martes, 29 de mayo de 2012

BAN... ...¡QUIA!


BAN... ...¡quia!
VIGILANCIA Y CONTROL DEL TRAFICO DE DINEROS POR LOS BANCARIOS
Estoy en la cola de una entidad para una gestión; estoy en una oficina de Bankia, antes cajamadrid, y me da por pensar: si ahora mismo entrara un atracador, cuando menos, todos pensaríamos, ¡Este canalla nos quiere robar!, y me admiro de la pasmosa facilidad con la que el sistema nos ha condicionado para hacer cola en una ventanilla bancaria, para que institucionalmente nos roben.
Bankia es un atraco, un robo con descaro, en el que el mejor ministro de economía, al decir de Esperanza Aguirre, Rato, en su función de presidente de la entidad se puso un sueldo de varios millones de euros, porque hay que pagar bien a los mejores, cuando sabía que la entidad estaba quebrada.
Este monumental economista, este monstruo de las finanzas, ex director del FMI (con la aquiescencia del psoe), cuando se estaba gestando la crisis financiera, no se enteró de nada, ni entonces, ni ahora, pero lo más sorprendente es que, la entidad que dio origen a Bankia, BFA, y mirar en sus cuentas aceptó, que había 41 millones de beneficios, y sin embargo, ahora, resulta que faltan tres mil y pico de millones, y este tipo de contradicciones se da, sin que nadie se despeine, y encima, viene el sucesor de Rato, Goirigolzarri, diciendo que él no ha llegado para buscar culpables, que no hay que devolver ni un solo millón, y que, la inversión, supongo yo, a fondo ganado-perdido, es para crear valor, -¡Hay que tener valor!- y estos personajes son los que nos dicen que hemos vivido por encima de las posibilidades, correctamente, porque ellos siguen viviendo por encima de nuestras posibilidades.
Como casi 23 mil quinientos millones de euros no pueden perderse sin dejar un rastro, no es que se imponga una comisión de investigación parlamentaria, de verdad, como pide la ex ministra de defensa, Chacón, es que, ante el compadrazgo e inoperancia de políticos y técnicos, hay que plantearse, ¿Qué hacían los consejeros sociales de UGT y CCOO?, porque, o bien no se enteraban de la misa a la mitad, en cuyo caso, ¿Los dirigentes sindicales son conscientes de que la ineptitud de los consejeros les compromete, y fueron incapaces de tomar medidas, salpicando a los sindicatos?, o bien, se enteraron, pero transigieron, en cuyo caso son, doblemente culpables, por engañar a la ciudadanía y por engañar a los sindicatos.
Como no es posible confiar indefinidamente en la bondad de los dirigentes anteriores, ni de los actuales, dado que ni se pretende depurar responsabilidades, ni buscar culpables, y dado que casi 23 quinientos millones es el equivalente de los recortes aplicados a educación y sanidad, los partidos políticos de izquierdas, y los sindicatos de clase deberían llamar, organizar y articular comités y comisiones de control, que vigilaran las cuentas, las finanzas de las instituciones financieras, bancos y cajas, porque todas están bajo sospechas, dado que dirigentes del sindicato de técnicos del ministerio de hacienda, reconocen que el sobreseimiento del banquero Botín, (que fue expedientado por fraude hace unos meses) es, cuando menos impresentable, imponiéndose, un control obrero de la producción, en todas las instituciones relacionadas con el tráfico de dinero, por los trabajadores bancarios, coordinándose entre sí, en principio, para recordarles a las instituciones que la ciudadanía desconfía de que se les diga la verdad, luego, porque, pese a que Rajoy diga que no habrá intervención, esta, cada día está más presente, porque para que no haya intervención, a los recortes se le añadirá, inevitablemente, subidas del iva, en oleadas, porque si eso no valiera, y España tuviera que ser rescatada, sería inimaginable que en Europa no ocurriera nada, porque la política criminal de la burguesía alemana, no puede arrogarse el derecho de querer hacer una copia mala de la reserva federal de Estados Unidos, del BCE, sin, además, emitir dinero.
jmrmesas
29 de mayo de 2012


domingo, 20 de mayo de 2012

CATEDRAL



 IDEAS Y CREENCIAS

He visto algunas catedrales, pero nunca había reparado en la finalidad de su construcción, porque daba por descontado que tal finalidad no era otra que glorificar la majestad del supremo hacedor, Dios, pero en mi última visita a una de ellas, no pude dejar de preguntarme, si además de expresar la magnificencia divina, sus constructores, no estarían mandándonos, a través de los siglos un mensaje, y no pude por menos, que convenir en que ese mensaje, no solo a llegado, sino que ha calado en las consciencias de las personas, a través de generaciones.
De paso por Sigüenza, decidí entrar en la catedral, porque hacía mucho calor y probablemente estaría fresco, y de camino darme un baño de cultura sin mayor problema, y héme aquí, que mientras deambulaba por los pasillos mirando sepulcros y capillas, al tiempo que me refrescaba, me venían a la mente las ideas con las que he dado comienzo a este apunte, y entre paramentos y columnas me topo con la sillería capitular, cerrada por una imponente reja mejor ornamentada, que la otra reja, frente a aquella, que guardaba la principal capilla, en donde la feligresía se reúne para dar culto a los santos.
Fueron estos detalles los que me hicieron pensar en el mensaje que todo aquello encerraba, porque, ¿Qué podría significar la imponente reja que guardaba la sillería capitular? ¿Por qué la reja de la sillería era mejor que la de la capilla de culto? Como no podía preguntarle a los autores, llegué a la conclusión que en la sillería capitular se deberían reunir, tal vez, dignatarios de la Iglesia y del poder temporal a debatir de lo humano y divino, y entonces, como ahora, se imponía marcar diferencias, distancias, porque las directrices que salían de esas reuniones capitulares, tenían trascendencias que formaban las consciencias, eran los creadores de opinión de la época, capaces de condenarte al fuego eterno o a la tajadera del verdugo, y eso es una impronta que ha quedado en las consciencias de los pueblos, y que si hacemos abstracción de los diferentes templos, catedrales, pirámides, coliseos, foros, etc., arrojan una forma de pensar que resumimos en las frases hechas: siempre ha sido así, siempre ha habido ricos y pobres, esto es así, no se puede hacer nada, que expresa una fatalidad falsa pero efectiva, porque desmoviliza las energías populares y corta, o cuando menos, entorpece, la investigación de lo terreno, que es lo verdaderamente preocupante, para el poder y los poderosos.
Estas reflexiones me llevan a la necesidad de comprender, que pese a que el entramado legal que compone el sistema capitalista, no está soportado más que por las creencias, estas son tan importantes, y están tan hondamente arraigadas, que sin un importante esfuerzo por desmenuzar y explicar las bases en las que se sustenta, cualquier tipo de cambio estaría condenado a ser poco durable, porque la fuerza de las convicciones sobre el funcionamiento del modo de producción, que nadie quiere poner en tela de juicio, -la famosa frase de Sarkozy sobre reinventar el capitalismo, era justamente el debate que hubiese procedido, pero de inmediato entendió que fue un error, y desde la izquierda, y mucho menos, desde la derecha, el envite fue ignorado- es la pieza capital sobre la que gira y se retuerce toda la situación política de nuestro tiempo, y sobre la que se articulará el próximo futuro, y esto es tan vital y real, que si el recién electo presidente de Francia, Hollande, en su visita al socio transatlántico, Obama, van a tratar de los asuntos de Europa, es porque para Estados Unidos, la situación no es menos dramática, pese a no tener que soportar el acoso de los mercados, pues el incremento de la deuda es tal, que en un trimestre, el incremento de la deuda USA de más 350 mil millones de dólares, como casi 15 veces el dinero que el ministro Montoro quiere hacer aflorar con la amnistía fiscal a los defraudadores, por eso no es de extrañar que diga Obama, Si en Madrid hay problemas, los hay en Milwaukee, porque, de ninguna manera, la deuda de Estados Unidos puede seguir engordando indefinidamente, lo que es una confirmación clara de que el problema no es de Europa o de Estados Unidos, es el problema del capitalismo, y del modo de producción mercantil que hay que refundar, es decir, hay que regularlo, p-o-l-í-t-i-c-a-m-e-n-t-e, para que sea útil a las personas y no a los mercados, y esto requiere de las acción política, en la calle, de la ciudadanía presionando a los políticos, a las instituciones, a los profesionales, y de una valiente decisión de la izquierda, para unir fuerzas y acercar posiciones que se articulen para buscar una alternativa programática que responda a las necesidades de la humanidad, hoy, conscientes, de que sin ese programa, las ideas, que como impronta, han calado en las consciencias de las gentes, desmontar el sistema, no tendrá más opción que la violencia, y una sociedad tan interconectada como son las socidades modernas, sus consecuencias no pueden ser más que catastróficas. 
El sistema se ha convertido en algo tan terriblemente inoperante y perverso porque nadie se atreve a plantear su utilidad social por temor a que se desestabilice la sociedad ante el conocimiento de un montaje cuya utilidad solo vale para un puñado de poderosos y ricos que creen poder diseñar el mundo a su capricho, cuando la realidad es que la sociedad, cada día es más consciente de eso que se pretende ocultar, razón por la cual, desconfía de los políticos, del establishment, a los desprecia, porque no se atreven a reconocer lo que es evidente, y lo que es verdaderamente desestabilizador es el temor y la incompetencia de los, al menos, legalmente, tienen una parte de la confianza ciudadana, que no son capaces de plantear el problema.
El descrédito de la izquierda es incluso más grave, porque al ser, los teóricos adversarios del capitalismo, son incapaces de criticar al sistema, plegándose a las necesidades del capitalismo, para no ser tildados de desestabilizadores, de antisistema, y pensar que las masas de ciudadanos se echen a la calle para exigir reivindicaciones, que la izquierda no es capaz de plantear, es sencillamente, quimérico, ¿Qué diferencias hay entre el capitalismo de hace cincuenta años y el actual? ¿Hay en algún partido de izquierdas algún equipo de estudios para determinar cual es la tasa de explotación de la fuerza de trabajo en la sociedad actual? ¿Lo hay en los sindicatos obreros? ¿Cómo desmontar el capital financiero, si durante años, los bancos no han hecho más que repartir beneficios, y ahora resulta que no hay dinero? Y para mayor escarnio, el ministro que asesoró, en su etapa universitaria, a los empresarios a evadir impuesto, ahora perdona a los evasores.
La situación requiere algo más que el empeño de Rubalcaba para consensuar con Rajoy una posición común para salvar la posición de España, ¿De qué país se habla?
jmrmesas
21 de mayo de 2012
























