados en dos ocasiones en paracaídas a los defensores de Kobani, que finalmente van a parar a manos de los islamistas, no es creíble atribuirlos a fallos de una fuerza aérea superentrenada y profesional, como son los pilotos americanos, sino a una ayuda encubierta de Estados Unidos al Estado Islámico, que es la legión extranjera de Estados Unidos en Oriente Medio.


Sin embargo, es el expolio económico, político y cultural el que llena de resentimiento a las sociedades de Oriente Medio y norteafricanas que se ven despreciadas desde la época colonial y de donde salen, paradójicamente, esos legionarios yihadistas, que tan útiles resultan a los intereses imperialistas, en unos momentos, en los que una parte de la sociedad trabajadora europea ve con optimismo el futuro, esperanzada en obtener, legal y pacíficamente una probable victoria, que, de producirse, deducen los burgueses monopolistas, alterarará un estatus quo, que cuanto menos, les obligará a hacer concesiones, no por que un determinado partido, sea Syriza, Podemos o cualquier otro gane, limpiamente, unas elecciones, sino porque detrás de esos partidos habrá una sociedad que empieza a tomar consciencia de su propio poder, que empujará a esos partidos a ir más lejos y que puede convertirse en un factor impulso, llamada y arrastre, que termine por poner en pie a la sociedad europea demandando cambios políticos para alumbrar nuevos modos de hacer política, frente a los que quieren utilizar este atentado para enfrentar a la ciudadanía, amparándose en dioses, que siempre están en silencio.


Si la izquierda es suficientemente ágil, debería coordinarse y el próximo domingo, no solo en París, sino en todas las capitales nacionales de Europa deberían solidarizarse para exigir explicaciones de quienes conocen y silencian, para impedir que la ciudadanía decida, porque puede pasar de todo para evitar que la sociedad tome en sus manos su destino, arrancándoselo a lo banqueros y sus políticos corruptos.


jmrmesas
nueve de enero de dos mil quince



















miércoles, 31 de diciembre de 2014

LA ALTERNATIVA EUROPA



LA ALTERNATIVA EUROPA




-BREVE REFLEXIÓN SOBRE LA CONSTRUCCIÓN-
-DE LOS-
-ESTADOS UNIDOS DE EUROPA-


Comenzaré haciéndome eco de las palabras del diputado de Izquierda Unida, Alberto Garzón, presunto próximo líder de la coalición electoral: “Si Izquierda Unida hubiera hechos los deberes, Podemos no existiría”, definición que comparto porque es justamente la que corresponde a la política de Podemos. Es la política de Izquierda Unida hecha sin timidez, sin complejos, sin el peso de la culpa de haber sido comunistas, revolucionarios, necesitados de hacerse perdonar de la burguesía, de los políticos y plumíferos incondicionales en la defensa del sistema capitalista, por el pecado mortal de ser herederos de la revolución bolchevique, por lo tanto, esa frescura de Podemos denunciando la corrupción, denunciando la política hecha para defender y proteger a los banqueros, a los poderosos, a los que sacan beneficio de un parlamento volcado en mantener un régimen y un sistema, que no vale, ha sido captada por la ciudadanía, como el espejo en el que se puede mirar sin miedo a verse empañada por la suciedad y las componendas que arrastra una política de izquierda, excesivamente preocupada –la del PSOE, IU, el sindicalismo enfeudado e inoperante de las centrales mayoritarias– que deja indefensos e inermes a los trabajadores, a la ciudadanía en su conjunto, es la que ha captado la ciudadanía, despertandola del letargo.


Todo parece indicar que Podemos se puede convertir, en las próximas elecciones legislativas, en la fuerza vencedora, y justamente, como votante de Izquierda Unida, que veía con preocupación la carencia de alternativas al sistema, cuando todo indica que este ha llegado al tope de utilidad social y política, porque, económicamente, el modo de producción de mercancías, que es la base del sistema capitalista ya no da más de sí, y nunca ha supuesto un avance, per se, ya que el principal aliciente es la ganancia, y la libre competencia no es más que un eslogan para engañar a la buena gente desinformada, pues evitar una competencia que – por muy limpia y leal que esta fuera – daña el beneficio empresarial convertida, la competencia, en un lastre que había que soltar cuanto antes, pues no fue por otra cosa que se inventaron los monopolios, capaces de fijar precio, a nivel mundial, el capitalismo se ha convertido en monopolista, financiero, especulador, en definitivas, un obstáculo, que no se quiere ver, y esta falta de decisión de Podemos en identificar y denunciar el capitalismo como el principal obstáculo para un avance positivo, hace recurrente un populismo izquierdista, que se puede convertir en el primer paso para cargarse de razón, cuando las previsiones electorales tropiecen en una realidad, que los mercados se van a encargar de hacerla efectiva, desde el momento en que haya concluido el recuento electoral, y se asegure que la victoria de Podemos sea indiscutible. En este punto, Podemos, coincide con Izquierda Unida, queriendo ocultar ante la ciudadanía y ante los trabajadores, que dentro del sistema, ya no hay solución.


