martes, 16 de septiembre de 2014

SOCIEDAD Y BENEFICIARIOS



SOCIEDAD Y BENEFICIARIOS


AL SISTEMA CAPITALISTA LE SOBRAN

CINCO MIL MILLONES DE SUBHUMANOS QUE NO SE PUEDEN ACHATARRAR



Seguro que esto puede parecer un desvarío, pero si se analiza el problema en el contexto en el que está transcurriendo el proceso vivo la cosa no parecerá tan disparatada. La lógica del capital es producir al mínimo coste, para obtener el máximo beneficio, y cinco mil millones de seres humanos, obligados a subsistir con una media de menos de dos dolares diarios, es un factor de coste, que no produce ningún beneficio, y además, consumen, pero que, sobre todo, son un peligro potencial en todos los aspectos y por lo tanto, un peligro que habrá que eliminar; el problema estriba en que eliminar 5 mil millones de personas es una tarea que dejaría corto los métodos nazis de matanza industrial, empleados en los campos de exterminio, por el régimen del nazionalsocialismo, pero Estados Unidos, que se quedó con una parte importante de los científicos nazis, también se quedó, con toda la metodología que llevó a Hítler a diseñar una sociedad basada en la mentira, el espionaje a sus nacionales y el adoctrinamiento, y una parte de los intelectuales que no estaban manchados con el  exterminio, y que tuvieron acogida en la sociedad que surgió tras la SGM.

Bordeamos peligrosamente una guerra mundial, que como no podía ser de otro modo, el escenario principal, que se está considerando, con mucho detalle, habrá de ser el viejo continente, Europa; sin la sumisión de la población europea, cualquier maniobra capaz de poner en marcha la eliminación de una población mundial, que excedería a más de la mitad de la humanidad, estaría condenada a fracasar. Tal perspectiva está mandando señales en todas las direcciones, porque la magnitud de la tarea excede las posibilidades de un gobierno concreto, y esto es así, porque para los ideólogos incrustados en el sistema, que defienden la vigencia y preeminencia del uno por ciento de la población, está claro que el modo de producción de mercancías está acabado; que este es incapaz de soportar el mantenimiento de la vida; que para ser el soporte vital de la humanidad, el sistema tendría que cambiar completamente, y si esto hiciese, los cambios, afectarían profundamente a toda la estructura y superestructura, y en este cambio, el uno por ciento, dueños del mundo, serían los perdedores, que pasarían de ser dioses, a ser simples ciudadanos, sin más derechos, que cualquier otro.

El agotamiento del sistema es evidente para todos los analistas, para todos los sociólogos e investigadores de diversas disciplinas que siguen el día a día del proceso, y que ven la imposibilidad de combinar el desarrollo de un proceso que se ha ido configurando lentamente, en el transcurso de la historia de la humanidad, que ha condicionado el proceder de los seres humanos, sin apenas variación, con la dinámica, cada vez más acelerada de las ciencias y de la aplicación de las ciencias al proceso productivo; que para hacer posible tal combinación, hay que desmontar mucho mito, mitos, que para una parte considerable de la sociedad son eso, mitos, pero que en la medida que tales mitos siguen manteniéndose - Dios, patria, raza, etc. -, se aceptan y en cierto modo son unos diques de contención, difíciles de substituir, sobre todo, porque la alternativa al sistema, el socialismo, era peligroso porque al atacarlos, desvalorizaba al sistema capitalista, sin ningún ejemplo práctico que sustentara la alternativa socialista, por eso, cuando antes de la PGM, al votar los créditos de guerra, los parlamentarios socialistas se dejaron llevar del mito patriótico, comenzó un declive ideológico que se ha ido agrandando, hasta no ser más que un concepto vacío, que se puede llenar con cualquier enunciado sin relación con los principios.

El agotamiento del sistema es de tal magnitud que en la reunión del Banco Mundial, que ha tenido lugar recientemente, el drama del empleo ha sido un capítulo debatido como una crisis global que debe ser abordada de forma conjunta, y para la creciente población se hace necesario crear, globalmente, 600 millones de empleos, antes de 2030, aunque no hay varitas mágicas para ello. Esto no solo confirma el agotamiento del sistema, sino que, indirectamente, reconoce que sin variar las estructuras sociales – varitas mágicas –, no es posible la creación de esa fuente de utilidad.


FUENTE DE LEGITIMIDAD ¿FUENTE DE RIQUEZA?


El mapa que muestro está tomado de Público, que a su vez lo ha bajado de una publicación de Estados Unidos, y que por muy incompleto que sea, pues la banca no está representada, cuando en el actual momento histórico del capitalismo, el capital financiero es el autentico dueño de la situación (reflexionaré, para mi consumo, que el capital financiero es la alianza del capital industrial y el capital bancario), y por lo tanto no se explicita, por ejemplo, los lazos de las empresas de Amancio Ortega con los bancos, y que participación hay entre los bancos y las empresas, de este empresario, pero de acuerdo con el informe de la universidad de Zurich, el esquema es que alrededor de la empresa principal se desarrolla una maraña de empresas clientelares con una participación suficiente, capaz de garantizar una determinada cuota de poder a la casa matriz.



Políticamente está aceptado que la sociedad es fuente de legitimidad, porque el poder viene del pueblo, y no de cualquier otro lugar; sin embargo, una vez enunciado, nadie insiste en que este hecho tome carta de naturaleza en las conciencias de los ciudadanos porque poner en valor el mencionado lema nos lleva a la siguiente reflexión, ¿es la fuente de legitimidad, fuente de riqueza? ¿Cual es y donde está el instrumento que expresa la soberanía del pueblo?

El mapa deja fuera de toda duda, que sin una sociedad sólidamente estructurada, conectada y comunicada, no sería posible acumular riqueza, por lo tanto, parece indudable que la sociedad es la principal fuente de riqueza; que sin la existencia de la sociedad, no tendría sentido ni la riqueza ni el poder.  

El mapa también nos dice el grado de injusticia estatal, de un modo indirecto, ya que la acumulación se muestra por la intensidad del color y el más intenso corresponde a España, donde está la 4ª fortuna más importante del mundo, según Forbes; además del dueño de Zara, también hay otros 25, mil millonarios; en Europa, en total hay 468, mil millonarios que en conjunto poseen 1,95 billones de dolares, información tomada de un video que edita la revista.  

Otra información nada desdeñable es la de señalar con nombres y apellidos quienes son los beneficiarios del desmantelamiento del primer Estado Obrero; quienes han sido los que se han adueñado de las riqueza de los pueblos que configuraban el Estado soviético. Casualmente, el nombre del oligarca más rico de Ucrania, Rinat Akhmetov, está ligado, aunque eso no aparece en el mapa, a una baza decisiva en el golpe de Estado, que tuvo lugar en febrero, habiendo pasando desapercibido en toda esta batalla, pero al parecer de los 5 mil millones de dolares que Estados Unidos inyectó en la democratización de Ucrania, una parte importante fue a parar a los bolsillos de este oligarca, hecho que la señora Nuland – que se joda la UE –, aprovechó para apretarle las clavijas.

Creo que este sucinto esbozo apunta razonablemente un argumento que demuestra la importancia de la sociedad como fuente de riqueza, y como tanto este dato, como el primer argumento, fuente de poder y legitimidad, es deliberadamente minimizado por el poder poder político, por lo tanto el conjunto de la sociedad es inconsciente de su propio poder, y la increíble potencialidad y riqueza de las relaciones de producción, no regladas, no sometidas a legislación, fuera de todo convenio de producción industrial y comercial, es canalizado por el poder político, a beneficio de la élite social que se apropia de ella y le permite medrar a costa de la sociedad, enriqueciéndose.  

¿Es posible un vuelco social sin que la sociedad sea consciente de su propio poder?