jueves, 17 de mayo de 2012

EURO FUERTE


EURO FUERTE ES ESTADOS UNIDOS DE EUROPA

Que los gobernantes de Europa dejen de hacerle favores a los mercados, entregándoles día tras día las reservas que la ciudadanía necesita es abordar, sin ningún tipo de falsos nacionalismos, la integración del mercado europeo, o lo que es lo mismo, construir la unidad europea sobre la base de un gobierno común, y eso significa revisar todos los tratados de la agonizante Unión Europea, y eso significa, inevitablemente, la participación de la ciudadanía europea en la toma de decisiones de los tratados que hayan de revisarse y de los nuevos tratados que habrán de nacer, por tanto, si la izquierda tiene la voluntad de defender los intereses de la ciudadanía europea, tiene que vencer sus complejos nacionales que la hacen compadres de los miedos de sus burguesías nacionales, significa, que si la Confederación Europea de Sindicatos, vale de algo, más que mantener un aparato burocrático inútil, ha de defender a los trabajadores europeos como clase expropiada por los expropiadores, mientras ellos, los dirigentes, ritualizan comportamientos, que no valen de nada porque no tienen ninguna implicación dentro de los centros de trabajo, de las empresas, de las fábricas, porque se pliegan a las necesidades de los dueños y no de los trabajadores.
Un euro fuerte significa que la ciudadanía europea no acepta que un país, sea este Alemania o Reino Unido, o cualquier otro, se arrogue el derecho a dirigir los destinos comunes, despreciando las capacidades del conjunto de la ciudadanía europea, porque una serie de listillos hicieron unos tratados para favorecer a los banqueros, al capital financiero, por lo tanto, aceptar esto -la necesidad de construir la unidad europea claramente- es asumir que hay un problema que tiene las connotaciones de un proceso revolucionario, en el que se va ha hacer una transferencia ordenada de poder, desde una burguesía inoperante, miedosa, caduca, y cogida a la levita del amigo americano, a una ciudadanía capaz, preparada, inteligente, y sin ninguna clase de deseos aventureros, pero muy consciente de su papel de bisagra sobre la que va a girar el desarrollo mundial del nuevo siglo, si los dirigentes de la izquierda europea son capaces de reconocer esta necesidad.
Un euro fuerte significa, que hay que desautorizar los enfados parlamentario del ministro de hacienda, que se encargó de asesorar a los empresarios del ibex35, para que sacaran sus beneficios hacia los paraísos fiscales, y todo lo demás, es representación teatral.
jmrmesas
17 de mayo de 2012

lunes, 14 de mayo de 2012

EL 15M Y EL SISTEMA



LOS OBJETIVOS

Reconozco que mi posición de bloguero, me permite licencias que un político, un economista, o cualquier otro personaje con prestigio académico, profesional o de cualquier otro tipo, tendría mucho cuidado en expresar porque admitir que el sistema está agotado desde una perspectiva histórica, le obligaría a dar una serie de explicaciones complicadas, que dadas una hipotética fama, prestigio, etc., debería acompañar a su aserción, para demostrar cómo y por qué, el sistema ya no tiene una función positiva y por lo tanto, impulsar una búsqueda de posibles alternativas a algo tan complicado como la heterogeneidad de esto que llamamos cultura occidental, así que, hecha esta salvedad, con la que pretendo comprender la posición de alguien que estimara el agotamiento del sistema, y dada mi explicaciones, en anteriores apuntes, insistiré de nuevo, porque considero que el inagotable soporte argumentario sobre la nefasta práctica de los gestores financieros que han dirigido la economía, en los décadas anteriores, no es nefasta porque lo hayan hecho mal, sino porque lo han hecho con el propósito de detraer, encoger, reducir a los límites más extremos las condiciones del conjunto de la población, como medio de asegurarse el control, no solo de las finanzas, de la economía del mundo, sino, sobre todo, que para dirigir la economía del mundo, tenían que asegurarse el control político del mundo.
El sistema habría que entenderlo compuesto por el entramado legal desarrollado a lo largo del proceso histórico, tendente a garantizar el predominio de una clase social, minoritaria, pero muy poderosa, que se ha ido relevando a lo largo del proceso, permitiendo, a una élite, dirigir las respectivas sociedades.
Cuando este entramado legal, cuyo patrón de comportamiento, se ha desarrollado, con las variaciones culturales propias de cada lugar, ha confluido, a impulsos del crecimiento y de la internacionalización de las fuerzas productivas, ha terminado por homogeneizar criterios de entendimiento de esas élites cosmopolitas, que han entendido que para asegurarse el control de las finanzas del mundo, tenían que imponer criterios políticos, (voy a suponer que estas personas estén animadas de buenas intenciones, y que consideren, que a largo plazo, muy largo plazo, sus medidas sean la buena solución, por lo tanto, no voy a suponerlas malas gentes, sino que en la medida que sus posiciones producen en daño, se impone combatir esas prácticas, confrontando sus medidas elitistas, por otras, que, desde el seno de la sociedad, se resisten a salir, porque romper la inercia histórica, requiere un esfuerzo de comprensión y síntesis y un no menor esfuerzo y valor para avanzar prospecciones que rompan con la dinámica de dejar hacer a los que saben, porque, evidentemente, lo que saben no da resultados, más que los que la historia confirma como elitistas, excluyentes), por tanto, y en consecuencia, los criterios económicos, basados en los recortes, tienen un importantísimo trasfondo político, que no se discuten.
La economía es sobre todo, política y contabilidad, política y contabilidad para manipular, disponer, organizar y utilizar los recursos macro, en la dirección que beneficia a esa élite minoritaria pero poderosísima que cuenta con esos profesionales de la contabilidad macro, que son los economistas, y que una vez que salen de las universidades, la sociedad se convierte en un recurso retórico, que utilizan para y a beneficio de empresas y complejos financieros, así pues, el sistema -conjunto de organizaciones y partes que interactuan para conseguir un fin-se perpetua porque nadie se atreve a romper una lanza en favor de buscar alternativas a un sistema sin más utilidad social que asegurar el control de la élite.
El sistema compuesto del modo de producción de mercancías, del entramado legal y de la justificación ideológica que es el capitalismo, permanece porque como organismo vivo se adapta y carece de los anticuerpos necesarios -la alternativa- que le hace crecer inmoderadamente ante la falta de respuesta, que llegados a este punto, no puede venir de una feliz casualidad, sino que ha de ser buscada, conscientemente porque la complejidad del desarrollo logrado hasta este momento, ha establecido numerosas conexiones que no pueden ser ignoradas sin que su desajuste produzca, más que consecuencias fatales.
El capitalismo, en cuanto a ideología, tiene una amplia contestación ideológica, que pese a su abundante contestación no roza más que la superficie del sistema porque en la que afecta al modo de producción, este, se revela inatacable, y la producción teórica necesaria para desmontar su justificación, no se aborda por el miedo a chocar frontalmente contra el derecho de propiedad de los expropiadores y contra la pretendida capacidad de autoregulación del modo de producción de mercancías, atribuida al mercado.
Es pues, necesario, abordar la economía, no entrando en el juego económico que plantea la élite, los mercados sino planteando la lucha porque el modo de producción se adapte a las necesidades de las sociedades, y sean estas, las personas, a las que tenga que responder el modo de producción de mercancías, y esta necesidad es la que determina los objetivos, que por sí solos han de poseer la capacidad de modificar el modo de producción de mercancías para, a partir de esos objetivos configurar los criterios de la producción misma, por lo que definir tales objetivos supone toda una estrategia de lucha política para arrebatar la iniciativa a los mercados, poniéndola, transfiriéndola a las sociedades, y como la principal baza de control de los mercados es la dirección de las finanzas, y tales finanzas suponen la capacidad de mover cuantiosas sumas de dinero -valor de uso de la mercancía dinero- para facilitar la especulación, dinero que aparece mágicamente, porque no está controlado por los fiscos nacionales, el primer objetivo estratégico para regular el mercado en el criterio ya expresado, es la lucha internacional por la erradicación de los paraísos fiscales, porque esta reivindicación es común en todas las sociedades, particularmente en las sociedades industrializadas en las que los gobiernos han hecho dejación del control de las finanzas de los poderosos, poniendo el foco, solo, en las de los ciudadanos-trabajadores, los cuales, paradójicamente se convierten en los principales sostenedores del estado que les imponen los criterios de los mercados.
Levantar un movimiento mundial por la erradicación de los paraísos fiscales, adquiere por lo tanto, una dimensión estratégica fundamental porque va directamente contra la capacidad de la burguesía internacional, los mercados, para imponer condiciones políticas a los gobiernos, revestidas de necesidad económica, y por tanto objetiva.
El resultado de esta reivindicación ha de continuar en la lucha por el retorno del dinero oculto, y está escrito así porque, según los organismos oficiales encargados de investigar la pista de los dineros evadidos de los fiscos nacionales, el dinero no suele moverse del banco en el que se depositó, pero informática y telemáticamente, el dinero es objeto de innumerables transferencias que hace muy difícil discernir su paradero real, por lo tanto, exigir el retorno del dinero oculto se convierte en la forma real para poder reactivar la economía productiva, al tiempo que se reivindica la exigencia de emplearlo en la investigación científica, en favor de proyectos destinados a mejorar las condiciones del conjunto de la sociedad, así como en una educación pública y gratuita.
El contenido estratégico de la siguiente exigencia es la condonacion de las deudas soberanas, toda vez que tales deudas se deben a políticas fraudulentas basadas en el miedo de los mercados a perder poder, por eso transigieron en que Estados Unidos rompiera, unilateralmente y sin consultar a nadie, el sistema monetario y a partir de ahí desequilibrar los procesos económicos, que obligaron a los gobiernos a endeudarse, transfiriendo las deudas a las sociedades, a las cuales empobrecieron, mientras las socialdemocracias compadreaban con sus mercados, por tanto la lucha por la condonación de las deudas es la respuesta a más de sesenta años de paraísos fiscales -de robos a los ciudadanos del mundo, consentido por los respectivos gobiernos-, en la que los mercados han burlado a la sociedad, empobreciendola.
La tercera reivindicación estratégica es la exigencia de una moneda mundial, y es sin duda, la más problemática de justificar porque aparenta ser la más claramente justificativa de una cierta independencia económica y política, pero esto es solo en una primera apariencia, porque para que esto pudiera tener visos de realidad, sería preciso que las monedas tuvieran una referencia valorativa, con arreglo a un patrón común, vigilado por una autoridad independiente, pero en los hechos cotidianos, existe una moneda común, -dólar- que no tienen más control que el que conviene al dueño de la moneda, Estados Unidos,  que está en el fondo del ataque de los mercados al euro, y ha sido esta falta de autoridad independiente, la que ha permitido al entramado legal, el sistema, resistir todos los embates políticos y económicos al contar con los instrumentos de control, amañados por acuerdos y componendas entre bastidores, lejos de los focos que pudieran arrojar luz sobre la agenda oculta que se ventila en las reuniones formales, que sirven de coartada para imponer condiciones penosas a las personas, a los ciudadanos. 