La presentación del proyecto de programa para que la ciudadanía discuta los puntos que se conviertan en el programa electoral de Podemos, con el objetivo puesto en las próximas legislativas, es una buena estrategia para animar a una sociedad, la de todo el Estado español, que rumia una crisis especialmente trabajada por los mercados para convertirla en una derrota épica de la ciudadanía mundial, pero muy especialmente, de la ciudadanía de las economías industrializadas a ambas orillas del Atlántico, pues una vez que la crisis hizo su aparición, el capital financiero internacional está poniendo todos los medios políticos para asegurarse el predominio mundial del núcleo del complejo militar industrial del grupo de financieros estadounidense y europeo que ven con mucho temor a una ciudadanía muy poco proclive a cargar el peso de una crisis basada en la carencia de normas de los especuladores, mientras a los pueblos se le atan con leyes mordazas, como la ley mordaza de Rajoy, por lo tanto, cuando una fuerza política pretende un vuelco tan importante, como el que teme toda la burguesía europea, ante las próximas citas electorales en España y Grecia especialmente, la opción política no puede quedar en el marco nacional, debiéndose prever y prevenir ante la respuesta de los mercados, del capitalismo internacional.


Solo el mercado del petróleo mueve un volumen diario de capital de más de cuatro billones de dólares, y ese entramado financiero es el que está diseñando las fronteras en Oriente Medio, reduciendo a escombros a países como la franja de Gaza, Siria, Iraq, y otros muchos más próximos a España, como Libia, e influyendo en Túnez para que la ciudadanía tunecina se someta a los dictados diseñados por el Departamento de Estado, por medio del integrismo islámico. Frente a esos más cuatro billones de dólares diario, el volumen de capital que la ciudadanía mundial maneja en concepto de bienes y servicios no llega a los cincuenta mil millones de dólares anuales. Semejante desequilibrio financiero debe hacerme suponer que los mercados, esa burguesía financiera internacional, que Podemos llama la casta, ya estarán preparándose para impedir y boicotear que la izquierda llegue a gobernar en el sur de Europa.


Si Podemos llegará a ganar las elecciones en España, debería a provechar el ascendiente social y político para convocar, junto a Syriza, a la izquierda europea con el objetivo de garantizar la defensa de las posiciones ganadas y prevenir el golpe de la burguesía, un boicot de la burguesía monopolista internacional, cuya primera medida sería movilizar a los gobiernos de signo contrario para poner obstáculos a una ciudadanía crecida e ilusionada, al mismo tiempo que se volvería a pensar en un nuevo enfoque para Europa.


UNA NUEVA MIRADA A EUROPA CON LOS OJOS DE LOS CIUDADANOS


Podemos, como Syriza, como toda la izquierda mundial piensa que al capitalismo le queda cuerda para rato, y que su final es algo que ocurrirá en un futuro vago e indeterminado, que será tarea de las generaciones futuras, especie que los economistas avanzados no discuten porque, imbuidos de ser científicos que tienen que lidiar con datos objetivos, ni siquiera se plantean en revisar tales, cuando la economía, es una disciplina muy subjetiva, cuyos datos se manejan e interpretan a favor del famoso y poderoso uno por ciento de la humanidad, sin embargo, la cuerda del sistema es una cuerda gastada e inservible, precisamente porque la objetividad del uno por ciento social es muy subjetiva, ya que la mayoría social del mundo, una ciudadanía culta y preparada, como es la ciudadanía de los países industrializados, ambos lados del Atlántico y de buena parte del Pacífico, se teme que tal objetividad de los poderosos, esté trucada para trampear a la mayoría.