No. De ninguna manera será posible un cambio drástico que permita cambiar las estructuras que garantizarían la vida de las clases explotadas porque el poder político, manejado por la burguesía, que controla las llaves del manejo del Estado, de los Estados, en todo el mundo, no permitirá, que estos conceptos tuvieran preeminencia en la enseñanza, ni pública ni privada, porque eso, subvertiría la esencia del poder político del capital financiero, que es el dueño, de hecho, del poder del Estado, y el Estado es quien controla el tiempo político, aunque no se presente a ninguna elección. 

¿Por qué es importante este concepto?

Bordeamos peligrosamente una guerra mundial, y si esto sucediera, de nuevo, las masas humanas, estarán haciendo de relleno de una increíble carnicería, porque nadie se atreve a plantear, ante los pueblos, el dato escueto, que hoy, como en los previos a la primera guerra mundial, se le oculta. En aquellos momentos la formidable ascendencia que tenía la socialdemocracia sobre el conjunto de la clase obrera, en Europa, le hubiera permitido hacer un llamado contra la burguesía, contra los respectivos burgueses nacionales, sin embargo, sucumbieron a los mitos nacionales, por eso, no tengo ningún pudor en llamar traidores a la socialdemocracia, y modestamente, considero mi obligación de romper el hilo del discurso oficial, cuando este, miente con descaro, planteando la reactivación de la economía, cuando nada se a hecho por regular las causas que produjeron la actual crisis.


Como he citado más arriba, los 600 millones de empleo – 600000000 – que los expertos del Banco Mundial dicen que son necesario crear en un plazo de quince años, son empleos de alta cualificación, empleos que convienen en reconocer, afectan y exceden las estrictas competencias nacionales, demandando una cierta cooperación global para crearlos. Para hacernos una idea de la magnitud de la tarea, repartidos a lo largo de los años, suponen crear 40 millones de empleos cada año, en todo el mundo y eso, suponiendo un reparto lineal, a un país le tocaría aproximadamente en torno a 200 mil o 220 mil empleos anuales, que en 15 años serían más o menos, tres millones y pico de empleo por país. Si marchásemos en esa dirección, no se potenciaría el clima bélico, que las sanciones puestas en marcha por EEUU, con la complicidad de los dirigentes inútiles de la Unión Europea, hacen, sino que se buscarían formulas de cooperación y entendimiento que impulsaran esa creación de empleo, y que en cierto modo, vendrían a significar, una cierta modificación de las estructuras que lo impiden. Al no hacerlo así, se reconoce, implícitamente, que las estructuras han de ser rotas, por la guerra o por la revolución, y esto es una señal del agotamiento del sistema.


Las sanciones contra Rusia se corresponde con el pánico de la vieja burguesía que domina el mundo, su producción y su economía, porque el sistema tan estructurado, es incapaz de integrar a las economías emergentes y a potencias industriales como Rusia y China, pero sobre todo, por el temor de Estados Unidos a perder su preeminencia en Europa, ya que la política de Rusia empezaba a tender puentes con las economías europeas, y eso asustaba al capital financiero USA, en un momento en el que, el sistema monetario articulado sobre el dólar, con el euro como amortiguador que está absorbiendo los desajustes y tensiones producido por un sistema anquilosado, y que el dólar no podría absorber porque la ciudadanía estadounidense ya está en unas condiciones sumamente intolerables, dispararía los conflictos en el corazón de EEUU.

Todo esto son síntomas del agotamiento del sistema. Señales de alerta, que son un continuo, que están demandando nuevos enfoques a los problemas, que desde el inicio de la crisis no se quieren abordar, y que el capital financiero internacional se niega a encontrar soluciones de consenso porque la lógica del capitalismo es la acumulación y la expulsión de la producción de la fuerza de trabajo, y en este sentido, el empobrecimiento es el método de lograr aumentar la explotación de la clase obrera, unido a la privatización creciente contra la ciudadanía, tratando de someter a la sociedad, a toda costa porque el superimperialismo euro-estadounidense, es más consecuente con la lógica de sus intereses.

Es está lógica la que le lleva a tratar de rediseñar las fronteras de Oriente Medio, tan desconsideradamente acometido en 1916 por dúo Picott y Sykes, despreciando la historia y los lazos establecidos entre etnias y tribus a lo largo de los siglos de dominación del Imperio Otomano, poniendo en marcha el yihadismo, hasta el extremo de tener que aceptar que el Estado Islámico, se les ha escapado de las manos y funciona sin control, otra señal de alerta que emite el sistema, mostrando el agotamiento, y que recientemente, la ultima cumbre de la OTAN mejora, involucrando a los socios de Estados Unidos en una nueva invasión de los territorios controlados por el Estado Islámico, de tal manera, que el control del petróleo, en manos de Estados Unidos, se cubra con las tropas que la OTAN pondrá sobre el terreno en Iraq y Siria.

Esta misma lógica es la que está tratando de introducir en Europa el fracking, un método de producir gas natural y petróleo, dudosamente rentable con un inconveniente peligroso, ya que al descompactar los terreno tiene la característica de ser sensible a los terremotos, ampliándolos; el objetivo de tan discutible método, encierra un doble propósito, compensar una posible restricción del gas procedente de Rusia, y otra menos evidente, pero muy importante, destinada a impedir el abaratamiento de la energía, ya que el potenciamiento del fracking es la negativa del capital financiero que controla la industria petrolera a reducir la importancia de la electricidad; reducir la capacidad de producir electricidad, en la medida que una sociedad avanzada demanda es otra señal del agotamiento del sistema, ya que la producción de electricidad, en modo creciente, así como la fabricación de aparatos más eficientes que demanden menos consumo estriba en dedicar inversión a esta tarea, cosa que el capital financiero internacional impide, porque al facilitar el fracking, en realidad se está magnificando todo una producción industrial basada en el remozamiento del viejo motor de explosión de ciclo Otto. Una industria que no se quiere transformar dando entrada a otro tipo de motores, sencillamente, para evitar que el progreso social se extienda.

LA GUERRA QUE ESTADOS UNIDOS NECESITA

La OTAN es el escudo protector con el que se cubre Estados Unidos, consciente de su necesidad de embarcar en su delirio belicista a los socios euro-asiáticos del superimperialismo, unido esto a las sanciones, da idea de la profundidad política del momento, siendo esto, otra señal del agotamiento del  sistema, pero la élite del capital financiero estadounidense es muy consciente de que su apuesta belicista, únicamente, ella, será la única beneficiaria, y las burguesías euro-asiáticas serán las perdedoras, sobre todo, europeas, más allá de un reducidísimo grupito con el que comparte intereses. Este grupito considería posible una guerra convencional, sin armamento nuclear, ¿también química y bacteriológica?, para presionar a Rusia y que esta aceptase la desmembración de su territorio, poniéndolo en manos de las corporaciones transnacionales, cosa completamente descabellada, así que, únicamente una guerra, puede salvar al dólar, aunque existe la incertidumbre sobre el alcance y profundidad del conflicto.

¿CÓMO PARARLA?

El ejercicio del poder no termina tomando decisiones constatables sino que afecta a las propias concepciones ideológicas, incluso sentimentales desarrollando mecanismos psicológicos que permiten a la élite situarse por encima del bien y del mal, creyéndose que todo el progreso logrado es debido a sus desvelos – el papel de la sociedad es subestimado, como es de suponer, en una élite prepotente – y por tanto – terminan por creerse –, que una guerra pueda suponer una carnicería es algo inevitable si con ello se facilita el progreso. La historia reciente tiene ejemplos con toda una serie de atentados en Europa, realizados por los grupos stay-behind controlados por la OTAN, y parar esta dinámica pasa por tener claro una serie de ideas sobre la probable evolución del sistema.