 EL MOVIMIENTO... ES ... INTERNACIONAL

La causa más determinante de la madurez de una situación revolucionaria, o más exactamente, de que el sistema empieza a generar los elementos necesarios para alumbrar el cambio del modo de producción, por otro más acorde capaz de responder a las necesidades de la sociedad contemporánea estriba en el choque entre las viejas relaciones de producción y las nuevas fuerzas productivas, según el patrón descrito por un tal elemento llamado Marx, y este patrón de comportamiento, este choque entre las viejas relaciones de producción y la nuevas fuerzas productivas está comprendido desde la primavera árabe, al 15M y su increíble salto a Estados Unidos y Rusia, pero no es solo eso, es la sobrecualificación del trabajador medio, contratado por salarios de subsistencia, es un creciente malestar ante el descaro con que los dirigentes que imponen políticas de austeridad se regalan sueldos -honorarios- muy por encima de nuestras posibilidades, y este creciente malestar sordo, lastrado, contenido, es el que está haciendo saltar los movimientos sociales de un país a otro, porque las condiciones de miseria a la que los poderosos empujan a las sociedades, a la ciudadanía es el caldo de cultivo de este tipo de movimientos de respuesta, que se manifiesta porque hay una contradicción entre los órganos de participación política, sean estos partidos, sindicatos, parlamentos, en los que la realidad se detiene a las puertas de las organizaciones para que estas traten de los asuntos partidarios, elecciones, concejalías, vocalías, es decir, todo lo que ata al electo a una prebenda, o cuando menos, a una práctica política muy ritualizada, muy formal y muy alejada de las penurias y calamidades de la gente, por eso en las manifestaciones de este tipo se ven carteles y pancartas tan llamativas como “república del 99%”, “Rey y yerno: Cuentas, no cuentos, Sobre la ley, ni el rey”; “cómete a los ricos”, o lo que es igual, las causas a las que hacen oídos sordos todos, instituciones y partidos porque la política se ha ritualizado en una serie de ceremonias, juegos florales, que no se atreven a tocar al sistema para no ofender, no molestar.
No hay más que ver, que tipo de artículos aparecen en las revista de pensamiento de izquierdas para comprender lo alejado que está la vanguardia de ser capaz de alumbrar una política rupturista, es decir, proponer políticas que ataquen al sistema, tanto a la ideología como al modo de producción, que ataque el derecho de propiedad de los expropiadores, que ataque el intolerable cuento de la capacidad del mercado para autoregularse, menos mal, que todo un catedrático de economía dice que el negocio de la banca es crear deuda, pero no dice nada más, y que otro prestigioso profesional del ramo, explica que Draghi persigue abaratar el despido, y todo un peso pesado del socialismo dice que hay que reconocer que el programa que le ha dado la victoria a Hollande estaba más a la izquierda que el del psoe, pero no busquen en esas revistas explicaciones sobre el tema porque no las hay, por eso existe la primavera árabe, por eso existe el 15M y los diferentes occupys, porque los partidos y sindicatos perdieron su función de organizar la lucha contra el sistema, y las asambleas que se hacen en calles y plazas, en las que se trata de todo es precisamente la labor, que en tiempos de la transición democrática, se hacía en las fábricas y empresas, organizadas por los militantes de partidos y sindicatos, porque entonces, aún los partidos -el PCE- tenían un prestigio, que había que rentabilizar para tener un lugar al sol.