El mundo se encuentra sumido en una profunda crisis vital, social y política derivada de la quiebra de los mitos heredados del pasado, sin explicaciones, sin balance, sin discurso a cerca de los acontecimientos, y ese falta de discurso se llena con la política, aparentemente inconexa que los thinktank de los banqueros del mundo diseñan para Oriente Medio, como la diseñan para Europa, o Asia, donde la independencia política de las naciones no es más que pura ficción, supeditada a la disimulada estrategia de la libre empresa, cuando la realidad del conglomerado monopolista lo marcan esas 147 transnacionales. Europa se encuentra sumida en los aledaños de una profunda crisis, económica, financiera y productiva, porque así conviene a la política de los financieros euroestadounidenses, que se respaldan y apoyan en Estados Unidos, cifrando en el militarismo yanqui la defensa de un viejo orden inservible para la mayoría de la ciudadanía del mundo. Así lo atestigua el retroceso económico europeo enfeudado a la política de sanciones impuestas a Rusia, porque esta no puede bendecir alegremente la secesión de una parte de un territorio – Ucrania – con múltiples lazos, y temerosos del proyecto de un nuevo bloque económico, los BRICS, con el que el viejo bloque del capital financiero euroestadounidense, lo percibe, temen que una confrontación económica, competitiva, de al traste con todo el tinglado.


La agria situación mundial es en extremo peligrosa porque Estados Unidos y los banqueros europeos no están seguros de intentar resolver las diferencias con una guerra que tienen serias dudas en ganar, y los nuevos burgueses rusos, la oligarquía ladrona no se atreve a solicitar un esfuerzo a los ciudadanos ex-soviéticos porque no tienen argumentos que blandir. La justificación de la economía, a cuenta de la bajada de los precios del petróleo es una falacia peligrosa, de la que los financieros estadounidense pueden salir muy tocados porque el fracking es extremadamente caro, deteriora la estabilidad del terreno y contamina las aguas subterráneas, mientras los burgueses árabes creen que podrán diseñar el nuevo mapa de Oriente Medio, burlando al Departamento de Estado yanqui.


Ante esto, confiar en la bondad de un bloque más que en otro es una ilusión descabellada porque es la contienda entre burgueses y la solución tiene que ser que la propia ciudadanía adquiera estatus de protagonista luchando por su alternativa propia, y Europa tiene al grupo humano más preparado y culto para encabezar un nuevo proyecto solidario.


Este proyecto no es otro que la unidad de Europa, pero la Unión Europea es un proyecto que se deshace, carcomido por la contradicción principal que no es otra que el irreconciliable interés entre la clase capitalista que inició el proceso y una ciudadanía europea, que pese al esfuerzo coordinado por quererla encerrar en los límites nacionales tiende a identificarse en común frente a los recortes, mordazas y empobrecimiento impuesto por los dueños del mundo; la Europa que necesita el mundo no es esta Unión Europea, que ha envejecido aceleradamente desde el inicio de la crisis, y que las sanciones a Rusia, a cuenta de los traidores oligarcas ucranianos, ha sumido la economía europea en una recesión, sin visos de arreglo, sino que es una nueva Unión Europea, una unión basada en una realidad política que se trata de soslayar continuamente y que no es otra que el reconocimiento del pueblo, de la ciudadanía, como fuente de poder y legitimidad, y apoyándose en esta realidad, de continuo, burlada y ocultada, la izquierda, libre de complejos y timideces, firmemente persuadida de su destino manifiesto que es el de certificar el fracaso del capitalismo monopolista internacional, proclamar el inicio de una nueva etapa en la construcción de la unidad de Europa.