La primera y más importante es que por mucho empeño que se ponga en querer hacer los cambios pacíficamente, la burguesía y el poder político controlado por el Estado dominado por la burguesía, pondrán todos los medios a su alcance para conseguir un grado de violencia necesaria que les permita endurecer las leyes. Si echamos una ojeada a la evolución del sistema desde el 11S de 2001, el incremento de las leyes antiterroristas han sido una excusa para recortar libertades, porque su apuesta mayor es la necesidad de la guerra.

Dicho esto, es necesario tener muy claro que no se detendrá el proceso bélico, por el solo hecho de desear que la evolución sea pacífica, sino que la ciudadanía y la clase trabajadora deben reivindicar su derecho a ejercer la soberanía compartida, como garantía de que si el sistema prepara la guerra, la clase trabajadora y la ciudadanía no combatirán en esa guerra como carne de cañón, sino por sus propios intereses, y esta tarea pasa, indeclinablemente, por atacar las finanzas exigiendo su publicidad, ¡no nos vale el secreto bancario!, y esto quiere decir atacar los paraísos fiscales.

La esencia del poder del capital financiero es la especulación. Si en 1970 la relación de capitales era setenta por ciento capital productivo, correspondiendo el resto a la especulación, en la actualidad la proporción se ha invertido y el setenta por ciento corresponde al capital financiero. Lograr semejante poder para desestabilizar un país, o todo un conjunto de países -recortes-, se logra sacando de la circulación los beneficios, lo que quiere decir, que a efectos legales el dinero oculto no cotiza, no tiene existencia legal, pero si tiene existencia para intervenir en los procesos de demanda de dinero de especulación bolsista, apareciendo de improviso. Si el dinero oculto, tuviera existencia legal, la inversión productiva y los salarios repercutirían en una sociedad más rica, y una población más preparada, culta y comprometida es lo último que necesita el uno por ciento para su tranquilidad.

No será posible detener el proceso bélico sin estar apercibido del increíble poder que una ciudadanía puede tener organizándose internacionalmente para sacar a la luz la fabulosa cantidad de dinero oculto, pero una cosa deben de tener claro la izquierda radical europea y mundial: sus pasos cautelosos no van a sorprender al capital financiero internacional, porque su peor pesadilla es precisamente esa toma de consciencia de una masa crítica ciudadana internacional, que se aperciba de su poder y de sus razones para demandar la clarificación y publicidad de las finanzas, publicas y privadas, y contra ella, se previenen.

Es muy importante este concepto, porque al capital financiero internacional, al sistema no se le va a sorprender, porque sabe que la clave de una evolución positiva del momento histórico pasa por su final como clase rectora, y como cuerpo vivo que es, se resistirá a desaparecer, incluso si su hipotética supervivencia pasará por un holocausto mundial, aceptarían el reto – ¡están preparando una guerra! – porque saben que la elevación de todos esos seres humanos que viven con menos de un dólar al día, – son prescindibles –, requiere un cambio de las reglas, y en esas reglas, su estatus tiene que desaparecer, por lo tanto los dirigentes que ocultan pudorosamente la necesidad, de expropiar a los expropiadores, son oportunistas, y por tanto, no son fiables. Primero, porque sus cautelas ideológico-políticas, no van a sorprender a la burguesía, y sí van a confundir a la clase obrera y a la ciudadanía. Segundo, porque como dirigentes han de ser claros respecto a los principios, y en esos principios va implícito anticipar que la sociedad que se va a construir, la ciudadanía tiene que saber por qué se lucha y contra qué, y quienes.

EL PODER RESIDE EN EL PUEBLO

Este es el principio, y también, el colofón, pero, ¿qué medios, qué instrumentos posee la ciudadanía para ejercer la soberanía?

Cuando en los años posteriores al final de la SGM, la burguesía decidió hacer extensivo el secreto bancario suizo, el capital financiero sabía que el incremento de los beneficios que se derivaban de la guerra, – en el capitalismo, la guerra no es una fatalidad, sino que forma parte del proceso de la circulación, como las crisis cíclicas –, introducidos en la circulación, terminarían contabilizándose en los balances nacionales de los Estados y eso conllevaría a tener una sociedad más preparada, menos dócil y más respondona, así que decidieron, por las buenas, ocultar los beneficios, con el propósito de impedir el progreso de la mayoría, por lo tanto, reclamar la condonación, cuando menos, de las deudas nacionales, no es ningún disparate, solo que esta evidencia, carece de teóricos dispuestos a asumir la defensa de la causa para la ciudadanía, y es está, la piedra de toque, que distingue una política comprometida, de una política oportunista. La ciudadanía no posee más instrumento para ejercer su soberanía que el derecho a votar para elegir, en frase de Marx, quien aplastará al pueblo en el parlamento, por lo tanto, detener la guerra pasa por dotar a la ciudadanía de instrumentos más sólidos y firmes que unas elecciones, que, como duramente se comprueba, vez tras vez, los programas electorales son burlados, en aras de intereses superiores, tal es la excusa del Partido Popular, liderado por el señor Rajoy, por poner un ejemplo.

Los partidos de izquierdas carecen de la solidez teórica necesaria para asumir el final del sistema capitalista, sin embargo, la sociedad, como cuerpo vivo genera respuestas que pueden abrir cauces al cambio inevitable. En el seno de la sociedad se entrecruzan dinámicas contradictorias, generando síntesis, y de estas dinámicas surgen partidos y organizaciones que tiran adelante del proceso histórico. Durante siglos la fuerza de trabajo fue la principal impulsora de las fuerzas productivas, y esta actitud configuró a las masas como simples ejecutoras de unas fuerzas productivas dirigidas por una élite. Hoy las fuerzas productivas son las ciencias y su aplicación a la producción y los procesos productivos, y estas fuerzas, expulsan a la fuerza de trabajo; es la dinámica de la acumulación capitalista. Cambiar esto quiere decir hacer real que la sociedad que sea, en efecto, fuente de poder y legitimidad, como lo es fuente de riqueza, y sin un partido, sin una vanguardia que asuma el agostamiento del modo de producción de mercancías, el proceso puede ser muy lento, incluso fracasar, porque el capital financiero internacional, como cuerpo vivo, apuesta por su futuro a costa de una hecatombe. Podemos carece de la estructura teórico-ideológica necesaria para liderar este proceso, sin embargo, la ciudadanía se reconoce en ellos y apuesta por ellos para organizarse y avanzar, y en este sentido, son una fuerza positiva a la que animar, no en demérito de las otras organizaciones, sino como un dinamizador.

Los acontecimientos venideros irán seleccionando que lugar ocupa cada cual, quienes quieren apoyar lo positivo y germinal, y quien es un freno al avance.

jmrmesas

dieciséis de septiembre de dos mil catorce 













sábado, 6 de septiembre de 2014

EL CAPITALISMO CAERÁ GLOBALMENTE







RAZONES Y PRINCIPIOS: EL FINAL DE UNA ERA

EL CAPITALISMO CAERÁ GLOBALMENTE TAN PRONTO COMO

SE ARTICULE UNA ALTERNATIVA MEDIBLE



Si echo la vista adelante tratando de imaginarme el futuro, no puedo ver un mundo de progreso en los próximos años venideros, porque el actual estado de cosas que están sucediendo en el mundo han llevado la tensión a un grado extremo, ya que esa tensión está ligada a los intereses de una élite estrechamente informada, articulada y conectada que se reparten el mundo y maquinan acuerdos y pactos contra los pueblos para asegurarse una posición de dominio y privilegio.

El informe de OXFAN, presentado a principios del año actual en el foro económico de Davos, crudamente explica como el uno por ciento mundial posee el cuarenta y seis por ciento de la propiedad del planeta (1% tiene el 46% de la propiedad), y como los 85 propietarios más ricos tienen más riqueza que la mitad de la población más pobre del planeta, como en Estados Unidos el 1% más rico ha acumulado el 95% del crecimiento total posterior a la crisis desde 2009, mientras el 90% más pobre se ha vuelto aún más pobre.