LA DIRECCION


El 15M se presenta como un movimiento abierto, plural, que cumplira un año el próximo 15 de mayo, pero si pretende que su nacimiento y permanencia cumpla un papel que facilite los procesos de cambio, de alternativa, que tenga una trascendencia capaz de conmover las bases del injusto capitalismo debe revisar los objetivos que lo alumbraron y que ha demostrado, con su salto fuera de las fronteras españolas, que el malestar es común a otras sociedades, porque los problemas son un calco, una copia, como no podía ser de otra manera, pues cuando se habla de globalización se quiere decir, también, que los problemas y las soluciones, tienen causas y raíces hundidas en lugares muy diversos y que el mal a extirpar es el mismo, por eso, si su extensión a saltado fronteras, debe, también revisar los objetivos, que por ser locales, ahogan y constriñen su desarrollo hacia horizontes más globales, y debería plantearse los objetivos que harán vacilar la estabilidad del capitalismo y su modo de producción de dinero, propugnando la lucha contra los elementos que hacen al capitalismo, prácticamente inabordable, el secreto bancario, el sistema financiero y el sistema monetario, asumiendo lo que las direcciones políticas, los profesionales y sobre todo, los partidos y sindicatos de izquierdas vacilan en denunciar, -erradicación de los paraísos fiscales, la condonacion de las deudas soberanas y una moneda mundial, controlada por autoridades independientes-.
Todos los flujos y reflujos electorales por los que está pasando la izquierda, sobre todo, en Europa, se deriva de la falta, o más exactamente, del abandono de la lucha frontal contra el capitalismo y su modo de producción, porque las sucesivas direcciones que han capitaneado a la izquierda desde los lejanos tiempos de Liebknecht y R. Luxemburg, se han adaptado a convivir con el capitalismo, como si este no tuviera fecha de caducidad, y esa fecha se le debe de poner ya, porque a mayor duración mayor sufrimiento, porque los nuevos inventos y los nuevos avances son la concreción de una fuerzas destructivas más terribles, porque el fascismo derrotado en 1945 se reencarno entre los vencedores.
Ante aquella debacle, en la que todos querían ser más patriotas que sus vecinos, todos se convirtieron en audaces asesinos a la mayor gloria de los capitalistas respectivos, y si en aquellos momentos una dirección política fue ejemplo de compromiso, esta fue la del naciente partido comunista, cuyos militantes fueron ejemplo de abnegación, y hoy, quien pretenda jugar el papel de dirigente para capitanear la lucha frontal contra el capitalismo, ha de ser capaz de demostrar compromiso indeclinable, irrenunciable, para enfrentarse al capitalismo, y eso significa señalar los objetivos y luchar fuera y dentro de los parlamentos por la erradicación de los paraísos fiscales, por la condonacion de las deudas soberanas y por una moneda mundial, porque este tipo de objetivos los enfrenta directamente al sistema sin posibilidad de compadreo que no sea la traición abierta, y de esta manera justificar ante la ciudadanía, ante las masas su decisión de ir hasta el final.
Esto es lo que debe ver la ciudadanía, las masas, la clase obrera, una línea política independiente, que proponga alternativas, claramente de clase, enfrentada a la burguesía, a los mercados, y esos objetivos son los que identificaran a una dirección.
jmrmesas
14 de mayo de 2012

viernes, 4 de mayo de 2012

¿POR QUE ESE EMPEÑO EN IGNORAR LOS HECHOS?


ESO NO ES CIENCIA

Durante unos 60 años, Europa se ha entregado a un noble experimento: un intento de reformar, mediante la integración económica, un continente azotado por la guerra, para situarlo de forma permanente en el camino de la paz y de la democracia. Al mundo entero le interesa que el experimento sea un éxito y el mundo entero padecerá si fracasa, y de esto no hay duda, pero en el larguísímo articulo de Krugman, publicado en el periodico, donde lo he leído, lo que más destacable es la habilidad de pasar a través de la historia, como un rayo de sol por un cristal, sin dejar huella de su paso, pero, a diferencia del analisis krugmaniano, los acontecimientos pasados, sí han modelado la historia, queramos. o no, reconocerlo, y ese paso ha dejado secuelas, cicatrices, que no pueden ser ignoradas, porque son los datos del actual problema.
El más elemental hecho práctico es que la economía, por más que se quiera reducir al ámbito universitario, tiene unas implicaciones catastróficas en la vida de las sociedades, porque no es una ciencia abstracta, con fuerza de ley universal, sino que el manejo de la producción y su reparto, se hace con criterios arbitrarios, apoyando la defensa de los poseedores de los instrumentos de producción contra los que han de entregar su fuerza vital -fuerza de trabajo- a los poseedores de tales instrumentos, por eso, la economía no deja de ser, por mucha matemática que se le eche, un latrocinio organizado, dirigido y protegido de los poderosos, el escaso uno por ciento del mundo, contra el noventa y nueve por ciento restante, y los economista venden su ciencia a los poderosos y no al conjunto de la sociedad, por eso, en este caso, el señor Krugman, puede hablar de la formación de la construcción de la unión europea y los acontecimientos que la moldearon y la molean, haciendo abstracción de los hechos relevantes que marcan las vías de ese desarrollo.
La actual situación ha tenido su génesis y desarrollo en teorías que propiciaron economistas con una decidida vinculación ideológica anclada en la defensa de la propiedad privada y en la defensa del capitalismo, al coste de impulsar a los gobiernos a imponer la defensa del liberalismo económico a sangre y fuego, pues fueron las teorias de Friedman y Hayek quienes sirvieron de soporte a dictaduras tan sangrientas como la de Chile y Argentina, teorías que alimentaron las políticas de Thatcher y Reagan, por lo tanto, no es muy exacto tratar de colar un larguísimo artículo -igual en su libro, lo desarrolla, pero en el artículo no lo hace- que habla de la unidad de Europa, sin mencionar ese dique de contención que era, contra una economía dirigida, -la del bloque “comunista”- que no era mala por el hecho de ser dirigida, sino porque, igualmente, ahogaba y constreñía a una sociedad, que tampoco era dueña.
Su preocupación por la marcha del mundo, pues, adolece de esa simplicidad de querer escamotear los datos de un problema que configuran nuestro actual presente, y esto es lo que hace, que cualquier explicación que pretenda ignorar la contribución decisiva de los desposeídos y expropiados en la marcha de la economía, una visión parcial y claramente favorable a los intereses de los poderosos expropiadores, contra esa mayoría de expropiados
El primer dato, dado por asumido, que el modo de producción de mercancías es producto de un desarrollo histórico, que ha evolucionado a impulsos de las fuerzas productivas y al control de los medios de producción, anclados en una determinada concepción de la propiedad, que aparta, por la violencia, a la mayoría de la sociedad, de su control, dejándolos solo al arbitrio del reducido uno por ciento, los cuales adoptan las medidas que les son más favorables, el primer dato digo, es que la salida del dólar del patrón oro, en 1971, desequilibró el acuerdo alcanzado tras la SGM, lo cual vino a imponer al dólar como moneda mundial, sin ningún tipo de referencia, más allá de la que el propio gobierno estadounidense quería reconocer, y esto, que en un principio fue aceptado por los otros burgueses como una especie de tributo porque reconocían su dependencia militar de la burguesía del complejo militar-industrial estadounidense, terminó, una vez, disuelto el peligro “comunista”, en un afloramiento de todas las tensiones acumuladas en el proceso, por eso, la introducción del euro en el sistema monetario, fue percibido, por el capitalismo anglosajón, como una amenaza, por lejos que el conglomerado de la burguesía europea continental, estuviera de querer amenazar al dólar.
Este dato desaparece de todas las visiones y de todas las explicaciones, que el señor Krugman, y con él, de todos los economistas, pretenden dar a cerca del problema del sistema monetario y del sistema financiero, por eso, una vez comprobado el ferviente deseo, de evitar la confrontación directa del conglomerado burgués europeo, el análisis krugmaniano, ve positivo que, El Banco Central Europeo nos ha sorprendido de manera positiva desde que Mario Draghi relevó a Jean-Claude Trichet en la presidencia. Cierto es que Draghi se negó en redondo a admitir que el banco comprara bonos procedentes de los países en crisis. Pero encontró un modo de conseguir un resultado más o menos similar por la puerta de atrás: anunció un programa por el cual el BCE avanzaría préstamos ilimitados a los bancos privados y aceptaría bonos de los Gobiernos europeos como garantía secundaria. El resultado ha sido que, en el panorama general (al menos, mientras escribo estas páginas), el pánico autorrealizante parece menos inminente y, con ello, las tasas de interés de los bonos europeos se han reducido.,lo que interpreto como una vívida preocupación de que el sistema monetario se colapsara ante la obligada dependencia de un dólar cada vez más empapelado, toda vez que reconoce que los países europeos realizan aproximadamente el 60% de su comercio entre sí, y el suyo es un comercio muy profuso, lo que querría decir, que, a grandes rasgos, la importancia de las multinacionales estadounidenses no se verían amenazadas por que el euro viniera en socorro del dólar.