Europa, la construcción de la unidad de Europa no puede hacerse promocionando a unas naciones sobre otras, la unidad de Europa ha de hacerse a favor de la construcción de un nuevo modo de producción, que traiga una nueva economía libre de la competencia que asesina a los pueblos, que asesina a las naciones para favorecer al uno por ciento de la humanidad, mientras encadena, amordaza, asesina y empobrece al noventa y nueve por ciento restante. La construcción de la unidad de Europa, desde Tarifa a los Urales, ha de hacerse contra el capitalismo, contra un modo de producción que en quinientos años de vigencia ha dado todo lo positivo que tenía que dar que ha sido internacionalizar las fuerzas productivas, impulsar las ciencias y la tecnología, reduciendo la fuerza de trabajo a su límite de utilidad práctica; llevar estos logros a un estadio superior, para beneficio del conjunto humano es tarea de esta generación de jóvenes ciudadanos del mundo, que está despertando en Europa impulsada por nuevas organizaciones como Podemos o Syriza, herederos intelectuales del socialismo revolucionario, pues se reconocen socialdemócratas, sin acomplejarse, como reconociendo el impulso positivo de la socialdemocracia mundial (en Estados Unidos, antes de la primera guerra mundial había un nutrido grupo de intelectuales y obreros socialdemócratas y organizados), que creen que no es necesario insistir en el balance teórico de la traición de los parlamentarios que votaron los créditos de guerra, uniéndose a los burgueses nacionales y comenzando la mayor matanza de la historia, sin embargo, los jóvenes dirigentes de Podemos o Syriza deben de saber que el estatus, su estatus para revalidarse compañeros socialdemócratas de aquellos que no traicionaron los principios, aquellos que murieron defendiendo sus ideas, – no queremos que mueran – como Jaures, Rosa Luxemburg, Liebknecht, o que lucharon hasta el fin, como Lenin o Trotski, también le tocará a ellos mantener su integridad militante cuando tengan que defender el programa que ha ilusionado a las nuevas generaciones de votantes que quieren un cambio, y tengan que decidir si se van a hacer muy mayores aceptando la legitimidad de la deuda, o si por el contrario, van a mantener el envite apelando a la legitimidad del pueblo, fuente de poder y legitimidad para conseguir dar cima a las ilusiones de una ciudadanía esperanzada.


El veinticinco de enero, Syriza: adelante, a ganar. A continuación, durante un año lleno de promesas, Podemos, porque el mundo va a cambiar de base.


ES EL MOMENTO. HAY QUE GANAR. FELIZ VICTORIA. FELIZ AÑO A LA NUEVA ETAPA QUE COMIENZA


jmrmesas


uno de enero de dos mil quince













sábado, 25 de octubre de 2014

NARCOFASCISMO, ISLAMOFASCISMO



NARCOFASCISMO, ISLAMOFASCISMO


ESTAMOS AL FINAL DEL CAPITALISMO Y LOS “MARXISTAS” DUDAN


En pocos días el número de muertos por la represión del Estado turco se ha elevado a 30 muertos reprimiendo las manifestaciones que la sociedad turca, echándose a la calle, trataba de impedir la matanza de los defensores de Kobani a manos del Estado Islámico, protegido, solapadamente, por el gobierno de Erdogan, mientras el islamofascismo hace la limpieza étnica en Siria e Iraq, a cuenta de los planes elaborado por la élites de las empresas petroleras de las transnacionales angloamericanas, y la ayuda de la Francia del socialdemócrata Hollande, queriendo, de este bárbaro modo, redefinir las fronteras de Oriente Medio, mientras se espera la ocasión de atacar la jugosa pieza de Irán. Sin embargo, este apunte no va dirigido a ahondar en la geopolítica de la zona – el lector interesado puede encontrar fuentes mucho más informadas, que este cuaderno de apuntes –, sino a destacar el papel relevante del fascismo, en esta baza política, ya que siempre que históricamente, la situación política se encuentra en trance de abordar cambios de honda importancia estratégica, el fascismo, el instrumento político del capital financiero mundial, entra en escena, preparando el terreno para la intervención decidida de los Estados con intereses determinantes en la zona.


En los años veinte del pasado siglo, el fascismo efervescente, surgido tras la PGM, abrió un periodo de convulsiones planetaria, precursora de la confrontación determinante que supuso la SGM, ante el fracaso de las sociedades fascistas que preconizaban los líderes fascistas europeos, cuyos más conspicuos elementos fueron el nacional socialismo de Hitler, en Alemania, y el fascismo en Italia, de la mano de Benito Mussolini, incapaces de someter a sociedades muy complejas, como era la sociedad europea, en los comienzos del pasado siglo xx.