Cómo las leyes favorecen a las grandes corporaciones, y semejante explicación sobre el latrocinio al que está sometido la población del planeta, de un modo legal, es decir, con las leyes a su favor, sin tener que recurrir al cohecho, a la extorsión, o dicho de otro modo, como el cohecho y la extorsión tiene carta de naturaleza en los parlamentos y gobiernos, en todo el mundo no ha sido comentado en ningún parlamento, por ningún partido, ni por ningún gobierno, porque comentar semejante robo implica una revisión total de las leyes internacionales, nacionales y locales, y aún mucho más, una revisión en profundidad del derecho de propiedad.

Hay otro informe de la universidad de Zurich que explica y desarrolla como el entrelazamiento de los capitales hace posible que un grupo de 147 empresas transnacionales tengan una influencia determinante sobre la economía real, porque entre esas 147 empresas están todos los grandes bancos importantes, ligados por participación accionarial; hay además una página en internet en la que, gráficamente, se pueden ver como están entrelazadas las cúpulas empresariales de las empresas de Estados Unidos (que puedo suponer que en el resto de Estados nacionales, es exactamente, análogo, aunque nadie ha publicado semejante estudio -en Europa-, en caso de haberlo hecho), viendo, nominalmente, la extensa red de influencias que hacen de la competencia una una frase vacía, ya que semejante red de conexiones político-financieras, tiende al entendimiento y facilita el acuerdo para repartirse el mercado mundial.

La economía está sólidamente controlada por el capital financiero estadounidense y europeo y este núcleo de poder, por la fuerza que tienen los procesos económicos-productivos puestos en marcha desde la segunda guerra mundial, ha terminado globalizando la vida en general en el planeta, y esto es lo que, a mi modo de ver, es el superimperialismo.

Tal estado de cosas no es inocuo, y sí inicuo, pues en su desarrollo ha generado frustración y daño, y otras naciones, otros Estados se han visto en la tesitura de tener que responder ante el ansia acaparadora del superimperialismo euro-estadounidense, agrupándose en un nuevo bloque -BRICS-, y no es que haya un bloque malo y otro bueno, es que la lógica monopolista obliga a las naciones a agruparse para defender los intereses de las burguesías en conflicto, y la clase obrera, la ciudadanía, en todos los casos, es rehén de esas élites enfrentadas.

Posiblemente, como dice Thierry Meyssan, él crea que Rusia sea hoy la principal potencia capaz de encabezar la resistencia frente al imperialismo anglosajón, pero si desde la muerte de Lenin y tras la dirección de Stalin, la burocracia no ha hecho otra cosa que expropiar a los pueblos que hicieron la revolución de 1917, hasta llegar a convertirse en la actual oligarquía, ¿cómo ahora encabezarían una lucha, que antes no fueron capaces de liderar?, porque lo importante, se argumentaba, era la supervivencia de la URSS, en el marco de la coexistencia pacífica para asegurar el socialismo, que no era otra cosa que el tiempo necesario, para que los burócratas consolidaran la expropiación de los pueblos bajo su dominio. ¿Acaso Rusia es más consciente que la antigua URSS? ¿Acaso los oligarcas que han expropiado a la revolución son más solidarios con los pueblos del mundo que los burócratas de la nomenclatura? O, ¿tal vez han decidido defender los intereses de Rusia envolviéndose en la bandera de la lucha anti imperialista?, porque de ser así, han echado por el desagüe todo el costoso esfuerzo de deconstruir el Estado soviético, precisamente para integrarse en un mercado, que los quiere rendidos sin condiciones.

En el enfrentamiento que se está diseñando por Estados Unidos, con el silencio cómplice de la burguesía europea, escondiéndose tras la OTAN, queriendo dar la apariencia de un asunto compartido; de la visión común de un atropello de los derechos del pueblo ucraniano a decidir su futuro -que casualmente, coincide y está beneficiando a los poroshenko-kolomeiskis de todo pelaje-, es, esencialmente una hábil estratagema, una máscara destinada a tapar el fabuloso agujero económico del sistema financiero del capitalismo especulador euro-estadounidense, y los trabajadores y la ciudadanía internacional, no pueden ser indiferentes y pasivos, sino que han de tomar posición condenando todo el amañado proceso que se está haciendo con el objetivo de reactivar el capitalismo agonizante, mediante la guerra.

Primero, porque es la salida histórica de una crisis de la profundidad de la actual crisis, que tiene su origen en los años 2007/2008, sin que se haya tomado, desde entonces, ninguna medida para corregir la especulación financiera, el sistema monetario, la prepotencia de la banca y el sometimiento de los gobiernos a los mercados, que no hayan sido los recortes y el empobrecimiento de las masas.

Segundo, porque el superimperialismo, la vieja burguesía ha llevado la economía a un grado tal de concentración interdependiente que es imposible seguir porque está chocando con la burguesía de los países emergentes, y los burócratas enriquecidos de los países que componían la fenecida URSS y la pujante economía china -BRICS-, y esta confrontación, que aun no tiene esta forma explícita (porque el viejo capitalismo espera poder romper el nuevo bloque) como se está viendo, no es posible que se solucione pacíficamente, sino que cada vez se fuerza más la máquina guerrera, porque el sistema tiene sus exigencias, y estas son una creciente población que no puede ser empleada, porque las modernas fuerzas productivas expulsan a la fuerza de trabajo del proceso de producción, y para romper este lazo es necesario un nuevo concepto de la producción que pasa por una revalorización de la propia sociedad como creadora de valor, como creadora de inteligencia, como creadora de seguridad y poder, y esos conceptos que no se quieren reconocer, porque reconocerlos significa revisar el derecho de propiedad, el derecho de los poderosos a expropiar a los pueblos, no se hará, a menos que la voz independiente de la ciudadanía no se levante por encima de este ruido agresivo puesto en marcha por el viejo capitalismo.

El capitalismo no puede salir de este bucle porque la lógica del sistema es acumular capital y expulsar fuerza de trabajo, y la acumulación, actualmente, no vuelve a la circulación, porque el capitalismo financiero oculta los beneficios en los paraísos fiscales, y sí se llegará a una guerra entre la vieja burguesía y la burguesía de las economías emergentes, sería el final para todos, porque el proceso no podría ser análogo al que tuvo lugar en los años que siguieron a la SGM, porque todo es diferente, desde las fuerzas productivas a la estructura mental de la sociedad.

LA NECESIDAD DE UNA NUEVA DIRECCIÓN OBRERA

PARA GARANTIZAR VOZ PROPIA A UNA CIUDADANÍA INTERNACIONALISTA

Las pasadas elecciones al Parlamento Europeo supusieron un terremoto en el panorama de dos países, pues pese al esfuerzo del capital financiero internacional de desactivar el efecto político, con la que la izquierda europea esperaba el evento haciendo coincidir las elecciones parlamentarias con las elecciones de los golpistas ucranianos, en Grecia y sobre todo, en España, la candidatura improvisada de Podemos, ha conmovido profundamente el panorama político en el Estado español, dando idea del profundo hartazgo de la sociedad de una política de compadreos y pasitos cautelosos, que el fenomeno Podemos ha demostrado no se corresponde con la idea que una parte importante de la sociedad española espera, y parece dispuesta a mantener, acompañando a la nueva organización de Iglesias y Monedero; basta ver la desazón con la que está reaccionando toda la escoria burguesa para comprobar el terrible sobresalto que supone un grupo de luchadores dispuestos a romper clichés, para comprobar que establishment español no sabe que carta mover.

En mi opinión, creo que una parte importante de la población está dispuesta a aceptar el riesgo de embarcarse en cambios profundos, pero me llama la atención la galvana con la que la izquierda esta dejando pasar el verano, sin llevar a la calle un debate, que parece muy vivo en todo el ámbito mediático, pero del que está ausente el actor principal, la gente corriente, el pueblo, y todavía, ningún twitter puede sustituir a un dirigente, a un militante, que de viva voz pueda discutir, dar explicaciones, proponer, animar a los ciudadanos a participar y tomar parte del debate que impulse el cambio.