LA CONSTRUCCION DE LA UNIDAD EUROPEA
La SGM supuso un fatal golpe a las diferentes burguesías europeas, que, súbitamente comprendieron su pérdida de capacidad para dirigir los destinos del mundo, pues su territorio natural, el continente, se había reducido, al este, por la revolución rusa y la incorporación de una orla de países que abandonaron el mercado para participar en la experiencia de la economía dirigida que significaba el experimento ruso, y al oeste, y resto del mundo, porque las empresas estadounidenses, se instalaron en la mayoría de los países, dando inicio a lo que más tarde se definió como globalización, por lo tanto, en un alarde de juiciosa reflexión, se llegó al convencimiento de la necesidad de pactar las condiciones del mercado interior, siempre, de espaldas a la ciudadanía, y mientras el fantasma del “comunismo” tuvo existencia oficial, el pacto para la construcción del mercado interior, fue bien acogido porque suponía un dique, pero el desmoronamiento de la URSS y su orla, cambió todo, y una parte de la burguesía petrolera, queriendo valorizar su petróleo, estimo conveniente hacerlo en euros y no en dólares, siendo esto percibido como un peligro por los financieros estadounidenses, que decidieron tantear la disposición del conglomerado de la burguesía europea continental, para apoyar y defender el euro.
Todo esta perspectiva es deliberadamente ovbiada por el autor, porque presentar la economía como una disciplina intelectual, sin el incordio de las personas que padecen las decisones, que un grupo de tecnócratas toman, tal vez esté en consonancia con la poca consideración, que a los financieros-especuladores-mercados, tienen por el común de los mortales, porque, como reconoce el propio autor, todas las asimetrias que se daban para la adopción del euro se tuvieron en cuenta, menos, estimo yo, la que suponía la propia valoración que la ciudadanía tenía y tiene de la propia construcción europea, así que volviendo a citarle, en la referencia que hace a la movilidad de los trabajadores en el territorio europeo, dice citando a otro: La movilidad laboral ocupaba un primer plano en el artículo que dio origen a todo el campo de estudio de la zona monetaria óptima, escrito en 1961 por el economista de origen canadiense Robert Mundell. Un resumen a grandes rasgos de la tesis de Mundell diría que los problemas de ajustarse a un boom en Saskatchewan y una depresión simultánea en la Columbia Británica (o viceversa) se reducirían bastante si los trabajadores se desplazaran libremente allí donde están los empleos. Y, de hecho, la mano de obra se mueve libremente por las provincias canadienses, exceptuando Quebec; y se mueve libremente por los distintos Estados de EE UU. Sin embargo, no se mueve libremente por los países de Europa. Aunque los europeos tienen, desde 1992, derecho legal a trabajar en cualquier parte de la Unión Europea, las divisiones lingüísticas y culturales son suficientemente grandes como para que incluso grandes diferencias en las tasas de desempleo ocasionen unas tasas migratorias muy modestas.
De que movilidad laboral se habla, porque no es lo mismo un goteo de trabajadores, que masas de trabajadores recorriendo el continente, pues los trabajadores no son ganado trashumante, pero de cualquier manera, migraciones interiores solo son posibles si existe una política tendente a la creación de empleo, y los únicos focos de creación de empleo masivo son los que provee la construcción, el ladrillo, y aunque en España, ha tenido una destacada importancia, no ha sido el único país europeo en ensayarlo, ni siquiera en Estados Unidos, donde los bancos locales, acudieron en masa a contratar con los bancos alemanes, según dice él mismo, para proveerse de los fondos que los bancos locales americanos, carecían.
No, el problema de la desestabilización económica, no ha sido producido por las ciegas fuerzas de los mercados, antes al contrario, porque la mano del mercado dejo de ser ciega y está muy bien informada, merced a concienzudos estudios encargados para anticipar las cotizaciones bursátiles, y de tales estudios se derivó una política tendente a impedir la perdida del control financiero por parte del capitalismo angloamericano, porque, la burguesía, solo está de acuerdo en ser quienes dirijan la marcha del mundo, pero cada facción del capital financiero juega la carta más favorables a los intereses propio, y la apuesta del conglomerado burgués europeo continental, queriendo asegurarse el control del mercado interior, de lo que consideran su espacio natural, presenta un peligro potencial para la burguesía del mundo, si en su afán de defender su territorio natural, terminaran por adoptar un gobierno central con leyes y normas comunes.

 
LA ALTERNATIVA DEL MODO DE PRODUCCION 

 

El noble experimento aludido por el señor Krugman, es posible que estuviera animado de nobles intenciones, pero se han ido quedando por el camino porque el experimento nunca traspasó los umbrales de los despachos para salir a las calles y plazas del continente en demanda del concurso y aportación de la ciudadanía europea, porque en el lapso de tiempo del siglo 20, el mundo ha cambiado notablemente y la preparación funcional de la ciudadanía ha empezado a despertar una consciencia crítica, pese a la labor de enmascaramiento del sistema, y al abandono ideológico de la izquierda, permitiendo desviar la atención de todo aquello que pueda debilitar el poder del control que las finanzas tienen sobre la política para subvertir las instituciones, por eso es necesario señalar una y otra vez, -la repetición es la forma más elemental aprendizaje- que el modo de producción de mercancías ha dejado de tener utilidad social, para convertirse en el instrumento de dominio del capital financiero, primero, porque la mercancía producida, por encima de cualquier otra es el propio dinero, al facilitar la especulación, y la producción de armas de destrucción masiva, segundo, porque en el proceso de la circulación, el control del dinero está en manos de un reducido puñado de financieros con un control minucioso de las finanzas del mundo, las cuales están veladas por la permisividad de los gobiernos, al hacer dejación de su capacidad de control del dinero, confiándolo al libre albedrío de los banqueros, tercero, porque el instrumento que permite la veladura está destinado a la práctica exoneración de la tributación de los poderosos, cuarto, porque todo el entramado legal está destinado a facilitar el dominio de una clase social minoritaria, en contra de la mayoría de la sociedad, y a todo esto, que tradicionalmente se enfrentó lo que históricamente se ha entendido como la izquierda, se vino a fragmentar, tras la revolución rusa de 1917, en dos corrientes importantes, si hacemos abstracción del anarquismo, (¿No es al qaeda, sus seguidores, un trasunto del anarquismo, propio de sociedades rurales?), que ha ido perdiendo importancia en la medida que el proletariado industrial crecía: la socialdemocracia que se ha centrado en el parlamentarismo burgués, y el marximo-leninismo, cuya razón de ser fue la defensa de la naciente revolución, entonces, atacada por amplios sectores de la socialdemocracia, por extemporánea.
En este panorama, la solución burguesa del mercado común, más tarde convertida en Unión Europea, fue aceptada, prácticamente sin crítica por la socialdemocracia europea, mientras que el marxismo-leninismo, la percibía como una amenaza, y tras el desmoronamiento de la URSS, como algo sin substancia, carente de interés.
El debate en el interior de los partidos obreros sobre el capitalismo y su salida ha quedado excluido, considerándolo como algo carente de utilidad práctica, valga el ejemplo del reciente congreso del psoe, en el que la ponencia marco, que abordaba problemas de cierta profundidad, fueron relegados a una comisión reducida, para ser debatida fuera de las sesiones congresuales, porque eran otras las prioridades, y no había tiempo para eso, como un ejemplo de lo alejado que se encuentra el movimiento obrero actual, tanto de una lucha ideológica contra el capitalismo, como de la preocupación por el estudio de la deriva del modo de producción mercantil y su alternativa, por eso, el impulso de responder a esta necesidad pasa por comprender que el modo de producción mercantil es un proceso que ha llegado al límite de su utilidad social, y que su alternativa pasa por hacerlo funcionar a favor de la sociedad y no, que sea el mercado, -las necesidades y prioridades del reducido grupete del uno por ciento de financieros-, quien las determine.
Regular el capitalismo no será una lucha menos dura ni más fácil que expropiar a los expropiadores, porque prácticamente se trataría de hacer que el proceso de producción se hiciera en función de las necesidades de la población, aunque la titularidad de las empresas siguiera siendo de sus actuales dueños, pero al tener que producir según necesidades sociales, se introducen limitaciones en el derecho de propiedad de los expropiadores.
Regular el capitalismo, de este modo se aleja de la pomposidad de construir el socialismo, pero luchar por la erradicación de los paraísos fiscales, que es el medio que los financieros utilizan para regular el aspecto crucial de la circulación monetaria, haciendo que esta fluya en cantidades masivas para la especulación, mientras se reduce a un goteo de tortura china para los ciudadanos corrientes, está muy alejado del parlamentarismo burgués.
Regular el capitalismo, significa, aquí en Europa, una lucha dura y feroz por la construcción de los Estados Unidos de Europa, que ya sería una socialización de todo un continente al hacerlo revisando todos los tratados a la luz de las necesidades de los pueblos y no de sus burguesías, de tal manera que las necesidades de bienestar, salud, educación, cultura, exigiría un crecimiento de las fuerzas productivas, centrando este concepto en un incremento cuantitativo y cualitativo de la formación intelectual y profesional del conjunto de la propia ciudadanía, única manera de acercar distanciamientos engendrados en el proceso histórico por religiones, culturas y lenguas diferentes.
Este tipo de debate es el que debería producirse en el interior de las formaciones de izquierdas para encontrar la respuesta a la actual crisis de nuestros días, y seguramente, todo sería más diáfano, desde si es la monarquía la forma del estado más conveniente, hasta por qué se recorta a los recortados y no a los recortadores y defraudadores. 
El futuro lo estamos escribiendo en el presente, y el que se está escribiendo desde los recortes no es más que añadir pesar a las penas presentes, por eso, un futuro más prometedor significa decir basta de recortes, hay que regular el capitalismos, y eso, significa globalmente, erradicación de los paraísos fiscales, retorno del dinero oculto para invertirlo en ciencias y educación a favor de la ciudadanía, significa condonación de las deudas soberanas que empobrecen y envilecen a los pueblos, significa consensuar una moneda única, porque con ello se embrida el desbocamiento de los especuladores, banqueros y financieros, porque construir un futuro mejor pasa por estas duras tareas, los recortes no son otra cosa que, más de lo mismo.

jmrmesas
4 de mayo de 2012
 

martes, 24 de abril de 2012

EL GOBIERNO MUNDIAL




¿AUTOREGULACION DEL MERCADO?