La incapacidad del fascismo de entonces, para domesticar a sociedades, tan articuladas y conectadas de hace casi un siglo, fue, sin embargo, de suma eficacia para preparar la guerra donde hubieron de decidirse los intereses en conflicto de las burguesías europeas, con el resultado ya conocido, y ahora, con una sociedad no menos conectada que la anterior, el fascismo adquiere nuevos modos, más informales, aunque no menos brutales y terroríficos, sino más, porque en términos generales, la sociedad está más desarticulada y dispersa, pues en estos años de dominio del capital financiero mundial, el dislocamiento del movimiento obrero ha sido y es muy profundo, y el abandono de la lucha ideológica por las organizaciones de izquierda, ha sido total, y aunque hay gradaciones entre las diferentes sociedades, el abandono de la lucha sindical ha sido generalizado, pues tal ha sido la derrota de la izquierda en todo el mundo, por eso al fascismo actual le basta la exhibición de la fuerza bruta sin el adorno del componente ideológico, superfluo, por demás, puesto que los valores dominantes en esta sociedad moderna corroída por los modos y valores del capitalismo imperante, en el que el lujo y el triunfo, a cualquier precio, tiene la recompensa del dinero, cualquier justificación ideológica se condensa en la cuenta corriente del triunfador.


En Méjico, el narcofascismo es el ejemplo más brutal de lo que digo, pues la implicación de los cuerpos policiales y militares penetrados por la corrupción que tiene en el manejo de la droga su fuente, no termina en esos escalones inferiores sino que están en la médula de la élite de la sociedad mejicana, afectando al conjunto del Estado, pues de otro modo es imposible de entender la impunidad con la que se mueven a lo largo y ancho del territorio. Cuando esto sucede quiere decir que la solución no es una simple depuración de algunos escalones, sino que el problema radica en la descomposición social, que habiendo perdido los valores por los que se regía la sociedad, la única manera de evitar que la indignación popular estalle se contiene por el terror indiscriminado y brutal del matonismo, propiciado y fomentado por las élites enfangadas que, además, gozan de la ventaja de desligarse del narco-matonismo, presentándolos como delincuentes, cuando en realidad, mantienen el orden que permite medrar a las élites corrompidas, por eso, el fascismo mejicano, pasa desapercibido, porque la lucha contra el narcotráfico está separada de la lucha por lograr una sociedad más justa, cuando será luchando por una sociedad más justa y transparente, como se podrá acabar con el problema del tráfico de las drogas y las armas, y eso hoy, ahora, va unido a la lucha contra el capital financiero mundial, en esta etapa de hundimiento del sistema capitalista, como un modo de producción útil para la humanidad.


ISLAMOFASCISMO


Las sturmabmanteilung, las SA, escuadras de asalto nazis llegaron a ser un incordio para la jefatura de la werhmacht, hasta que fueron disueltas tras la aniquilación de sus líderes. Ese es el rol que está jugando en Oriente Medio el Estado Islámico, siendo las escuadras de asalto del capital financiero. El fascismo desideologizado imperante en Méjico, habría supuesto un exceso sobre un exceso, por lo tanto, cuando se creó el ISIS a cuenta de Estados Unidos e Israel, financiados por las burguesías árabes sunitas, el terrorismo desatado había que revestirlo con un ropaje acorde con el medio en el que habría de desenvolver su acción, y la religión coránica fue y es la coartada perfecta para encubrir el terror brutal.


Resulta extremadamente notable, que un pueblo continuamente machacado como el pueblo palestino, el fundamentalismo islamista del ISIS no solo no haya arraigado, sino que además, el ISIS se vea de modo risible, haciendo de su acción humor corrosivo, resaltando quienes son los beneficiarios del yihadismo, pero eso ocurre en la sociedad palestina, donde la religión no es el centro de la acción política, y mujeres y hombres identifican quienes son y donde están sus enemigos, y sobre todo, una sociedad en la que el debate democrático no aparta a la mujer de la acción política, que es muy diferente de la relación que la sociedad islámica guarda para la mujer, como esposa y madre, y nada más, apartándola de cualquier otra consideración profesional o intelectual.


El yihadismo, que predica el advenimiento del califato es entendido como una regresión funesta porque no puede ser interpretado como paso progresivo sino como una vuelta a los privilegios para la minoría, que ya los tiene, y por tanto, la avanzada políticamente sociedad palestina, no se puede sentir identificada con el Estado Islámico, sin embargo, sirios, iraquíes, yemeníes, etc., impedidos por la represión política imperante, son presa fáciles para las atrocidades del ISIS, dedicándose este a la limpieza étnica y a mantener el orden que beneficia el interés de las transnacionales que manejan las 147 empresas que son el núcleo duro del superimperialismo euro-estadounidense,redefiniendo las fronteras de Oriente Medio, a gusto de Estados Unidos.