Modestamente creo que Podemos no posee la política, la concepción política necesaria y profunda para entender que el momento por el que atraviesa el sistema, todo el entramado que envuelve y acompaña el modo de producción de mercancías, ha entrado en una fase que no puede ser remontada sin profundos cambios, que el sistema no puede acometer, porque dejaría de ser lo que es, un modo de explotación del ser humano, un modo de esquilmación y agotamiento de los recursos del planeta, y que por tanto nos dirigimos, preciso más, la élite que dirige el capital financiero mundial, nos dirige a un nuevo escenario de mayor tensión y agresividad, y que para poder, influir en una situación como la que trato de describir, una fuerza política, tendría que contemplar esta dimensión y tratar de transmitirla a la sociedad, para que esta, empezara por incorporar a su imaginario cotidiano la necesidad de intervenir en el momento presente con sus preocupaciones e intereses, sin hipotecar.

Recordaré, a Podemos, pero también a Izquierda Unida, y a los militantes preocupados del PSOE (el partido socialista, como organización, la socialdemocracia mundial, como organización está definitivamente pasada al enemigo, es decir, es el ala izquierda de la gobernanza mundial), las reflexiones de un personaje, F. Toxo, dirigente de comisiones obreras y de la Confederación Europea de Sindicatos; dichas reflexiones, expresadas en eventos diferentes, pero de una cierta proximidad temporal, recalcaban que no hay políticas nacionales, y que la izquierda no tiene política para Europa, y esta verdad, aún dicha por un personaje como él, no pierde validez y es un aviso a navegantes, que Podemos haría bien en tomar nota, ante la noticia aparecida en la prensa de evaluar formar un sindicato propio, cuando lo más importante, en ese terreno es dar la batalla en los sindicatos, abandonados en manos de una camarilla, alejada, como es evidente, de los problemas de los trabajadores, como clase obrera.

Podemos puede convertirse en la masa crítica necesaria en Europa -no olvidar que no hay políticas nacionales-, y esta masa crítica europea, necesita un partido, no tanto para organizar la lucha, sino como un instrumento capaz de generar ideas para que los profundos cambios necesarios sean los que necesita la humanidad doliente.

Explicar por qué no hay que pagar las deudas nacionales, explicar la necesidad de acabar con los paraísos fiscales, y que las grandes empresas y bancos contribuyan, en modo creciente a la sociedad; explicar la necesidad de una moneda mundial; qué son las fuerzas productivas, cómo influyen en la sociedad; cómo y por qué la geopolitica condiciona las nacionalidades, es fundamental, para que en el imaginario colectivo, el ansia de cambios profundos, cale en las conciencias de la ciudadanía. Es más importante esto que dedicarse a pergueñar estructuras organizativas, y si la izquierda entiende esto, iremos en la buena dirección.

jmrmesas

seis de septiembre de dos mil catorce


























lunes, 25 de agosto de 2014

YIHADISTAS, UCRANIA ¿CUAL ES EL FONDO DEL PROBLEMA?


YIHADISTAS, UCRANIA

¿CUAL ES EL FONDO DEL PROBLEMA?

Desde su secuestro, James Foley en 2012 el periodista fue moneda de cambio, formando parte, junto a los demás rehenes, aún vivos, de ese terrible estado de tensión, de la hiperrealidad construida para mantener dominados a los pueblos. Aproximadamente pocas semanas después el senador por Arizona John McCain se entrevistaba con la élite de los terroristas del EIIL -Estado Islámico de Iraq y Levante- como parte de un plan tendente a a controlar Oriente Medio, como se ve en la foto, que tomo de acción 13.org.co, y estos de la red voltairenet.org., en esa reunión se estaban delineando ese control, que con tanto descaro, la doble moral del poder, practica el superimperialismo, guiado por Estados Unidos.

Desde las cruzadas papales del medievo hasta las guerras de religión en Europa (siglos xvi al xviii), entre católicos y las diferentes ramas protestantes, tales guerras encubrieron intereses más a ras del suelo, que delirios espirituales para agradar al Altísimo. El Estado Islámico no es diferente, por mucha invocación a Dios que hagan sus guerreros, en realidad, una mezcla de elementos desclasados, aventureros y psicópatas, puestos sobre el tablero por los servicios secretos de Estados Unidos y el Estado de Israel para controlar el petróleolas rutas y un territorio estratégico. Todo el ruido mediático al rededor del Estado Islámico no sirve más que para desviar la atención de este asunto; por muy repugnante que sea un degüello, no es menos repugnante matar desde una consola controlando un avión teledirigido; es delirante pensar que tal grupo pueda ser algo más que una banda de asesinos; que puedan construir algo positivo capaz de aliviar el dolor, capaz de acabar con la explotación; una nueva civilización no se hace postrándose, sino trabajando, estudiando, investigando y descubriendo, no prohibiendo la química, por ejemplo, o legislando en los territorios liberados leyes contra las mujeres obligadas a la mutilación genital sin embargo, merece la pena analizar el rápido crecimiento de afiliación de sus componentes; el psicólogo John Horgan de la universidad de Massachusetts-Lowell, estudioso del comportamiento del terrorismo, concluye que el sorprendente crecimiento se debe a la enorme frustración generada, unida al deseo de los individuos de dar sentido a sus vidas haciendo algo grande, es decir, todo un ejemplo de un sistema que no genera más que decepción, angustia y penalidades; está retratando una sociedad global en descomposición, para la que no existe una alternativa, natural, porque el desarrollo humano traspasó los umbrales de lo natural y a partir de aquí, todo ha de ser medido y contado, y eso no puede ser tarea de unos iluminados, si así fuera, ¿no sería la confirmación de que ni siquiera somos semejantes?, y esa desigualdadaún no está demostrada. La izquierda debe de tomar nota de todos estos avisos, pues mientras los poderes fácticos de la banca internacional y las grandes empresas, no cesan de expropiar a los mismos pueblos, las mismas naciones, que los gobiernos sujetan -en realidad, gobiernan para ellos- rindiéndose ante los grandes, con el argumento falaz de una legislación internacional que hay que respetar, cuando los poderosos no hacen sino burlar, la misma ley que los gobiernos son incapaces de hacerla cumplir, a banqueros y grandes empresas.
Que la izquierda entienda la dimensión internacional de la lucha de clases es importantísimo para generar un discurso diferente, ya que sin cambiar el actual discurso será imposible agrupar a las huestes deseosas de lanzarse a cambiar el mundo, porque este sistema no genera más que penalidades para los pueblos, mientras los poderoso se construyen paraísos en medio de la miseria. Pero, ¿qué significa cambiar el discurso?

Cambiar el discurso significa llevar al seno de la sociedad que esta -ella misma- es la autentica creadora de la riqueza, que ella misma es el artífice del progreso, y que ese trabajo callado y en su mayor medida, anónimo es la verdadera razón del progreso, de ese progreso que nos ha ido separando de la naturaleza, en la lucha por humanizarnos, por hacernos independientes de las inclemencias naturales -mientras el resto de seres vivos se doblegan ante ella, la naturaleza-, y que en ese proceso, siempre ha habido quien se ha arrogado la decisión de tomar iniciativas, siempreamparándose en el uso de la fuerza, y que hoy se encubre mediante esa trampa que consiste en endeudar a las naciones, a las familias, porque, nada mejor para ejercer el control sobre el pueblo, sobre la sociedad que la idea de que son dependientes, menores en entendimiento, llevando a la conciencia de las gentes la idea de que son deudoresculpables de endeudarse, cuando todo ello es y ha sido un cálculo urdido desde el origen de los tiempos para dominar a las mayorías, ¿cómo si el poder reside en el pueblo, el pueblo es el deudor? ¿De quien? Es un contrasentido proclamar que el poder reside en el pueblo, impartiendo en su nombre justicia, y al mismo tiempo exigir a la fuente de legitimidad, su empobrecimiento, sometiéndose a una exigua minoría de administradores, autoproclamados propietarios. Este discurso es revolucionario y es el discurso que rompe, de lo contrario, sin esta base ideológica, ¡como todas las leyes!, que hay que convertir en ley ¿cómo se puede luchar contra la deuda pública?, cualquier intento de luchar contra la deuda estará vacío de contenido, falto de coherencia, ¿cómo se puede argumentar que ya se pagará cuando remonte la economía? Y, ¿volver a las andadas?