Leo en The Economist un artículo en el que el autor fantasea sobre el comienzo de la tercera revolución industrial, desarrollándose en torno a una nueva industria que se apoyaría en las impresoras de objetos tridimensionales, una tecnología que ya tiene quince años de experimentación, la manufactura por capas -ALM-, (en inglés additive layer manufacturing); hice un apunte sobre esto hace algunos meses, pues leí un artículo en una revista del fabricante de Airbús, que incluiría en un próximo futuro este tipo de fabricación en los elementos metálicos que forman la estructura que han de soportar las cargas principales; evidentemente todas estas nuevas tecnologías, sí pueden suponer una nueva revolución, pero desde luego, no será solo industrial, pues su aplicación trastocará todo el panorama, y en la medida que la agonía del capitalismo no supone más que empobrecimiento y miseria para todos, las nuevas tecnologías no están destinadas a otra cosa que a acelerar el choque entre las viejas relaciones de producción y las modernas fuerzas productivas, pero del artículo me llamó la atención el dato que transcribo, ...La revolución va a afectar no solo cómo, se hacen las cosas, sino dónde. Las fábricas se trasladaron a países con salarios bajos para reducir los costes laborales. Sin embargo, los costos laborales son cada vez menos y menos importantes: a 499 dólares la primera generación de iPad solamente la mano de obra de fabricación es de cerca de 33 dólares, de los cuales, el montaje final en China representa 8 dólares.

Este párrafo recoge el concepto de la disminución de la tasa de plusvalía, que Marx previó, como determinante del final del modo de producción mercantil, y que algunos economistas refutan por considerar que está no disminuye, pero les guste o no, la tasa de plusvalía disminuye, como lo atestiguan las estadísticas, aunque lo que Marx no podía prever era la engañifa y despolitización de la sociedad, producida por los medios de comunicación afines, que ha hecho del capital financiero el gobierno efectivo del mundo, y el increíble poder e influencia que ha tomado el hecho de dominar la producción y el control de la circulación del dinero, es el modo de ejercer el poder, y que los gobiernos traducen en decisiones políticas.

El hecho de presentar al capitalismo como si de algo eterno se tratara, sin posible enmienda, es la cosa más falsa y burda, sin que nadie, entre los profesionales de la economía quiera entrar en el espinoso tema de esclarecer el misterio de la vida útil del modo de producción de mercancías y su pretendida capacidad de autoregulación, por lo tanto, trataré de demostrar la falsedad de este concepto, pues el de la vida útil del sistema ya, Marx señaló las características que revelan la utilidad social de un modo de producción, apuntando como la más importante la contradicción entre las viejas relaciones de producción y las fuerzas productivas nuevas, así que, en cuanto a la pretendida capacidad de autoregulación, me esforzaré en demostrar que, cuando menos, nadie la ha definido, y cuando más, es falsa, de comienzo a fin.

La complejidad de nuestro mundo es de tal magnitud que, en lo tocante a la actividad humana, y concretamente a la actividad industrial del elemento humano, ha tenido la desventura de trastocar el delicado equilibrio del funcionamiento de la naturaleza, contaminando el conjunto de este sistema cerrado que es el planeta, con lo que, abundando, algo tan ajustado, que ha necesitado cientos de miles de años para tener un funcionamiento, con una determinada garantía de equilibrio, ha sido desajustado por la actividad industrial de los últimos doscientos años, y, ¿Qué es lo que ha desajustado esta delicada maquinaria?

La capacidad de regular los patrones de funcionamiento del planeta lo aportan la flora terrestre y marítima, que es la que recicla, en términos masivos la capacidad regulatoria del funcionamiento de la biodiversidad, de tal manera que al sobrepasar la cantidad de contaminante presente en el ambiente, el CO2, producido, este, acaba desequilibrando todo el delicado equilibrio, y, necesariamente, se impone la introducción de elementos de corrección artificiales, si se quiere evitar que el desequilibrio producido termine por hacer irreversibles los efectos de la contaminación producida, con lo que pretendo demostrar, que algo tan preciso y natural como el funcionamiento de la naturaleza, precisa de la intervención humana para regular la alteración producida, pues una actividad sin medida ni control ha terminado desequilibrando algo cuyo funcionamiento era autónomo. Que se haga ahora o más tarde, es lo que determinará la ireversibilidad del desequilibrio.

La autoregulación de un sistema es tanto más fácil cuanto más pequeño es el ámbito que requiera ser regulado con una determinada autonomía, y de este modo, por ejemplo, si quiero regular la temperatura de una habitación o un edificio, el elemento regulador será el valor de la temperatura que habrá de introducirse en el termostato, y los dispositivos encargados del funcionamiento autónomo de la regulación serán los sensores que midan la temperatura en cada lugar donde quiera mantener el nivel de temperatura previsto.

Con estos dos ejemplos, pretendo demostrar, que cuanto más complejo es un sistema, tanto más complicado es lograr un nivel de equilibrio capaz de regular un sistema, en el primer ejemplo, el mecanismo regulador, que la naturaleza elaboró en un proceso de miles de años, el conjunto vegetal encargado del proceos de fotosíntesis, la actividad desenfrenada de la industrialización desordenada y caótica, en poco más de dos siglos, ha terminado por desequilibrar el planeta, en términos de poner en riesgo la propia existencia humana, así pues, si nos centramos en el capitalismos, me pregunto, ¿Alrededor de que conceptos o valores se regula el mercado?

Si se considera el mercado como un sistema habría que empezar por definir alrededor de que conceptos se introducen los elementos de corrección, toda vez que la aleatoriedad productoras de las sucesiva crisis, que el sistema genera, las inhabilitan como elementos de regulación, al crear más desorden que armonía, por tanto podríamos considerarlo como un sistema abierto, en el que el intercambio de materia y energía, en un principio, tomado aleatoriamente, del ámbito local, ha terminado por extenderse a todo el planeta, pues las fuerzas productivas han globalizado el mercado, y en la actualidad, el capital financiero a través de las multinacionales toman -saquean sin control- los recursos que desean, sin más límite que el que proporciona la fuerza, y el nivel de desajustes observados en cualquier ámbito afectado por el mercado es, sin lugar a dudas, inaceptable, por lo que si nos atenemos a la motivación principal, el deseo de lucro, motor de la acumulación, se impone la introducción de elementos correctores, que el propio mercado es incapaz de generar, pues la esquilmación de recursos físicos y humanos es insoportable e inasumibles.

Si se considerase el mercado como un sistema cuyo objetivo es el abastecimiento de mercancías que satisfacieran las necesidades de la una población, habría que admitir que solo cuenta la población con capacidad de consumir, y dado que el motor del sistema es el lucro, el capitalista trata de asegurarse la mercancía que le permita el mayor dominio que asegure el crecimiento del ámbito de su producción, y puesto que en el proceso de fabricación quien determina las condiciones de producción es la disponibilidad de capital, aquellos productores -banqueros- de la mercancía capital, dinero, se aseguran el dominio del mercado, en su propio beneficio, y no el del mercado, de modo genérico, y mucho menos, de la sociedad, con lo que creo haber dado un esbozo de la inexistencia de cualquier tipo de valor o condición media capaz de regular el complejo sistema del mercado. 

La propia situación actual se deriva del hecho de la carencia de elementos de corrección y en este proceso, que consume las energías sociales, tanto materiales como psicológicas, es la apatía y la falta de perspectivas las que al minar las capacidades de resistencia de la sociedad, terminaría por imponer una falsa salida consistente en que los ciudadanos trabajadores aceptasen el empobrecimiento impuesto por los poderosos, que sí tienen más elementos de control y mayor percepción de sus intereses de clase, aunque eso suponga aumentar el deterioro del conjunto, o estallidos de indignación popular sin perspectivas de cambios porque los partidos, con capacidad de convocatoria, temen, sus dirigentes, meterse en un terreno que abandonaron largo tiempo ha, peligroso porque supone la hostilidad de romper, pero si la sola presencia en los parlamentos, de los partidos obreros, no supone, una llamada a cambiar el sistema, ¿Tiene sentido estar ahí?