Para Europa y Estados Unidos, la amenaza del yihadismo es la excusa perfecta para atacar las libertades democráticas, para recortar libertades, pero el nivel de barbarie al que se ven sometidos los ciudadanos árabes que han de convivir con los militantes del yihadismo en sus calles, viendo, cotidianamente cuerpos decapitados en putrefacción, cabezas cortadas enhastadas en verjas y palos, es repugnante en grado superlativo y mantener el silencio ante semejante nivel de barbarie, es complicidad de las agencias de noticias en manos del capital financiero, que velan semejantes atrocidades, de la misma naturaleza que silenciar la represión policial en Estados Unidos, pues en Ferguson las protestas continuan, aunque la repercusión en la prensa no tiene acogida, y todo esto son síntomas inequívocos del final del modo de producción de mercancías, abiertamente enfangado en evitar la toma de consciencia por la sociedad de una situación, que la crisis económica no ha hecho más que sacar a la luz porque el sistema está podrido.


Tal brutalidad del Estado Islámico no puede ser indiferente para la izquierda del mundo, y menos para la izquierda europea, pues eso es el fascismo en estado puro, aunque se recubra del manto de la religión islámica, o de cualquier otra, pues eso ha de ser combatido. La dureza en el combate puede tener una cierta explicación pero toda la civilización humana se ha levantado sobre el respeto a los muertos, y la exhibición de despojos humanos nos retrotrae a épocas muy atrás en el tiempo, por lo tanto, es inasumible el silencio ante tales prácticas, y la izquierda no puede mirar para otro lado porque el fascismo anida entre nosotros.


jmrmesas


veinticinco de octubre de dos mil catorce



jueves, 16 de octubre de 2014

LA DEUDA NACIONAL



LA DEUDA NACIONAL

¿QUÉ PARTE ES LEGÍTIMA?


Oír a los dirigentes de la izquierda radical hablar de la deuda nacional es un ejercicio de equívocos constantes porque el concepto no parece que parta de una idea bien determinada, bien discutida. Parece que el concepto del que se parte es un concepto de la red Alternet, que es un concepto radicalmente distinto del que debería partir de las organizaciones de la izquierda, basadas en los criterios de la lucha de clases y que desde los apuntes de este blog se trata de mantener.


El concepto de la deuda nacional es una cuestión que se presta a equívocos si el defensor de la lucha contra la deuda no tiene claro de donde se parte, pues si se entra en los conceptos jurídicos que puedan manejar organizaciones bienintencionadas, o aún más concretas, la propia economía del sistema, del capital financiero internacional, la deuda, el conjunto de la deuda nacional, toda ella es legítima, y desde ese punto de vista del capital financiero mundial, es cierto, la deuda nacional es legítima en todos sus términos. Podría entrarse en detalles puntuales, como me parece que es la perspectiva de esas redes benéficas, como pueda ser Alternet, u otras, pero, ni siquiera, desde ese punto de vista merece la pena luchar contra la deuda.


Si el luchador, el militante que pretende concienciar, difundir y movilizar contra el pago de la deuda no tiene claro que su concepción de la lucha contra la deuda nacional parte de un origen radicalmente diferente, un origen de clase diferente, estará aceptando los criterios del capital financiero mundial, de la burguesía, o cuando menos, de organizaciones, en cuyos conceptos, la lucha de clases no forman su razón de ser, estará aceptando sus leyes, y desde sus leyes, la deuda es legítima; hay por tanto, que partir de un concepto radicalmente diferente, cual es que la deuda nacional fue urdida, desde el principio, como una maniobra para empobrecer a la sociedad, y desde 1949, fecha en la que se concretó lo que hoy conocemos como paraísos fiscales, la deuda se aceleró en el incremento de su formación, al detraer, año tras año, los beneficios generados socialmente, ocultándolos en esos paraísos fiscales, e impidiendo que la sociedad se beneficiara de acuerdo a los propios criterios de retribución burguesa.


Este concepto es en el que hay que fundamentar la lucha contra la deuda, pues si no es de este modo, la lucha contra la deuda se convierte en una batalla legal, jurídica, en la que todas las bazas juegan a favor de la burguesía, y el militante que lucha contra ella, aparenta defender un apatraña, un farol, sin fundamento, porque será incapaz de volcar su ímpetu en algo que no tiene claro, algo que cojea.