Cambiar el discurso, igualmente, significa explicar, por activa y por pasiva que esta política es una política diseñada por el superimperialismo tendente a ejecutar ese sometimiento, que consiste en quitar poder a las naciones privatizando serviciosbosquesterrenosacotando libertades y derechos, y luego ya veremos como dar otra vuelta de tuerca; luego es posible que vuelvan los hijos descarriados, guerreros de Dios a reclamar esas propiedades para Dios, y Dios no dirá nada, porque Dios siempre habla por boca de un humano interpuesto, pero en la civilizadísima cultura occidental han hecho falta veintiún siglos para que un papa se atreva a condenar el sistemadiciendo — El sistema mata — y no creo que eso pueda ocurrir en el islam en estos momentos.

Entender esa enorme vacuidad, esa terrible frustración es lo que necesita la izquierda internacional, pero sobre todo, la izquierda de Europa si pretende realizar una política favorable a los intereses de los pueblos, porque será, a partir de ahí como se podrá empezar a organizar y articular un programa de transición para llegar a una sociedad nueva.

Empezar esa política quiere decir romper el esquema diseñado por la dirección estadounidense para introducirse en Europa convirtiendo a esta en otro Estado más de la Unión, y así lograr un respiro de su endeudada economía al ampliar su mercado, ya camino de los 18 billones de dólares, y no es solo económica, la grave situación por la que atraviesa Estados Unidos, pues los sucesivos enfrentamientos de la ciudad de Ferguson, en días pasados, contra la brutalidad policial, que no es un hecho aislado, pues en el mismo Estado de Misuri, a pocos kilómetros de Ferguson era acribillado otro joven negro, y en el mismo Nueva York, unos pocos días antes, moría otra persona, también negra, estrangulada por un policía, aun cuando el asesinado se quejaba agonizando, mostrando esto una sociedad en descomposición, un panorama muy poco favorable a cualquier remonte de la economía estadounidense.

Pero aun más inquietante es la huida de capitales privados -153 500 millones de dólares- mientras las entradas de capital eran de 33 100 millones, y eso no es lo que dicen quienes cantan eufóricos, que Estados Unidos ha salido de la crisis creando empleo, es decir, los gobiernos pueden pintar el cuadro que quieran y manejar las estadísticas para que cuadren algunas cifras, con las que justificarse ante los ciudadanos, pero ni a EEUU le va bien, ni a la UE le va mejor, incluso Japón no termina de reponerse del cataclismo de Fukushima, lo que viene a significar que si no se tomaron las medidas para controlar las finanzas internacionales, ¿cómo se puede esperar ningún tipo de repunte?, son cantos de sirena para distraer al personal, así pues, de nuevo, Europa se convierte en la clave del arco, y esa clave es la guerra civil que tiene lugar en Ucrania.

En Ucrania se desarrolla un combate que va algo más lejos que la independencia de las regiones pro-rusas, pues en Ucrania hay un sentimiento profundo contra la corrupción que en las zonas dominadas por Kiev se matizan con el nacionalismo y en las zonas pro-rusas se cubren con una cierta reivindicación de la URSS, razón por la cual, parece que hay una cierta necesidad de que los pro-rusos sean derrotados antes de llegar a algún tipo de acuerdo, y si eso llegara a pasar sería muy difícil organizar una respuesta de la izquierda contra el capital financiero internacional. La izquierda radical europea debe de apoyar ese sentimiento ucraniano contra la corrupción, en ambos ladoscondenando la intervención USA en Ucraniay la dependencia sumisa de la UEexigiendo la paralización de la guerra del golpe de Poroshenko, porque la destrucción que está produciendo la guerra civil de toda la infraestructura ucraniana en realidad encubre una estrategia de Estados Unidosya que la reconstrucción de Ucrania será la eliminación de toda la industria ruso-soviéticade tal modo que suponga la introducción de las empresas americanascomo un refuerzo de los planes del tratado transatlántico -TTIP-, perseguido por Washington como una ampliación de su espacio comercial, y si esto llegara a suceder, creen Syriza, Podemos, el Front de gauche, Izquierda Unida, etc., que habría alguna posibilidad de organizar una política favorable para el mundo.

El capital financiero internacional y sus empresas ha globalizado el mundo, y si como está sucediendo, el sistema está en descomposición, esa descomposición es global y la alternativa, igualmente ha de ser global. Eso es lo que quiere decir el avance del yihadismo, gente que quiere luchar dando sentido a sus vidas, que el superimperialismo y sus servicios secretos canalizan hacia un terrorismo sin esperanzas, o acaso creen que los banqueros y sus secuaces solo se dedican a pasear en sus yates; en realidad conspiran contra las naciones.

jmrmesas

veinticinco de agosto de dos mil catorce





miércoles, 20 de agosto de 2014

HIPERREALIDAD



HIPERREALIDAD

LA FABULOSA MANIPULACIÓN DE LOS ACONTECIMIENTOS

Y LA COBARDE

COMPLICIDAD DE GOBIERNOS Y MEDIOS

Realidad es todo aquello que tiene existencia objetiva, sin embargo, también es un acuerdo social por el que se reconoce un amplio conjunto de elementos al que se conviene en atribuirle existencia objetiva con poder para determinar la marcha del proceso.

Los acontecimientos despiertan sentimientos y pasiones que al transcurrir el tiempo, dejan un sedimento vivencial que convenientemente explicados, inducen comportamientos, en las conciencias de los grupos sociales, tendentes a producir resultados previsibles, capaces de justificar decisiones incomodas, represivas, incluso rozando la inconstitucionalidad del poder, ante el conjunto de una ciudadanía poco dispuesta a discernir valoraciones, atrapada, como está, en la dura cotidianidad de la subsistencia porque, para el poder, y el poder político y los poderes fácticos -banqueros, grupos de presión, etc.- empiezan a ser indistinguibles, dirigir a la sociedadcon la verdad es imposible, porque esta, ha madurado y no depende solo de las versiones autorizadas, sino que bombardeada con toda suerte de información, termina acumulando una notable carga de escepticismo, desconfiando de todo lo político.

Siempre fue así, pero con un sistema que ha entrado en el convulso proceso de cambios sobrevenido por el choque producido por la tensión de unas fuerzas productivas que no pueden desarrollarse más que como resultado de choques entre intereses hostiles, la gobernanza en el mundo, a todos los niveles, requiere de elevadas dosis de mendacidad (mentir, mentir, mentir) para acomodar unos acontecimientos, que con la verdad por delantese llevaría al sistemaal basurero de la historia. Desde el 11 de septiembre de 2001, la destrucción del complejo del World Trade Center, aunque más bien fue una demolición, pues se trató de una demolición ex profeso, para destruir documentos comprometedores, no se dudo en organizar una matanza, para la que hubo de urdir un plan que afectaba al propio gobierno USA, en el entendimiento que tal hecho sería atribuible a un enemigo idóneo -los musulmanes-, que cubrirían las expectativas de poder estar, política y organizativamente presente en los lugares -Iraq, Afganistán, norte de África-donde la producción de petróleo, o la proximidad a lugares sensibles para la antigua URSS, supusieran un factor de control añadido.