ACTITUDES Y APTITUDES PARTIDARIAS

Esta falta de precisión para caracterizar la fase de declive del capitalismos es lo que tiene atada las manos de la ciudadanía, pues los más combativos luchan porque perciben síntomas de deterioro del sistema pero la inmensa mayoría, angustiada por los problemas de la supervivencia diaria no ven ninguna salida, y los días transcurren idénticos, sin apenas variación porque de donde ellos esperan señales no ven el más mínimo gesto que suponga romper con el sistema.

Los partidos políticos de izquierdas están obligados a buscar una alternativa al sistema, en principio, porque son opuestos al capitalismo, pero además, no es admisible que los bancos digan que no tienen dinero y no se plantee, adónde fue a parar el dinero, y puesto que socialmente se acepta el lugar común que el dinero se evade a través de la elusión fiscal y de la evasión fraudulenta hacia los paraísos fiscales, es necesario tomar posición contra ese latrocinio público.

Un partido políticos de izquierdas no es una banda, en la que se está a lo que diga la superioridad, el boss, el jefe, un partido politico, es un instrumento para precisar los medios y los fines, de como buscar la alternativa a un sistema, el capitalismo que desde los inicios de la industrialización a fines del siglo 18 en Inglaterra, se percibía como inhumano y nocivo, que planteó (y debe seguir suscitando polémica, debate, confrontación ideológica), enfrentamientos teóricos, dando lugar a diversas concepciones del socialismo, hasta que la lucha y la elaboración teórica de Marx dieron una base solida al socialismo al analizar el funcionamiento de la producción de mercancías y su estrecha relación con el crecimiento de las fuerzas productivas; por tanto, el partido, como herramienta para cambiar la sociedad, compuesto por militantes en estrecho contacto con la clase trabajadora en la que se apoyan, deben buscar explicaciones, y no simplemente basar su expectativa en el parlamentarismo, y es imposible transformar la sociedad si se empieza por considerar que el sistema es intocable, intocable porque el poder politico burgués no quiere tocarle e intocable porque los que se dicen socialistas, del signo que sean, no se atreven a tocar el tema, para no caer mal, a los políticos burgueses y a los periodistas que escriben a sueldo de los burgueses, y en este sentido dejarse llevar, porque así se van tapando goteras.

Un partido político de izquierdas, no está para tapar goteras sino para transformar la sociedad, para cambiar la sociedad y eso quiere decir aquí y ahora que el capitalismo tiene que ser regulado por el poder político porque el sistema es falso que se autorregule, y eso quiere decir que el sistema tiene que producir para satisfacer las necesidades de la sociedad, lo que llevará la lucha a chocar con el principio de propiedad de los expropiadores, porque para ellos, para los expropiadores, el capitalismo está bien sin ningún tipo de regulación, lo que quiere decir que ellos imponen su regulación al conjunto del mundo a través de los gobiernos, que mansamente aceptan sus dictados, y regular el capitalismo significa erradicar los paraísos fiscales, quiere decir luchar porque, en principio los bancos digan dónde está el dinero, a quienes pertenece, que cantidad y que beneficios obtiene, quiere decir, igualmente que los bancos no pueden tener el dinero inmovilizado, y esto es así, porque el estado garante de la emisión de dinero, de su autenticidad y valor exige, el control y la regulación del flujo del dinero, porque el conjunto de la ciudadanía trabajadora, hace valer su peso específico en el funcionamiento de la sociedad, primero porque es el verdadero creador de riqueza, segundo porque es el principal pagador tributante y tercero porque es fuente de legitimidad y derecho, y eso hay que hacerlo valer, y mientras este tipo de explicaciones no aparezcan en los documentos partidarios, y mientras las intervenciones parlamentarias no estén recorridas por esta línea política argumental, la presencia en los parlamentos burgueses es un adorno, pura decoración para justificar las tropelías de los burgueses, o si se prefiere, de la derecha, y todavía es mucho más sangrante y escarnecedor en el terreno sindical, en el que los dirigentes no paran de llamar al dialogo, a la negociación, siempre sobre la base de ceder territorios, derechos, conquistas, a veces conseguidas sobre la sangre vertida.


Este mundo podría ser maravilloso, pero para los más viejos, están volviendo los tiempos duros de las penurias cotidianas, de las cartillas de racionamiento, de privaciones incontables, que siempre temieron que pudieran volver, y que finalmente han vuelto, porque los que creyeron los cantos de sirenas de la postindustrialización certificaron, antes de tiempo, el entierro de la lucha de clases, pero esta solo desaparecerá, cuando desaparezca el modo de producción mercantil, y para ello, hay que regular POLITICAMENTE el modo de producción mercantil, el capitalismos, porque YA los mercados, ESTAN REGULANDO POLITICAMENTE A LAS SOCIEDADES INDUSTRIALIZADAS, en lo que es, de hecho, el gobierno mundial.

Regular el capitalismo es erradicar los paraísos fiscales, la condonacion de las deudas soberanas y el consenso de una moneda única para el mundo, y las esperanzas que despierta la posible victoria de François Hollande, en la próxima vuelta de los comicios en Francia, quedará en aguas de borrajas si se cree que defender los intereses de Francia está en contradicción con defender los intereses de Europa, y defender los intereses de Europa es luchar por los Estados Unidos de Europa, porque de hecho, Merkel gobierna Europa, pero si quiere imponer su política, favorable solo a los intereses de la burguesía alemana, al menos que tuviera que concurrir a unas elecciones europeas, en las que justificar, que para que le vaya bien a un grupete de burgueses alemanes, debe de hundirse el resto de países, por eso, la posible victoria del socialdemócrata Hollande, si pretende vincular los intereses de Francia, al del grupete de burgueses franceses, estaría errando irremediablemente, porque salir de la crisis es plantear un nuevo modelo y eso quiere decir, romper con el capitalismo, eso quiere decir, REGULAR POLITICAMENTE EL MODO DE PRODUCCIÓN MERCANTIL.

jmrmesas
24 de abril de 2012



jueves, 19 de abril de 2012

"QUIEREN MATAR EUROPA"


EXPROPIACION POR LA EXPROPIATRIZ

Que Repsol haya sido expropiado de la parte de sus negocios argentinos, no significa, ni por asomo, que la expropiación vaya a beneficiar a los argentinos pobres, pues el empobrecimiento y esquilmación de las empresas argentinas a manos de los argentinos Menen, Cavallo, de la Rúa, y otro, -estos son los que acuden a mi memoria-, empobreció a los argentinos pobres y enriqueció a los argentinos ricos, Menen, Cavallo, de la Rúa, Kirchner,
y sin embargo, tras la debacle argentina, los argentino volvieron a entregarle los controles nacionales a los mismos que les empobrecieron, no obstante, la expropiación de YPF, acercará más la posibilidad de que los argentinos expropiados terminen siendo dueños de sus propios recursos, por lo tanto, como pequeño paso para los argentinos, pero, minúsculo paso para todos nosotros, es … … microscópicamente, microscópico.
Esto puede parecer una humorada, que, sin embargo, tiene sus lecturas políticas internacionales, en clave del enfrentamiento dólar-euro, que es el que articula la marcha política actual, ¿Por qué?

La expropiación se ha llevado a cabo después de la cumbre de Cartagena, en Colombia, donde los cumbreros se divirtieron mucho, según cuentan los encargados de contar estas cosas, en lo que al parecer, se está convirtiendo en una costumbre, entre los participantes de tener que tomar decisiones que tanto nos incordian, pues no hace mucho, también nos refirieron que las reuniones de la FED estadounidense, el nivel de risas iba en consonancia con la gravedad de las decisiones tomadas, seguramente para distender las tensiones que debe de causar responsabilidad tan agria, el caso es que, la decisión de expropiar a una empresa española, lo veo como el nuevo enfoque desatado por la proximidad de las elecciones presidenciales estadounidenses, en la que Obama se juega la reelección y necesita un marco, un terreno de juego en el que ponerle las cosas difíciles a los socios europeos; en cualquier caso, la expropiación es una buena medida si se pretende defender los intereses generales de un colectivo nacional acosado, pero apostaría, que tras la expropiación de la presidenta argentina, se ocultan negocios, tan untuosos y obscuros como la materia expropiada, y probablemente, no pase mucho tiempo, sin que veamos el fondo del asunto.

En cualquier caso, y desde todos los puntos de vista, la porfía dólar-euro es la apuesta que Obama pretende liderar para determina su reelección, porque, de este modo dejaría claro que Estados Unidos seguiría liderando el nuevo siglo, y el no querría ser recordado como el primer presidente negro prisionero del programa que le llevó a la casa blanca, en cierto modo, enfrentado a la política imperialista, que ha desencadenado la crisis final del capitalismo, por eso, ahora que se juega su reelección tiene que demostrar que se ha curado de todas las enfermedades infantiles, que fue la que le aupó a la presidencia, puesto que ahora, ya no serán las masas de ciudadanos, sino los grupos de presión -lobbys- quienes tendrán lallave.