Está claro, que desde esta perspectiva de clase, la lucha contra la deuda no es una batalla nacional, ni siquiera continental, es una batalla mundial, una batalla de clase, que va indisolublemente ligada a la lucha contra los paraísos fiscales, que va unida a la lucha contra la permisividad de los gobiernos a dejar escapar a las grandes empresas y grandes fortunas sin tributación, o con tributaciones simbólicas, por lo tanto va unida a la lucha por una fiscalidad progresiva para grandes empresas y grandes fortunas, y es igualmente una lucha internacional por aunar fuerzas entre las naciones, entre las clases trabajadoras en esas sociedades, porque ellas son las avanzada de la sociedad, y en ese sentido, es un acicate por la necesidad de construir una dirección, el intelectual colectivo necesario para dar perspectivas al caos, que en el que está inmerso el capitalismo, en esta etapa crucial de su final.


Esta batalla internacional es muy difícil de articular sin el instrumento que puede dar coherencia intelectual a una vanguardia internacional – una nueva internacional, el intelectual colectivo – que ha de esforzarse por encontrar la alternativa al modo de producción mercantil, especializado, en este final de su etapa histórica, en las dos únicas mercancías que maneja con impunidad: dinero y armas; arma y dinero, la batalla contra la deuda es la lucha de la vanguardia consciente por dar sentido y consciencia a la sociedad en su conjunto porque, primero es la generadora de la riqueza, la verdadera generadora de la riqueza, y es, en términos formales, fuente de poder y legitimidad, y ese formalismo se llenará de coherencia política, luchando contra la explotación.


Si esto no está claro para los luchadores que asumen, como principal reivindicación, la lucha contra la deuda nacional, esa lucha se convierte en una patraña negociable, en un bluff, un farol de mal jugador, y la lucha no es un juego.


jmrmesas


dieciséis de octubre de dos mil catorce


jueves, 9 de octubre de 2014

ALARMA


 ALARMA

Al arma. Era el grito del vigía, cuando detectaba peligro y prevenía a los descuidados a estar atentos ante el peligro. Su generalización, alarma, se ha convertido en el aviso de peligro inminente, y el ébola en Europa es una señal de alarma, no por el hecho de haberse producido un caso de contagio sino porque el contagio ha sido introducido como un factor de miedo, con el fin de atemorizar a la ciudadanía.

En apuntes anteriores he reseñado los avisos sobre la posibilidad de epidemias esparcidas como medio de debilitar a las poblaciones como medio de controlar los estallidos de protestas contra las políticas que los gobiernos están aplicando, en un intento de evitar la auto organización de los ciudadanos que perciben, con una cotidianidad desmoralizadora, el insoportable empeoramiento de las condiciones de vida, pese a los cantos triunfalistas sobre una recuperación, que la gente corriente no percibe.

Hay una intención de dañar a las ciudadanías más cultas y preparadas, y potencialmente más peligrosas, como medio de asegurarse el control del mundo, por ese uno por ciento mundial que sabe que la situación actual no puede permanecer sin cambios, mucho más tiempo, del que ya dura, contemplando la posibilidad de diezmar a la sociedad por medios de estrategias, aparentemente, blandas, estrategias que comporten menos peligro y destrucción que una guerra, que siempre disparará los odios y los resentimientos. Esto, puede pensar el lector, es una invención sin ninguna base, pues si tuviera un fundamento comprobable, se sabría, por medios más creíbles que los puedan merecer estos apuntes.

Sin embargo, estos apuntes tratan de prevenir a la ciudadanía, poniendo el dedo en la llaga y en el afán de dotar los apuntes, de un máximo rigor y coherencia, tratar de relacionar noticias que tienen importancia estratégica, en campos, como, por ejemplo, la investigación sobre biología y medicina, que pueden pasar desapercibidos, pero que para quienes tengan atenta la sensibilidad, resulta inevitable relacionar tales noticias con fines inconfesables, aunque siempre son otros, los fines que se dicen. Por ejemplo, resulta llamativo que este doctor haya investigado una cepa del agente N1H1 2009, para recrear la cepa de la gripe de 1918, modificandola para escapar a cualquier posibilidad de cura, lo que querría decir que la investigación por la investigación ha de estar financiada con algún criterio de utilidad práctica, toda vez, que cualquier investigación demanda cantidades de dinero para llevarla a cabo, y si, como digo, la utilidad práctica es nula, la finalidad no puede ser otra que convertirla en un arma de destrucción masiva, como cualquier otra arma de última generación.