La anomalía del colapso es de tal magnitud, que hace suponer la evidencia de un decisión de derribo, lo que supondría un complot; es la evidencia de tal categoría que supuso la concitación de profesionales y expertos dispuestos a desentrañar como el WTC pudo colapsar, porque a la luz de las experiencias profesionales, un edificio solo se derrumba sobre sí, cuando es demolido, y nunca por un fuego, o por un choque, más aún, cuando en su construcción se previó la posibilidad de un choque como ocurrió en el Empire State Building en 1945.

Las pistas dejadas aquel siniestro día por un grupo de individuos vestidos a la usanza árabe, más tarde detenidos y comprobada su identificación, que resultó ser, para sorpresa de los agentes yanquis, ciudadanos israelíes, muestran tramas de los diversos servicios secretos, entre los cuales, el mossad, parece tener un destacado papel en el entramado de la conspiración, pues no es posible suponer que tal cúmulo de hechos fuesen casuales y sin una premeditación e intencionada colaboración mutua entre las inteligencias de EEUU e Israel, que hoy, casi trece años después, son, si cabe, más creíbles que entonces porque las incesantes noticias de las diferentes agencias de espionajes gubernamentales, espiándose unos a otros, y todos a la ciudadanía mundial, hacen que lo que podía ser un delirio, sea una realidad indudable.

LA DESTRUCCIÓN DE IRAQ Y LIBIA

El avance de las huestes del Estado Islámico en Iraq se debe a la previa destrucción de las instituciones y organizaciones políticas, sociales, culturales que el pueblo de Iraq, tenía desde que gobernaba el partido baath, siendo el nivel de vida, en los años que van de mediados de los sesenta hasta los años ochenta, del pasado siglo, comparable a muchos países de Europa. Todo ello se torció porque así convenía a los intereses del superimperialismo; este, dirigido por las camarillas de los thinktank de EEUU, muy diligentes en la defensa de los intereses estratégicos de las transnacionales estadounidenses, llegó a la conclusión de la necesidad de tener bajo absoluto control, tanto la zona de Oriente Medio, como el norte de África, una vez que la pesadilla soviética se deshizo por la magnitud de las contradicciones abiertas entre los pueblos que componían la antigua URSS y el fosilizado Estado soviético, carcomido por la rapiña de los burócratas ascendidos oligarcas, posibilitando, de este modo, la intervención directa del ejército estadounidense, y los ejércitos privados -blackwater- destruyendo la cohesión social, que dejó al pueblo llano sin ningún tipo de defensa.

Toda la situación actual es producto de una elaborada sarta de mentiras cultivadas y propaladas por los medios de masas, los gobiernos del mundo y la incapacidad de la izquierda que no se atreve a tirar de la manta, porque a fin de cuentas, también, la socialdemocracia es un pilar del sistema y la colaboración entre los gobiernos hace posible el cultivo de la mentira, mientras juegan con los destinos del mundo. Cuando en septiembre del pasado año, desde Rota se lanzaron dos misiles hacia Siria, interceptados por Rusia, Estados Unidos pidió a Israel que asumiera la acción, salvando la cara del gobierno de Mariano Rajoy, evidenciando, no obstante la estrecha colaboración entre USA y el Estado israelí; esta estrecha colaboración se ve refrendada, en España, concretamente, porque una vez hecho público el dato por la prensa internacional, ni el gobierno se dio por aludido, ni la oposición fue capaz de exigir explicaciones, y los patriotas que se indignan ante los amagos independentistas, fueron incapaces de elevar el tono, cuando Estados Unidos utilizó el territorio del Estado español como un bantustán africano, porque todo el tinglado es producto de una realidad construida a propósito para justificar la rapiña del mundo, el empobrecimiento de los pueblos y la inacción política de la ciudadanía, desideologizada porque desde hace cien años, ninguna corriente política del movimiento obrero levanta la bandera del socialismo.

La conspiración del superimperialismo ha encontrado en los servicios de inteligencia de Estados Unidos, el Estado de Israel y la monarquía saudita, la pieza fundamental para modelar Oriente Medio a capricho de la transnacionales, poniendo en marcha una tropa de asesinos bajo la bandera del Estado Islámico, un invento al alimón entre los servicios secretos de USA e Israel, que no engaña a los árabes, y mucho menos, a los palestinos, que tienen claro el origen; el siguiente articulo que tomo de la red voltairenet.org, degrana las andanzas de uno de los individuos más siniestros y sinuosos, el senador John Mc Cain, que puede pasearse tanto por Siria como por Ucrania, tratando de evitar el deterioro imparable de un sistema, el capitalismo, que solo vale para salvaguardar la seguridad de los 85 propietarios de casi el cincuenta por ciento de la propiedad global, todo lo demás es, a ojos i entendimiento de este tipo de personajes suprimible, a ser posible, sin hacer ruido, pero si llega el caso, al precio de acabar con la vida de quien haga falta, como es el caso del vuelo MH 17, el avión de Malasia Airlines, derribado en Ucrania por el gobierno marioneta porochenkista, con la autorización política de Estados Unido, que todos, mentira, mentira, mentira, quieren cargar a las autodefensas, porque así conviene a los planes del superimperialismo dirigido por el gobierno de Obama, que solo beneficia a esa pequeña pero poderosísima élite, aunque los socios europeos, se muerdan los labios, porque sus intereses inmediatos salen perjudicados.

Esta es la realidad, una realidad fabricada porque gobernar el mundo con la verdad como norma es imposible sin mostrar el feo rostro de la rapiña de los poderosos, y todos, acomodan el discurso porque de no hacerlo estarían en el punto de mira, o tal vez, aun peor, porque recocerían que carecen de la alternativa, sin embargo, la respuesta es el socialismo, solo que este concepto requiere llenarlo de contenido y ese contenido no puede ser otro que un programa de transición para construir una nueva sociedad. Esto, o aceptar esta HIPERREALIDAD.

jmrmesas

veinte de agosto de dos mil catorce




sábado, 9 de agosto de 2014

PERPLEJIDAD Y DECEPCIÓN


PERPLEJIDAD Y DECEPCIÓN


Según una reciente encuesta, las previsiones electorales arrojan supuestos novedosos, tales como que la formación electoral de Podemos se coloca en la segunda posición, tras los populares en intención de voto directo, mientras que Izquierda Unida no despega, y esto, en la formación dirigida por Cayo Lara parece generar una creciente decepción, porque no se termina de entender, cómo es posible que una denodada lucha no sea reconocida, para dejar el lamentable lugar de una posición testimonial, sin ninguna relevancia política.

La sociedad española ha experimentado una notable madurez política que se manifiesta de diversos modos, y que van desde la abdicación y la premura por buscar una formula que garantice un trato especial al abdicado rey, en caso de supuesto aforamiento, hasta la ristra de personajes envueltos en el fango de la corrupción, y que ha tenido en la reciente confesión del ex presidente de la Generalidad, Jordi Pujol el ejemplo más notable que demuestra que tras los nacionalismos se oculta siempre la clase, los personajes, los intereses de una élite concreta que quiere hacer pasar el interés personal de sus negocios, el interés de todo un pueblo, manipulado para encubrir los propios desaguisados.