Entender la política siempre ha sido el resultado de comprender las necesidades de la clase dominante, y actualmente, la clase dominante, en todo el mundo es la burguesía estadounidense, pese a que su dominio molesta, incluso muy agriamente, a sus socios y aliados, y el pulso al euro es la maniobra necesaria para que el conglomerado de burgueses europeos entiendan que cualquier veleidad de unidad europea, con objeto de asegurar un espacio comercial propio es, peligroso para Estados Unidos, peligroso para las debilitadas burguesías europeas, y peligrosa para el resto del mundo, es una patada testicular, por tu propio bien, porque así aprendes, pero esa razón es la que hace decir a los Delors, los socialdemócratas que creían en una especie de identidad entre la socialdemocracia y los intereses nacionales, Quieren matar a Europa, porque están viendo que la unidad de un mercado, que ellos creían poder construir para, posteriormente, construir el estado, es imposible, y en ese grito va su impotencia, porque no se puede construir un espacio económico propio, sin construir un estado, pero lo chocante de la actual situación es que, ahora, en los espacios económicos ya construidos y con estados bien diferenciados, no hay independencia política, porque los mercadosdictan las normas, sin que los políticos, ni los economistas, ni los sociólogos se den por enterados, porque no pueden explicar que la independencia nacional, es pura ficción apta para un consumo y adoctrinamiento interno, cada vez más cuestionado, cada vez más descreído.

Entender la política hoy es comprender que la política está resumida y compendiada en la economía, y para que esta quede fuera del foco de la sociedad, es decir, para que la política se reduzca a la mínima expresión popular, tiene que ser revestida con la apariencia de ser una ciencia, solo comprendida por los científicos expertos en dicha materia, pero esto no es más que una pretensión carente de sentido porque la economía no está dirigida por los científicos economistas sino por los poseedores de los medios de producción, los mercados, los cuales tomas las decisiones que les benefician y que los gobiernos traducen en leyes y normas de obligado cumplimiento para los ciudadanos, ¿Cómo puede ser una ciencia una materia que depende de una relación de las fuerzas sociales?, ¿Acaso las ciencias dependen del observador?, ya se que en la física de las partículas subatómicas, el observador modifica el objeto observado, pero esa es una excepción, solo aplicable al ámbito de la física cuántica, pero en rigor, las leyes de la naturaleza son independientes del observador, y sus consecuencias son experimentales y esperimentables, por lo tanto, presumir que la economía es una ciencia no tiene más base que la que le otorga el poder, puesto que la producción ha estado determinada desde el comienzo de la civilización, por una élite que ha decidido qué se producía, con qué fin, y para qué, y a lo largo de todo este proceso histórico, las necesidades de la sociedad fueron marginales, porque se producía para el dios, el poderoso, el soberano, que era quien determinaba la producción, y esta cadena de mando ha ido pasando de una élite a la siguiente, pero en la medida que las fuerzas productivas crecían, la sociedad ha ido adquiriendo importancia y un estatus cada vez más determinante, y ahora la economía ha de ponerse al servicio de la sociedad y eso significa romper esa cadena mando heredada, en la que la élite decide por todos, porque si continuamos en esta dinámica el deterioro social está abocado al caos.

En este proceso los lazos que mantienen y dan coherencia a la sociedad, se han ido rompiendo imperceptiblemente desde el final de la SGM, porque los valores que la sustentaban se rompieron, y tras la contienda, atareados en la reconstrucción material, las consciencias maceradas por unos golpes, nunca antes vistos, lo fueron ocupando la justificación mezquina del éxito, del lucro, y ante esta falta de valores, ganó quienes fueron derrotados militarmente, porque una sociedad sin valores éticos, solidarios, compasivos, justos, quienes ganan son los que carecen de cualquier tipo de escrúpulos, capaces de justificar el beneficio personal, no importa a qué precio, por eso, el elevado número de suicidios de soldados que han participado en esa guerra de rapiña en las que se han convertido Irak, ahora Afganistán; por eso, estas guerras, en la que el enemigo ha perdido la condición de humano, para convertirse en una cosa maldita, se puede jugar con el cadáver, mutilarlo y vejarlo, cuando tradicionalmente, al enemigo muerto, se le respetaba, y si tuvo un comportamiento noble en la batalla, se le rendían honores, sin embargo, el éxito a cualquier precio, corrompe y deshumaniza hasta un límite que ya empieza a ser percibido como indecente.

Esta sociedad corrompida es la que está en crisis, y la economía no ha hecho otra cosa que sacarla a la luz, por eso el modo de producción de mercancías, el capitalismos está acabado porque ni quiere ni puede satisfacer las necesidades materiales, pero además, ni quiere ni puede satisfacer las necesidades espirituales de una sociedad enferma, por eso, los políticos no pueden explicar que es lo que ocurre más allá de reducirlo al facilón latiguillo de vivir por encima de las posibilidades, porque si la mayoría de las gentes que componen las sociedades industrializadas no participan en las elecciones y se sienten desmotivadas, es porque se sienten confundidas entre las creencias que sustentan sus vidas y que son el soporte de la sociedad, de esta sociedad que ha heredado patrones de comportamiento, creencias, actitudes que posibilitan la vida en la sociedad, y que la burguesía ha heredado sin aportar más creencia que la que bendice el lucro, y que se desmoronan una tras otra, sin que nadie las explique, porque los que podrían explicarlo temen destapar una situación tormentosa para la que no tienen respuesta que no sea el romper esquemas y buscar respuestas adecuadas para esa sociedad que ha crecido sin tener guías ni referencias, y esto quiere decir, sin más paliativos, que es el viejo dilema del debate filosófico sobre la concepción del ser humano, el hombre nuevo, y ese es el vacío que hay que llenar.

EUROPA

Las políticas concretas -nacionales- son resultados de objetivos estratégicos, y los objetivos estratégicos son objetivos de clases, así, por ejemplo, una moneda única no tendrá vida real hasta que los partidos que tienen el control de la movilización social, no comprendan que sus políticas de querer paliar el efecto empobrecedor de las políticas de los mercados, están destinadas a estrellarse contra el muro de la guerra dólar-euro, porque en esta confrontación monetaria, ganan las diversas burguesías nacionales, por eso, Soros, patrocinador del encuentro de economistas de Berlín, dice que el jugaría contra el euro, si siguiera en activo y que la unidad europea está destinada a fracasar; es la otra versión del grito de Delors, Quieren matar Europa, y que viene a expresar rotundamente que la batalla se está dando aquí y ahora, en Europa, aun que por el momento, sin armas de destrucción masiva, pero no por ello menos importante, y en esta batalla es determinante comprender cuales son los objetivos estratégicos, de clase, los que empezaran a hacer girar los acontecimientos a favor de las personas, por eso se impone explicar que aunque el capitalismo está acabado, la enorme maquinaria de producción, poseedora de una inercia histórica muy acentuada no se puede modificar de un día para otro, y para ir adecuando el modo de producción mercantil hacia un nuevo modo de producción armonioso, no basado en el antagonismo de clase, es fundamental acabar con la especie del autonomismo, con la idea de la autoregulación del mercado, y eso significa acabar con la contabilidad secreta, con los paraísos fiscales, con el control de los flujos monetarios en manos de los bancos, por eso es muy de agradecer la indignación de los economistas, pero de un profesional se espera algo más que discursos radicales que no tocan el tema ni de los paraísos fiscales, ni de las deudas soberanas, porque esos temas se enfrentan al derecho de propiedad de los expropiadores, y este derecho es el que se cuestiona desde este blog, porque el derecho de propiedad de los desposeídos no lo defienden, así de claro y abiertamente, nadie, y ese es el que hay que defender porque es el que llenará los valores de la nueva sociedad que quiere alumbrar, que está presente en las luchas europeas, en las luchas al otro lado del Atlántico, en las protesta rusas contra Putin, en las luchas de las masas chinas, en las luchas de los pueblos árabes y norteafricanos, pues son esas las señales de una confrontación entre las viejas relaciones de producción que articula la economía al servicio de los poderosos y las nuevas fuerzas productivas, que han de encontrar su modo de articularse y presentarse en sociedad.

Por eso en Europa se concentra la batalla, porque, aunque aquí se dan las mismas o parecidas contradicciones de razas, lenguas, religión, culturas, ideas que en otros lugares, sin embargo, el recorrido histórico de la ciudadanía europea permite albergar la esperanza, no sin una lucha ideológica muy dura, que las condiciones son más favorables para construir esa unidad, y que aunque se respeten los tiempos de maduración, la construcción de una nueva unidad europea, esta ya no será la unidad para un mercado, sino la unidad para las personas, y en ese sentido, ser modelo para otros pueblos y continentes.
jmrmesas
19 de abril de 2012