Abundando en el tema, tanto el presidente Obama de EEUU, como el primer ministro, Cameron, por el Reino Unido, en diversas ocasiones han aludido a extremar las precauciones sobre los contagios, en un esfuerzo para prevenir pandemias, algo, en principio, loable y lógico, más cuando el ébola estaba contenido solo en el continente africano, en zonas muy determinadas, hubiera sido posible erradicar el virus en el lugar de origen, si el combate contra dicho mal no hubiese quedado en manos de organizaciones bienintencionadas, pero carente de medios, como las ongs; hablar de peligro, de contaminación, resulta un tanto chocante, si las expresiones de alerta no conllevan medidas prácticas concretas para estar prevenido. Resulta inevitable que las cosas se desarrollen, de un cierto modo natural, en que el daño se va expandiendo sin ruido, subrepticiamente, hasta que, de repente, se nos cuela en la propia casa y entonces se exclama — ¿cómo ha sucedido? —, pues sucedió porque hubo una cadena de errores que fue cultivada como algo que no podía preverse, aunque, lógicamente, era previsible; en realidad es sibilino y retorcido, pero aquí, no se trata de intereses estratégicos entre potencias, sino intereses estratégicos entre clase enfrentadas, en la que una de ellas, tiene toda la información, todo el poder, y la otra no tiene más que una información filtrada, y no es consciente de sus intereses de clase.

Los recortes entrarían en la lógica de eliminar aquellos elementos de lujo, por tanto, superfluos, y alguien debió considerar como un lujo superfluo una unidad de infecciosos para control de enfermedades tropicales, como la que había en el hospital Carlos III, de la Comunidad de Madrid, de cuyo consejero de sanidad, partió la decisión de su desmantelamiento. Lo demás es sobradamente conocido, incluida una ministra incapaz, de la que la prensa corriente da puntual información, sin embargo, el asunto no esta en enrollarse con lo mal que lo hacen, sino que esta contaminación, como otro caso ocurrido en Estados Unidos, Tejas, donde un ciudadano anduvo infestado, estriba en que tales manejos forman el entramado blando de la lucha de clases, sin que los partidos y sindicatos obreros, relacionen una y otra cosa, porque no es correcto en el entendimiento político; el uno por ciento que posee la práctica totalidad del mundo, porque este es su escenario, y eso lo convierte en su propiedad, de hecho, de tal modo, que esa poderosísima élite, sabe que la muy compleja sociedad actual no puede funcionar a la buena de Dios, y prepara el terreno para controlar la situación, a la que una sociedad como la actual, está abocada, cuando el colapso previsible, se produzca, como anuncia un informe de la NASA, comentado por estos medios, cuyos enlaces dejo, para que el lector saque las conclusiones que mejor le cuadren, y que, en mi modesto parecer, ocurrirá porque las cadenas de errores forman parte de ese comportamiento extendido que consiste en pensar — esto no puede ocurrir aquí —, hasta que ocurre, y entonces te das cuenta que no puede ocurrir tal cadena de despropósitos, más que sí se hace dejación de las tareas de previsión, que son competencia de la gobernanza, que previó un comportamiento natural, y por tanto, letal.

Este es el significado del agotamiento del modo de producción de mercancías. Un modo de producción basado en la obtención del beneficio privado, a cualquier precio, y que en el transcurso del proceso histórico, la clase dirigente se ha especializado en la dos únicas mercancías que solo la élite maneja, dinero y armas. Todo lo demás es accesorio, y si no se entiende con esta perspectiva, no hay posibilidad de solución, porque la sociedad siempre estará frenada por los jerifaltes que minimizan los daños que sufre el pueblo llano, la ciudadanía, que es fuente de legitimidad, pero no hace valer sus derechos.

La ciudadanía debe exigir responsabilidades, con los partidos de izquierdas a la cabeza, empezando por la dimisión de la cúpula del ministerio de sanidad, y la consejería de sanidad de la Comundad de Madrid, cuya austeridad administrativa llevó al desmantelamiento de la única unidad especializada en la capital del Estado. El tema tiene la suficiente enjundia como para plantearle al gobierno, la necesidad de su dimisión y la convocatoria de elecciones anticipadas, pero esto, seguro que es pedir demasiado.

jmrmesas

diez de octubre de dos mil catorce