Esta maduración de la sociedad española es parte de la efervescencia ciudadana internacional destapada por la crisis y que señala la incapacidad del sistema para generar confianza e ilusión en el futuro y que en el caso concreto del Estado español está significando una polarización de las fuerzas sociales que se preparan porque se perciben choques de intereses fundamentales, y ante ello, cada grupo, cada clase, busca afinidades con los que identificarse, y aunque estamos en los preliminares de una situación revolucionaria, y la movilidad social y politica está lejos de estar definida, las fuerzas en ascenso, que quieren y desean un cambio profundo, identifica a los partidos y formaciones capaces, bien de impulsar el cambio, bien de impedirlo, porque un cambio es siempre riesgo, y hay fuerzas, incluso en la base ciudadana que temen el cambio, por eso, el PP, aún estando pringado de lleno y sin paliativos en la corrupción, cuenta con una base social, que, aún tapándose la nariz, le da confianza, por aquello de más vale lo malo conocido... sin embargo, no ha que perder de vista, que estamos es los comienzos, y que la movilidad social es muy dinámica en estos casos, y en cierto modo, esto es lo que le ha pasado a IU, un amplio sector de la ciudadanía identifica la política de esa formación como una política incapaz de dinamizar, incapaz de romper y liderar un cambio de las estructuras.

PODEMOS... ¿PUEDE?

Las próximas elecciones despejarán la incógnita parlamentaria, pero hasta ese momento queda todo un campo de batalla que decidirá el día a día, y que tanto Podemos como IU y el propio psoe van a demostrar que es lo que en realidad defienden, porque en una situación como la actual, es la movilización y sobre todo, los conceptos, las ideas que se vierten en la sociedad, lo que va a capitalizar el resultado que luego se verá en el parlamento haciendo la leyes, pero durante todo este proceso contará, y mucho, que es lo que se dice, se escribe, se pregona, porque las ideas son las que están en las movilizaciones, en el campo de la acción política, y en el caso desgraciado de una guerra, en el campo de batalla, por eso, aunque todo esta por decidir, o empieza a decidirse, las ideas tienen una capital importancia, y Podemos, aún tiene que definir su ideología en términos más nítidos, que trata de ocultar tras el término de la casta porque ocultar la lucha de clases tras la casta, encierra un contenido populista, que en nada ayuda a dejar las cosas claras; el término casta oculta el señalar a la burguesía como lo que es, una clase enfrentada a la clase obrera, a la ciudadanía, pero eso significaría, sin paliativos, ser tildados por todos los poderes a sueldo de banqueros y terratenientes como ¡comunistas!, seanlo, o no, pero ese estigma, sería un obstáculo añadido a la lucha, y sin embargo, esa batalla sería la que abriría el verdadero sentido de la actual situación del sistema, del modo de producción capitalista, la que puede explicar por qué, a pesar de todos los recortes, el paro aumenta y no se crece, porque el sistema está en un punto en el que los cambios son inevitables, pero los cambios, sin una lucha decidida por apropiarse de todos los avances de la ciencia y de la técnica, – de las fuerzas productivas –, para ponerlas al servicio de la sociedad, supera el corto esquema político de Podemos, que recurre al populismo para evitar entrar en un terreno que le supera, porque liderar esa batalla no entraba en los planes improvisados sobre la marcha.

La situación de España no está separada del contexto mundial en que se produce el choque que condiciona toda la escena política, y que, a veces, por causas que están en la necesidad de condensar las explicaciones, se simplifica y la variada complejidad, termina en mostrar dos contendientes, casi omnipotentes, cuando, en realidad, tales contendientes son dependientes de una tensa y compleja red de relaciones, económicas, comerciales, políticas, etc., y las decisiones, que en este caso está tomando EEUU, porque su sistema financiero ha vaciado los recursos, y no puede seguir exprimiendo a los pueblos del mundo, porque el dólar ha perdido el vigor y no puede seguir robando amenazando con la superioridad militar, la élite gobernante que maneja al presidente, fuerza la maquinaria buscando la confrontación militar, cubriéndose tras el escudo de la OTAN, y toda la presión que se ejerce sobre la UE para que los gobiernos amigos apliquen sanciones a Rusia, no hacen sino endurecer las condiciones de los europeos, y ante esto, en el caso de España, la izquierda, desde el psoe renovado a Podemos, pasando por izquierda unida, deberían de tomar nota de Syriza, que está contra las sanciones porque supone una pérdida económica importante para Grecia, o lo que es lo mismo, la izquierda no puede ni pensar en resolver los problemas de España (los problemas de las economías de los Estados, sean de España, Grecia, Alemania o Finlandia) sin tomar decisión sobre la presión que EEUU está ejerciendo para forzar una situación en Europa, tal que el enfrentamiento con Rusia, en realidad convierta a Europa en otro estado de la Unión, dependiente de las empresas USA, mediante el tratado transatlántico, es decir, la izquierda, sobre todo, la izquierda de Europa tiene que ser capaz de articular un discurso global sobre los problemas del mundo y su visión para cambiar la situación, haciendo de Europa el anclaje principal de ese cambio, y mientras esto no suceda, la izquierda será incapaz de tomar decisiones para solucionar ningún problema, porque lograr una reforma fiscal para que los banqueros y los terratenientes paguen en función de sus beneficios, de sus riquezas, exige llevar una lucha sin cuartel contra los paraísos fiscales, y esa es una lucha internacional, por poner un ejemplo evidente.

EL INCIERTO FUTURO PRÓXIMO

A lo largo de la historia, las clases dominantes se han arrogado el derecho a decidir los comportamientos de las masas sometidas a su control y eso es lo que sintetiza la frase de Marx de que la historia no es otra cosa que la historia de la lucha de clases, pero a diferencia de otras épocas del pasado, ahora, la élite que maneja el capital financiero mundial, dispones de los instrumentos que la ciencia y la tecnología, controlada por ellos, ha puesto en sus manos, desde las fuerzas nucleares, al control de la genética, y así como en la edad media la construcción de catedrales era medio de controlar a la población, empleando la riqueza a la mayor gloria de Dios – el clero noble – hoy las cuantiosas inversiones realizadas en la industria aeroespacial no es más que otra manera de detraer presupuesto hurtándoselo a la solución de las necesidades humanas (estoy convencido de que todo el avance en la comprensión del cosmos se debe más a la reflexión y el estudio de los científicos, que a la información aportada por los vehículos espaciales; es una opinión muy personal, y casi imposible de demostrar), porque el principal enemigo del capital financiero mundial, lo que más teme el núcleo de los 85 mega propietarios, es una ciudadanía cada vez más culta, cada vez más preparada, cada vez más descreída, cada vez más independiente de la propaganda gubernamental, pero aún carente de ese discurso global, que solo puede ser articulado con un esfuerzo consciente de lo más avanzado de la ciudadanía, que se da cita en la izquierda.

La ciencia hoy dispone de instrumentos fabulosos y baratos que son, no solo, complejos laboratorios, sino principalmente los ordenadores capaces de reproducir las complicadas condiciones de funcionamiento, de máquinas y de situaciones, lo que le da al poder una increíble ventaja – por supuesto, la industria los emplea con profusión, porque es un increíble ahorro de costo – por lo tanto habremos de suponer, que no es descabellado ni casual que antes de acudir a una guerra generalizada, la élite, el superimperialismo, intente diezmar a la población propagando epidemias – ya se ha logrado un virus de la gripe española de 1912, modificado para que sea inmune, del que hice una reseña en un apunte anterior – por lo que habrá que estar ojo avizor, pues una situación de riesgo como la creada por la repatriación del misionero español, la peligrosidad está en el desmantelamiento de las unidades especializada en el tratamiento del tipo de enfermedades de alta peligrosidad por contagio, pues el desmantelamiento cubre dos aspectos, uno, facilitar el medio de crear una mortandad controlada y dos, atemorizar y amedrentar a una población contestataria, y eso, también tiene un alcance internacional, que la izquierda ha de tener una posición definida; de otro modo, hoy todo tiene una dimensión trascendente, todo tiende a relacionarse más allá del lugar de origen y la izquierda ha de tener claro, que en el orden político, económico y social, nada es casual y eso, para la izquierda significa un alto nivel de organización, de compromiso, de solidaridad y de previsión política, de lo contrario, el azar juega en el campo de la burguesía cosmopolita, a su favor.

jmrmesas
nueve de agosto de dos mil catorce